He aquí mi nueva historia con los personajes de Kamio Youko de su obra Hana Yori Dango.
"m" : define a los pensamientos de los personajes
Capítulo I
Muchacha
Miro por la ventana de mi habitación, hace mucho calor. No hay ni una simple brisa y si lo hay; es una cargada de humedad y en lo mínimo refrescante.
Miro mi reloj en mi celular pero pensándolo bien es lo único que puedo ver en el. No conozco a nadie para esperar un mensaje de texto o una llamada.
Miro mi cuerpo por el espejo que hay en mi habitación, y me doy cuenta de lo que mi madre quiso decir cuando dijo que algún día seria una bella jovencita. Tengo 20 años y hasta ahora no conozco lo que es el amor. Pero que digo, es una vergüenza que piense así. Después de los años de tratamiento intensivo para poder curarme de mi enfermedad, luego de los años de lucha para poder vivir un día mas, no puedo ser desagradecida con Dios, aunque realmente mi corazón anhela conocer ese amor que se muestra en las novelas románticas que mi madre solía leerme en la clínica.
Por indicaciones del médico, no puedo salir de la habitación, esta se halla totalmente aislada del mundo exterior incluso de mi propia familia, tenemos toda una hermosa casa para nosotros pero yo no la puedo disfrutar.
Recuerdo que de niña soñaba que a esta edad estaría en la universidad, me enamoraría y luego formaría una familia, ahora solo sueño con morir (suspiro) solamente quisiera ya no ser mas una carga para mis seres queridos. Por ellos es únicamente que lucho para seguir viviendo día tras día mas las fuerzas me abandonan y la fe en que algún día recupere mi salud también.
Se termina otro día, y yo me voy a dormir, me encuentro sola en esta enorme casa porque mis padres están de viaje en el exterior por negocios. Escucho desde mi cama que esta lloviendo, desearía salir afuera y sentirla en mis manos pero no puedo mis piernas no responden a mi voluntad. Lentamente cierro mis ojos, y me dejo llevar a un mundo de ensueño. Sin lugar a dudas es el mejor lugar a donde podría estar.
Al día siguiente, de mañana.
_ Señorita, señorita, por favor despierte es hora de su medicación, y dentro de media hora llega su kinesiologo. Esas palabras me despertaron de mi mundo, sin protestar siento como me levantan y me llevan a la ducha.
_ Es muy placentero comenzar una mañana con un baño caliente, esto es lo mejor. – se nota en mi cara que no tengo intenciones de seguir con la sesión de fisioterapia, estuve a punto de pedir que la cancelara pero como Yuri ( mi enfermera) me lee como un libro abierto de su inocente boca salieron estas crueles palabras:_ ni lo sueñe señorita, usted prometió a sus padres hacer lo que el médico le pidiese con tal que no se la llevaran al extranjero y me dejaran aquí con usted.
_ Pero, pero yo no dije nada ¡Yuri eres muy cruel!_ replique al instante.
_Sé, que lo deseo y con eso me basta para recriminarle- me dijo mi enfermera con una dulce sonrisa.
_ Esta bien, esta bien, y ¿quien vendrá hoy?- sonrío de manera misteriosa, sabia que ningún profesional se animaba a venir a realizarme sesiones de fisioterapia debido a que no pueden con un carácter tan "especial" como el mío.
A Yuri se le nota como una pequeña gota le sale por su delicada nuca, y sonríe de manera nerviosa pero de todas formas me responde_ hoy vendrá alguien nuevo, es recién graduado pero el doctor lo recomendó.
De mi sale una risa que hasta al propio diablo asustaría.
_¡Es tan mala señorita! Por favor, sea buena esta vez, recuerde que es nuevo en la profesión por favor- Me suplico la hermosa jovencita de ojos celestes que cuida de mi.
_ No te preocupes, no te preocupes, todo estará bien ja ja . – una vez que termine de desayunar me dirigí a la sala en donde recibía mis sesiones de terapia para ver si mis piernas podían algún día recuperar su movilidad. Sabia que solo era perdida de tiempo por ello no le ponía empeño ni mucho menos me importaba que despidieran a los que venían a realizar su trabajo.
Muchacho
Supe que hoy no seria un buen día. Desperté con un extraño sueño, estaba caminando por un sendero que me pareció que no tenia final, pero lo mas extraño era que no estaba solo. Una niña me seguía por detrás. Estaba envuelta con una manta de color rosa y estaba descalza, sollozaba sin parar. Cuando decidí preguntarle el porque de su llanto, ella reía, aún se encontraba tapada por su manta pero esta vez no era la risa de una dulce niña era la risa de un demonio. ¡que susto me di!. Allí fue cuando me desperté en un sudor frío. Deje la cama y comencé a andar camino a la ducha.
Tengo 23 años pero jamás tuve novia, bueno una relación formal con una chica sería lo más correcto de decir, solo tuve pequeños pasatiempos con alguna que otra mujer. Pero ninguna a la altura de un hombre como yo. _ Si, lo sé. Mi autoestima no es pobre, pero soy un HOMBRE con todas las letras.
Terminé de alistarme aún tenía algo de tiempo así que decidí llegar temprano para dejar una buena impresión. Desayune en la cafetería de siempre y fui al garaje a buscar mi auto para comenzar mi camino al trabajo.
Comenzaba un nuevo día, y mi primer empleo pero tenía un mal presentimiento.
Llegué a mi destino, según mi tío mi primer "paciente" es una jovencita de buena familia y que era una "diosa de pocos pechos", eso me causo una molestia es increíble que un renombrado doctor pueda ver a sus pacientes solo como objetos con pechos aunque al momento de la verdad es el mejor en su rubro.
