Notas: Bueno aquí me tienen con un nuevo fic que se me ocurrió mientras trataba de pensar en ideas para salir del callejón llamado Alluring Secret. Por lo que decidí subir este primer capítulo. No pregunten cuando subiré más capítulos porque ni yo tengo idea D:

Este fic contiene TougOso (Tougo x Osomatsu), Jyushimura (Jyushimatsu x Homura) & AtsuTodo (Atsushi x Todomatsu).

Tougo es personaje del manga de Osomatsu-kun (cuando eran niños).

El apellido Nakamura es del seyuu de Karamatsu, lo uso ya que los otros personajes solo tienen nombres (por suerte).

Otros ships como Ichikara puede ser mencionados a lo largo de la historia.

Esta corto el capítulo y lo hice en un día en la madrugada, así que puede que tenga mala ortografía.

Estuve leyendo como son los puestos de las mafias por lo que les puse el nombre y lo que vienen siendo para que entiendan como explicación.


Prologo


La ciudad de Tokyo estaba controlada por dos familias poderosas de la mafia: los Matsuno que venían de la línea Italiana y los Nakamura que tenían su origen en el mismo Yakuza.

Los Matsuno estaban conformado por la matriarca Matsuyo, la madre de los sextillos que regían a la familia. Osomatsu, siendo el primer hijo fue puesto como Don o el líder y futuro patriarca de la familia; el Sottocapo o el sublíder era Karamatsu, por ser el segundo hijo. Su puesto también era ver los negocios o encargarse de trabajos que no requerían ser informados al mayor o cubrir a este cuando tenía que viajar o recuperarse. El tercer hijo, Choromatsu tenía la función de Consigliere. Se encargaba de todas las funciones de tecnológicas, además de ser el consejero y mano derecha del Don.

El siguiente en la línea era Ichimatsu, el asesino de la familia. Claro, en estos negocios todos tenían sus manos manchadas de sangre y lodo por enterrar cadáveres, pero como su nombre lo dice: era el número uno en su labor, por eso rechazó ser el Caporegime ya que prefería trabajar solo en sus torturas y asesinatos.

El siguiente, era Jyushimatsu. Se volvió el Caporegime. Tal vez porque era de los dos más menores no era tan peligroso como sus otros hermanos, pero a él le encantaba golpear a la gente con su bat. Cuando estaba feliz solo le daba un golpe, enojado los dejaba inconscientes pero cuando atacaban a sus seres queridos podría ser aún más peligroso que Ichimatsu cuando torturaba. "Era perfecto para el puesto que desempeñaba" era lo que siempre decían sus subordinados cuando lo veían actuar.

Finalmente, el más joven de todos: Todomatsu. En palabras del cuarto hijo: "el más peligroso de los 6". Debajo de su facha de chico lindo se encontraba un demonio con planes malignos que tenían que ser aprobados por sus hermanos para llevarse a cabo o simplemente lo hacía sin consultar, pero eso sí, siempre ocultándose detrás de ellos para no ser dañado. Ellos veían ese acto tierno pero realmente para él eran escudos humanos que podía aprovechar. Era el Capodecime de Jyushimatsu, un puesto parecido al de su segundo hermano mayor.

Por otro lado, estaban los Nakamura. El Oyabum o líder de la familia era Tougo Nakamura, padre de Atsushi y Homura. Aunque eran una familia que seguía las costumbres yakuzas, su vestimenta no pertenecía estas. Todos usaban ropas modernas, los trajes tradicionales japonés era vestidos para ceremonias, como el día en que enterraron a la esposa de Tougo.

Atsushi, el hijo mayor era el Wakagashira equivalente al primer teniente o sublíder de la familia. Era entrenado todos los días para prepararlo en el puesto de Oyabum que le correspondía por derecho. Su hermana menor, Homura estaba en contra de este estilo de vida que llevo a la muerte a varios miembros de su familia, aún a su pesar, desempeñaba el puesto que su madre tenía antes: el Saikon-komon. Ella era la nueva administradora de los Yakuza.

Las familias estaban en una eterna lucha de poder por controlar Tokyo. No era sorpresa que siempre hayan muertos en cada lado del lugar. No es de sorprenderse que familias que quieren ascender aprovechen esas luchas para provocar el fin de al menos de una de las familias. Eso le paso a Nana Nakamura, la madre de Atsushi y Homura que se encontraba en un restaurante tomando café cuando una bomba explotó. A Tougo le dijeron que fueron los Matsuno.

Pero aquellos que cometieron la explosión, ignoraron que entre esos muertos, en una tienda donde se vendía el mejor alcohol de la ciudad se hallaba el antiguo Sottocabo de los Matsuno: Matsuzo. El esposo de Matsuyo. Esto no creo una guerra entre las familias, al contrario. Se hizo una tregua para dar caza hasta al último miembro de los atrevidos.

