Amor prohibido…
00:00 am
Era realmente tarde no lograba dormir, abatí mis parpados varias veces para lograr poder tener una mejor visión de mi habitación, extrañaba a Emmett estando en la casa de verano me hacía falta sus besos, sus abrazos, esos labios de ángel, esos brazos grandes y fuertes siempre abiertos para mí cuando más los necesitará.
Pero ya no, ahora era de Rosalie su "endless love" Me alegraba que fuera feliz, era lo único que lograba darme alegría ya que a él no lo tendría más a mí lado. No de la forma que quería. Suspiré con desgano sentándome sobre la cama bajo las gruesas y cálidas sabanas que cubrían mi cuerpo de la cintura abajo.
Miré hacía la ventana volviendo a soltar ese delicado suspiro que ahogaba mi garganta, por unos minutos cerré mis ojos escuchando cada gota cayendo sobre la superficie del techo de mi casa.
Aún recordaba su aroma embriagador que marcaba mi habitación cada noche que dormía a mi lado. Abrí mis ojos con delicadeza mirando como las gotas de lluvia besaban las ventanas de mi habitación, voltee mi mirada hacia el móvil que tenia sobre mi escritorio. Fruncí con levedad mi ceño.
¿Lo llamó? ¿Y sí me contesta ella?... No, mejor no lo hago... ¡Dios! Necesito escuchar su voz. Pensé.
Anhelaba que pronunciará cada silaba de mi nombre entre sus labios, mirar sus ojos y las fracciones de su rostro. Respiré hondo tomando valor, salí de las sabanas que me acogían para tomar el teléfono.
Lo llamaré, no me importa una mierda la novia…
Pensaba mentalmente mirando el móvil entre mis manos.
No, no… ¿Y si lo hago mañana?, continúe pensativa.
Volví el móvil a su lugar volviendo a mi cama, pero a mitad de camino me compuse. No sabía si volvería a escucharle la voz era ahora o nunca. Me armé de valor volviendo a tomar el móvil entre mis pequeñas y delicadas manos, marqué su número escuchando el primer repiqué.
¿Hola? - Murmuro él en casi un leve susurro…
Te extraño… - No sabía que más poder decirle, esas fueron mis primera palabras luego de tanto tiempo que había pasado.
¿Qué haces llamándome a esta hora? – Preguntó mientras escuchaba su ligero suspiro.
Esa era su voz, suave como las carisias del viento sobre mi rostro pero fría como el invierno. Mis ojos se anegaron en lagrimas entrando en sollozos me era difícil controlarme hasta el estando a una distancia lejana a la mía.
¿Por qué lloras? ¿Está todo bien? Tengo que susurra mi novia está en la otra recamara… - Murmuró
P - perdóname… – Hablé entrecortadamente limpiando mis lagrimas que hacían mi visión algo borrosa, deje caer mi cuerpo al suelo sentándome sobre el mismo escuchando la melodía de su voz.
A veces desearía que fueras, creó que nunca olvide nuestra historia en realidad… - Confesó susurrando
Yo aun más esas tardes en las playas encerradas entre tus brazos y piernas protegiéndome. Pero aun más te extraño yo a ti. – Murmuré limpiando aun las lágrimas que acariciaban mis mejillas.
¡Haces muy difícil la fidelidad! – Dijo con firmeza – Con esos labios de ángel. No quiero decir adiós, pero haces muy difícil esto… Buenas noches Nessie. – Se despidió y apagó su móvil, no podía volver a llamarlo, y era un dolor muy fuerte ya no estaba conmigo ya no era Mío.
