Disclaimer: Digimon no me pertenece
Malentendidos
Capítulo 1
Aquel día Daisuke estaba de muy buen humor. ¿Por qué? Se preguntarán. Resultaba ser que justamente aquel día su mejor amigo, Ken Ichijouji, tendría una cita con su novia. ¿Cómo se había enterado? El día anterior, cuando fueron a jugar fútbol con otros amigos suyos en Tamachi, lo sorprendió en un momento hablando a escondidas con otra persona. Después de insistir repetidas veces que no era una cita y que sólo se vería con un "amigo", Ken le hizo prometer que no le diría a nadie sobre su salida de hoy. Lo único que pudo sonsacarle era que él también conocía aquella persona.
Ahora bien, Daisuke no era ningún tonto. Sabía que Ken le estaba mintiendo y que tendría una cita de verdad. Si se tratara de otra persona (léase Takeru) podría estar molesto y hasta celoso (más si su acompañante era una cierta castaña de pelo corto), pero con Ken nunca podría llegar a sentirse así. Lo único que le dolía era que le mantuviera en secreto que estaba de novio, pero estaba seguro que en algún momento le revelaría la verdad. Por el momento jugaría el rol del amigo comprensivo y no diría nada por más que tuviera ganas de comentarlo con los demás.
—Daisuke —dijo Miyako al verlo llegar. Se encontraba apoyada en una pared. A varios metros de ella estaba la entrada del colegio. Aquel lugar se había convertido en el punto de encuentro para los cuatro después de que las clases terminaran. Daisuke, extrañado, levantó la mano e hizo el gesto de saludarla. ¿Qué hacía allí?—. ¿Qué quisiste decir hoy a la mañana cuando nos saludamos con "felicitaciones"?
—¿Cómo qué quise decir? ¿No debería ser obvio?
El día anterior, después de despedirse de Ken, se pasó horas pensando quien podría ser la novia de su mejor amigo. No había muchas opciones y había llegado a la conclusión que debía ser Miyako. Era la opción más viable: Sora no podía ser porque estaba con Taichi, Mimi no tenía novio, pero nunca le dio la impresión que Ken gustara de ella. La otra opción era Hikari, pero… Imposible, no podía ser ella. La única que quedaba era Miyako y la idea no se le hacía muy descabellada, ambos solían pasar mucho tiempo juntos. Además se notaba a leguas que ella gustaba de él. Fue por eso que aquella mañana, después de saludarla, la felicitó momentos antes que Takeru y Hikari apareciesen también.
—¿Qué debería ser obvio? —preguntó ella. Daisuke la miraba sin entenderla.
—¡Lo de Ken, por supuesto! Ya me enteré. No tienes que ocultármelo. Sé que hoy van a tener una ci… Espera, no me digas era otra persona.
Antes de poder procesar lo que había acabado de decir o el movimiento de su amiga, en un par de segundos se encontró arrinconado contra la pared con Miyako agarrándolo de los hombros.
—¿¡Ken tiene novia!?
Daisuke nunca lo admitiría frente a los demás, ni siquiera Ken y V-mon, pero Miyako lucía aterradora, más que cualquier digimon con el que se hubiera enfrentado alguna vez.
—N-No sé. Creo que tiene —atinó decir al poder encontrar su voz. La muchacha apretó con más fuerza sus hombros. A su lado pasaban algunos estudiantes que silbaban, ignorantes del peligro que estaba corriendo.
—¿Cómo qué lo crees? ¡Hace un momento lo dijiste con certeza!
—No es algo seguro, sólo me dijo que se encontraba con un amigo, pero…
Para su gran alivio Miyako aflojó su agarre, pero su mirada seguía siendo tan decidida (y aterradora) como antes.
—¿Quién es?
—No sé, sólo me dijo que era un "amigo" y que lo conocía, por eso supuse que serías tú. Oye, ¿podrías guardar el secreto? Le prometí que no se lo diría a nadie.
Miyako como respuesta dejó su agarre y con sus manos abrió su mochila para buscar algo.
—¿Cuándo y dónde era?
—En el Mundo Digital. No sé la hora, pero supongo que era después de clases.
—Entonces todavía estamos a tiempo —dijo mientras miraba la hora en el teléfono celular que había sacado de su mochila. A continuación lo volvió a guardar—. Vamos.
—¿Vamos? ¿A dónde?
—¡A la cita, por supuesto! —vociferó sin importarle la atención que estaba recibiendo de las demás personas. Sin esperar una respuesta, lo agarró de su corbata y empezó a arrastrarlo en dirección a la escuela para volver a entrar.
"Mujer demonio" pensaba él mientras intentaba seguirle el paso. Apenas podía respirar.
