Hola chicas :) Esta es una traducción de un fanfic muy genial que JessicaBeth-chan había empezado. Lamentablemente no pudo continuarlo por razones personales. Una de mis fieles seguidores, Laura, me pidió que lo siga en donde se había quedado... Y bueno aquí esta. Los primeros capítulos de esta traducción lo pueden encontrar en el perfil de JessicaBeth-chan.

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WITH – EVERY - BEAT

Capítulo 17

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Autora: Halfdemonfan

Traductora: Just-Hatsumi

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Habían ratos en donde verdaderamente envidiaba a Sai.

La tristeza no era algo que identificaba fácilmente – aunque con el puño dedicado a su hermano tal vez ya no sea verdad. Aún, para librarse, al menos por un momento, de esas diversas emociones que la abrumaban sería un gran alivio.

Sakura tenía que mantener esa brillante sonrisa cubriendo su rostro; todos se estaban riendo y pasando un rato fenomenal en el festival y se esperaba eso de ella también.

Ninguno de ellos sabía que Itachi estaba muerto... De nuevo.

Lo peor de todo era que ninguno de ellos probablemente le importaba.

Ella podía racionalizar bien sus sentimientos en su mente. Él había asesinado toda su familia, había dejado Konoha para unirse a Akatsuki, y convertido en un hombre buscado en bastante distintas naciones. En el exterior podía entender por qué nadie sentiría pena por su muerte. Pero...

Habían mucho más cosas que eso acerca de Uchiha Itachi. Poseía una lealtad por la aldea que era superada por nadie. Él amaba Konoha y a sus habitantes tanto que estaba dispuesto a aceptar la orden más cruel que probablemente nunca antes se había dado a algún shinobi. Lo único que él había querido de vuelta era que el hermano que él apreciaba con todo su corazón se mantenga a salvo.

Sin importar cuán indecisa era su mente con respecto a la justicia de todo, su corazón lloraba por su muerte. Ella había podido ver un lado de ese hombre que solo pocas personas probablemente lo habían hecho. El triste movimiento de la cabeza de Tsunade confirmó sus sospechas.

Sasuke no aceptaría ninguna palabra de consuelo – el hecho de que no habló acerca de la muerte de su hermano probaba eso. Así que, en silencio, lloró por el hombre que nadie sabría que dio todo por la aldea.

Ahora, sentada ahí viendo el colorido estallido de fuegos artificiales, hizo su mayor esfuerzo para esconder el dolor que su corazón sentía. Ocultó sus lágrimas y se rió con sus amigos. El takoyaki que estaba mascando era amargo como aserrín en su boca. Sin embargo, lo mantuvo detrás y siguió con el grupo. La muerte de Itachi no eran noticias que le correspondía compartir y si Sasuke no quería que los demás sepan, era su derecho.

Cuando los fuegos artificiales terminaron y la multitud empezó a achicarse conforme el festival se acercaba a su cierre, ella realizó un silencioso rezo de agradecimiento. De verdad no quería nada más que ir a casa, ponerse ropa cómoda, y tener una buena llorada en la privacidad de su propia casa.

—¡Esto fue tan divertido!— exclamó Ino mientras corrían entre Sakura y Hinata, rodeando sus brazos alrededor de ambas. —Logramos vestirnos, comer buena comida, y oye, ¡finalmente arrastramos a la Frente fuera de ese hospital!

Sakura le lanzó una mirada media feroz. —Como sea cerda, ambas sabemos que tú has estado igual de ocupada.

—Tal vez, pero al menos yo no estoy encerrada en ese edificio esterilizado todo el día. Yo al menos doy vueltas bajo la luz del sol.— lanzó su cabello rubio por encima del hombre mientras una presumida sonrisa se deslizaba por su cara. —Inclusive me gano un lindo bronceado mientras que tú te quedas pálida como siempre.

—Al menos no tendré manchas solares.— Sakura respondió con una empalagosa y dulce sonrisa.

Naruto apareció al otro lado de Sakura, listo para defender a su compañera de equipo. —¡Sakura no es pálida! Su piel es como... Uh...

