Este fanfic fue hecho bajo un solo propósito: Darle un reconocimiento merecido a todos los abuelos del mundo que han tenido tanto buenas como malas experiencias en esta vida, estando en tiempos que remotamente eran más difíciles que los actuales.
Sinopsis: Lincoln Loud debe de ir a Miami, Florida 3 días a visitar al abuelo con la Sra Loud sin sus hermanas debido a vísperas del día el día del padre, el Sr. Loud se lleva a sus 10 hijas a Carolina del Norte a visitar a su padre, el joven Loud piensa que su abuelo es un aburrido sin nada que hacer, pero un álbum viejo que encontró rebuscando algunas cosas cambiara completamente esas ideas sobre el abuelo.
CAPITULO 1: "NO JUZGUES A UN LIBRO POR SU CUBIERTA"
Era un verano monótono y aburrido para el joven Lincoln Loud, pues eran las vacaciones y mientras las 10 hermanas Loud se encontraban en Carolina del Norte junto a su padre visitando al tío Martin, él se encontraba visitando al abuelo en las bajas zonas de Miami, Florida junto a su madre en la casa rodante que tenía el abuelo.
-¡Esto sí que es aburrido, y todos los canales son pura basura!- se quejaba Lincoln desde el primer momento que puso un pie en esa casa, arrepentido de ni siquiera haber llevado en este viaje sus historietas favoritas, más aun no había con quien jugar, pues el abuelo se encontraba dormido en un viejo sillón que él había recompuesto la semana anterior mientras la Sra. Rita Loud empezaba a hacer la cena para los tres.
Se escuchaba "Happy Together" por toda la casa en una pequeña radio que se le notaba su antigüedad, mientras Linc perdía más la paciencia por el nivel de aburrimiento que se iba acumulando en su interior, daba vueltas por todo el remolque mientras se escuchaban las picadas de verduras que daba Rita en una tabla de madera algo rupestre, aun cocinando para todos , aunque esta vez la comida debía ser algo más regulada, debido a que el abuelo no podía consumir comida sin mucha sal ni grasas por su avanzada edad.
-¡Mama! ¿Cuándo nos vamos a casa? ¡Estoy aburrido, quiero mis historietas, extraño jugar con Clyde, los videojuegos, las andadas en bicicleta, aquí este sitio es aburrido, no hay nada bueno…..! – expresaba de una manera soez su cansancio de estar acompañando al abuelo Loud mientras se levantaba de su siesta vespertina, además del olor que emanaba la comida que estaba preparando su hija. –Tu sabes que nos vamos a quedar 3 días con el abuelo, me prometiste que ibas a hacer el esfuerzo para pasarla bien con el abuelo, si no lo haces por él, hazlo por mí por favor, veras que el abuelo Loud ha hecho más cosas que tu padre y yo juntos….- le pedía la Sra. Loud en voz baja a su hijo, para que conozca mejor al abuelo y que cambie su perspectiva sobre el abuelo.
-¿Y qué es lo mejor que hace? ¿Dormir, quejarse, comer muy lento? – replicaba nuevamente Lincoln al recurrir a los defectos del abuelo que lo agobiaba la edad.
-¡Liiiiiincooooln! ¿Me puedes pasar un vaso con agua?- pedía el abuelo luego de una agradable siesta que lo había dejado reconfortado tanto física como mentalmente, mientras esperaba la comida que le preparaba su hija.
-¿Qué tiene de bueno el abuelo Loud? ¡Apuesto que no ha hecho nada bueno por su vida, no entiendo por qué estoy en esta pocilga….- refunfuñaba a regañadientes Lincoln, que cada vez su ira por estar en ese lugar lo consumía, mientras servía el vaso de agua para entregarle al abuelo.
-Aquí tiene- le entregaba Lincoln el vaso de agua que había pedido.
