-Diálogos entre personajes-

"pensamientos"

lo que se debe resaltar- canción de fondo

CAPITULO I

EL ANOCHECER DE UN VAMPIRO

EXPERIMENTANDO CON EL CORAZÓN

por Dreams Kokoro Dead.

La noche cernida de un basto cielo con estrellas iluminado por el brillante resplandor de la luna se imponía sobre la inmensa ciudad, siendo percibida por unos pocos, la noche avanzaba, silenciosamente excepto para el, sus ojos vacilaban en la oscuridad, su respiración pesada se hizo dificultosa, los pasos cada vez mas apresurados se escuchaban en un eco sordo por todo el lugar, la luz que se filtraba por la ventana le sirvió de amparo, ya para llegar a su destino se calmo, sus pasos se volvieron silenciosos su respiración casí sostenida para evitar hacer el menor ruido posible, pero ya no importo, pues todo posible sonido que provenía de el estaba siendo aplacado por jadeos y gritos acalorados, sintió el acelerar de su corazón, la agonía de lo que pronto estaba por descubrir lo abrumo, despacio tomo el plomo de la puerta en su fría mano, deslizando la cerradura entreabrió el recinto, observo de a poco la cama endocelada agitarse con movimientos, en las transparentes coberturas se acerco sin dejar el furioso latido de su corazón calmado, con ira corrió el dosel que cubría la enorme cama y todo se detuvo en ese momento

-Shaoran!!, yo... puedo explicarte, veras...-

-silencio!-

El segundo hombre en la habitación se sobrepuso para cubrir así con su cuerpo a la mujer, mientras miraba al hombre frente a el, enorme cuerpo, gabardina negra ojos de fuego dorado, sus cabellos revueltos y ese rostro que denotaba un profundo sentimiento de enfado.

-ella ya no es tu mujer...-

Esas palabras salieron muy a penas de su boca cuando su cabeza rodó por el suave colchón, sin mas una lluvia de sangre fluyo cual fuente escarlata denotando la muerte instantánea del sujeto en cuestión, la mujer horrorizada miro la escena y un grito desgarrador se escucho en toda la mansión, los ojos asesinos frente a ella la miraron impávidos

-Shaoran amor, perdoname yo...-

-eh dicho que guardaras silencio-

La mujer pálida como una hoja se callo se encogió en su puesto esperando lo peor, sin embargo el silencio apremiante y cargado de miedo fue lo único en la habitación, sus ojos rubí miraron con atención, respiro calladamente sintiendo alivio, que poco le duro, solo sintió el fino corte deslizarce por su garganta extrayendo con exquisita delicadeza la vida de aquella presa, un susurro fue lo único que en su ultimo aliento entendió

-no te preocupes amor, yo te perdono-

El cuerpo sin vida callo junto al otro, mientras el hombre miraba asqueado la escena, sin mas miramientos se levanto, limpio su espada y se encamino a la salida, ya había controlado por completo su ira, con anterioridad se había sentido capaz de destrozarlos miembro por miembro disfrutando de verles morir, sin embargo había meditado en ultimo segundo la escena, ese pobre desgraciado no era el mismo con el que su prometida se acostaba con anterioridad.

-"la muy zorra ya habia cambiado de pieza para su cama"-

Salio de la mansión con el mismo silencio en que había entrado, se detuvo un momento, mientras se aseguraba todo estuviera en su puesto, saco un cigarrillo de su bolsa, mientras encendía una pequeña llama, dejándola caer descuidadamente una vez cumplido su objetivo, callo lentamente en silencio, sobre un pequeño bulto que se extinguió de a poco, una vez el castaño hubo alcanzado la salida principal del recinto un sonido estruendoso se escucho... toda evidencia había sido borrada por la abrazadora fuerza del fuego. Una vez en su motocicleta se detuvo un momento aun sin haber probado su cigarrillo.

-que descuidado, acabo de recordar que no fumo-

Tiro en la alcantarilla la colilla mientras subía a su katana y arrancaba a toda velocidad, dejando atrás las llamaras rojizas que destellaban en la noche antes serena

...:...