—Marfil.— susurró Tenten, con una sonrisa partiendo su rostro.

—Sí, como el marfil.— asintió, satisfecho con la palabra. —Ahora Sai está ahí atrás.— señaló con su pulgar a su otro compañero de equipo por encima del hombro. —Eso es ser pálido. ¡Y es muy flaco también! Tenemos que meter algo más de comida en él Sakura-chan. Él siempre parece estar enfermo, como ahora.

Sakura disparó una mirada desaprobatoria a su amigo.

—No me di cuenta de que prestabas mucha atención a mi apariencia física Naruto. De acuerdo a mis lecturas, eso se llama 'mirar a alguien de manera indiscreta', ¿correcto? ¿Eso significa que estás sexualmente interesando en mi?

Sakura dejó caer su cabeza mientras la cara de Naruto cambiaba a un interesante tono de verde y empezaba a gritarle a su raro amigo. Los otros compartieron miradas de incredulidad e intentaron hacer una pequeña conversación para desviar sus mentes de la completamente incómoda declaración.

Más adelante, Sakura vio una cara familiar y saltó felizmente frente la oportunidad de separar a Naruto para que no mate a Sai -quien seguía confundido ante el enojo de Naruto. —Naruto, ¿esa no es Matsuri?

El enfurecido jinchuriki volteó la cara contra su pálido compañero para mirar hacia donde Sakura estaba señalando. —Sí. Creo que Kankuro y los otros finalmente llegaron. Tch, les tomó bastante. El festival ya terminó.

—¿Quién es Matsuri, Sakura-san?— Hinata preguntó.

—Es una kunoichi de Suna.

Sakura observó mientras Matsuri caminaba por la multitud, mirando alrededor de la joven y buscando signos de los otros de Suna. Sin embargo, el comportamiento de la chica parecía decaído. Ella tropezó a través de las multitudes de personas que se dirigían a casa. Sus movimientos eran desiguales, sus ojos no dejaban de oscilar hacia algún punto en frente suyo -incluso cuando atropelló a otros. Mientras Sakura se acercaba hacia ella, ahora podía observar un estado de desaliño en la kunoichi de Suna. Preocupada porque podría estar herida, Sakura empezó a caminar más rápido.

Todo ocurrió en un instante.

Matsuri sacó un kunai de su pequeño bolso y corrió hacia las escaleras de la torre de la Hokage, en donde Tsunade estaba parada hablando con Gaara. Los chakras alrededor de ella cambiaron y su kimono se enredó alrededor suyo en una ráfaga de aire. Antes de que sus propias palabras de advertencia pudiesen salir de su boca, escuchó las voces de Naruto y Kakashi-sensei gritar en la noche.

—¡Sasuke, no!

Cuando todos los movimientos cesaron, su mandíbula cayó en sorpresa ante la imagen frente ella.

Naruto había sujetado a Matsuri fuertemente, sus brazos debajo de los de ella mientras trataba de controlarla. Kakashi se paró a su lado, deteniendo el poco alcance de la chica. Lo más sorprendente de todo, Sasuke estaba en frente de los Kage, su mano blandiendo una chokuto que estaba a pelos de cortar su cuello.

Sakura corrió la pequeña distancia para encontrarse con la confusa situación. Antes de que pueda empezar a preguntarse de dónde sacó Sasuke el arma, se percató de una mirada molesta de un guardían ANBU que se encontraba detrás de Tsunade-sama con una funda vacía unida a su espalda.

—Ella es una de mis guardias.— Gaara intervino dirigiéndose al Uchiha parado delante suyo; la arena que había parcialmente cubierto su cuerpo estaba regresando a su largo contenedor de su espalda.

—Ella también estaba a punto de apuñalarte.— él se volvió sin inflexión.

—Esto no es típico de ella Sasuke.— la voz de Naruto suplicaba a su amigo por la chica que ahora estaba forcejeando en sus brazos. —Algo debe de estar mal.

Sasuke semi-cerró sus ojos en duda pero Sakura corrió hacia ellos antes de que el pueda responder.

