¡Hola a todos! Mi nombre es Jimena, y estoy orgullosa de presentarles mi fic basado en un mundo futurista de Harry Potter, donde los protagonistas son los hijos de los personajes originales de la serie, y además algunos personajes inventados propios que acuerdan con el tema del rol (léase: personajes muggles)

De más está decir, que todos los personajes pertenecen a J.K.R, exceptuando por supuesto, los personajes propios que haya inventado yo misma, que espero que no sean muchos x'D.

Resumen: Han pasado más de veinte años despues de la post guerra, y actualmente, el mundo mágico aparenta vivir con paz y armonía. El descubrimiento de una isla, a causa del choque de dos placas tectónicas marinas, provocó que se formara una isla vacacional, donde tantos niños muggles como magos asisten con el fin de pasar unas vacaciones... Sin embargo, no todo es todo lo que parece... ¿habrá algo más detrás de esta simple apariencia?

Capitulo1

Los Potter.

Desde el interior de una pequeña habitación, se podía observar como el sol comenzaba a mostrarse tímidamente a través de las ventanas, mostrando así la sombra de una cama ubicada cerca de una puerta pintada de marrón y justo al lado de una mesita de noche, en donde su parte superior, se podía observar un vaso de agua lleno hasta la mitad, un velador y un libro. Sobre la cama, a la izquierda de la mesita, una joven de unos catorce años se encontraba durmiendo boca abajo, era una muchacha pelirroja y de piel blanca usando como pijama una remera blanca y un pantalón color rosa. Poco a poco, la chica fue abriendo sus ojos (esto posiblemente a causa del reflejo del sol), y cuando por fin terminó de abrirlos, sus ojos color castaño se centraron en una parte indefinida de la habitación, sin observar a ningún punto en especial.

Bostezo sin mucho cuidado ya que estaba sola, se sentó sobre su cama, y miró el reloj: eran las seis y media de la mañana ¿qué iba a hacer ella, hasta las once? Suspiró profundamente y busco debajo de su cama sus sandalias de entre casa, se las coloco sin prestar mucha atención por lo que en el primer intento se las puso al revez y luego de tenerlas finalmente bien colocadas, se dirigió al cuarto de baño. Se miró en el espejo y gruñó por lo bajo, estar en la edad de la pubertad y los cambios le provocaba que le salieran más granos de lo normal, pero por suerte, su tía Hermione, le había ayudado con una poción para que no se notaran tanto, la cual se aplicó despues de tomar una refrescante ducha.

Salió del baño envuelta en su toalla rosa, se dirigió hacia su placard y luego buscó con la mirada la ropa que se iba a poner durante de todo el día. Debía ponerse algo cómodo, puesto que pasaría la mayor parte del día en un barco, el cual la llevaría a ella y a sus hermanos a una nueva aventura vacacional en Anuenue, una pequeña isla recientemente descubierta hace no más de veinte años, donde los muggles y magos conviven durante tres meses disfrutando de montones de actividades diarias. Este, sería el primer año donde Lily, podría ser participe de esta experiencia, pues, se requería tener como mínimo unos catorce años, y el año anterior no logró asistir debido a que su cumpleaños resulta ser en principios de Agosto.

Una vez que terminó de vestirse (un vestido simple color rosa, y unas sandalias marrones que le regaló su prima Vicky para su cumpleaños anterior, el cual aun después de un año sin usarlo, seguía entrándole), se decidió por comenzar de una vez por todas, a preparar su valija, debatiéndose entre que cosas llevar y cuales no, la noche anterior se había pasado casi tres horas hablando por teléfono con sus primos y también mejores amigos, Lucy y Hugo, con la intención una lista de qué cosas debían o no empacar, sin embargo se mantuvieron entretenidos hablando de otras cosas, cosas, que en su generalidad incluyen a Slytherin, y de quienes también se centraba el rumor de que algunos asistirían, por primera vez desde la fundación de la isla, a 'convivir armoniosamente' con los muggles, cosa que en opinión de Lily, Lucy y Hugo, era algo simplemente imposible, sin mencionar por supuesto, su hermano mayor Albus, quien era el único de Slytherin en asistir a la Isla más que nada por la educación que recibió de su familia, claro está. A Lily le hacia personalmente gracia imaginarse a Scorpius Malfoy, Kelan Nott, y a otros más, rodeados de muggles ya que la mayoría del tiempo de no ser por Albus, ellos se la pasarían haciéndole bromas a todos los hijos nacidos de muggles, aunque claro que él no podía estar en todas y alguna que otra, se le escapa.