Así lo acordaron Matsuyo y Tougo mientras se realizaba la ceremonia del funeral de ambas familias con pequeños niños a su alrededor llorando por la muerte de sus progenitores. Diez años atrás. En ese momento los sextillos tenían 13 años, Atsushi 15 años y Homura 10 años.

Fue en ese momento en que se conocieron, en el que destino comenzó a tejer su telaraña… ¿o fue en el momento que asesino a los padres? No se sabe. Al menos no se sabía en aquellos días.

Ahí Osomatsu conoció a aquel fascinante hombre maduro de traje café con cuadros de dos piezas, que poseía unas cuantas canas notorias sí te ponías a observar con atención, ese era Tougo. Aquel que le robaba la atención cada vez que hablaba o se ponía junto a él. Supo en ese instante que se esforzaría por ser un Don como ese hombre. Mientras que Tougo, a veces se giraba a verle (cuando este volteaba para no ser descubierto) solo para encontrarse con un jovencillo que puede que le dé una guerra divertida en un futuro. Esperaba que ambos lleguen a vivir para presenciarla. Inconscientemente se relamió los labios sin dejar de mirarle, Osomatsu alzo su vista en ese mismo instante encontrándose con la acción provocando que se sonroje. Agachó su cara para no ser visto.

Por su parte Atsushi estaba buscando a su pequeña hermana que se le había perdido de vista durante la ceremonia. En su lugar se encontró al menor de los Matsuno, quien llevaba un kimono rosa como los cerezos de su kimono. Todomatsu no vestía de negro como el resto de sus hermanos, no es que le duela la pérdida de su padre pero él no quiso vestir de luto tradicional; solo se puso el kimono que Matsuzo le regaló días antes de su muerte, ese era su luto.

Atsushi se le acercó para saludarle, sabía que era "Totty" porque escuchó a uno de los hermanos llamarle por ese nombre. Lo confundió con una niña a lo que Todomatsu le reclamó diciendo su nombre, además de alzarse el kimono para mostrarle su pene y luego darle un puñetazo en la mejilla. Atsushi estaba confundido pero feliz por aquel comportamiento extraño del joven. Bueno él había escuchado que los Matsuno son raros. Por lo que sonrió sobándose la mejilla mientras miraba irse a Todomatsu enfadado.

Mientras eso ocurría otro encuentro se llevaba a cabo en el jardín de la casa. Una pequeña oculta entre los arbustos, con las piernas pegadas a su pecho y su cara oculta en sus rodillas no dejaba de llorar la pérdida de su querida madre. Un chico de traje negro con corbata amarilla se le acercó, él igual había estado llorando por la pérdida de su padre. Se acercó a ella, agachándose a su altura para acariciarle la cabeza. La pequeña Homura lo miro con sus grandes ojos cafés en ese momento Jyushimatsu comenzó a hacerle muecas para ella, caras graciosas como chistes tontos o sobre actuación digna de un payaso. Ella soltó una pequeña risa, no había reído desde la noticia.

"Las niñas bonitas no deben llorar, les arruina su rostro" fueron las palabras del pequeño Jyushimatsu para Homura. Esa frase se le quedó grabada en la cabeza y la sonrisa tierna que ambos se dieron en el corazón de cada uno.

La ceremonia se había terminado, nuevamente se reunieron ambas familias para despedirse y los ojos se volvieron a encontrar: Osomatsu y Tougo se veían fijamente con una sonrisa de complicidad extraña. ¿Por qué extraña? Porque nada paso entre ellos pero esa mirada hizo que la llama de una promesa creciera dentro de ellos para que pase algo entre ellos.

Jyushimatsu y Homura se veía divertidos. Él seguía haciendo muecas para hacerla reír, ella reaccionaba con una risa oculta con la palma de su mano. Claramente se veía en aquella mano una muñequera amarilla con el número 14 escrito, con ello una promesa de seguir siendo amigos aunque la familia se interponga.

Otro caso era Todomatsu con Atsushi, él le veía con una sonrisa ignorando el moretón de su mejilla. El otro miraba para otro lado con los cachetes inflados con los brazos cruzados. Sin embargo, de reojo le veía. Para el mayor eso era tan adorable.

Nadie notó lo que paso entre ellos o tal vez sí pero no le dieron importancia. Ya que esa fue la primera y última vez que se veían, porque a la semana siguiente Homura fue enviada a un internado para señoritas en Francia mientras que Atsushi fue enviado a Londres para realizar sus estudios. Los sextillos fueron enviados a Italia para que aprendan más de sus raíces y mejoren en sus estudios.

¿La razón?

La venganza de los Matsuno y los Nakamura por la pérdida de sus parejas empezaría y no querían involucrar a sus hijos, hederos de las familias.

Tuvo que pasar casi 10 años para que esos ojos se vuelvan a reencontrar.