-¡Gracias Lincoln por el vaso de agua y tu visita, eres mi nieto favorito muchacho!- agradecía el abuelo, que se tomaba poco a poco el vaso de agua.
Sin nada más que decir, el joven Loud se dirigió a una gaveta donde se encontraban algunos libros que extrañamente le parecieron relevantes que el abuelo tenga este tipo de información, desde libros de astrofísica avanzada hasta algunos archivos que contenían cosas relevantes, todo relacionado a ciertos estudios y diagramas que eran extraños para él.
-Veo que encontraste mis libros universitarios- reía el abuelo Loud al recalcar que él fue un Ing. En Astrofísica y Astronomía, a lo que este título le basto para poder trabajar en el Ejército Norteamericano y por para el servicio de Inteligencia Secreta del Departamento de Defensa del estado.
-¡Wooooooow!- quedaba impactado Lincoln por todo lo que le estaba contando el abuelo, haciendo a un lado su aburrimiento y berrinches que había provocado desde que llegaron de tan largo viaje que duro aproximadamente 2 días, a partir de esto, el joven Loud no lo dudo dos veces, busco un lugar donde sentarse, pidiendo ser instruido por el abuelo que al parecer Rita tenía razón, el abuelo había hecho más cosas de lo que su nieto esperaba.
-Jaja, está bien Linc, pero primero necesito un vaso de té helado y un álbum que tengo debajo de esa gaveta donde encontraste esos libros- daba instrucciones el abuelo Loud para sentirse cómodo, mientras Lincoln no perdió tiempo, le pidió a la Sra. Loud que sirva un vaso grande de té favorito del abuelo que había hecho horas atrás, buscaba el álbum que complementaban algunas cosas que quizás con el observar de estas memorias, se ha de acordar de lo que le iba a relatar a Lincoln.
-¡Lo encontré! – decía con orgullo su descubrimiento al encontrar el álbum de fotos del abuelo constando de un gran título: "Mi vida resumida en fotos, obra de mis años de vida para mis futuras generaciones" mientras que su foto de portada constaba de los primeros años de Universidad junto a un compañero de tez trigueña, posando para la posteridad, cada uno con un puño elevado en señal de victoria en la Universidad de Ohio, el 15 de Octubre de 1959.
-Abuelo, ¿Quién es él? – preguntaba con mucho entusiasmo acerca de la persona que lo acompañaba en la fotografía.
-¿El? ¡Fue mi primer compañero de Universidad! – explicaba el abuelo acerca de esa persona, cuyo nombre era Roberto López , más conocido como Bobby , era un estudiante de intercambio que llego a erradicarse acá para cumplir con el famoso sueño americano, era de nacionalidad ecuatoriana, aunque no se acuerda de su ciudad, además de compañeros , también fueron parte de la inteligencia militar que en un principio necesitaba los Estados Unidos para combatir la "Guerra Fría" que estaba consumiendo al mundo con las intrigas que daba la "Tierra del Tío Sam" y la "Madre Patria" más conocida como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS por sus siglas).
Lincoln quedaba maravillado con tal relato que le estaba compartiendo su abuelo acerca de lo que había hecho, sin contar las demás anécdotas que debía de acordarse con el pasar de las hojas de su álbum. -¿Y cómo se conocieron Bobby y tu abuelo? – preguntaba Lincoln, pues poco a poco le interesaba más la historia, mientras Rita aun no terminaba de hacer la comida.
-Que bien es ver a mi padre e hijo compartir un rato ameno- expresaba en su mente la Sra. Loud, que aún no podía creer que su vástago este escuchando las historias del abuelo.
El abuelo relataba que en un principio Bobby y el no fueron amigos, es más, fueron acérrimos enemigos, debido a la competencia intelectual que se formó en ese primer año de estudios.
-¡Fue una pugna por ser el mejor de la clase, Bobby llegaba con una beca completa del Cónsul Americano en su país y no deseaba perderla mientras yo tuve una beca deportiva por mi alto rendimiento en el futbol americano!- recordaba entre risas, el motivo de su amistad.