Cuando Lily volvió a mirar el reloj la segunda vez, ya marcaban las ocho y cuarenta y tres. Lily se sobresalto, faltaban tan solo quince minutos para las nueve y no llevaba hecho ni la mitad de las cosas que tenia que hacer antes de partir, y todo, por estar recordando el porqué no lo había hecho la noche anterior. Terminó por meter todo lo que encontró en el placard, más algunas otros objetos personales, tales como su diario, oso de peluche (obsequiado por Ted Lupin, su primo consentido), y lentes que solo usaba de vez en cuando. Pocos minutos después de eso, Lily comenzó a escuchar ruidos en los pasillos los cuales solo significaban una sola cosas: sus padres ya se habían despertado. Literalmente, saltó de la cama para dirigirse hacia la puerta de su habitación, la abrió encontrándose en un corredor cercano a las escaleras que descendían en el hall. Giró su pequeña cabeza hacia la izquierda para observar la habitación de sus padres, la cual permanecía cerrada, lo cual le pareció extrañamente curioso, por lo que se giró a ver hacia la derecha, la puerta de la habitación de James estaba abierta y no podía creerse que él se hubiera despertado temprano. De esa misma habitación, un muchacho pelinegro y de ojos marrones, tales como los de ella, salió estirándose perezosamente. Tan solo llevaba de ropa un bóxer color blanco y con algunos corazones dibujados, que cada vez que se los veía puesto, le daban evidentes ganas de echarse a reír. Lily tosió un par de veces, para advertirle a su hermano mayor que ella estaba ahí y la expresión de James Potter continuó con despreocupación como si ella no estuviera allí. La relación entre Lily y James siempre resultó ser más conflictiva que con la de su hermano Albus, la razón, era simplemente la diferencia de edad, Lily con catorce años, siendo oficialmente la menor de su familia, era la consentida de todos, incluyendo de quienes no eran su familia en si (como en el caso de los Longbottom, Scamander, y por supuesto, Lupin, Ted Lupin, para ser exactos). James Potter con sus casi veinte años, se encontraba básicamente en la edad de la rebeldía sin causa, donde todo le molestaba y en donde únicamente lo que él quería era tener sus propias reglas. Lily deseaba que por amor a Merlín, a Albus no le pasara lo mismo que a su hermano mayor, siendo que el primero, tan solo contaba con dieciséis años.

- ¿Todavía sigues molesto conmigo? Preguntó de pronto Lily mirándole con los ojos brillosos, a quienes solo miraba así para intentar enmendar una situación – no es mi culpa que hayas usado el champú que le había preparado a Scor, deberías haber sabido que tenia una poción. – Dijo ella disculpándose una vez más con su hermano mayor. Si había algo que Lily no soportaba era que alguien la ignorara por más de dos días seguidos, ni si quiera Malfoy lo había hecho con ella y James llevaba desde Marzo sin hablarle más de lo necesario. – Jamsie-pooh... – Le llamó Lily, más que nada porque sabia que así al menos iba a obtener al menos una palabra de la boca de James.