-buenas noches amo-

-buenas weii-

-nesecita el amo, que haga algo por el-

-nesecito que guardes mi moto, esta mi padre aun despierto-

-si amo, esta arriba en el estudio-

-gracias weii-

Subió las gradas con increíble tranquilidad mientras en su mente se formaban ideas absurdas según lo relatado con anterioridad previa al asunto de su prometida, cuando llego al estudio, se percato de una voz que reconoció al instante como la de su padre... hablando con alguien mas por teléfono.

-si esa es su decisión, entonces no hagan mas, dejarle hacer lo que quiera, ya casí llega su hora...-

-...-

-en ese caso, no permitan que nadie la vea, deben trasladarle a el laboratorio 5, es el mas indicado-

-...-

-cuando eso suceda infórmame, estaré a la espera, bien hasta entonces.-

La voces cesaron, mas no así dejaron de hacerlo en su cabeza, pues le parecía sospechoso el que su padre hablara de cosas que no estuvieran en su conocimiento cuando el mismo era su mano derecha en todo

-XiaoLang, debes saber que detesto a la gente que espia destras de las puertas-

Abrió la pesada puerta de madera y miro al hombre cuya imagen semejante era el, sin inmutarse en absoluto por su gallardo porte y mirada gélida, que se torno alegre al verlo a el.

-no era esa mi intencion padre, venia a verle y me parecio imprudente interrumpirlo-

-ya veo... has cumplido con tu cometido debo creer, pues tu ropa es la mas afectada siempre-

El hombre de ambamarinos ojos miro con poca atención su vestimenta, claramente manchada de escarlata, húmeda y fresca sangre, se encogió de hombros

-ya me la quitare, debo hacer algo antes de irme, así que solo pase a saludar-

-bonito aspecto para saludar a tu padre, supongo que me eh quedado sin candidata a nuera nuevamente-

-lo siento pero los problemas en su garganta empeoraron-

-así que esa fue la excusa para no verte hoy, pobre y pensar que los problemas en su garganta le causaron la muerte-

-supongo que aprendió hasta donde la tiene que chupar para no ahogarse-

El hombre estallo en carcajadas mientras se acercaba a su hijo, dándole palmadas en el hombro le animo.

-deberías de una vez por todas hacerle caso a Meiling, esa chica si te ama, imaginate se a conservado virgen con la esperanza de que tu la desposes-

-ella es mi prima padre.

-y que con eso, tu madre y yo también lo somos, y miranos llevamos 37 años de casados, así que no inventes mas cuentos-

-en donde esta ella-

-en el laboratorio, sabes que ese es su segundo pasatiempo...-

-segundo- miro escéptico al padre

-estoy convenciendome a mi mismo que yo aun soy el primero- sonrió el hombre

-la saludare antes de irme, tengo algo que decirle-

-cuidate hijo, y recuerda que no eres un cazador como lo fuéramos una vez tu madre y yo, recuerda que no puedes ir haciéndola de Dios de la Muerte por hay-

-lo tomare en cuenta padre-

El hombre suspiro cansado, su único hijo varón era sin duda alguna gallardo e intrépido pero además era un poco estúpido, el había conocido de la forma difícil el precio de sus errores, un precio alto que había cobrado la vida de sus dos primeras hijas, esperaba que shaoran nunca tubería que verse en ese tipo de problemas, por eso el se empeñaba en encontrarle una esposa, por que sabia que si algo hacia cambiar hasta el mas testarudo de los hombre... era el amor, y por kami que el no creía en esas cursilerías pero lo había vivido en carne propia, así que todo esfuerzo valía la pena.

...:...

La luz prominente de la lampara cercana la cegó como sucedía cada noche, pasaba todo el día encerrada en esa oscuridad, y cerca del anochecer esa lampara se encendía y le provocaba un estremecimiento similar al que le causaba la luz del sol, miro por la entrada de su recinto la misma figura odiosa que la había condenado al mas despreciable de los destinos, ella no merecía estar hay, la eternidad ahora le parecía una pesadilla, sin embargo mantenía su altanera figura ilesa, exceptuando que los meses pasados sin alimento estaban haciendo lo suyo, lo cual provocaba una debilidad tan intolerante para ella, miro con renovado odio al hombre que le proporciono una vez mas como otras veces una bandeja con alimentó, sin inmutarse si quiera tomo la bandeja y la arrojo cerca de los pies de el.

