Datos del fic:

Textos en negrita: Dialogos de los personajes

Textos en cursiva: Pensamientos de los personajes

Autora: Ana Lilian Panti.

Parejas principales: SasuxNaru, lemon, mencion de Mpreg.

BACK TO YOUR HEART

CAPITULO I

Tres años... tres años que para algunos pudo haber sido de lo más rápido pero para otros como es para el séptimo Hokage de Konoha ha sido de lo más lento, y más sin haber obtenido el único propósito en su vida... Era el de traer de regreso al que había sido su compañero, amigo, rival y lo más importante el amor de su vida: Uchiha Sasuke...

Sí, desde hace ya seis meses de su último encuentro Uzumaki Naruto mantiene la esperanza que antes de que termine el próximo mes de Julio él ya se encuentre de regreso en la Aldea.

Su semblante no había cambiado mucho, seguía conservando su belleza, sus bellos ojos color zafiro ahora tenían un brillo especial, su piel seguía siendo tostadita, su cabello rubio estaba un poco más largo pero sin exagerar y ahora con el traje de Ambu debajo de la gabardina blanca con llamas al final en color rojo que lo asemejaba como la máxima autoridad de la Aldea Oculta entre las Hojas.

El reloj marcaba las doce del mediodía, la mañana transcurría de lo más relajada. Y para decir verdad, el tiempo si que había pasado, después de que el fundador del clan Uchiha declarara en aquella reunión de Kages la cuarta guerra ninja, Naruto peleó con todas sus fuerzas no sin antes someterse al más duro de todos los entrenamientos con su último sensei: Killer Bee. Mejor conocido como el Hachibbi (ocho colas) enseñándole la técnica de pelear a la par con su bijuú. El entrenamiento fue duro ya que el zorro se negaba rotundamente a no querer colaborar con el rubio, pero después de largas platicas y de mostrarle que si Naruto llegará a morir o inclusive caer en manos de Akatsuki él simplemente desaparecería.

La pelea fue ganada por las cinco naciones, destruyeron todo aquel ejercito formado por Madara, pero desgraciadamente nunca pudieron matar al líder ya que había escapado con la última adquisición de la Organización, él y Sasuke pudieron huir sin dejar rastro alguno dejando a un Naruto completamente devastado por no haber sido capaz de darle el golpe final y dejar que se le escapara de las manos como había sucedido en aquel encuentro con Oroshimaru.

Una lagrima resbalaba por su mejilla al recordar aquel acontecimiento, desde ese día Naruto trabajo al doble para poder traerlo de vuelta, Danzou el sexto Hokage nunca quiso reconocer el enorme esfuerzo que había tenido el rubio, pero no contaba con que las demas naciones, incluyendo la gente de la Aldea se revelaran ante él, los líderes de los otros países le retiraron su apoyo ya que Konoha estaba muy afectada por la destrucción que ocasiono Pain cuando los había invadido en su búsqueda del nueve colas, y claro los aldeanos protagonizaron un golpe de estado y tanto Danzou como los dos ancianos del consejo fueron juzgados y sentenciados a pasar el resto de sus vidas en prisión ya que se encontraron expedientes y archivos en los que los culpaban como los únicos responsables de la matanza del Clan Uchiha.

Y con la unión de todos poco a poco la Aldea se fue levantando y ya estaba de nueva cuenta todo funcionando como lo era antes y desde hace un año Naruto había sumido la responsabilidad de proteger a Konoha como el séptimo Hokage. Eso lo puso feliz, aunque muy en el fondo seguía con aquella frase que hace años le había dicho a Sasuke, "como alguien puede ser Hokage si no es capaz de salvar a un amigo"

Un leve toquido a su oficina lo sacó de sus pensamientos, dándole a la persona que estaba del otro lado de la puerta el permiso para entrar.

Hokage-dono... ¿Puedo pasar?

Por supuesto, pasa Sakura-chan. – Habló el ojiazul de manera sonriente, poniéndose de pie para saludar a su vieja amiga y compañera de equipo.

Lord Hokage, le dejo el informe de la última misión del equipo de Konohamaru-san.

Vamos Sakura-chan... ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames Lord Hokage o Hokage-dono? Para ti soy simplemente Naruto, ttbayoo...

