Hola! ¿Cómo están? En mis país se esta celebrando el día de los muertos 💀
Bueno les dejo una nueva traducción, esta historia aun esta en emisión así que ignoro cuantos capítulos va a tener pero ya pasan de los 20 en el original.
La historia le pertenece a Karukaro, el nombre de la historia es "Signs of Love" todos los créditos le pertenecen a el/ella (aun no se si es hombre o mujer .-.) yo solo le pedí permiso para traducirla.
Sin mas por el momento los dejo leer, nos leemos mas abajo 🙌
Capitulo 1: Querer estar cerca
Kumiko definitivamente no era una persona de fiesta, y sin embargo, estaba, torpemente haciendo su camino en una casa de alguien que no conocía, equilibrando en su mano el contenido de su bebida.
Ella se encontraba aquí gracias a su amiga Natsuki, o más exactamente Natsuki la había arrastrado hasta aquí obligándola a quedarse.
El argumento de su amiga era que ahora que Kumiko es una estudiante de segundo año, ella debe intentar mezclarse con personas fuera de la banda (y tal vez ligar con algunas chicas). Ella pudo haberse ido en cualquier momento pero no quería defraudar a su amiga, así que por lo menos intento de socializar en la fiesta pero lo único que había logrado hasta ahora era probar la comida.
Solo habían pasado un par de semanas del año escolar y ya se sentía fatigada por tareas, la banda, amigos excesivamente entusiastas, y ahora, una fiesta que no estaba ayudando.
Vago por un pasillo hasta que encontró una habitación con la puerta ligeramente abierta. En un intento de conseguir un poco de paz, decidió entrar en la habitación por el momento, esperando que el dueño de dicha habitación no se molestara. Sin embargo alguien había tenido la misma idea.
Sentada en la cama se encontraba nada menos que Reina Kousaka, con un aspecto aburrido y concentrada en su celular.
Las dos chicas eran conscientes de la existencia de la otra, ambas habían estado juntas en la banda durante un año. Habían tenido anteriormente conversaciones ocasionales sobre la música, pero no habían tenido la oportunidad de conocerse mejor debido a que estaban en diferentes secciones y no tenían ninguna clase juntas como estudiantes de primer año. Kumiko sabia que la otra chica era bastante inteligente, así que probablemente ella se encontraba en clases avanzadas. Reina encajaba en el perfil típico de persona exitosa, tanto en el mundo académico como el de música, siendo una interprete de trompeta ridículamente talentosa que rápidamente subió posiciones en la banda.
Kumiko también no podía negar que había sido flechada por la chica durante un tiempo, pero no podía evitarlo, Reina es absolutamente hermosa. Tiene todas las cualidades que Kumiko ama: piel clara, cabello oscuro, bonitos ojos y una pequeña y muy atractiva figura. Se fijo en la vestimenta de Reina que estaba usando, era un top azul oscuro con una camisola blanca debajo, una falda con cuadros y sus muslos estaban cubiertos por unos medias negras. Le recordaba a los uniformes de una escuela católica, que irónicamente, mientras Kumiko admiraba su belleza, le trajo pensamientos impuros.
-Ack- fue el primer sonido que escapo de la boca de Kumiko.
Ahora dándose cuenta de su presencia, Reina levanto su vista -¿Qué?-
-Ahaha, nada, simplemente no esperaba a nadie aquí- cerro la puerta detrás de ella -¿Cómo te va?-
-Bien- suspiro Reina -me estoy tomando un descanso del ruido-
-Si, yo también- respondió Kumiko intimidada de hablar con una chica tan hermosa, pero era su oportunidad de tener una conversación real con la trompetista. Puede que no sea la estudiante más brillante pero no era estúpida, lentamente se acerco a la cama -¿te importa si me siento contigo?-
-Adelante- Reina se movió un poco para darle a la otra chica más espacio para sentarse, lo cual hizo.
Kumiko tomo un sorbo lento a su bebida para evitar que se secara su boca, pensando en que decir -En realidad…- empezó -eres la ultima persona que esperaba ver en una fiesta como esta-
-¿Por qué eso?-
Kumiko no podía decir por su tono si se sentía ofendida o no, pero decidió seguir -Ah… tu no pareces el tipo de persona, eso es todo, pero yo tampoco lo soy, odio las fiestas, Natsuki me obligo a quedarme trayéndola aquí-
-También odio las fiestas pero Yuuko me arrastro aquí diciendo que seria bueno para mi-
-¡Eso es lo que me dijo Natsuki! Trate de razonar con ella, pero ella no me escuchaba-
-Me paso igual- Reina sonrió. Kumiko se aplaudió internamente por el hecho de hacer sonreír a Reina, considerando que la expresión de la chica es bastante estoica. -Espera…si tu condujiste hasta aquí, ¿Por qué no te has ido?-
-Bueno…tenia que comer, no podía dejar pasar la comida gratis, ¿verdad?-
Reina asintió con la cabeza -Por supuesto-
-Y a parte si me voy muy pronto Natsuki no me va a dejar de molestar nunca por eso-
-Parece que ambas estamos atrapadas…-
-Parece que así es- gruño Kumiko -Tiene que haber algo que hacer…-
Hubo una pausa en la conversación. Reina volvió a mirar su teléfono y Kumiko empezó a sentirse mas incomoda mientras el silencio se extendía. Sus ojos vagaron alrededor de la habitación hasta que encontró una vieja y familiar consola descansando en el suelo.