Cursaban el 2do semestre del primer año de carrera, por ende las materias se iban fortaleciendo, entre ellas Termodinámica, considerada "el miedo" de los alumnos en ese entonces, pues era una materia que estaba comandada por un maestro Django Abrusccatto, un viejo italiano al que llamaban "el verdugo Kelvin", pues se debía a su rígida forma de ser con los estudiantes, además de enviarles un proyecto final relevante, por ende se debía de realizar un experimento novedoso para pasar la materia.
-¡Loud y Lopez, trabajaran juntos, no quiero excusas, ustedes sabrán que hacer!- recordaba el abuelo Loud la orden del profesor, que incomodo a los estudiantes, tanto era su discrepancia que se sentaban en cada extremo del salón.
-¿Y qué experimento hicieron abuelo?-preguntaba insaciablemente Lincoln, que quería saber más acerca de su vida, conforme pasaba el álbum, en donde se observaba en una foto a los 2 chicos celebrando por alguna situación.
-¿Esa foto? ¡En esa foto habíamos sacado la mejor nota del curso, tanto así que el profesor se impresiono!- recordaba su experimento que estaba realizado a base de teorías de Albert Einstein con su "energía nuclear", analizando y comprobando que esta energía en futuros cercanos podrían convertirse en electricidad en masa, mas no en armas nucleares, estas hipótesis y conclusiones fueron dadas con fundamentos, aunque secretamente los Gobiernos más poderosos en ese entonces estaban desarrollando, pues estaban en los inicios de la Guerra Fría.
Fue algo difícil acoplarse en un principio con él, era un chico de pocas palabras, pero luego entendió el por qué Roberto actuaba de esa manera tan esquiva y frívola, luego acepto que su indiferencia hacia el abuelo Loud se debía a que lo rechacen por su nacionalidad, relatando que venía de un país que estaba en bonanza por sus producciones bananeras, pero su familia no recibía beneficios de estos rubros, solo ciertos grupos sociales, pues como él era de bajos recursos y discriminado, eso lo obligo a realizar un esfuerzo por estudiar al máximo el colegio, presentarse al Cónsul y ser uno de los 100 primeros Latinos que podían estudiar bajo el manto de "alumnos ejemplares", cosa que no se habían equivocado, Bobby era atento , además de excelente estudiante, algo terco con las chicas, pero bien educado después de todo.
-¡Bobby fue mi mejor amigo después de ese proyecto, hasta el final …..- relataba y a la vez en su mente preguntaba en qué lugar de este mundo se encontraba su amigo.
Mientras el abuelo seguía con sus relatos, encontró otra foto relevante, efectivamente con una chica simpática con su mejor amigo Bobby, a la que analógicamente observando, se parecía mucho a su madre, Rita Loud.
-Abuelo…...quién es ella?- preguntaba Lincoln con mucha picardía.
-¡Jaja! Buena pregunta nieto querido, ella es…..
-¡Papa, Lincoln! ¡A comer, vengan que la comida está servida!- anunciaba la Sra. Loud que la hora de cenar llego.
-¡Ahhhhhhhh! ¡Mama, estábamos en una gran parte! – se quejaba Lincoln mientras el abuelo lo tranquilizaba, diciendo que luego de la cena, le iba a seguir relatando su vida. Mientras Rita conversaba por el teléfono con su esposo para saber cómo estaba la familia en Carolina del Norte, Lincoln detuvo un poco al abuelo , dándole un abrazo , a la vez pidiéndole disculpas por un principio pensar que el abuelo era el "ser más aburrido que pudiera existir".
-¡Jaja! Por eso hice ese álbum Lincoln, para que mis nietos no piensen que soy aburrido…- le devolvía una sonrisa y un abrazo a la vez, listos para sentarse a merendar.