Como tu quieras... Naruto.... – Respondió sonriente la pelirrosa. – Demo, ¿Qué te pasa? ¿Naruto has estado llorando? – Pregunto sin quitar su vista del rostro del rubio.

No, como vas a creer eso, lo que pasa es que el sol me da de frente y hace que me lloren los ojos eso es todo, dattebayoo. – Decía el joven de forma disimulada alejándose de manera inmediata de su amiga, que para su infortuna ya se había dado cuenta.

¡Kuso, Naruto no me mientas! Te conozco lo suficientemente bien como para que me salgas con esto... Además, el sol solo pega de este lado en el ocaso y si no te has dado cuenta apenas es mediodía, así que todavía falta para que eso pase. – Hablaba muy cabreada la Haruno retirándose el guante de su mano derecha, concentrando en ella una pequeña cantidad de chakra lista para caer en el rostro del Uzumaki.

¡Ca... Cálmate Sakura-chan, recuerda que soy el Hokage, tu superior dattebayoo! – Respondió de forma nerviosa el chico al ver el estado de enojo que contenía la joven.

La chica paró en seco su amenaza en contra del ojiazul, suspirando de manera resignada se acercó a donde se encontraba Naruto para acariciarle su mejilla, cosa que el rubio tomo con cariño acercando su rostro a la suave mano de la ninja medico, dejándose llevar por la cómoda sensación.

Como te lo había dicho antes, te conozco lo suficientemente bien como para que no me de cuenta de que has estado llorando. Vamos pequeño. – Lo insito la ojiverde para que el respondiera tomándole de las manos. - ¿Te has estado acordando de Sasuke y te has puesto triste?

El rubio asintió con un ligero movimiento de su cabeza, ocultando su mirar en el flequillo que sobrepasaba su protector como ninja de Konoha.

La kunoichi tomo el mentón del chico para que la mirara directamente a los ojos, el rubio se dejo llevar y con su semblante triste por sus recuerdos, escucho lo que le dijo Sakura: - Sasuke va a volver, eso te lo aseguro.... – El chico sonrió pesadamente ante lo dicho, cuando la iba a interrumpir, la pelirrosa cubrió los labios del joven con dos de sus dedos. – Además él tiene una responsabilidad muy grande contigo... Y con estos dos bebitos... – Le dijo acariciando suavemente la prominente barriguita del Hokage.

Naruto sonrió ante la caricia de la ninja medico para después soltar un pequeño quejido al sentir que uno de los bebes pateaba su vientre...

Auuchh... – Se llevó su mano a su estomago para sobarse.

Vaya parece que están inquietos... – Sonrió la joven

Sí... creo que es el bebe el que esta más activo, desde temprano han estado pateándome y no han parado en lo que va de la mañana, sino fuera porque aún son muy pequeños pareciera que están practicando Tae-jutsu ttbayoo.

Jajaja... – Rió Sakura. - ¿Y como sabes que el bebe fue el que pateó?

Porque en una de las tantas platicas que tengo con el zorro, me dijo que el bebe es más inquieto, algo así como que tiene mi carácter, en cambio la niña es más tranquila, serena y se mueve cuando su hermano la provoca.

Ahh ahora veo... – Suspiro la joven encaminándose junto con Naruto al enorme sofá que había en la oficina para que ambos tomaran asiento.

Sí, la bebe tendrá el mismo carácter que el teme... – Termino el joven sentándose al lado de su compañera, recargando su rubia cabellera en el regazo de Sakura, cosa que ella recibió gustosamente para quitarle el protector de la frente y depositar un pequeño beso en ella.

Será mejor que descanses un rato. – Se puso de pie la chica para arrimar tres cojines, el ojiazul obedeció gustosamente y se acomodo de lado para descansar su espalda, Sakura puso uno de los cojines debajo de la cabeza del joven, el otro lo acomodo en medio de las piernas de Naruto y el último debajo de su vientre.

Listo... Así estarás mas cómodo, trata de descansar. – Le besó una de sus mejillas, arropándolo con una pequeña manta a la altura de su estomago.

Naruto correspondió el beso dándole dos a ella en cada mejilla y tomando su mano le habló para agradecerle: - Arigato... Sakura-chan.

