Disclaimer: Kuroshitsuji no me pertenece, es propiedad de YANA TOBOSO.

Luego de lo ocurrido en la época victoriana, exactamente con el contratista de aquel tiempo, Ciel Phantomhive, Sebastian Michaelis (decidido a conservar por el momento aquel nombre), había decidido vigilar a los humanos, inmerso en la curiosidad de su actuar. El niño, que completó su venganza no siéndolo tanto, dio su alma como estipulaba el contrato entre el demonio y él, no sin antes haber dejado descendencia, la que habría tenido con Elizabeth Midford, su prometida y también prima.

Aquel hijo, futuro jefe de la familia Phantomhive, también hubo de tener descendencia, pasando aquella compañía de generación en generación, así como también las leyendas que surcaban alrededor del recuerdo de Ciel, el cual no había revelado el 'secreto' compartido con Sebastian. Dicho demonio se había quedado entre las sombras, aguardando el momento en que algún otro humano hiciera un contrato con él a cambio de su alma, aprovechando de vigilar las generaciones que pasaban por aquella familia y, sin quererlo, comparándolo con aquel que pudo serle de compañía en su búsqueda de castigar a aquellos que se habían burlado de tan gran apellido. Estar tanto tiempo en el 'mundo' iba afectando levemente el comportamiento demoniaco de Sebastian, sobre todo si ese tiempo se trataba de años y años, incluso pudiendo ser público de lo que serían los cambios de siglos y épocas, sin embargo, aquella afección era mínima, ya que su raza no era fácilmente corruptible por tan endebles estímulos.

Es así como se llega al año 2015, época moderna. La familia Phantomhive había sido trasladada a lo que es Japón, ante las constantes amenazas y ataques que recibían al ser los 'perros' de la reina. Al pasar los años, desde la época victoriana a la actual, la realeza fue menguando, llegando a un punto en que ese puesto era netamente un título sin poder, ya que las decisiones estaban pasando por otras manos, razón por la cual aquel oficio había sido quitado del apellido anteriormente mencionado, quedando 'libres' de tal destino. Para poder evitar altercados (aun cuando el trabajo de perros ya no era válido), uno de los jefes de la familia había decidido migrar hacía el país asiático, instalándose ahí y provocando que la descendencia se mantuviera en dicho lugar, desde donde se realizaban ahora las labores de la compañía Funtom, la que había adquirido una fama enorme ante la antigüedad y, a pesar de todo, novedad en juguetes que sacaban constantemente.

Aira Phantomhive era la siguiente en sucesión de apellido, hija del actual jefe de familia. La chica había cumplido recientemente la edad de quince años, no teniendo hermanos a causa de un problema médico de su madre. Sin dudas era un poco problemático que la única descendiente fuese del sexo femenino, sin embargo así como pasaron los años, las condiciones del apellido también lo hicieron, dejando a un lado el machismo para dejar que las mujeres también tuvieran parte en las decisiones que correspondían al destino de la compañía Funtom, así como de la familia como tal. Es por esta razón que Aira había sido enseñada desde pequeña en diversos artes, teniendo incluso que adelantar cursos al estar en constante aprendizaje, lo que le impidió ir a una escuela 'normal', ya que no podría estar en el curso que debiera de corresponderle en conocimiento. Los instructores que contrataban para ella eran muy estrictos, mas la niña lo soportaba al ser la única realidad que conociese. Sin embargo, a causa de la poca sociabilización obtenida con gente de su edad, es que la personalidad de la chica era bastante tímida y retraída. Sus gustos eran levemente más infantiles, demostrándose en sus ropajes de colores pasteles e incluso en estatura baja; al fin y al cabo no había nadie que le condicionara a seguir la moda de la actualidad, en la que se caracterizaban a las chicas con un semblante mayor a la edad que poseían.

La familia de Aira era unida, a pesar de que el padre tuviera que estar viajando constantemente a causa del trabajo que conllevaba llevar a su espalda todo lo que tuviera que ver con Funtom. La madre de la chica se quedaba con ella, ayudada de las criadas que se encargaban de las labores diarias, esto claramente ya que una sola persona no podía realizar todo en una mansión. Y es que sí, a pesar de que ya no estaban en Inglaterra, seguían utilizando una mansión como vivienda, siendo aquella que hubiese edificado el Phantomhive decidido a sembrar su descendencia en aquel lugar, Japón., eso ya hace bastante tiempo. Los trabajadores de aquella familia eran varios, desde criadas, pasando por jardineros, cocineros, choferes hasta incluso mayordomos, en este caso era uno el que mandaba sobre todos los demás, aquel fiel a su labor durante tantos años. El señor Tanabe había estado con Aira desde que había nacido, e incluso desde mucho antes con sus padres, logrando la confianza suficiente como para considerarlo un miembro más de la familia. Éste, por su parte, también sentía una conexión especial con aquellas características personas, intentando que su labor de mayordomo fuese siempre de lo mejor.

Volviendo con la protagonista de la historia, es necesario mencionar que, desde que tiene uso de razón, se siente constantemente vigilada, provocándole un remolino de sensaciones difícilmente describible. Consultándolo con sus padres en diversos momentos, éstos le comunicaban que quizás era por el hecho de no tener mayores estímulos de afuera, lo que le estaría afectando en aquellas casi alucinaciones. Pero ella sabía que no era así, tenía un presentimiento de que era algo más y de que efectivamente alguien (o algo) la observaba en todo momento. Y no se equivocaba…

Cada vez que llegaba la noche, y Aira se acostaba en su cama, podían observarse unos peculiares ojos rojos en las sombras, que delineaban cada movimiento que ésta realizaba con su acompasada respiración.

Sebastian había vuelto a rondar a los Phantomhive.

Segundo Fanfic que subo aquí. He estado obsesionada con Kuroshitsuji, y es que en verdad hace un par de meses que la vi (en animé) y pues, fue amor a primera vista(?). Es por esto que he decidido realizar este 'trabajo'... Sebastian y Ciel me encantan, incluso juntos en yaoi (y eso que ni me gusta tal género), sin embargo, tenía ganas de experimentar con una 'Joven Ama' esta vez, sobre todo con alguien que fuese totalmente contraria a lo que es el pequeño ojiazul.

Espero sea de su agrado, dejenme sus palabritas en review, por favor, así sé que la historia no se queda sola y que al menos habrá alguien que la esté leyendo ;_;. Nos veremos a la próxima~.