Disclaimer: Todos los personajes de la historia original, así como este universo tan magnífico pertenecen a la reina Rowling. Yo solo los utilizo para saciar mi imaginación, y juego con ellos.
Resumen: Durante la batalla de Hogwarts, el trío dorado cree descubrir una nueva forma de salvar al mundo mágico: deben viajar al pasado y evitar el nacimiento de Tom Riddle. Sin embargo las cosas no suceden de la forma que ellos esperaban, y un extraño error les hará cambiar el plan y adaptarse a las nuevas condiciones: deberán evitar el "nacimiento" de Lord Voldemort. Mientras tanto una grave amenaza asola Europa: Grindelwald avanza, y parece no encontrar freno en sus intenciones. ¿Entre tanto caos, cómo se las arreglará nuestro Trío Dorado para cumplir su objetivo inicial? ¿O podría surgir uno más importante? Nuevos compañeros, y secretos, y mentiras. A veces hay emociones que escapan de nuestras manos...
Nota de la autora: ¡Hola hola! No utilizaré este espacio para presentarme —para eso ya está mi perfil—, pero sí presentaré brevemente la historia. La comencé a publicar bajo otro alias hace unos dos años (así que si la reconocéis de algo, no es plagio, es por este motivo). La encontré abandonada el otro día por mis carpetas de escritos y, como me apetecía escribir un fanfic, decidí reescribir esta historia que aún tenía mucho que contar (y en dos años se mejora mucho escribiendo, creedme que había cada cosa...) Así que aquí tenemos a nuestro trío dorado yendo hacia el pasado. Este primer capítulo es tan solo introductorio, no esperéis interacción entre la pareja principal, pretendía antes mostrar los planes y situación inicial de nuestros protagonistas (en medio de la batalla final).
No sé cuando podré actualizar pues tengo exámenes en dos semanas y ni siquiera debería estar publicando esto, pero ya tenía ganas de sumergirme de nuevo en este mundillo. Quiero dejar claro desde el principio que da igual cuanto tiempo pase (aunque espero que no demasiado), no voy a dejar tirado el fic. Por último: Espero realmente que os guste y... ¡la casilla de comentarios no muerde! podéis dejar alguno ;)
Disfrutad y... ¡Nos vemos al final!
Capítulo 1 — Otra Posibilidad
"Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte."
—Miguel de Unamuno.
Mayo, 1998.
En medio de la batalla de Hogwarts, una figura avanzaba lentamente pero con decisión. Recordando cómo minutos antes maldiciones y maleficios habían inundado los pasillos del castillo. Estaba harto de esa estúpida guerra, de la trama que vivía, parecía una pesadilla que nunca iba a esfumarse. Cuando se perdió por un corredor solitario vio una gárgola tumbada en el suelo y ésta le preguntó la contraseña. El muchacho respondió lo primero que se le ocurrió, y para su sorpresa la gárgola respondió que podía pasar."Qué más da a estas alturas", le oyó murmurar. Un tramo de pared junto a ella se deslizó a un lado, mostrando un pasadizo. Harry Potter subió corriendo por las escaleras, abrió la puerta, y se quedó ahí de pie, en el despacho del —difunto—, director de Hogwarts durante unos segundos. Después se dirigió a una vasija de bronce que había en uno de los numerosos armarios y vertió el contenido plateado que traía en una pequeña botella de cristal.
Hermione abrazaba a Ron, que mantenía la mirada perdida y los ojos aún brillantes por resquicios de lágrimas. Aumentó un instante la fuerza del abrazo antes de separarse lentamente.
—¿Estás bien? —preguntó.
—¿Estarías bien si se muriese tu hermano? —contestó él bruscamente—. Ya sé que no lo tienes, era solo un ejemplo —Hermione palideció, pero no se puso a la defensiva porque aunque no sabía de primera mano por lo que estaba pasando Ron, podía intuirlo. Aún así, él se dio cuenta de su mezquindad a los pocos segundos y se giró con la culpa atormentando su rostro—. Lo siento, no debería... Perdona.
—No te preocupes, comprendo que no es fácil, tranquilo.
Ron asintió y volvió a abrazar el consuelo de Hermione. Esta le permitió al momento durar un breve momento más antes de separarse para poder hablar con claridad.
—No quiero pecar de falta de tacto Ron… —comenzó—. Pero deberíamos ir con Harry, estará en el despacho de Dumble... En el despacho del director.
Ron se sorbió la nariz y se secó un par de lágrimas rebeldes con la manga de la chaqueta antes de incorporarse.