—Déjame verla.— dijo ella y puso una mano sobre el brazo de Sasuke, haciendo algo de presión en su toque para animar a que mueva el arma. Él cumplió pero el firme agarre en la espada permaneció.

Sakura miró en los ojos oscuros de uno de los leales defensores de Gaara e inmediatamente supo que algo no andaba bien. Pero, ella no podía realizar ningún examen con la chica tratando de zafarse del agarre de Naruto como ella lo estaba haciendo.

—¡Déjame!— la joven histérica chilló. —¿No lo ves? ¡Todos morirán! Él los matará a todos.— todo el mundo miró en confusión mientras ella peleaba y lloraba contra su capturador. —Tengo que destruir ese monstruo. Yo lo vi, ¡sé que tiene que ser yo!

Tsunade caminó alrededor de los que estaban al frente suyo y golpeó levemente la nuca de la mujer. Casi de inmediato, sus ojos se voltearon antes de que sus párpados se cierren y que su cuerpo se afloje. Naruto la atrapó antes de que cayera al piso.

—Recuéstala Naruto.— Tsunade ordenó y se arrodilló con Sakura al lado de la chica inconsciente.

Las médicos empezaron a trabajar evaluándola –chequeando su pulso, respiración, dilatación de pupila, membranas mucosas- cualquier cosa que les podría dar algunas pistas de por qué esta leal shinobi había intentado atacar a su Kazekage con un kunai. No pasó mucho para que Sakura mire a los ojos de su shishou alarmada.

—Tsunade-sama...

—Lo sé.— su maestra interrumpió, la preocupación se notaba en su tono. —Llévenla al hospital ahora.— Tsunade ordenó a los ANBU que aún rodeaban el pequeño grupo con una voz que hablaba de la urgencia de la situación. —Gaara, ¿cuántos se suponen que tienen que estar en su unidad?

—Cuatro.— él respondió, sus ojos siguiendo a los ANBU llevandose el cuerpo débil de su subordinada.

—¿Dónde está Kankuro?— Temari preguntó sin aliento mientras que corría hacia el grupo, asimilando toda la situación en un instante.

Tsunade compartió una mirada dura con Gaara antes de girar hacia Kakashi. —Junta al resto de los ANBU que estén por aquí y encuentra a los otros miembros de su unidad. Tráelos a todos al hospital en cuanto los encuentres.

—Hai— él respondió y desapareció del área.

—Vamos.— llamó ella, refiriéndose a Sakura pero cuando Naruto la siguió, Sasuke en sus talones, no se molestó en alejarlos.

El grupo llegó al hospital no tan alejados de la unidad ANBU que tenía a la inconsciente Matsuri. Sakura no se molestó en ponerse uno de sus uniformes de repuesto; en vez, simplemente amarró sus largas mangas del kimono por detrás mientras agarraba un estetoscopio y una linterna de mano para realizar una mejor examen de la joven. Tsunade, ya habiendo sospechado lo mismo que Sakura, empezó a sacar varias hierbas del amplio cajón de la esquina.

Naruto y Sasuke estaban parados contra la pared junto a Gaara, tratando de no interrumpir el camino de los otros médicos entrando a la habitación para asistir a las dos en lo que sea necesario.

—¿Sakura?— su shishou la llamó después de unos momentos.

—Es muy similar pero hay diferencias. Creo que la base de este es un metal pesado como antes; mercurio si no me equivoco. Está salivando en exceso, tiene taquicardia, hinchazones presentes en sus pies y tobillos, y está empezando a mostrar signos de piel pelándose en la zona de orejas y dedos.

—El mercurio suena bien entonces.— dijo Tsunade sin buscar en el libro que estaba hojeando. —¿Qué hay de los otros componentes del veneno?

Sakura se alejó de la cama mientras los otros médicos se apuraban para seguir sus órdenes para empezar un IV y amarrar a Matsuri por su propia seguridad. —Hay diferencias con la fórmula original. Voy a extraer una muestra de ella de sus pulmones; es ahí en donde está más concentrado aún.

—Entonces fue inhalado como el último.— Tsunade murmuró distraídamente.

—Sí.— Sakura empezó a mezclar los variados ingredientes que Tsunade había sacado para ella.

