Importante
Los personajes de KHR le pertenecen a Akira Amano


POV Haru

Estaba caminando por la desalojada calle de Namimori. Mis lágrimas cubrían gran parte de mi cara y mis sollozos era el único sonido que se escuchaba de mí.

La razón de mi tristeza, tenía nombre y apellido: Sawada Tsunayoshi. Por razones del destino la persona que más amaba me había hecho un daño, un daño que ya estaba esperando hace mucho tiempo. Yo sabía desde un comienzo que estaba enamorado de mi mejor amiga Kyoko-chan, que nunca se fijaría en mi más que solo una amiga. La vez que le pedí que me mirara de cerca, vi en sus ojos como amaba al ojimiel. Sin embargo tenía la esperanza de que se enamorara de mí, quería vivir engañada con ese pensamiento. Pero verlo sonreír de manera única hacia ella, me producía celos, cosa que odiaba. No soportaba el dolor de mi corazón verlos juntos. Por eso decidí renovar mis votos de amor hacia Tsuna-san, confesándome de manera sería y directa. Y todo comenzó así.

-Tsuna-san podríamos vernos mañana en la plaza desu~-

-Claro Haru, pero ¿qué ocurre?-

-¡Hahi! Nada, no es nada desu~ sólo quería hablar de algo importante-

-Mmm... Bueno, nos vemos mañana Haru. Ahora debo ir a buscar a Lambo-

-Adiós Tsuna-san-

Le había dicho que quería verlo al día siguiente, ya que ese día me sentía algo insegura. Cuando llegó la noche de ese día, repase una y otra vez mi discurso de lo que sentía y otras cosas. Arreglé la vestimenta y me acosté, con el presentimiento de que quizás lo que iba hacer estaba mal.

Llegó el día en que me iba a confesar de nuevo, me levanté temprano y me hice mi desayuno. Mi padre estaba participando en una investigación universitaria en Okinawa. Así que estaba sola, sobre mi madre, bueno ella había muerto hace ocho años por una enfermedad. Cuando terminé, fui a una habitación la cual era como un mini templo para honrar a mi madre. Cambie las flores y el agua que se encontraba en un recipiente frente a una foto suya cuando joven. Di dos aplausos e incline mi cabeza, cuando termine la oración le dije a mi madre.

-Mamá, sé que soy de la personas que nunca te pide ayuda, pero hoy te pido por lo que más puedas, ayúdame a confesarme, dame las fuerzas para declararme y que él me corresponda-

Cuando termine, salí de mi casa directo a la plaza donde se encontraba Tsuna-san sentado en un banco bajo un árbol de Cerezo.

-Tsuna-San ...-

-¡Hiiiii! Haru, llegaste hahaha- dijo mientras se rascaba su mejilla.

-Bueno Tsuna-san lo que debo decirte es muy importante desu~-

Ahora el castaño me indicó a su lado para sentarme, cosa que hice. Yo tomé una gran bocanada de aire y lo solté, levante mi mirada en busca de la suya. Y comenzó mi sentencia de muerte.

-Tsuna-san desde que usted me salvo de ahogarme en el río siempre lo he admirado, quizás le dije que lo amaba, sin embargo lo admiraba. Pero con el tiempo esa admiración se transformó en amor, siempre he estado al lado tuyo por una devoción. Pero siento que este amor es unilateral... Lo que yo siento, sé que no es lo mismo que usted siente por mí. Pero quiero decirte una cosa, que por más que no me ames, yo te amaré por siempre, porque tú quizás no seas mi persona correspondiente, pero te transformaste en ella. Tu nombre quedó grabado en mi corazón, por eso Tsuna-san quiero que sepas de mis sentimientos y saber si es que quizás son correspondidos- cuando acabe, él todavía no reaccionaba. Supongo que estaba procesando la información que le dije. Cuando me miro de nuevo, vi de nuevo en su mirada lástima por mí, sabía lo que se venía. Yo me levanté e intente irme, aunque él fue más rápido y me agarró el brazo.

-Haru, si te vas no te podré dar una respuesta-

-No quiero escucharla desu~ por favor no quiero...- mis lágrimas comenzaron a salir.

-Haru por favor...-

-¿Para qué? Ya sé lo que se viene-

-De todas maneras debo decirte que aprecio tus sentimientos, pero no te amo-

-Ya lo sospechaba, pero entonces por favor actúa como si nada hubiera pasado-

-Si... es lo mejor ¿amigos?- ¿realmente me preguntas eso?

-Si...amigos- cuando ya nadie más tenía que decir algo, el silencio incómodo se apoderó del ambiente. Como ya no lo soportaba decidí dejar mis penas a otro lado.

-lo siento Tsuna-san, pero debo irme- sin esperar respuesta me fui del lugar. Llegando al comienzo de la historia. Iba caminando sin rumbo hasta que llegué cerca de un río. Me senté en el pasto, y me coloque a ver el atardecer, las lágrimas que caían de mis ojos se podían comparar con el río que tenía al frente.

Estuve un buen rato sollozando, hasta que escuche unos pasos detrás de mí.

-Eh... e-etto Mi-Miura-san- mire hacia atrás encontrándome con cierto torpe pelirrojo. ¿Y por qué torpe? Bueno cuando volteo hacia atrás vi como Kozato-san venía bajando pero se tropezó botando una bolsa con comida de gato, cayendo casualmente encima mío, y él se fue rodando hasta abajo cayendo al río.

Me levanté rápidamente, pensando en lo peor. Llegue abajo y vi como el chico sacaba sus manos.

-¡Hahi! Kozato-san ¿se encuentra bien? -

-Fge afjkgo (me ahogo)- no le entendí, pero por su comportamiento pensé que estaba ahogando.

-Jajajaja, si te pones de pies no te ahogaras, porque estas en la parte más baja del río- dicho esto, el pelirrojo se detuvo y se levantó rápidamente con su rostro sonrojado de vergüenza.

-Mu-muchas g-gr-gracias Miura-san-

-No hay de que desu~- cuando lo vi en ese lamentable estado, me recordó la primera vez que me salvo Tsuna-san, y el inicio de mi amor. Cuando lo recordé volví a entrar de nuevo en mi estado depresivo.

-Eh... s-sé que n-no somos amigos n-ni nada de e-eso pero p-pu-puedo preguntar que le su-sucede- le quedé viendo con mis ojos llorosos. Vi que hablaba sinceramente, así que decidí contarle, además me serviría para desahogarme.

-Tsuna-san me rechazo desu~- no dijo nada por un buen momento, quizás había dicho las cosas muy directo.

-Ya veo... b-bueno estas cosas no las entiendo- dijo muy tiernamente mientras se llevaba una mano a la nuca.

-No importa Kozato-san, gracias por preguntar- el chico me iba decir algo, pero lo único que escuche fue.

-Nya~ nya~- vi en la dirección de dónde provenía esos maullidos y era debajo del puente.

-Ya veo por qué estas acá, viniste a dejarle comida a los kitty cat desu~- el asintió un poco sonrojado, Tsuna-san ya me había mencionado que él era una persona muy tímida- bueno, eso es muy amable de tu parte-.

Me levanté del dónde estábamos, tome la bolsa que me había caído anteriormente y me dirigí debajo del puente.

-Hola gatitos, miren llegó su comida- y de ahí me la pase jugando con ellos bajo la atenta mirada del pelirrojo. Por eso instantes olvide mi dolor, sólo para pasarla bien, ya que tenía toda la noche para sufrir.


Bueno este fue el primer capítulo, de una historia de estos dos. Espero que les guste.