—Claro, vamos…
Avanzaron por la gran escalera hasta que llegaron al pasillo correcto. Vieron a la estatua en el suelo al pasar y esta ni se molestó en preguntarles la contraseña. "Malos tiempos para las gárgolas", le oyeron murmurar. El pasaje se abrió y ellos subieron. Cuando llegaron el despacho y encontraron a Harry tumbado en el suelo, al lado de la puerta, Hermione se abalanzó sobre él, visiblemente preocupada.
—¡Harry! ¡Oh, Harry! ¿Estás bien?
—¿Qué ha pasado tío? —preguntó Ron, ayudándole a incorporarse.
—Yo… —Harry levantó la cabeza al ver con quien hablaba, y en ese momento solo le vino a la cabeza una cosa que decir—. Lo siento Ron, Fred y…
—¿Qué ha pasado Harry? —le cortó Hermione para que no entraran en provocaciones indirectas y no se tensara aún más el ambiente, no tenían mucho tiempo. Vio a medias preocupada e intrigada como Harry inspiraba una gran bocanada de aire, en apariencia mentalizándose para soltar algo de carrerilla.
—Yo soy el último horrocrux —dijo de pronto, y palideció ante sus propias palabras. Hermione se tapó gran parte del rostro con las manos, horrorizada. Ron se dejó caer en el suelo con expresión abatida—. Yo soy el último horrocrux —repitió de nuevo, y sus palabras resonaron en el aire como el mazazo de una sentencia.
—Pero… ¿Cómo?
—¡A veces las cosas no tienen una explicación lógica Hermione! —respondió, desesperado—. Solo sé que la noche que Voldemort vino a matarme a Godric's Hollow, al rebotar la maldición asesina que conjuró contra mí, una parte de su alma se adhirió a la mía… Por eso tengo esas conexiones con él, ¡todo encaja! Yo… Soy el último horrocrux.
Ron se levantó y se situó de cara a la pared, estaba seguro de que si miraba a los ojos a Harry o si trataba de decir algo estallaría, y no quería que aquello ocurriese. Se quedaron en silencio unos cuantos segundos que parecieron eternos. Al finar fue Hermione, que recordó que Voldemort les había dado un plazo limitado de "descanso", quien tomó la palabra.
—Pero Harry, eso quiere decir que…
—Tengo que ser destruido… ¿Eso es lo que hemos estado haciendo con los horrocruxes, no? Destruirlos… —Harry vio de reojo como Ron se aferraba a una cómoda con tanta fuerza que los nudillos se volvieron blancos. Se sentía incapaz de mirarlo a los ojos, culpable por la muerte de Fred y tantas otras. Pero era precisamente por esos hechos por los que debía sacar fuerzas y cumplir con su deber. Tenía que hacer lo que era mejor para todos, así podrían tener una oportunidad... Cuando se decidió a hablar, su voz sonó potente, cargada de miedo y rabia—. Y Voldemort tiene que destruirme a mí.
Hermione fue la primera en reaccionar.
—¡No Harry! —chilló, con indicios de lágrimas en sus ojos—. ¡No puedes, tiene que haber otra forma!
—¡Pues dímela Hermione! El tiempo corre, y en media hora Voldemort entrará y matará a todo aquel que trate de protegerme o que simplemente se interponga en su camino… ¡Será una masacre! —Hermione comprendió el significado de sus palabras, no quería perder a su mejor amigo, pero el espectáculo podía transformarse en una auténtica carnicería—. ¿Sabes qué otra forma hay de solucionarlo Hermione? ¡Porque soy todo oídos!
—Yo…
—Harry... —intervino Ron.
Pero antes de que continuara se oyó un estruendo y los tres se sobresaltaron. Ron se había girado bruscamente y por el movimiento había tirado varios libros y una caja que estaban sobre la cómoda. Ron les miró por fin a los ojos, lamentando haber interrumpido aquella importante conversación. Lo cierto es que no sabía qué decir. Solo quería, igual que Hermione, encontrar otra manera de hacer las cosas. Tenía que haberla...
La caja se había abierto al golpear contra el suelo, y un colgante que llevaba sujeto un pequeño reloj de arena y varios anillos se deslizó rodando hasta caer al suelo, a los pies de Harry. Los tres amigos lo miraron y la idea se dibujó en el aire de forma espontánea. Fue Hermione quien expresó en voz alta los pensamientos que inundaban la cabeza de todos.
—Harry... Aquí está la solución ¡Justo aquí! —exclamó, visiblemente alterada.