—Aquí está la documentación de tus tratamientos con Kankuro. Por suerte, no tendremos que hacer muchos cambios con tu antídoto original. En el estado en el que está ahora, podríamos detenerlo sin tener que realizar una cirugía.

—Tal vez no mucho ha cambiado pero yo pienso que la dosis de mercurio es mucho más alta en este particular veneno. Está mostrando tan avanzados signos de toxicidad, sin mencionar la psicosis.

—Es verdad, pero tenemos un remedio para eso también.— Tsunade dijo con una sonrisa de conocimiento.

—Sí.— Sakura devolvió la misma sonrisa antes de llevar la mezcla que había terminado hacia la cabecera de Matsuri.

—Tsunade, ¿qué le ha pasado a Matsuri?— Gaara preguntó, dando un paso más cerca hacia la mesa en donde estaba sentada. Sus pálidos ojos verdes mostraban signos de preocupación.

—Tenemos dos más.— un ANBU llamó mientras que empujaba la puerta, manteniéndola abierta para que los otros shinobi puedan traer a dos hombres inconscientes, uno que todavía tenía un shuriken incrustado en el hombro. Los médicos les indicaron que pusieran a los pacientes en un par de camas vacías en la habitación y dieron un paso para asumir su cuidado.

—Matsuri, como esos dos, han sido envenenados.— cuando Gaara mostró ningún signo de sorpresa por la declaración, ella continuó. —Como Sakura advirtió, el veneno es muy similar a otro con el que ha trabajado antes. La composición química es muy cercana como para que se le considere una coincidencia.

—¿A qué otro veneno te estás refiriendo?— preguntó, sus brazos ahora cruzados sobre su pecho.

—El que fue hecho por Sasori.

—Pero— empezó a decir Naruto, confusión cubría su cara. —Pero Sakura-chan y Chiyo-baa-saan lo mataron.

Tsunade lo miró antes de volver su mirada hacia su libro de referencia. —Ya lo sé.

—¿Entonces como puede ser su veneno?— preguntó el jinchuriki. Tsunade no le respondió puesto a que estaba buscando de nuevo más hierbas en el cajón.

Los ojos de color ébano de Sasuke parpadearon ante su amigo en exasperación. —Alguien lo ha copiado.

El bol con líquido transparente que Sakura llevó a la cabecera de Matsuri se había decolorado con el veneno que había extraído de los pulmones de la chica. Ella habló con Naruto mientras lo llevaba de nuevo hacia el área de trabajo. —Considerando su inteligencia, su conocimiento médico, y sin mencionar la lista de toxinas que al parecer ha recolectado de esa base secreta; al parecer solo hay una persona responsable de esto.

—Kabuto— dijo Naruto cuando todas las pistas finalmente llegaron a su lugar.

—Sí. Cuando vi la lista que tenía Shikamaru esta mañana, me pregunté qué estaba planeando.— comentó Sakura mientras empezó a extraer el veneno del líquido para su análisis.

—Tsunade-sama— Kakashi llamó cuando entró rápidamente a la habitación; con un Kabuto que lucía demacrado recostándose sobre él.

La Hokage se levantó de su silla y ayudó al débil shinobi a recostarse en otra cama vacía. —No parece que tienes las mismas alucinaciones como los otros.— ella comentó mientras le sacaba su camisa negra con capucha.

—No.— jadeó. —No me siento bien y duele como mierda pero no estoy loco.

—¿Podrías decirme qué sucedió?

—Alrededor de un día después de dejar la aldea, todos empezaron a sentirse cansados.— él hizo una pausa, sujetándose el estómago cuando una oleada de dolor lo atacó. —Um... eso, eso no fue algo tan malo, ellos sólo no se sentían bien.

—Explica qué significa 'no sentirse bien'.— Las manos ahora verdes y brillantes de Tsunade examinando su sudoroso cuerpo mientras le hacía las preguntas.

—Nauseas, hormigueo en las manos y en los pies. Pero antes de que lleguemos a su aldea, las cosas se pusieron mal.

—¿Cómo asi?