La kunoichi le mostró una tierna sonrisa al mismo tiempo que revolvía los cabellos del rubio, se encamino hacia la puerta despidiéndose del Hokage: - Estaré en casa de mi madre por si me necesitas... Voy a estar un rato con mi hijo antes de regresar aquí a la oficina, daré ordenes para que nadie te moleste, tú solo descansa... ¿Ok?

Hai... – Fue la respuesta del kitsune acomodándose de nueva cuenta y disponerse a dormir aunque sea un par de horas antes de la hora de comida.

Cuando el sueño comenzaba a llegar y sus párpados empezaban a cerrarse, Naruto volvió a sentir los movimientos de sus bebes, resignado a que a lo mejor no iba a poder descansar por la inquietud de sus hijos, comenzó a acariciar su barriguita de seis meses y suavizando el tono de su voz para sonar algo tranquilizadora les habló a sus pequeños: - ¿Por qué no dejan que su oto-chan descanse? ¿Acaso quieren que les hablé más de su padre dattebayoo? - Preguntó.

Un par de movimientos más de los mellizos y se quedaron quietos, a lo que hizo que Naruto comprendiera que eso era un "sí" como respuesta ya que no había día que nos les dijera algo de su otro padre. Comenzó a relatarles el último encuentro que había tenido con Sasuke y como consecuencia había venido la concepción de los dos pequeños que ahora llevaba en su vientre.

************* Seis meses atrás ****************

10 de octubre...

¡Feliz cumpleaños, Hokage-sama! – Saludaban muy efusivamente los viejos amigos y compañeros de Naruto, Sakura que desde su nombramiento se convirtió en la secretaria particular del Hokage y encargada del hospital de la aldea, ah sin dejar de pasar que desde hace un año contrajo nupcias con su compañero de equipo Sai, claro la noticia cayó de sorpresa para todos en especial para el rubio ya que ese par siempre se la pasaban peleando, bueno la que más repelaba era la Haruno ya que el ambu solo se limitaba a sonreír y no dar reclamo alguno en las rabietas que su ahora esposa le prodigaba, ahora la pelirrosa se encontraba en la dulce espera de su primer hijo, luciendo un embarazo de ocho meses.

Los demás amigos de Naruto eran: Shikamaru, quien estaba próximo a casarse con la hermana del Kasekage de Suna: Sabaku no Temari, quien también se encontraba ahí acompañando al rubio en su aniversario numero diecinueve, los demás eran Hinata y Neji Hyugga, quien también estaban comprometidos en matrimonio, Kiba con su inseparable Akamaru, Shino, el cejotas de Rock Lee quien mantenía una relación con su compañera de equipo Ten Ten, sus antiguos maestros y casi padres del rubio, Iruka y Kakashi sensei, quien este último no perdía oportunidad en querer meterle mano a su pareja, cosa que por supuesto hacía enfadar al delfín dándole un par de manotazos para que se estuviera quieto, los que también acompañaban al Uzumaki esa mañana eran Tsunade-obachan, Shizune su fiel secretaria, solo faltaban Ino y Konohamaru, pero ellos se encontraban de misión especial en Suna ya que fueron requeridos por Gaara para organizar la cena de cumpleaños que se le obsequiaría al rubio dos días después.

Todo marchaba de mucha alegría para el kitsune, desde un día antes había dicho que se festejaría solo en la mañana ya que ese día él no lo consideraba como de festejo sino más bien como de duelo por la muerte de mucha gente y el sacrificio de su padre Minato.

Pero solo algo opacaba esa felicidad para el ojiazul tratando de no demostrarlo hacia sus amigos y compañeros y era de la falta de aquel moreno que desde pequeños se había convertido en su mejor amigo y ahora la persona que más amaba y que por circunstancias de la vida lo alejaron de la gente que lo estimaba.

Muchas gracias a todos por haber venido, me la he pasado muy bien dattebayoo... – Agradecía el rubio mostrándoles la mejor de sus sonrisas.

Bueno, será mejor que nos retiremos. – Hablaba la mujer mayor, teniendo la atención de todos. – Naruto... – Tomó las manos del muchacho y como desde hace tiempo lo hacía, deposito un beso en su frente. - Que Kamisama te bendiga siempre mi niño lindo.

Arigato, Oba-chan... – Agradecía el kitsune a la sannin.