-¡Oh, genial!- Kumiko rompió el silencio -¡Un Súper Nintendo!- Reina dirigió su vista a una Kumiko entusiasmada que se dirigía a la consola -¿Crees que se molesten si lo enciendo?-
-Ni siquiera se quien vive aquí-
-Yo tampoco- entonces ella pensó lo que era la posible mejor idea que tenia en mucho tiempo -¿Quieres jugar algo?-
Jugar un videojuego definitivamente sonaba mas divertido que navegar sin sentido en Twitter, así que Reina se dirigió al lugar en donde se encontraba Kumiko en el suelo sentada. La morena recogió los cartuchos que estaban esparcidos por el suelo, acomodándolos para saber que juegos había.
-Vamos a ver si hay algún juego para dos jugadores… Uhm… Ah! Aquí hay uno! Kirby's Dream Course, ¿Qué tal este?-
-Nunca lo he jugado antes- dijo Reina
-Es como un juego de golf, pero con Kirby, es muy divertido y no es tan difícil de jugar-
-Ya veo- Reina no pudo evitar sonreír ante el repentino entusiasmo de Kumiko, de hecho diría que la chica se ve linda -Esta bien, vamos a intentarlo-
Kumiko puso el juego y le dio a Reina el segundo control. Cuando la pantalla paso una representación del juego, ella se volvió hacia la otra chica y bromeó -Tengo que advertirte que he jugado muchísimo este juego, así que prácticamente soy toda una maestra en esto-
Reina sonrió -entonces, debo advertirte que soy muy competitiva-
Kumiko sonrió burlonamente -¡Oh, eso lo se! Tu has peleado con los chicos de los años superiores-ack… no quise decir eso… umh…-
Reina pareció sorprendida por un segundo pero recuperándose rápidamente dijo -Entonces, ¿Cómo se juega?-
Kumiko explico el objetivo del juego -Básicamente golpeas a Kirby en diferentes direcciones, tratando de golpear a los enemigos para conseguir estrellas. Quien consiga mas estrellas es el quien gana-
Después de un poco de prueba y error con los controles, se la arreglaron para conocer los controles mientras seguían adelante con el juego, de alguna forma Reina logro ganar la primera ronda (de ocho hoyos) por muy poco, a pesar que era su primera vez jugando.
-¿Pero qué demonios…?- exclamo Kumiko -Dijiste que no habías jugado antes-
-Supongo que me es natural-
-Mhm… mas bien fue suerte de principiante, te ganaré en la siguiente ronda-
-Vamos-
Acababan de pasar tan solo cinco minutos del comienzo de la partida y ya tenían una charla amistosa, incluso comenzaban a bromear entre los turnos de cada una. Este era el tiempo mas largo que habían pasado en un mismo lugar ellas solas. Sin embargo, Reina sintió una extraña sensación de comodidad entre ellas, era como si hubieran sido amigas desde hace años.
Kumiko apenas logro ganar en la siguiente ronda, haciendo que el resultado total de estrellas en general estuvieran muy cerca entre si.
-¡Te lo dije!- con aspecto bastante presumido -¡Parece que mis habilidades están regresando a mi!-
-¡Solo tuviste suerte!-
-¡Eso ya lo veremos!
Ya fuera por mala suerte o falta de habilidad, Kumiko empezó a tener dificultades en la siguiente ronda, enviando continuamente a Kirby al borde del mapa, desapareciendo y perdiendo bastantes tiros. Cada vez que su Kirby se encontraba con un destino terrible o había fallado el tiro, ella gritaba un "¡noooo!" o hacia uno de sus típicos ruidos extraños, lo que provocaba que Reina se riera cada vez más.
Definitivamente estaba perdiendo esta ronda en particular, pero a pesar de eso, Kumiko se sentía una ganadora por hacer a Reina reír. La trompetista por lo general se veía bastante seria, por lo que verla sonreír y reír abiertamente era una experiencia totalmente nueva que Kumiko se sentía muy honrada de presenciar. Siempre fue genial en hacer reír a las chicas lindas, aunque fuera por ella y su increíble ineptitud en un videojuego.