—Empezaron a decir cosas raras. Nada que tuviese sentido y cuando les preguntaba acerca de ello, a veces incluso se olvidaban de que lo habían dicho. Sus temperamentos empezaron a encolerizarse y estaban peleándose entre ellos. Cuando traté de detener a todos, ellos... ah...— se detuvo de nuevo y el dolor empeoró estando en la cama. Los otros médicos llegaron a su lado instantáneamente mientras que Tsunade sacaba una jeringa y un frasco de su bolsillo. Poco tiempo después de inyectar la droga en su entrepierna, se calmó y descansó.

—Tsunade-sama— Kakashi dio un paso atrás. —Lo encontramos alrededor de los millas fuera de las puertas de la aldea. Había una evidencia de lucha y juzgando la herida de la parte detrás de su cabeza, parece que noquearon a Kankuro antes de dirigirse a la aldea.

Tsunade asintió en comprensión y vio como Gaara lentamente se acercaba a la cama de su hermano.

—Le di una dosis de analgésicos. Es por eso que ahora está dormido.

El pelirrojo asintió en compresión. —¿Por qué él no ha perdido el juicio como los otros?

—Probablemente porque él ya ha tenido un encuentro previo con este veneno.— dijo Sakura sarcásticamente. Todos voltearon para verla destilando el compuesto en un pequeño bol y tomando notas en un bloc al costado de ella.— Probablemente desarrolló una pequeña inmunidad ante algunos químicos y su cuerpo trató de rechazarlos. Eventualmente no podría y estaría confundido y probablemente violento también; pero no te preocupes, haremos todo para que no suceda eso.— le dijo ella con una tranquilizadora sonrisa y mirando en dirección suya.

—Él no mencionó nada acerca de una pelea.— Naruto desde su posición contra la pared. —Cuando estaba viajando hacia acá, él no mencionó nada acerca de alguien atacándolos; entonces en donde los envenenaron?

El grupo solo pudo empezar a considerarlo antes de que Temari apareciera en la puerta. —Gaara, necesito hablar contigo ahora.— El Kazekage rápidamente se juntó con la rubia afuera de la habitación.

Los shinobi de la habitación estaban en silencio mientras observaban a los médicos trabajando furiosamente con los pacientes enfermos. La pregunta de Naruto aún estaba presente en sus mentes mientras distraídamente escuchaban al bip de los monitores. De donde pudo haber venido ese veneno? Si no fueron directamente atacados, ¿entonces cómo logró entrar en sus cuerpos?

Sakura y Tsunade trabajaron juntas en la mezcla negra que ella había sacado del pecho de Matsuri. Mientras que la llama calentaba el pequeño bol que contenía el veneno, un olor asqueroso empezó a llenar la habitación. A excepción de arrugar la nariz, todos los médicos continuaron con su trabajo sin decir algo. Naruto, Sasuke y Kakashi se limitaron a cubrir su nariz y boca con manos ahuecadas y haciendo un esfuerzo enorme para no atragantarse con el horrible hedor.

Naruto no tuvo éxito del todo y un vómito seco se deslizó por su garganta. Sakura a penas lo miró con una ceja alzada y una sorprendida mirada antes de regresar a su trabajo.

Sin importar qué tanto quería, Sasuke juró no hacer ningún sonido de asco mientras que inhalaba el hedor.

Gaara regresó a la habitación, sus normales pasos sin sonido haciendo eco al mismo tiempo que se acercaba a Tsunade. —Sé en dónde los envenenaron— anunció.

—¿Dónde?

—En Suna. Hay otros afectados.

—¿Qué?— la rubia con pechos grandes preguntó sin creerlo. —¿Cúantos?

—Eso es lo que no tengo claro. Sin embargo, se ha reportado que varios han sido afectados. Posiblemente la mitad de la aldea.

—¿Me dejas preguntar de dónde sacaste esta información?

El Kazekage cambió su estancia, sus brazos permanecían cruzados sobre su pecho. —Si fue liberado como inhalador -un gas de algún tipo- entonces hay algunas maneras de que él pueda haber infectado a los aldeanos.

—¿Ya han descubierto un antídoto?— Gaara le preguntó a Sakura.