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Hikari, incrédula, había observado todo detrás de un árbol. Lo había visto todo. Primero vio a Daisuke y Miyako en esa pose tan cuestionadora, mirándose con tanta intensidad que no supo qué pensar, pero el grito que pegó su mejor amiga antes de marcharse sólo confirmó lo que ya se estaba imaginando: Daisuke y Miyako iban a tener una cita.
Debatió en su mente que debía hacer. Su parte razonable le decía que los dejara solos, que no era algo que le incumbiera y que algún día ellos le contarían desde cuando habían estado juntos. La otra voz, aquella que desde niña le decía que podía tomar las galletas de su abuela a escondidas, le decía en cambio que los siguiera. Además, quería ver a Tailmon y juzgando que habían vuelto a entrar al edificio lo más probable es que tuvieran su cita en el Mundo Digital.
Finalmente se decidió por la segunda voz. Sólo los vería un poco. Probablemente en algún momento se aburriría y los dejaría solos. Sí, seguro que pasaría aquello. Ya con la decisión tomada fue tras los pasos de sus dos amigos.
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Takeru estaba caminando por el pasillo. Miró la hora en su celular. Se había tardado mucho llevándole esos papeles al director. Su plan original era entregárselos y marcharse lo más rápido posible, no previó que lo fuera a invitar a tomar un té para felicitarlo por la última actuación que tuvo su equipo de basquetbol al ver podido llegar a cuartos de final en el campeonato. No tuvo más opción que aceptar porque rechazar su oferta habría sido una locura. ¡Era el director! Lo mejor siempre era estar en su buen lado. Además era pura cortesía.
El rubio esperaba que sus amigos aún estuvieran en su punto de encuentro y no se hubieran marchado. No tenía ningún mensaje de Hikari avisándole que se irían por lo que supuso que todavía lo estarían esperando. Fue por esto que se sorprendió mucho al ver a su mejor amiga dentro de la sala de computación cuando pasó por allí.
—¿Qué estás haciendo?
Hikari, quien había estado frente a la computadora viendo algo, pegó un salto. Dándose vuelta su rostro que reflejaba sorpresa pasó a ser reemplazado con uno de alivio.
—Eres tú. No me asustes de esa forma.
—Lo siento, no fue mi intención. ¿Qué estabas haciendo?
Hikari lo miró insegura. Parecía estar preguntándose si debía contarle lo que estaba haciendo o no. El rubio sonrió de forma tranquilizadora, dándole a entender que podía confiar en él. Aquello pareció surtir efecto porque ella respondió con otra sonrisa suya. Miró la puerta para fijarse que nadie más estuviera allí y se acercó a su oído para murmurarle algo.
—Miyako y Daisuke acaban de irse al Mundo Digital. Van a tener una cita.
Takeru parpadeó atónito. Hikari lo miraba seria. Finalmente no pudo soportarlo más y estalló en carcajadas.
—¿Q-Qué dices Hikari? Es imp-posible.
—¡No estoy mintiendo!
Hikari lucía ofendida. Molesta, se cruzó de brazos y dio media vuelta. Takeru se dio cuenta que la estaba haciendo enojar, por lo que calmó sus risas y volvió a hablar normalmente.
—Lo siento, no quise molestarte. ¿Segura que no te confundiste y malinterpretaste la situación?
Ella volvió a darse vuelta y descruzó sus brazos. Negó con la cabeza.
—No, estoy segura que es así. Los vi en la salida de la escuela. Miyako dijo que irían a su cita. —Hikari comenzó a buscar algo en el bolsillo de su mochila y a continuación sacó su celular—. Mira si no me crees. En cuanto veas la foto verás lo mismo que yo vi antes.
Takeru observó la fotografía que apareció en la pantalla del teléfono. Allí estaban Daisuke y Miyako, con el primero acorralado entre una pared y Miyako. Según Hikari, aquello debía ser la gran prueba del amor escondido de sus amigos, pero él no podía estar de acuerdo.
—Yo sólo veo a Miyako aterrando a Daisuke después de que él dijera algo que la molestase. Creo que los malinterpretaste… ¿Hikari?
La elegida de la luz volvió a darse media vuelta y retomó lo que estaba haciendo antes de que él entrara al aula. Observando la pantalla del monitor Takeru vio la puerta al Mundo Digital abrirse. A su lado Hikari ya tenía en sus manos su D-3.
—No me creas entonces. Yo sé lo que vi.
—¿Qué vas a ser? No pensarás ir a espiarlos, ¿no?
Para su defensa, Hikari lució avergonzada. Takeru no podía creer que ella fuese ir a espiarlos. Podía esperarlo de Taichi, pero ¿de ella?
—Sólo quiero verlos un poco, tengo curiosidad. Además tu mismo dijiste que podía estar equivocada, ¿no? Viéndolos podré comprobar que si están saliendo o no. Además hace tiempo que no veo a Tailmon. Sólo los veré un poco, no te preocupes. Mimi y Sora también están de acuerdo.