Estaban cerca de la cuarta ronda, dado que el número de sus estrellas estaban muy cerca entre sí, el factor decisivo seria el quien anote primero. Mas el hoyo se encontraba en un lugar difícil pasando una pendiente, por el borde del mapa. Ambas chicas tienen problemas en hacer que sus tiros sean correctos, pasan de turno en turno, tratando de terminar la ronda.
-No lo vas a conseguir en ese tiro- Kumiko bromeo tratando de arruinar el tiro de su contrincante.
-Mírame conseguirlo- respondió Reina a sus burlas. Ella lo fallo -¡Oops!
-¡Ja, ahora mira esto!... ¡Ah, maldita sea!-
-¡Esta vez no fallaré!-
-Si, claro-
Reina fallo de nuevo -Ah, ¡no otra vez! Este es realmente difícil-
-No es realmente difícil-
-Y lo dice la que sigue mandando su Kirby al borde del mapa-
-No, solo tengo que hacer que choque con esto- Kumiko se sobrepasó de fuerza mandando a su Kirby otra vez al borde del mapa. -¡No, aghhh!-
Reina volvió a reír. Antes de continuar con su turno, miro a Kumiko -Eres muy graciosa-
Kumiko se sintió como si hubiera ascendido al cielo en ese mismo momento. Sin embargo, el momento fue roto cuando Yuuko entro a la habitación.
-Chicas, puedo oírlas gritando desde afuera- dijo Yuuko -¿Qué están haciendo?-
-Estamos jugando un videojuego- respondió Reina.
-Caray Reina- la rubia ligeramente comenzó el regaño -Te traje aquí para que puedas divertirte y mezclarte, no para jugar videojuegos-
-Pero nos estamos divirtiendo- esta vez fue Kumiko.
-Bueno, como sea- Yuuko suspiro antes de dirigirse a su amiga -Quiero estar aquí un par de horas más, ¿esta bien?-
-En realidad…- comenzó Reina mientras colocaba su mano en el brazo de Kumiko -Kumiko me iba a llevar a casa-
Kumiko movió la cabeza para mirarla -¿Huh?-
-Ya te ibas, ¿verdad?- Reina preguntó inocentemente.
-Uh…- La capacidad de Kumiko para pensar fue ligeramente afectada por la sensación de sentir el toque de la otra chica, mas logro que las cosas hicieran "clic" -Si, ya nos íbamos-
-Después de terminar este juego- aclaro Reina -porque voy ganando-
-Bueno, esta bien- respondió Yuuko, no era así su idea de divertirse en una fiesta, pero si su amiga se esta divirtiendo, no tenia porqué discutir, no había visto a Reina sonreír de esa manera en bastante tiempo. Cuando salía de la habitación, se despidió por encima del hombro -Entonces nos vemos, te mando un mensaje mas tarde-
Reina se despidió de su amiga antes de concentrarse rápidamente en el juego -Bueno, ¿dónde estábamos?-
-Estabas a punto de estropear tu siguiente tiro- respondió Kumiko, sin perder el tono agregó -¿Entonces ahora te llevo a tu casa?-
-¿Es eso un problema?-
-Ah…En lo absoluto-
Natsuki podía encontrar su propio camino a casa, tal vez Yuuko le diera un aventón.
Reina acabo destrozando a Kumiko en Kirby's Dream Course, pero este último no le importo nada ya que Reina esta muy satisfecha consigo misma. "Te fui fácil" le había dicho, pero por supuesto Reina no le había creído, aunque estuviera diciendo la verdad (y no lo estaba). Estaba a punto de llevarla a casa, pero la trompetista sugirió que pasaran a un restaurante nocturno cercano, para hablar un poco más y conseguir algunos frappes.
Kumiko acerco las papas a las francesas que también había ordenada a la otra chica -¿quieres un poco?- ella ofreció.
Reina sonrió antes de agarrar una -Gracias, ¿sigues con hambre?-
-¡Hey, soy una chica en crecimiento-
-Mhm. Eres bastante alta- comentó.
-No, tu eres un poco baja-
Allí estaba otra vez -¡Oye!- replico Reina no muy ofendida ya que era verdad. Después de terminar un par de papas dijo -Supongo que ir a esa fiesta no fue tan malo después de todo-
-¿A que te refieres?-
-He estado buscando una excusa para hablar contigo-
-¿De verdad?- Kumiko respondió con los ojos muy abiertos y masticando.
-Si, pareces bastante popular, te he visto hablar a menudo con varios de nuestros compañeros de banda-
-Ah, en realidad no- Ella empezó agitar la mano con desdén, pero también había un ligero alboroto en su pecho, pensando en que Reina la observaba -Todos ellos van en mi sección-
-Aun así, es bueno llevarse bien con los compañeros de nuestras secciones- dijo Reina casi sombría.