—Aun no. Toma tiempo reducir el veneno a su forma base y después analizar su composición química. Pero encontraré el antídoto, por favor trate de no preocuparse.

Gaara la observó por un rato más antes de voltear hacia Tsunade una vez más. —Tsunade, tengo una propuesta para ti. Según los informes, mis médicos están abrumados con la gran cantidad de personas que han llenado el hospital. Ellos no están al tanto del veneno. ¿Konoha podría prestar ayuda médica a Suna?

Un borde de los labios de la mujer se levantó. —Por supuesto. Naruto.

—¿Sí?

—Invoca a uno de los sapos del Monte Myoboku para que sea el mensajero, después ve alistándote para irte de inmediato por una misión de emergencia para asistir a Suna.

—¡Bien!— exclamó él, sus ojos azules brillaban por la emoción. —¿Quieres a Gamakichi?

—No. Uno de los chicos pequeños está bien. Kakashi, busca a Sai y dile que también se prepare. Estaré enviando a tu equipo en esta misión.

—Sí Tsunade-sama.

Cuando los dos salieron corriendo, Naruto dejando su invocación al cuidado de Tsunade, ella volteó a ver a Sakura quien aún seguía enganchada con sus apuntes. —Sakura, tú también ve a alistarte.

—Pero Tsunade-sama…

—Shizune y yo terminaremos de trabajar el antídoto. Cuando llegues a Suna, dile a Naruto que haga una de sus invocaciones de nuevo. Le daré todos los apuntes que tenemos y las hierbas para preparar la medicina al sapo.

Finalmente ella asintió en entendimiento y se levantó para retirarse.

—Una cosa más Sakura.

—¿Si?

—No irás como miembro del Equipo Kakashi. Te tendré como líder del grupo de médicos que ayudarán al hospital de allá.— Tsunade vio la sorpresa que aparecía en los ojos de su aluma, pero no dejó que proteste de ninguna manera. —Anda. Quiero que todos ustedes estén listos y en las puertas en quince minutos.

La pelirrosada finalmente salió corriendo de la habitación después de mirar a su mentora por unos momentos más. A pesar de ser chunnin, nunca había dirigido una misión con anterioridad y la posibilidad de hacerlo la había sorprendido durante unos momentos.

—Sasuke, ayuda a vigilar a los pacientes.

El Uchiha no tuvo que hablar para que descifrara la pregunta que cubría su cara.

—Si recuperan la conciencia, aún seguirán estando confundidos y es muy probable que también combativos. Ayuda a que se mantengan en la cama hasta que yo regrese. —Tsunade dio órdenes mientras que caminaba hacia la habitación del lado.

Cogió un paquete medico de una de las repisas y empezó a llenarlo con medicinas y material para que Sakura lleve en su misión. Mientras que lo hacía, Gaara se le unió en el pequeño almacén.

—¿Qué sucede?— preguntó, dedicándole una fugaz mirada.

—Quisiera que Uchiha Sasuke nos acompañe.

Eso hizo que Tsunade detenga su tarea y gire completamente para mirar al jinchuriki. —Ni siquiera sé por qué pedirías eso pero Sasuke no es un shinobi de Konoha ahora. No puedo mandarlo en una misión.

—Lo sé. Estoy pidiendo llevarlo como un invitado del Kazekage.

Una vez más, Gaara logró sorprenderla. —¿Por qué harías eso por él?— le preguntó escéptica.

Gaara volteó para mirar a Sasuke. El chico de cabello oscuro parecía despreocupado con todo lo que estaba pasando alrededor suyo mientras reposaba contra la pared, sus brazos cruzados en su pecho. Sus ojos, sin embargo, estaban alerta; revoloteando de cama en cama, asegurándose de que los pacientes estaban dormidos y que no eran amenaza para quienes estaban a su alrededor.

—Yo no creo que este es un periodo en donde necesite estar separado de Uzumaki Naruto.— Gaara finalmente respondió.

—Estás preocupado acerca de sus intenciones ahora que Itachi ha muerto una vez más?