—Hikari, no creo que… Espera, ¿dijiste Mimi y Sora? —Ante la afirmación de Hikari, Takeru se llevó una mano a la frente—. Esto no es bueno, tengo mal presentimiento.
—Estás exagerando. Me voy o los terminaré perdiendo de vista. Tú puedes irte a casa si quieres.
La elegida de la luz no esperó su respuesta y se marchó al Mundo Digital. Takeru por su parte tomó su propio D-3 y fue tras ella. Tenía un mal presentimiento de todo esto.
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—Recuérdame por qué estamos aquí —inquirió cansinamente Koushiro a Taichi. Ambos estaban en la puerta de una tienda de ropa y cargaban ya con cuatro bolsas cada uno.
—Estamos aquí porque Sora y Mimi querían ir de compras.
—Sí, ya sé eso. Entiendo por qué tú estás aquí, pero ¿por qué iyo/i también? Eres el novio de Sora así que es normal. No entiendo cómo terminé siendo arrastrado hasta aquí por ustedes.
—La respuesta debería ser obvia, mi querido Koushiro, —puso los ojos en blanco ante la alusión a Sherlock Holmes, como si estuvieran en medio de un misterio—; estás aquí porque no quería sufrir solo. Además Mimi dijo que no quería sentirse como una tercera si era acompañada solo por Sora y yo.
—Injusticia —sólo dijo antes de lanzar un suspiro. Sabía que no tenía escapatoria. Con suerte las chicas se aburrirían y cambiarían de planes. Sus plegarias parecieron ser escuchadas cuando vio a Mimi salir a toda velocidad de la tienda. Sora iba detrás suyo.
—Cambio de planes, nos vamos al Mundo Digital —dijo la castaña al llegar. Sus ojos brillaban de una manera peligrosa. Koushiro la miró sorprendido.
—¿Por qué?
No es que estuviese en contra de la idea. En realidad le daba la bienvenida, pero no entendía el cambio de planes. Convencer a Mimi de no ir de compras era prácticamente una tarea imposible.
—Por esto.
Mimi sacó su celular del bolsillo de su uniforme y los puso delante de sus caras. En la pantalla había una foto de Daisuke y Miyako.
—¿Qué tiene que ver una foto de Miyako atacando a Daisuke? ¿Vamos a rescatarlo?
Taichi rió ante su comentario. Mimi lo miró un poco molesta.
—Claro que no, ¿acaso no puedes verlo? —Koushiro negó con la cabeza—. ¡Están en una cita! ¡Vamos a espiarlos!
El pelirrojo no podía creer que la joven de cabellos castaño hubiera dicho algo así sin escrúpulos. Por otra parte, se trataba de Mimi, con ella era todo posible. Miró a Sora en busca de la voz de la razón.
—¿También piensas ir a espiarlos?
Sora se encogió de hombros ante su pregunta. Parecía estar divirtiéndose ante la idea de la elegida de la pureza.
—¿Por qué no? Sólo será un poco. ¿O es que no sientes curiosidad si en realidad están saliendo o no?
—Vamos Koushiro, será divertido —añadió Taichi—. ¿Quién les mandó la foto?
—Hikari. Al parecer los vio hablar de esa forma antes de oír a Miyako que irían a su cita.
—Y su cita es en el Mundo Digital —siguió diciendo Taichi ante la explicación de su novia. Ella asintió.
—Pero, ¿no creen que se trate de un malentendido? Hikari probablemente malinterpret-
—¿¡Acaso dudas de la palabra de mi hermana!?
—No, pero como ya dije…
Cada vez se sentía más incómodo. ¿Cómo podía detener las cosas antes que se salieran de control? Taichi pasó un mano por su hombro y lo alejó unos pasos de las chicas. Murmuró en su oído:
—¿Quieres quedarte aquí y ser su esclavo de compras durante el resto del día? No podemos desperdiciar una oportunidad cuando se nos presenta.
Koushiro estudió las opciones que tenía. Taichi tenía razón. Ir al Mundo Digital y espiar la "cita" de Daisuke y Miyako era su única escapatoria. Sabía que si lograba convencer a la castaña de no seguir con su propuesta acabaría cargando más bolsas. Con resignación asintió. Taichi sonrió y volvieron al lado de las muchachas.
—Está decidido. Nos vamos —dijo Taichi en su voz de líder.
De esa manera los cuatro partieron hacia la escuela de Hikari para poder unirse con ella y Takeru.
Fic hecho en respuesta de un reto de HikariCaelum para el foro Proyecto 1-8. Originariamente iba a ser un one-shot, pero tuve unos problemas y terminé por eso dividiendo el fic en dos partes. Espero que hayan disfrutado del primer capítulo. ¿Con quién creen que se encontrará Ken?
Comentarios, críticas... todo será bien recibido.
