Un ruido la despertó, ya era parte de su vida cotidiana. Miro el reloj 2:00 am. "Igual que ayer" – pensó, Ángela ya le había comentado sobre esas trasnochadas con el pequeño Michael.
Se levanto silenciosamente para no despertar a su acompañante y se dirigió al lugar del sonido.
Acuno a la pequeña Christine como ya lo hacia desde dos meses. Exactamente 2 meses que su vida había dado un rumbo totalmente inesperado.
La pequeña se durmió en brazos de su madre, que poco a poco también se dormía. La recostó en su cuna, acaricio su mejilla y volvió a su cuarto. En el, un hombre con facciones totalmente interesantes y sus características de macho alfa, descansaba en una gran cama.
Intento acostarse sin despertarlo, pero no lo logro.
Shh.. vuelve a dormir - logro decir Brennan, acurrucándose en el pecho de su hombre. Este la abrazo por la cintura, y colocando su cabeza en el pelo de ella, volvió a dormirse.
6 am.
Abrió sus ojos ya que su reloj biológico lo pedía. La vio tan hermosa como siempre, enredada en su pecho. Decidió levantarse y ver como estaba su hija, aunque una mano lo tomo de las muñecas y supo que no iba a soltarlo.
Es temprano Huesos, haré el desayuno -
Lo haré contigo - Al ver la carita que ponía la antropóloga, el agente no pudo resistirse, asi que se acerco a ella, y deposito un suave beso en la comisura de sus labios, al intentar separarse, noto como su mujer lo tomaba del cuello.
Tempe... creo que deberías soltarme ya - Deslizo su mirada a la muñeca de Booth, y pudo notar su mano agarrándolo, por lo que lo soltó.
Lo siento - se excuso- podemos...romper las leyes fisicas?
La cara que Booth puso fue un poema, Brennan sintió que lo estaba presionando, a lo que quiso retractarse.
Booth, discúlpame, pero...- fue callada por los labios de su marido que la besaba ferozmente.
Pero...? - Replico el, un pequeño llanto se oyó.
Ya vengo - Esbozo dándole un beso rápido
Quédate, la traeré aquí y llamare al trabajo y diré que estamos enfermos, tengo una sorpresa para ti-
Sabes que no me gustan las sorpresa Booth, y el trabajo es trabajo debemos ir - Dijo mirándolo fijamente a los ojos.
Tu quédate aquí, que yo me ocupo cariño – y salio de la habitación.