Sin embargo lo único que salió de los labios de James fue un resoplido de molestia y frustración, por el hecho de que su pequeña hermana le haya gastado una broma precisamente a él: 'el Rey de las bromas'. Scorpius Malfoy, llamado 'Scor' cariñosamente por Lily, había pasado los días de semana santa en casa de la familia Potter a petición de su hermano Albus, debido a que Draco Malfoy, no podía hacerse cargo de su hijo, como de costumbre. No fue algo que Lily, James y el mismo Scorpius soportaron, sin embargo no les quedó otra que aceptarlo. Convivieron una semana entera, pero no fue algo realmente que se le llamo 'paz y amor', sino que 'guerra y odio' como siempre que Lily y Scorpius estaban en el mismo lugar por más de dos horas juntos y una semana para dos enemigos a muerte, era demasiado tiempo, por lo que normalmente el pobre Albus tuvo que verse involucrado en la mitad de los problemas de sus hermanos (porque también James estuvo involucrado en muchas ocasiones) y su amigo. James volvió a suspirar con profundidad y calma, y ha de admitir que eso asustó a Lily.

- Malfoy mezcló los champús, él se dio cuenta de tu plan y lo uso contra mi, por eso estoy molesto, y estoy molesto contigo porque tú tampoco te diste cuenta de eso. – Dijo James observándola desde la puerta de su habitación.

James embozó una sonrisa pícara llena de diversión y un poco de crueldad, que solo usaba cuando se le ocurría alguna broma o similar. Según se sabía, su hermano mayor junto con sus primos graduados de Hogwarts, irían a Anuenue como coordinadores del campamento, para asegurarse de que nada fuera de lo normal ocurriese ahí mismo, y si James asistiría también, eso significaba una sola cosa: venganza personal. Lily lo miró alzando una ceja con un poco de incredulidad, intentando averiguar que pasaba por la cabeza de su hermano mayor.

- ¿Estuviste desde Marzo sin dirigirme la palabra únicamente por... por una confusión que ni tu mismo te diste cuenta? – Dijo Lily intentando no burlarse a causa de eso, en realidad se hubiera esperado cualquier cosa, menos esa estupidez por parte de James. La frustración en el rostro de Lily era terriblemente inmensa.

La tensión entre los hermanos se hizo más fuerte con ese comentario, pero lo que Lily no sabía es que además de eso que ella decía, había algo más que James le estaba ocultando. James Sirius Potter, el chico promedio de Hogwarts que solo saco los E.X.T.A.S.I.S necesarios para poder ser jugador de Quidditch, era una persona totalmente impredecible, su actitud completamente rebelde e infantil, también presenta una personalidad bastante cerrada que cuando se equivoca, le cuesta mucho admitir su error, más que nada esto es a causa de el orgullo psicológico de este.

- ¿Sabes qué? Está bien, mejor... olvídalo. Ahora ya sabemos porqué Leesa, te ha rechazado tantas veces. – Dijo ella girando los ojos con un poco de molestia.

James Potter II era además, como su abuelo James Potter y su 'tío' fallecido Sirius Black, es decir, el típico Don Juan, sin embargo, Leesa Krupin la chica originaria de Rusia, era una de las pocas personas capaz de resistirse al encanto Potter, tal y como su abuela Lily lo hacia en sus tiempos. Lily lo miró una vez más y pensando en decirle muchas otras cosas más que tenia en mente, sin embargo, la puerta de medio, se abrió, y un chico pelinegro de ojos verdes (el único de Potter que heredó esos ojos) se asomó por la puerta, su nombre: Albus Severus Potter, el único Potter (y con sangre Weasley también) en pertenecer a Slytherin, siendo así Lily la única Potter en pertenecer a Hufflepuff y James el único Ex Gryffindor. Albus los miró a ambos con los ojos entrecerrados, se notaba a lenguas que acaba de despertarse, y fue en ese entonces que sonrió.

- Bueno, es bueno ver que al menos ustedes dos ya se están hablando. – Dijo la voz calmada de Albus. – James, deberías admitir de una vez que te equivocaste y que Lily no tuvo la culpa de eso. – le aconsejó Albus a su hermano mayor, porque sí, Albus siempre estaba del lado de Lily, y eso se debía que solo se llevaban dos años de diferencia y se comprendían mucho más (sin mencionar que cuando Albus era pequeño, James se la pasaba todo el tiempo molestándole diciéndole que cuando entrara a Hogwarts quedaría en Slytherin y que se lo comerían las serpientes de las mazmorras).

