Buenas, paso a dejar este one shot...

Se me ocurrió al darle miles de vueltas al asunto tras descubrir que todos mis aportes al fandom de Sakura habían desaparecido y no tenía respaldo de nada u.ú

Pero bueno, tras leerme todo el manga de Sakura, pensé en esto y me gustó lo que se me ocurrió, espero que a ustedes también.

Aquatic~


Todo Lo Que Él Sabía

Las coincidencias no existían y ese mocoso... era lo inevitable.

Palabras: 537


Ignorar lo que había visto, parecía lo mejor que Touya Kinomoto podía hacer.

Pero, aunque ese había sido su plan, aquel mocoso se lo estaba poniendo bastante difícil. Coincidían en todos lados. Y como la vida le había enseñado, las coincidencias no existían, y al parecer, la presencia del niño proveniente de Hong Kong caía en la categoría de «Inevitable»

El solo ver a aquel castaño con el que su hermana menor compartía las horas de clase lo ponía de mal genio, y lo irritaba mucho.

Primero, porque se atrevía a molestar a Sakura, y eso no lo podía permitir. ¡Él era el único que podía molestar a la monstruo! ¡Él era el único que podía molestarla por el simple hecho de ser su hermano mayor!

Segundo, por cómo se comportaba frente a Yukito. ¿Qué demonios era eso? ¿Es que se sentía atraído por la magia de Yukito? Sí, porque él sabía perfectamente que su mejor amigo no era una persona, era un ser mágico; así como también, sabía que el chiquillo horroroso poseía magia.

Lo odiaba.

Y tercero, le fastidiaba la simple idea de que hubiera aparecido en la vida de su hermana.

Touya suspiró.

Porque él sabía lo que le sucedía a su hermana, sabía de las cartas y de los peligros a los que era expuesta constantemente. Era por eso que siempre estaba donde Sakura iba a estar, porque él tenía que asegurarse de que su monstruo estuviera bien.

Touya sabía muchas cosas gracias a un extraño don que poseía, uno que le permitía ver fantasmas o sentir presencias, así como también, le daban avisos de lo que iba a suceder, algo como un estilo raro de premoniciones. Y sabía algo que no quería admitir.

Con el paso de las semanas, siguió observando a su hermana y vio como aquel mocoso iba convirtiéndose en un amigo apreciado para Sakura, y se estaban acercando lo suficiente como para querer colgar al menor, varias veces.

Volvió a suspirar.

Hasta que el día llegó.

Touya odiaba saber aquello, odiaba saber desde el primer momento lo que sucedería con aquel par. Lo supo desde el instante en que separó a su hermana de aquel muchachito cuando llegó a Tomoeda. Ahí, cuando lo tuvo frente a él, dispuesto a pelear que notó el aura que lo rodeaba. Ese que era idéntico a la de alguien que él conocía.

El aura de ese chico era igual al de Sakura.

Y aunque quería ignorarlo, aunque quería evitarlo, aparecía cada vez que el mocoso estaba frente a él.

Esa aura que une a dos personas y las personas comunes llaman «el hilo rojo» estaba en el mocoso y se ataba a Sakura, a su hermana.

Y por eso lo odiaba, porque desde que lo vio por primera vez, supo que él era quien le arrebataría a su hermana de su lado, que él sería el que provocaría que su hermana menor en algún momento lo dejase para iniciar una nueva vida.

Lo odiaba, porque había aparecido en sus vidas demasiado pronto.

Su hermana apenas tenía diez años, y la persona que estaba destinada para ella, estaba ya ahí. Con ella… Aunque ninguno de los dos se había dado cuenta a primera vista.