Prefacio

Escuche unos pasos en la lejanía. Nuestros queridos invitados ya habían llegado. Bufe. ¿Que querían esta vez los Cullen? Me encontré en el camino con Jane. Arrugo la nariz pero no dijo nada. A ella también le desagradaba la visita. Pero no era la familia Cullen completa si no los mas jóvenes del clan.

Edward.J y Renesmee Cullen.

Llegamos al gran salón mucho mas tarde que todo los miembros de la guardia. Caminamos a paso humano ya que para nosotros las visitas no eran que digamos...Importantes.

Cuando entramos nos situamos al lado de nuestro maestro. Los Cullen no habían llegado. Jane miraba la puerta como si esperara un ataque.

Un rato después entraron dos figuras con capas negras y detrás... detrás estaba la chica mas hermosa que he visto nunca.

Tenia los labios carnosos y unos ojos chocolates seguramente mas dulces que el mismo. La cabellera cobriza le llegaba hasta la espalda formada por grandes ondulas.

Aun su belleza la tristeza que transmitía era infinita y la corroboraban sus ojos hinchados. Seguramente de tanto llorar. Toda la ropa que llevaba era negra de pies a cabeza.

Como si fuera de luto.

Parecía estar ausente con la mirada perdida.

- Oh, queridos bienvenidos siento mucho vuestra perdida- Dijo mi maestro Aro usando un tono mas amable de lo normal.

Ninguno de los dos dijo nada. Al ver su silencio mi maestro Aro añadió:

- Sera un honor para nosotros que os alojéis aquí...Supongo que para eso habéis venido.

E.J asintió y en la cara de mi maestro se dibujo una sonrisa. Era cálida pero a la vez siniestra. Algo extraño.

Le susurro algo a Jane que era quien estaba a su lado. Hablaba tan bajo que no pude escuchar nada y me imagine que si yo no lo consegui mucho menos los demás guardias ni los híbridos.

Jane hizo un gesto de disgusto y recogiendo toda su frialdad dijo:

- Acompañadme.

Los hermanos fruncieron el ceño pero aun así la siguieron.

Todo el mundo se empezó a dispersar por la sala y en un momento quedo vacía Yo ya estaba dispuesto a irme suponiendo que mis maestros no me necesitaban. Cuando una voz me dijo:

- Alec, no te vayas- Dijo Caius. Lo hizo con desdén cosa que antes de girarme enarque las dos cejas. De Jane era mas fácil soportarlo pero de el me provocaba autentica rabia.

- ¿Si mi amo?- Pregunte.

- Queremos que vigiles a la pequeña Cullen.- Dijo mi maestro Aro

Tal fue mi cara de sorpresa que Marco se rió. Marco!

- Yo..Pero mi señor.

- Es una orden Alec- Dijo Aro cortante.

- Si maestro- Conteste con resignación.

Salí del gran salón un poco confuso. ¿Para que querían que la vigilara? Tampoco creo que se escape. Entonces me di cuenta de una cosa:

Los Cullen nos traerían muchos pero que muchos problemas.

Hola please dejen rewiews ( no se si lo he escrito bien) sobre

que les ha parecido la historia. Es la primera que hago y valoraría mucho

sus opiniones.