Toqué la puerta y una jovencita muy hermosa "de buenos pechos" diría mi tío me condujo a una sala de estar donde debía esperar a la enfermera que cuidaba a la señorita de la casa. Espere un poco pero la paciencia no es mi mejor cualidad, me aventure en esa mansión y comencé con mi exploración.
En el trayecto de abrir y cerrar puertas un escalofrío me recorrió por la espalda, empecé a sudar y mi palpitar empezó a acelerarse, la adrenalina hacia su papel en mi cuerpo. Escuche una risa maquiavélica era idéntica a la de mi sueño, pensé por un instante que era mi imaginación pero a cada paso que daba se hacia mas y mas fuerte.
De pronto sentí como mis sentidos se apagaban, sentí como me desconectaba del mundo. Desperté con un fuerte dolor en mi cabeza. Me levanté con la intención de descubrir donde me encontraba y allí la vi por primera vez con esa sonrisa altanera que parece no desaparecer jamás. Estaba sentada en un cómodo sillón al lado de un gran ventanal con blancas cortinas con un vestido que le quedaba a la medida. Su larga cabellera era color marrón al igual que sus ojos ¡por Dios! Me sentí absorber por ellos. Mi boca se secó por un instante y pensé que veía un ángel, que me encontraba en el cielo. Más tarde descubrí que me encontraba en el mismo infierno.
_ oh, por fin se despierta, lleva durmiendo tres horas ni crea que le voy a pagar esas horas que usted se las pasó durmiendo.- Me dijo de manera exasperante, ahí supe que las apariencias engañan.
_ pero, ¿De qué me esta hablando? Yo lo último que se es que estaba por un pasillo y perdí el conocimiento
_ Ja, que patética excusa, váyase por donde vino. Y no vuelva. Está despedido, además fue su culpa por no esperar, no crea que va a poder demandar a mi ama de llaves por golpearlo siendo que usted andaba por la casa sin consentimiento de nadie. No es su culpa el confundirlo con un ladrón. Si no fuese por Yuri, usted estaría muerto. La seguridad en esta casa es IN-VIO-LA-BLE – me dijo en tono autoritario, estallé y le di una golpe seco en su mejilla con mi mano derecha sin tapujos le grité_ ¡PERO QUIEN TE CREES! A mi una niñita como tu no me va a venir a dar órdenes, vine a hacer mi trabajo y no me voy hasta que no lo termine. No se quien serás, y no me interesa pero según el contrato lo que me pase en el lugar de trabajo es responsabilidad del paciente. Así que si lo deseo puedo demandar todo lo que quiera.
_ Cállate, inútil. Para empezar es tu culpa, por andar por ahí sin permiso en casa ajena.
_ No es así, yo fui bien recibido. Hasta que tu ama de llaves me noqueó, encima me tratas como un maleducado cuando tú no eres la excepción. Niñita malcriada.
En esos luceros irradiaban la furia y el enojo. Esa mirada mataría a cualquiera menos a mí.
La puerta de ese cuarto se abrió. Allí apareció mi salvación vestida en un ambo de color blanco con una cálida sonrisa y bellos ojos celestes.
Muchacha
Yuri abrió la puerta y calmo los ánimos que tenia de matarlo. Por supuesto nadie se había atrevido a llevarme la contra, menos sabiendo que siempre estaba muy delicada de salud.
Se encontraba hablando con mi enfermera muy animadamente, asentía a todo lo que ella le decía, fue un error suyo el caminar por la casa sin permiso, lo admitió. Me pidió disculpas y pensé que se iría pero me sorprendió otra vez.
Muchacho
_ Le pido me disculpe por favor, no era mi intención comenzar mi primer empleo de esta manera, pero como ya le dije no pienso irme hasta que no realice mi trabajo. – ella me miro de manera desafiante y una sonrisa traviesa apareció en sus labios rosados.
_ esta bien, puede quedarse pero no demande a mi ama de llaves, ella necesita el trabajo mas que usted, además creo que será divertido tenerlo por aquí un tiempo, jaja
Mi pensamiento al escuchar esa risa fue el recordar mi pesadilla, era la misma.
_ ¿Y bien dime tienes nombre? Mi nombre es Makino Tsukushi, un desagradable placer conocerlo.- me dijo la niñita del demonio.
Muchacha
El muy desgraciado me sonrío después, en mi mente paso un pensamiento fugaz con respecto a lo guapo que se ve asi pero no lo creo posible ¡por supuesto que no!. Pero tenia razón, era alto moreno con un cabello color negro como lo misma noche al igual esos ojos que parecían llevarse mi alma al mirarlo directamente, además de esos curiosos rulos. Su sonrisa me cautivo por un instante, pero solo eso. Sus hombros son anchos a pesar que el ambo que usa no lo demuestre, posee fuerza eso de seguro. Lo sentí en ese golpe que me dio.
_ Mi nombre es Doumyouji Tsukasa, sere su fisioterapeuta y estaré cuidando de usted quiera o no, señorita de risa maquiavélica.
Esa fue su presentación me pregunto ¿Qué nos depara el destino para juntar a alguien tan diferentes como nosotros?.
Aqui finaliza mi primer fic de Hana Yori Dango, un buen anime que no vale la pena para mi opinion olvidar, espero que me ayuden con comentarios ya que es mi objetivo el mejorar como escritora. Gracias por leer y espero saber de ustedes.
Desde Tucumán, Argentina me despido.