- Quizás después de mi venganza. – Dijo la voz de James a medida que daba largos pasos hacia donde Lily estaba de pie. Lily miró a Albus, con miedo en los ojos y este se metió dentro de su habitación para hacerle lugar a James 'oh, oh' pensó Lily.

Lily se hecho a correr hacia la habitación de sus padres, perseguida por su hermano mayor. Abrió la puerta en par en par y saltó hacia la cama de sus padres, en donde su padre Harry, se encontraba mirando en dirección a la puerta con aire de sorpresa al ver a su hija correr tan rápidamente (Lily resultaba ser excepcionalmente torpe para correr y hacer todo tipo de actividades físicas que requieran de mover las piernas, que según su madre, se debía únicamente al hecho de que Lily no era una chica deportista). Lily abrazo a su padre, quien en los últimos veinticuatro años después de la caía de Lord Voldemort, había cambiado su cuerpo notablemente y para bien. La apariencia de Harry Potter, ya no era más la de aquel chico flaco, pequeño y casi escuálido que alguna vez tuvo, sino más bien, se mostraba con un cuerpo más trabajado, a causa de su trabajo como Auror, en donde actualmente, era el jefe del departamento. Sin embargo, en cuanto a su personalidad, pese al cambio físico, continua siendo simplemente la misma: modesto, impulsivo, fiel, quién siempre se preocupa por su familia, sus seres queridos y a quienes protege con todo lo que él puede darles. Harry soltó un suspiro al ver las intenciones de su hijo mayor para con su pequeña hija a quien abrazaba con intención de protegerla.

- Hijo, ¿cuándo será el día en que madures aunque sea un poco? – Le dijo intentando regañarlo, cosa que, aparentemente no era del todo así, ya que del rostro de Harry, se podía notar una pequeña sonrisa traviesa, típica de un Potter.

Harry le guiñó el ojo a James y este comprendió a lo que su padre se refería. Se acercó a su hermana y a su padre con paso decidido, y entonces, se lanzó a la cama, comenzando a hacerle cosquillas a su hermana con la ayuda de los brazos de su padre impidiendo que ella se moviera. Lily comenzó a dar patadas en el aire, mientras estallaba en carcajadas, con una risa que podía hacer incluso contagiar a cualquier persona normal. Albus Potter llegó hasta la habitación de sus padres y se apoyo sobre la pared observando la escena, mientras embozaba una sonrisa de reprobación, James Potter siempre ganaba, eso era seguro. Del cuarto del baño, salió entonces la ultima persona (pero no por menos importante) de la familia Potter que se quedo observando desde la puerta con una amplia sonrisa al ver a su familia (más que nada Harry, James, y Lily) de aquella manera tan infantil. Ginny Potter, anteriormente de apellido Weasley, había por fin logrado cumplir el sueño de su vida: formar una familia con el hombre que amaba. Ginny Potter, al igual que su esposo Harry, también cambió en los años post guerra, convirtiéndose en toda una mujer, con sus graciosas pecas resaltando en su piel tostada y su cabello rojizo típico de un Weasley. Ginny caminó hacia su hijo del medio y paso un brazo alrededor del cuerpo de este, sonrió levemente.

- Hay cosas que nunca cambiarán ni si quiera con la edad, Al. – Le dijo Ginny soltando un pequeño suspiro

- Eso ya lo sé, mamá. De todas formas prefiero que no cambie; hace las cosas más divertidas. – Explicó Albus con mucha tranquilidad y una cálida sonrisa en el rostro.

Y con esas simples palabras, la escena cambio de lugar, ahora ubicándose en una casa del otro lado de Bristol...

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Bueno, este es el primer capitulo de mi fan fiction, No soy realmente la mejor escritora que existe, y sé que ha de tener errores en algunos lugares. Estoy completamente abierta a todo tipo de criticas constructivas, con tal de poder mejorar mi forma de narración (si lo ven necesario, por supuesto).