—Sí. Y en cuanto tu me reportaste acerca de la muerte de Uchiha Itachi, pensé acerca de qué camino tomaría Sasuke.

—¿Y tú crees que Naruto puede ayudarlo a elegir uno?— Tsunade preguntó cuando él no prosiguió.

—Algo así.— él respondió vagamente.

Ella estudió la cara del joven de una manera cercana. A pesar de que no lo había llegado a conocer en aquel entonces, ella había escuchado acerca de los reportes de Gaara cuando aún poseía a la bestia de una cola. Los violentos reportes de su pasado no eran como el callado e inteligente hombre frente a ella.

Tal vez él verdaderamente podía entender dónde se encontraba Sasuke ahora.

—Si está dispuesto a viajar a Suna como tu invitado, no tengo razones para detenerlo.— ella finalmente respondió. —Sin embargo, necesito preguntar, por qué harías esto por Sasuke? Él te atacó una vez, en la reunión de los Kages. Por qué te preocuparías en lo que se convertiría?

Su cara pareció brillar mientras que volteaba hacia ella una vez más. —Fuimos por el mismo camino una vez. Gracias a Naruto, fui capaz de abrir mis ojos hacia otro futuro. Quiero ver a Sasuke hacer lo mismo.

Tsunade solo pudo asentir en acuerdo con la propuesta. A pesar de las guerras en las que había peleado, las muertes que había visto... Ella sabía que esos jóvenes habían vivido muchas cosas en su corta vida que ella no podía entender. La única cosa que podían hacer era confiar en el otro para liberarse de la oscuridad de sus pasados.

Tsunade recolectó las proviciones que había elegido para que Sakura lleve consigo y mandó a algunos shinobi reunir a otros médicos para la misión. Mientras que esperaba la llegada de Shizune, continuó analizando el veneno que Sakura había logrado destilar antes de irse.

No se sorprendió cuando Sasuke se acercó a ella poco después. Sin embargo, ella continuó trabajando e ignorando su presencia hasta que él decidió hablar. Se encontraba en un lugar de ventaja, podía ver a Gaara hablando con Temari al costado de la cama de Kankuro. El joven líder hacía bien su trabajo de esconder su preocupación por su hermano y compañeros.

—Gaara me pidió que lo acompañe a Suna.— Sasuke dijo finalmente, a pesar de que su rostro evitaba el de ella.

—¿Lo hizo ahora?— hizo un esfuerzo tremendo para que su conocedora sonrisa aparezca en su cara.

—Aa.— ella vio sus ojos ébano parpadeando impaciente, aunque parecía que estaban midiendo su reacción.

—¿Y? ¿Vas?— Tal vez el querer que él le pida permiso para algo era un poco precipitado.

La tensión de sus hombros desapareció con su declaración y el orgulloso escudo del Uchiha subió hasta los cielos de nuevo. —Me iré a preparar ahora.— Sus ojos burlones lo siguieron mientras salía de la habitación.

—¿Tsunade-sama?

Ella rompió el contacto visual ante la interrupción para ver a los shinobi que había mandado para juntar a los médicos parados frente a ella. —Los médicos han sido notificados y están preparados para irse ahora.

—Excelente.— se volteó para continuar con su trabajo pero se detuvo cuando un pensamiento la atacó. —Esperen. Tengo una persona más que notificar.

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Se encontraban en las puertas de la aldea revisando sus mochilas, asegurándose de que no habían dejado nada mientras se preparaban para ir a la misión.

A pesar de que no era gran cosa, sabían acerca de los problemas en Suna y que podrían encontrarse en una situación peligrosa. Sakura estaba emocionada y nerviosa al mismo tiempo al ser la primera misión en la que estaría liderando el equipo. Los otros médicos, que seguían llegando, le dirían capitana. Su inner chilló de alegría.

Es verdad, había un montón de responsabilidades con las que tendría que lidear pero no podía evitar sentirse excesivamente orgullosa por tomar ese puesto en esa misión.

—¿Tienes todo listo Sakura?— preguntó Kakashi.

