DISCLAIMER: Inazuma Eleven y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Level-5.
Capitulo unico.
después de haberse despedido de sus amigos del Raimon, y de dejar a los demás en sus respectivas épocas, Fey debía volver a la suya, pero aún debía dejar a la que llegaria a ser su madre en su tiempo.
"No quiero hacerlo" era la frase que rondaba su cabeza, no queria despedirse de ella, él solo queria poder quedarse con ella, pero eso no era posible, la hora de despedirse se estaba acercando.
Kinako por un lado, deseaba volver a su hogar, ya llevaba mucho tiempo alejada de este, pero por otro, le preocupaba Fey, no queria dejarlo, después de todo ni siquiera ella sabia si podria llegar a volver a ver a su querido hijo.
-hemos llegado-dijo Wonderbot
-Kinako se asomo por la ventana- eh vuelto.
La pequeña centrocampista agarro sus cosas y salió, seguida por Fey.
-supongo que debo despedirme-dijo Fey de manera triste-
Kinako también se sentia triste, pero no queria que el peliverde se deprimiera más, "yo soy su madre, yo soy quien debe animarlo, no me perdonaria a mi misma, si no lo hiciese" pensó, y rapidamente volteó a verlo.
- vamos, ¿como que una despedida?
-¿eh?
-aún no, primero debes hacer algo.
-¿el qué?
-prometeme que quitarás esa cara de tristeza-le sonrió-la última imagen que quiero ver de ti, es la de una cara sonriente.
Fey se quedó en shock por unos segundos, pero esas palabras solo hicieron que sintiera una punzada en el pecho, y las lágrimas comenzarán a salir.
-pero...¡es que no puedo! Quiero seguir contigo, ahora que se la verdad no quiero dejarte, ¡no quiero volver a estar solo!
-...no estarás solo, nunca más.
-¿por qué lo dices?
-ahora tu padre y tú estaran juntos, se que él no volvera a dejarte, el cuidara de ti.
-aún si es asi...
-Fey, mirame
Fey miro fijamente a su madre, aún con las lagrimas cayendo de sus ojos, ella tenia una mirada determinada.
-tú eres fuerte, pasaste toda tu niñez solo, eso es verdad, pero ahora tienes amigos de verdad, tu padre ha vuelto contigo, y más importante aún, me tienes a mi, incluso si no me ves, si no estamos juntos, yo te daré las fuerzas para salir adelante-le sonrie gentilmente-yo estaré mientras me recuerdes.
-no creeras que voy a olvidarte, no podria hacerlo.
Fey no pudo evitar sonreirle a su madre.
-muy bien, asi me gusta.
-ya cumpli tu deseo, ahora ¿me concederias uno?
-pues claro, adelante, pideme lo que quieras.
-quiero un abrazo de mi madre...antes de irme.
A pesar de que Kinako habia podido evitar llorar hasta entonces, luego del pedido de su pequeño, sus lagrimas cayeron, contra toda su voluntad. Rapidamente, dejo caer sus cosas y lo abrazo con todas sus fuerzas.
-Perdoname Fey, perdoname por no haber cuidado de ti.
Fey volvio a llorar, mientras abrazaba a su madre.
Luego de unos segundos, se separaron, y comenzaron a limpiarse los ojos.
-bueno, ahora supongo que debo despedirme.
-claro que no-le dijo Kinako-
-¿eh?
-esto no es una despedida, después de todo eres mi hijo, y el lazo que tenemos siempre nos mantendra juntos.
-tienes razón-dijo Fey mientras sonreia-
-cuidate Fey
-si, claro, hasta luego...Mamá
Dicho esto, volvió a entrar en la maquina del tiempo.
-¿nos vamos?-preguntó el oso azul.
-si, claro...pero, antes quiero hacer una pequeña parada.
-¿a donde quieres ir?
-ya lo verás.
La máquina desapareció en el cielo, y antes de irse, Kinako pronuncio unas ultimas palabras.
-espero que el futuro que viene, sea un futuro en el que yo pueda estar junto a ti