-si continuas así, morirás dentro de muy poco, por muy inmortal que seas, el hambre acabara con tigo es que acaso así quieres morir-

-dejame ir despreciable humano- soltó venenosamente ella

-sabes que no lo haré, aun estas con vida solo por que mi esposa asi lo quiso, pero no te dejare en libertad para que te alimentes con los de mi raza-

una carcajada llena de desprecio salio de sus finos labios

-ningún miserable humano decide sobre mi, pronto veras la forma en que me vengare, y esa esposa tuya sera la primera en sentir en carne propia el sufrimiento de mis días de encierro...-

-estas diciendo que sin alimentarte, ni beber sangre tu podrás hacer algo, ¿tienes ideas de los meses que llevas si probar alimento?, te aseguro que no tienes fuerza ni para moverte de esa posición-

-eso no importa, antes de morir yo, deberán morir ustedes, tu, tu maldita esposa y tu familia... a si que preparate, por que el momento se acerca-

el hombre la miro, sin inmutarce levanto los restos de el alimento que habia traido para ella, la miro una vez mas con un sentimiento similar a la culpa en sus ojos.

-en verdad no quisiera hacer esto, pero no me dejas opción-

Los impávidos ojos de ella brillaron carmesí, mientras por sus labios se deslizaban unos blanquesinos y finos colmillos, afilados para atravesar con ellos la frágil carne humana que era su alimento.

-te lo aseguro humano, de esta noche no pasa mi encierro-

El hombre se retiro consiente de que ella había logrado inquietarlo y no por la amenaza, si no que creyó que a estas alturas seria incapaz de trasformarse en una criatura de la noche, pues su sangre estaba tan debilitada, que pensó que su esposa había logrado algún progreso en la investigación, sin embargo ahora comprobaba que no, aunque no quisiera debía matar a la chica, pues sabia que si la dejaba libre, con el resentimiento que ella cargaba lo mas seguro era que ella los cazara a todos ellos como bien lo había dejado claro en sus amenazas, se sobo las sienes preocupado.

-padre, creí que estaba en la habitación-

Levanto la vista un poco sorprendido, pero cambió su rostro al ver a su hijo de pie delante de el

-tu madre me ah mandado a llamar, ¿ya la has visto?-

-ahora mismo la eh dejado con el equipo de laboratorio-

-ya veo así que de nuevo están reunidos aquí-

-te molesta padre-

-no... un poco, pero es algo que tu madre debe hacer-

-que hacías padre- el castaño miro la bandeja con la comida en sus manos

-pues... estaba pensando en llevarle algo de comer a tu madre-

el hombre le miro escéptico mientras una ceja se alzaba en su varonil rostro-

-pensabas llevarle carne cruda a madre-

-jaja calro que no hijo, estaba pensando en cocinarla-

-la cocina no esta en esa dirección, que me ocultas-

-nada, no esa nada en serio- ese chico lograba ponerlo nervioso con facilidad

-bien en ese caso me voy, madre me pidió que volviera mas tarde, que había algo que quería mostrarme.

-ya veo, en ese caso hijo, te vere luego-

Ambos hombre se fueron por caminos diferentes, mientras dejaban atrás la celda de quien una vez fuese una de los vampiros mas poderosas, conocidas en tiempos modernos por los cazadores.

La tiesa posición en la que estaba ella pegada al suelo la desbastaba, ese maldito humano tenia razón tenia entumidos los músculos por el frió del lugar, le costaba mantenerse despierta, y eso que ella jamas había padecido de sueño, sin embargo sabia que era el letargo en que caían todos los vampiros que como ella se privaban de alimento por tanto tiempo.