Bueno, si es que solo se refería a los médicos. Todos viajarían juntos —los médicos y los shinobi— así que no era como si estuviera sola dirigiendo la misión. Podría ser peor, razonó ella consigo misma. Si algo salía mal y se sentía abrumada, siempre le podría pedir algún consejo a Kaka-sensei. Y no era como si los médicos se reportarían con él... eso era algo que él no sabría lidear.

Su tren de pensamientos estaba completamente perdido mientras que advirtió una nueva llegada a las puertas. No era necesario preguntar si iría – la mochila en su espalda y la espada en su cintura lo respondía.

—¿Viniste a despedirte tema?— Naruto preguntó con felicidad.

—No... dobe.— el chico de cabello oscuro respondió.

—De acuerdo con la carta que mandó el consejo, casi la mitad de mis aldeanos están sufriendo por este veneno –incluidos los shinobi. Sasuke aceptó asistir a la aldea.— dijo Gaara mientras que se paraba en frente del camino abierto frente a Konoha. No lo demostraba pero Sakura prácticamente podía sentir su disposición irse.

Los ojos de Naruto se volvieron más redondos, primero por shock y después por sorpresa. Tal vez no era oficial pero el Equipo 7 estaba verdaderamente completo y yendo a una misión. El hecho de que no estaban exactamente juntos no importaba en aquel momento.

De alguna manera pudo resistir la tentación de saltar sobre Sakura y Sasuke, y darles un fuerte abrazo. Mirando la mirada retadora en los ojos de Sasuke, decidió sacudir un poco sus plumas. —Eso es genial teme pero... trata de no meterte en mi camino, ¿de acuerdo?

A pesar de que el Uchiha no hizo más que girar sus entrecerrados ojos hacia él, estaba satisfecho con el hecho de que había irritado a su viejo amigo tanto como en sus días de genin. Inclusive la sonrisa que Kakashi mostraba le recordaba a esos días del pasado.

—¿Qué estamos esperando Kaka-sensei?— preguntó Naruto.

—Hay un compañero más que estamos esperando.

—¿Huh? Pensé que sólo el Equipo Kakashi iría.— Sakura expresó.

—Tsunade-sama quisiera un par de ojos más en la situación.

—Sí, eso es lo que me dijo también.— dijo Shikamaru mientras que dirigía la mirada hacia las lúgubres luces de la calle.

Sakura le dedicó una mirada alentadora al genio que le bostezaba a cada rato. —Has estado tratando con todo lo que tiene que ver con Kabuto, de todas maneras.

—Asumiendo que esto lo ha hecho Kabuto.— añadió Naruto.

—No creo que podemos decir que no lo ha hecho.— respondió el Nara. Sus ojos contaron a los miembros de los dos equipos, pausando brevemente cuando se topó con la figura de Sasuke. —¿Dónde está Temari?

—Ella se quedará con los shinobi enfermos.— dijo Gaara, girando sobre sus pies para dirigirse hacia el gran grupo detrás suyo.

Kakashi dio un paso adelante, llamando la atención de todos. —Vamos a dar lo mejor en todo nuestro viaje a Suna. Hay un montón de personas que necesitan de nuestra ayuda por lo que no tenemos tiempo que desperdiciar. Mantenganse en la formación y vayan al paso.— cada shinobi asintió en entendimiento mientras que sus ojos se encontraban.

—¡Bien! ¡Muévanse!

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06 de noviembre del 2013

Bueno, es la primera vez que traduzco un fic. Leo bastante en inglés por lo que pensé que sería sencillo, pero no lo es. Hay frases que no tienen un significado exacto en español. Sin embargo, he tratado de mantener masomenos la idea original de la autora. Lo más probable es que hayan pequeños errores de gramática y vocabulario. Traté de terminar esto en 4 días. Cada día traducía como mil palabras y lo hacía bastante rápido. Después le daré una corregida...

Como se habrán dado cuenta, los capitulos son bastante largos. Son el doble de lo que mayormente hago. Trataré de subir dos capitulos por mes :) Nos veremos en un par de semanitas entonces.

No se olviden de checar mis otras historias propias como BY MY SIDE o FADELESS, y de agregarme a facebook. Como siempre, los links correspondientes están en mi perfil.

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