Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, pero la historia es creada por mí y escrita para el Reto "3 sentimientos y/o emociones" de Comunidad Sakuriana.
Summary: Porque nadie nace sabiendo amar y expresar de manera correcta los sentimientos, eso lo tenían más que claro dos personas a la cuales declararse se les estaba trasformando casi en un imposible.
Es solo un simple "Me gustas"
Miedo
Shaoran Li era un adolescente perseverante y seguro de sí mismo, era el mejor estudiante de su salón y el más destacado deportista que había en el Instituto Seijô en los últimos 3 años, pero había un gran problema que lo llevaba molestando hacía meses, desde el momento en que sus ojos se cruzaron con unos verdes su personalidad, que no le temía a nada, comenzó a flaquear gracias a que su bondadoso y tímido corazón comenzó a latir por otro.
—Entonces… ¿solo digo eso? —preguntó con cierto temor luego de escuchar los consejos de uno de sus amigos.
—Oh, sí, es mejor ir directo al grano, luego te explayas más —asintió no muy convencido del todo—. Si sigues los consejos del guía del amor tu declaración será un mero trámite.
Vio como su amigo Yamazaki sacaba un libro.
—Y aquí está la biblia del amor.
"Rudo Cupido"
Rodó los ojos, seguro ese libro le serviría.
Agradeció que en ese momento estuvieran los dos solos platicando, o sino moriría de vergüenza, pero se encontraba tan desesperado que cualquier opción le era esperanzadora.
Con cierta inseguridad abrió el libro de tapa negra con el dibujo de Cupido en versión adulta y con estilo roquero.
—Revisa la página 45 —sugirió Yamazaki—. Ahí menciona este maestro el modo perfecto que debes usar para acercarte a la chica, incluso da tips de cómo sonreír, hablarle, y lo más importante… declararse.
Sintió un vuelco en el estómago apenas intentó hacerse una imagen mental de él intentando decir algo coherente frente a ella, de inmediato el sudor de sus manos le previnieron que esto no iba a resultar.
Yamazaki seguía hablándole, pero él solo podía centrarse en una cosa: miedo.
Sí, era un cobarde.
No se atrevía ni siquiera a sonreírle a la chica que para peor era una de las jóvenes más populares del instituto y líder del equipo de porristas.
—… Y eso, deja el libro acá y levántate, hoy será el día en que tú, amigo, te inicies en las enseñanzas del maestro Rudo Cupido.
Su amigo lo tironeó y comenzó a empujarlo para que se moviera. Caminó hasta la entrada del salón sin entender qué diablos intentaba hacer Yamazaki hasta que lo comprendió.
Sakura caminaba con su rostro arrebolado, junto a ella estaban las demás chicas del equipo de porristas hablando y riendo.
Y comenzó a sentirlo, esa montaña rusa en el estómago, su corazón a punto de salirse, sus manos temblando…
—Hey, Kinomoto —la chica se volteó hacia ellos y por poco le da un infarto—. Shaoran quiere hablar contigo.
Huir.
Apenas la chica comenzó a acercarse con su tierna sonrisa salió arrancando como si hubiera visto al mismísimo diablo.
Llegó a los baños de varones y lavó su cara sintiendo lentamente que su alma regresaba.
"¿A qué le temes, Shaoran?" Le habían preguntado un día, la respuesta estaba más que clara:
—A ser rechazado por la chica que me gusta —susurró.
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Palabras: 494
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Notas de una atrasadísima autora:
Primer drabble, el segundo viene apenas termine de editarlo, y el tercero se está creando, espero en un par de horas tenerlo listo. Mil disculpas la tardanza, expliqué el motivo de ello en el grupo, ni se imaginan la alegría que sentí cuando me enteré que daban más plazo.
Espero que les guste el relato con una idea un tanto común, pero bueno, es lo que salió luego de varios intentos fallidos, es que el miedo al rechazo quién no lo ha vivido alguna vez en su vida :D
En fin, gracias por leer, y nuevamente, disculpas.
Saludines.-