Actualmente, Yuuko era la única en la Reina se refería como un amigo cercano en la banda. Las dos habían comenzado en malas condiciones debido a que tenia una rivalidad con una chica mayor llamada Kaori que Yuuko admiraba enormemente (a veces demasiado). Eso se había calmado, después de que ella había hecho las paces y desde entonces había llegado a conocer a Yuuko mejor, pero aun así había una ligera tensión entre ella y el resto de la sección. En lo mejor de los casos ella los consideraba conocidos.
Reina tampoco tenia amigos fuera de la banda. Ella no era ajena a la soledad, involuntariamente alejaba a otros desde que era pequeña debido a que se enfocaba demasiado en sus metas. Es muy consciente de que es muy difícil acercarse a ella por su comportamiento general y aun no había averiguarlo como solucionarlo.
-Si- contesto Kumiko no pudiendo estar en desacuerdo. Su falta de tacto verbal fallo de nuevo cuando pregunto -Entonces, ¿es cierto que los interpretes de trompetas tienen un ego muy grande?-
Una vez mas, fue tomada por sorpresa, sin embargo sonrió. -Primero me llamas baja y después me preguntas eso, nunca te andas con rodeos, ¿verdad?-
Kumiko sonrió tímidamente y nerviosamente rascándose la nuca -Ahaha… lo siento…-
-Esta bien, me gusta-
-¿De verdad-
-Si, es interesante-
Kumiko no estaba muy segura de como interpretar eso, pero si Reina dice que le gusta, entonces ciertamente no tenia porqué quejarse.
Las dos terminaron hablando sobre varios temas: sus clases, los sucesos actuales en la banda, como terminaron tocando sus respectivos instrumentos, entre otras cosas mas. No se habían dado cuenta del tiempo que había pasado hasta que sonó el celular de Reina.
-Oh oh…- dijo, notando la hora antes de contestar -Hola mamá… si, estoy bien… lo siento, perdí la noción del tiempo, estoy con una amiga en este momento… si, me va a llevar a casa en un rato…bueno, adiós-
Después de colgar, Kumiko comprobó la hora -¡¿Qué…?! ¿Cuándo se hizo tan tarde?-
-Debemos irnos-
La mayor parte de la conversación de camino de regreso consistió en dar direcciones, y pronto, se detuvieron frente de la casa de los Kousaka. Kumiko se entero que Reina no vivía tan lejos de su casa, pero el vecindario de su amiga se encuentra mas cerca de la escuela y también se ve mas agradable, las casas con sus buzones de correspondencia y sus céspedes bien cortados y todo.
Antes de salir, Reina se volvió hacia Kumiko -Gracias de nuevo por llevarme a casa-
-No hay problema-
Ambas chicas trataron de decir algo más pero terminaron hablando al mismo tiempo.
-Tu primero- replico Reina.
-No, adelante- dijo Kumiko
-Iba a decir que deberíamos salir más a menudo-
Kumiko sonrió, se encontraba pensado exactamente los mismo, ahora ella estaba temblando de emoción, realmente esperaba que estuviera bien oculta por la oscuridad -¡Si- logro decir.
Reina sonrió de nuevo antes de abrir la puerta del coche -Buenas noches-
-¡Buenas noches!-
Kumiko la observo caminar hacia la puerta, asegurándose de que llegara bien. Reina antes de entrar a su casa se volvió y le dio una pequeña señal de despedida. Kumiko no estaba segura de si la otra chica podía verla, pero aun así devolvió el gesto. La belleza de cabello oscuro desapareció de la cálida luz de afuera de la casa.
Kumiko se quedo ahí sentada por un momento, empezando a procesar los acontecimientos de esa noche. Ella no podía creer que paso una noche tan grande con una chica hermosa que parecía disfrutar de su compañía y por lo visto bastante ya que quiso salir otra vez con ella. Esto era lo mas feliz que se había sentido. Hubiera saltado con júbilo si no tuviera el cinturón, así que se conformo con gritar silenciosamente recargada en el volante.
Por otra parte, eso significaba que el enamoramiento que tenia por Reina no se iba a ir pronto, pero ni siquiera se preocupo por eso en ese momento. Así que solo procedió en poner su música un poco mas fuerte de lo normal y conducir rápido a su casa, alimentada por pura alegría.
¿Y que tal?
¡Honestamente esta es una de mis historia favoritas! El próximo capitulo lo subo mas tardar el domingo, así que tengan paciencia.
Si les gusto, no olviden dejar su comentario y también si saben una que otra palabra en inglés dejen su comentario en la historia original, estoy segura que el autor se los agradecerá 😉
Visiten mi face. No leemos mas tarde! 😀
Panda2501