—Hermione sabes que ese plan tiene montones de fallos, podríamos morir…
—¡Oh, mira tú! ¡Cómo si ese mismo peligro no lo estuviésemos corriendo ahora mismo!
—Tío… —empezó Ron, Harry se volvió hacia él al escucharle hablar con claridad por primera vez— Creo que deberíamos intentarlo al menos, el plan en sí tiene sentido, y acabaríamos con toda esta locura…
Harry pareció meditarlo unos segundos, antes de reafirmarse en su tozudez.
—¡Es muy peligroso! No estoy dispuesto a arriesgar más vidas.
—Pero ya están en juego un montón de vidas Harry —continuó—, si te sacrificas... Habría alguna posibilidad más pero aún ninguna certeza de vencer a Quien-tú-sabes.
—Pero hablas de retroceder... ¡Décadas!
—Viajar al pasado para acabar con él antes de que se haga poderoso a lo mejor es una locura —le ayudó Hermione—, y sin embargo quizás sea también la única manera de asegurar la victoria. La única forma...
Harry comprendió, muy a su pesar, que no podía seguir pretendiendo ser el héroe. Es cierto que había llegado a estar totalmente decidido a entregarse a la muerte, pero la posibilidad de que existiera otra forma de acabar con todo aquello... Era tentador intentarlo. Además Ron y Hermione tenían razón. Aunque se entregara no había ninguna garantía de que consiguieran derrotar a Voldemort. Y sin embargo de esta otra manera podía salvar tantas vidas, podían cambiar el destino, podían reescribirlo... Harry miró a Hermione y esta miró a Ron a los ojos. Las miradas de los tres amigos se cruzaron por unos instantes y todas parecían estar de acuerdo con la decisión.
—Hazlo —dijo Harry.
Hermione asintió. Cogió el artefacto y enrolló la cadena alrededor de su cuello y del de sus amigos.
—Bueno, tenéis que tener en cuenta que los viajes en el tiempo no son algo que tomarse a la ligera...
—¿Cuántas vueltas hay que darle para retroceder más de cincuenta años? —le interrumpió Ron, impaciente.
—Se supone que cada vuelta que das es una hora a retroceder.
—¡¿QUÉ? —exclamaron horrorizados Harry y Ron—. ¿Tú sabes cuánto nos va a llevar esto? No sé cuántas horas han transcurrido desde el nacimiento de Voldemort, ¡pero estoy seguro de que si queremos matarlo antes de que nazca nos va a costar muchísimo!
—Cada vuelta hacia adelante —aclaró Hermione, los chicos suspiraron aliviados—, se supone que cada vuelta hacia atrás son años —El horror volvió a dibujarse en el rostro de Harry y Ron—. ¡Pero estoy segura de que podremos echar mano de la varita para hacer la espera más corta! —Ella dejó que la varita se deslizara cuando la desenfundó y la empuñó con fuerza, sabía que el hechizo que iba a realizar requería de mucha precisión y potencia.
—Agarraros —respondió ella. Los chicos se sujetaron la mano con fuerza, Harry agarró a Hermione que, con los ojos cerrados, trataba de reunir la destreza suficiente para no acabar perdidos en el tiempo, tenía que visualizar lo que quería... Tenía...
—¿Hermione?
—¡Tempusfugit! —gritó ella.
El giratiempo soltó un destello, y acto seguido comenzó a dar vueltas sin parar, parecía un chivatoscopio fuera de control. A los pocos segundos fueron absorbidos y se desvanecieron en el aire con un sonoro chasquido.
—Buena suerte muchachos —murmuró una voz proveniente de un sonriente y canoso retrato.
¿Y bien? ¿Qué os ha parecido como capítulo introductorio? ¿Os deja con la intriga? ¿Queréis saber qué les va a ocurrir? ¿Creamos una plataforma de supervivencia para las gárgolas parlantes? ¿Cumplirán con sus propósitos? Sabemos que, lo logren o no, el camino en el intento no va a ser fácil, y va a estar marcado por muchas cosas (entre ellas las hormonas...)
Sea lo que sea lo que queráis decir, opinar, comunicar, transmitir, expresar... La casilla de comentarios está más abajo, y a mí no me parece que muerda, ¿a vosotros? ;) (no, srsly, no os obligo ni mucho menos, pero los comentarios siempre animan a más y a darse más prisa, es un hecho)
Ahora un soborno que aprendí de Dryadeh, marca casillas para sentir durante un instante como os desvanecéis en el aire y llegáis a vuestra época favorita, cerrad los ojos... ¿Ya?
Abrazos.