Sus verdes orbes recorrieron el lugar, miro una rata cruzar cerca de ella, se sintió miserable ante la apremiante necesidad de extraerle aunque fuese a ese sucio roedor un poco de sangre, se sintió enferma solo de pensarlo, se rindió en su intento de acomodarse y se quedo quieta, como muerta, cuando escucho como unos pasos se acercaban dudosos, supo en ese instante que no era el detestable hombre que la visitaba a diario sin embargo no se movió, siguió en su estado aletargado, cuando la luz entro suavemente sus ojos se abrieron en espera, sin embargo un exclamación ahogada se escucho

-quien eres tu, por que estas encerrada en este lugar-

ella no pronuncio palabra, simplemente levanto despacio su mano hacia el recién llegado que se aproximó presuroso a ella

-yo ya no tengo tiempo, por favor ayudame- la voz le salio perfectamente lastimera

-"es ahora o nunca estupido humano"-

-tu no eres humana cierto?-

Lo miro, entonces noto cierto parentesco de este hombre con el otro, su cólera volvió a apoderarse de su razón, y se lanzo sobre el, sin contar que seria detenida rápidamente por unos fuertes brazos, que la aprisionaron sofocándola

-maldito humano, eres como ese miserable, todos ustedes merecen la muerte- ya sin fuerza para resistirse dejo de luchar y se quedo quieta en brazos de el, se sintió por primera vez en su largo tiempo de existencia impotente, y la sensaciones no le gustaban para nada, deseo morir en ese momento pero seria pedir demasiado

-que es lo que necesitas... ¿puedo dártelo yo?-

Sorprendida miro al hombre que le miraba seriamente, sin siquiera parpadear

-sabes cuanto tiempo eh estado encerrada aquí, sirviéndole a una mujer odiosa de rata de laboratorio y siendo acosada constantemente por ese asqueroso humano, tienes idea del tormento que eh pasado aquí voy escapar solo para llevar a cabo mi venganza, acabare con cada uno de los miembros de este miserable
clan-

-y si empiezas por mi-

Ella le miro inmutable, y sonrió con ironía

-estupido niño, no creo que tu sepas si quiera los planes de esta familia, no me pareces un cazador-

-el hombre que te acosa es quien salio de aquí no hace mucho rato?-

Ella le miro notando ahora un pequeño detalle que había pasado por alto y que ahora al tenerlo tan cerca de ella pues la tenia tomada por los brazos y sostenida para que no cayera, notaba con claridad.

-!tu eres hijo de ese bastardo no es asi¡-

-puede decirse que si, ¿que eres tu?-

-si eres su hijo debes de saberlo muy bien, o me dirás que no sabes nada acerca del trabajo de tus padres...-

Sintió una presión en donde las manos del hombre estaban, mientras veía el matiz de sus ojos cambiar a uno mas oscuro, esto le hablo silenciosamente de que esta podría ser su oportunidad, se acerco al oído de el susurrando

-te lo diré ya que quieres saberlo- la seductora voz lo paralizo, mientras sentía suavemente como era perforada su piel, dolorosamente al principio, luego sustituido por el hormigueo de su sangre siendo extraída lentamente sus bellos ojos se abrieron enormemente cuando ella succiono con mas fuerza, perdiendo el control, poco a poco sintió perder la conciencia,ella estaba acabando con su vida y lo sabia, sin embargo no le preocupo en lo mas mínimo por que sabia que había sido un descuido de parte de el, por los estúpidos sentimientos que sus padres provocaban en el, por que le ocultaban las cosas que deberían ser importantes y por que lo habían convertido en lo que era un asesino a sangre fría, se merecía eso y mas... pero sobre todo, ahora se odiaba a si mismo, por que le había gustado esta mujer con solo verla, gran error, sabia que eso no lo llevaría a ningún lado. Lo mismo le paso con Satsuki, y la zorra le había pagado acostándose con su socio, sin embargo los hermosos ojos verdes de ella fueron un descansó para su alma, por ello no le importaba morir, fue este su ultimo pensamiento antes de desvanecerse
en la completa oscuridad.

Proximamente: EL AMANECER DE UN HUMANO...

-te satisface ver sufrir a los humanos...-

-jamas eh probado la sangre de un humano, siempre utilice animales para saciar mi hambre-

-¿por que me dices eso?-

-por que te detesto por que tu me detestas!!-

-yo nunca podria detestarte-

solo si hay 10 rr, de lo contrario me lo quedo... despiadada y déspota de mi, claro que si...