Hola! mucho gusto, soy nueva(?
Emm... nada, espero que lo disfruten qvq (aunque soy un asco en estas cosas y pido mil disculpas umu)
Ya en capitulos siguientes se aclararan situaciones y otro sin fin de cosas
-Hetalia no me pertenece pero la idea y la historia si, si fuese mio muchas ships ya serian canon(?
Pd: este es un regalo de cumpleaños para una amiga Feliz Cumple Pame, espero te guste y a los demas que la lean tambien qvq
Prologo
Varias veces ya me he preguntado qué cambio entre nosotros.
Quizás el hecho de que quería más libertad y no estar atado eternamente a ti, o quizás también el que tú seas demasiado orgulloso como para que, a pesar de todo, te acerques a mí. O puede que ambos seamos unos tontos a veces, al no perdonar y al no pedir disculpas por nuestros errores.
También me pregunto… ¿A dónde ha ido toda esa confianza que me tenías? ¿Y la que yo te tenia a ti?
Si hubiese confiado en tus palabras desde el inicio, o si al menos te hubiese escuchado luego…no estaría pasando todo esto… ¿Verdad…?
-¡ARTHUR!- grite con horror tu nombre al verte caer a unos metros.
Toda la situación pasaba en cámara lenta frente a mí.
El cómo gritaste mi nombre con angustia, diciéndome que me moviera, que corriera. Cuando me empujaste lejos. Cuando la bala atravesó tu cuerpo como si nada y cuando tu cuerpo cayó al frio suelo, cubierto de nieve. La cual lentamente se iba tiñendo de carmín.
Corrí hacia ti lo más rápido que pude mientras los demás se encargaban de quien te disparo, aunque eso no me importo en lo más mínimo. Lo que más importaba ahora eras tú, siempre fuiste tú.
-Arthur…A-Arthur, por favor, reacciona – murmure una vez llegue a su lado, tomándolo entre mis brazos y golpeando un poco su rostro.
Lo único que recibí fue un quejido y una mueca de dolor.
-Arthur…resiste, te llevare a un hospital- le dije a la vez que lo levantaba con cuidado de no herirlo más de lo que ya estaba.
Él aparto su vista del infinito y clavo sus esmeraldas ojos en los míos.
Esmeraldas contra Zafiros, Zafiros contra Esmeraldas.
Tras verme por un largo rato, en lo que me dije a mí mismo "¿Es que estará pensando ahora mismo?", dificultosamente me sonrió, para luego cerrar sus ojos.
Después de todo, no puedo vivir sin ti
