The Forgotten Children
Desde hace algún tiempo llevo dando vueltas a esta idea, y por fin he decidido sentarme a escribirla.
Espero que os guste y que disfrutéis leyendo esta historia, al menos tanto como yo estoy disfrutando mientras la escribo.
Este fanfic se está compuesto por los libros de la saga de Gone, desde Olvidados hasta Luz, pues son los que me he leído, metiendo personajes del anime de Boku no Hero Academia. Espero que salga bien. Aviso, aunque he cambiado el nombre original del lugar donde tienen lugar los sucesos de Olvidados, más que nada ya que esta vez tiene lugar en Japón, pero los nombres de los personajes seguirán siendo los mismos
Ni Boku no Hero Academia ni la saga de Olvidados me pertenecen. Mi primera historia de ambos fandoms, perdón si algunos personajes resultan OOC, lo hago lo mejor que puedo.
Sin más que añadir, comenzamos con esta idea. ¡Plus Ultra!
Capítulo 1
309 horas, 54 minutos
Izuku se despedía de su madre con una pequeña sonrisa en la estación. El peliverde iba a pasar el fin de semana en casa de la hermana de su madre en una ciudad pequeña situada a un par de horas de Musutafu. Midoriya no tenía muchas ganas de ir, pero sabía que poco podía hacer al respecto, más que resignarse, no le apetecía visitar un lugar que tenía el mote de Rincón Radiactivo, debido a un incidente ocurrido en la planta nuclear que estaba en ese sitio, pero dado que hacía ya tiempo que no visitaba a su tía y que su madre estaba demasiado ocupada últimamente, a Izuku no le había quedado otra.
Sospechaba también la razón oculta del repentino interés por parte de su madre de que fuera a visitar a su tía, pero el joven Midoriya había preferido no decir nada al respecto. Y es que en parte entendía la preocupación de su madre tras los últimos incidentes relacionados con la Liga de Villanos.
Midoriya se subió al autobús cuando este llegó a la estación y suspiró, al menos no era un trayecto excesivamente largo, 1 hora y media era lo que separaba Musutafu de la pequeña ciudad llamada Hōshasei kōnā.
El joven se sentó en uno de los asientos y miró por la ventana. Su madre había nacido y crecido en esa ciudad hasta que conoció a Hisashi Midoriya, poco tiempo después se habían casado y su madre había quedado embarazada de él. Aunque se habían mudado a Musutafu por el trabajo de Hisashi dos meses antes de que Inko diera a luz a Izuku.
Desde entonces no habían vuelto a pisar Hōshasei kōnā, y Deku mentiría si dijera que no sentía cierta curiosidad por conocer la ciudad en la que su madre había crecido.
El autobús arrancó e Izuku se despidió de su madre con la mano hasta que la perdió de vista. Se acomodó en su asiento y sacó el móvil del bolsillo. Comprobó la hora, no eran más que las 11 de la mañana pensó el chico algo aburrido.
Miró por la ventana y suspiró. Lo mismo podía echarse una cabezadita mientras duraba el viaje ya que le había costado mucho conciliar el sueño durante la noche y había terminado durmiendo muy poco.
Tenía una sensación extraña en el estómago que no hacía más que incrementarse conforme el autobús iba acercándose más a la ciudad. Algo iba a ir terriblemente mal pensó Izuku mientras a su mente acudían irremediablemente los recuerdos del incidente del USJ con la Liga de Villanos. Sacudió algo la cabeza e intentó pensar en otra cosa.
Seguramente el fin de semana fuera le ayudaría a desconectar un poco y pensar en otras cosas, cómo en ir dominando el One for All para poder sentir que era suyo, aparte debía encontrar la manera de usarlo sin romperse los dedos o hacerse al menos el mínimo daño posible.
En algún punto de sus cavilaciones sobre dicha particularidad debió de quedarse dormido sin darse cuenta, pues el conductor del autobús tuvo que despertarle en la última parada. Izuku bostezó y se levantó, murmuró una rápida disculpa avergonzado para después bajar del autobús deprisa, tropezar y acabar con la cara en el suelo.
Gruñó, perfecta manera de llegar pensó mortificado el adolescente mientras se incorporaba del suelo y se dirigía al costado del vehículo para coger sus cosas. Una vez tuvo su pequeña mochila en la mano se dirigió a la estación de autobuses para irse con su tía, quién había quedado en ir a recogerle cuando llegase.
Miró a la poca gente que estaba ahí hasta que vio entrar a quién supuso era su tía, pues le estaba haciendo gestos con la mano para que se acercase, cosa que el usuario del One for All hizo enseguida.
La adulta le dio un abrazo en cuanto él se acercó, la mujer esbozaba una sonrisa radiante- ¡Hay que ver cuánto has crecido, Izuku!-exclamó su tía cuando dejó de abrazarlo.
Izuku asintió, sintiéndose algo cohibido ante la alegría de su tía al verlo, aunque su madre ya le había dicho que la tía Mariko solía ser bastante efusiva. No era que le molestase pero simplemente no estaba acostumbrado del todo.
El chico escuchaba parlotear a su tía mientras se montaban en el coche e iban rumbo a la casa de sus tíos, Izuku asentía de vez en cuando y mostraba su conformidad con lo que la adulta decía pese a no estar demasiado pendiente de la conversación, pues era simplemente imposible captar todo lo que ella decía e Izuku hacía un buen rato que había perdido el hilo de la conversación.
Cuando llegaron Izuku observó la vivienda que tenía delante, era una casa de dos plantas pintada de un agradable color crema y con varias plantas colocadas en una pequeña zona de tierra en uno de los laterales de la casa, el chico sonrió mientras seguía a su tía al interior de la vivienda.
Sé que no es un capítulo muy largo, pero es una introducción a la historia, que empezará de verdad en el próximo capítulo, aun así espero que os guste y que me hagáis saber vuestra opinión con algún que otro comentario.
PD:Mariko es un personaje OC
Hasta entonces, nos vemos en el siguiente capítulo