Los demás le dieron un abrazo al Hokage y poco a poco se iban despidiendo y regresar cada uno a sus deberes, incluyendo a Naruto quien se dirigía a su oficina.

El día transcurrió de lo más normal, las felicitaciones iban y venían de parte de la gente, Naruto llevó una ofrenda florar a la tumba de su padre y demás ninjas que murieron aquella noche.

Sin embargo algo inquietaba al Uzumaki desde la mañana que se despertó, sentía que algo o alguien lo llamaba, decidido se encamino a la entrada de la aldea para salir, saludo al par de shinobis que fungían como vigilantes: Izumo y Kotetsu, correspondiendo ellos poniéndose de pie y dando una reverencia a su máxima autoridad.

Hokage-sama ¿Va a salir de Konoha? – Pregunto Kotetsu.

Saldré un momento por los alrededores, ttbayoo...

Entonces llamare a dos shinobis ambu para que lo escolten, señor.

No, no... De ninguna manera. – Aseguro el jinjuriki haciendo una negación con sus manos tratando de detener al ninja. – Iré solo, dattebayoo.

Como usted ordene, Nanadaime-sama. – habló Izumo

Regreso en un rato, además aprovechare para entrenar un poco creo que estoy fuera de practica dattebayoo. – Sonrió el rubio llevándose su mano a la altura de su nuca.

Naruto salió de la aldea a paso lento internándose en el bosque, de manera inmediata se subió a uno de los árboles para vigilar que no había nadie en los alrededores, el portador del kyubbi hizo un movimiento con sus manos y desapareció sin dejar rastro alguno llegando en un santiamén a aquel lugar que hace más de seis años había tenido la primera batalla con el ultimo de los Uchihas.

De pie en la gigantesca estatua del primer Hokage, Naruto mostraba un semblante nostálgico, un suspiro cargado de culpa y tristeza salió de su boca, se dejo caer de rodillas en la dura piedra golpeando con sus dos manos el suelo, golpes de dolor, de frustración, de ira, pero sobre todo de tristeza, tristeza por no haber podido desde un principio cumplir aquella promesa que le hizo a su amiga, aunque después la kunoichi lo deslindo de toda carga; sin embargo, Naruto ya estaba demasiado enganchado en aquella misión dándose cuenta que poco a poco los sentimientos que sentía por el moreno de hermandad o amistad, fueron cambiados por amor y deseo.

¡Maldición, Sasuke! ¿Por qué? – Gritaba el ojiazul a los cuatro vientos derramando lagrimas de sus ojos.

¿Por qué, decidiste marcharte? – Lloraba el rubio - Te necesito Sasuke... Quiero verte, quiero que estés conmigo...

Un sonido proveniente de algún punto lo altero, de manera inmediata se puso de pie para ponerse en guardia y aventó una shurinken dirigiéndola hacía aquel sitio.

La shurinken fue a chocar a otro metal, el Hokage sin bajar la guardia habló de manera autoritaria: - ¡Quien este ahí salga mostrando su rostro, esta invadiendo tierras del país del Fuego y yo Uzumaki Naruto, Nanadaime de Konoha le ordeno su presencia.

Hmnn... Te has vuelto muy mandón, Usuratonkashi...

Esa voz, esa expresión, ese Usuratonkashi que conocía desde hace tiempo. Se quedo a una sola pieza, tratando de asimilar si era cierto y no producto de una fantasía que nuevamente le jugaba en su mente. Pero no... al ver el cuerpo que salía de aquel enorme árbol confirmo sus sospechas.

Ahí estaba él, un poco más alto y marcado que la última vez, su piel seguía siendo blanca y pálida, sus ojos negros tal cual noche lo único que había cambiado en el moreno era su cabello, ya no lucía corto como acostumbraba a usarlo; sino esta ocasión estaba largo a la altura de sus hombros y recogido en una coleta baja, tal y como lo usaba su hermano Itachi.

Continuara...

Hola a todos!!!! Espero que esten de lo mejor, bueno este es mi primer fic SASUNARU que hago y espero que sea de su agrado... Les agradezco infinitamente que hayan llegado hasta aquí, muchas gracias por todo y espero que me acompañen en esta nueva aventura. Cuídense mucho y aquí nos leemos pronto...