Ha pasado una semana desde los juegos de la amistad, el evento no fue lo que todos esperaban debido a un contratiempo mágico. Pero con la ayuda de sus amigas, Sunset Shimmer derrotó a Midnight Sparkle.
Todo transcurrio bien desde entonces, los alumnos de Canterlot High y Crystal Prep ya no sentían que debían competir para probar que escuela era la mejor. Esa rivalidad sin sentido quedo en el pasado.
Rarity se encontraba dando un barniz a sus encantadoras uñas de color púrpura, sentada en el suelo con su espalda apoyada en la estatua de caballo, la cual se ubicaba enfrente de Canterlot High.
Estaba sola, sus amigas la habían estado últimamente pero ella se hacía la idea de que estaban planeando una sorpresa para su cumpleaños. Pronto la modista cumpliría 18 años.
Pero surgían pensamientos de que posiblemente no fuese por eso, si haci hubiese sido se habría enterado por Pinkie Pie ya que era una verdadera tortura tener que ocultar una festividad.
Respiro profundamente, trato de no pensar lo peor. Es cierto que ella era algo vanidosa pero haci era aceptada por sus compañeros.
Se aburrió de estar sentada como si no existiera, hací había estado toda la semana por lo que se levanto del suelo, sacudio su falda y se dirigio con toda tranquilidad a su hogar, esa noche aprovecharia para terminar uno de sus recientes diseños. Y el que su hermana tuviera una pijamada con sus amigas la relajaba demasiado, hací no tendria que lidiar con la torpeza de la menor al querer ofrecerle su ayuda.
Lo que nunca imagino fue que su perfecta vida daria un giro inesperado y mediante ese giro provocaria confusión, tanto en su cabeza comó en su corazón.
…
A las afuera de Canterlot, varada en las calles vacías de la ciudad se encontraba merodeando un antiguo miembro de las Dazzlings. Sonata.
Ya había transcurrido dos semanas desde que dicha banda decidío tomar rumbos distintos.
La sirena estaba totalmente exhausta, con hambre y frío. La vida no habia sido amable con ella desde su derróta por parte de las Rainbooms.
No tenia a donde ir, solo contaba con un lugar en donde creia que tendría refugio hasta que decidiera que hacer con su vida.
Camino unas cuadras de donde estaba. El lugar al que se dirigia no estaba lejos de su ubicación actual.
Podia percatarse de lo acelerado que latia su corazón, los nervios la consumian, no queria recibir un rechazo de ella. No de esa mujer.
Al estar enfrente de lo que buscaba se dispusó a tocar el timbre pero de repente notó algo inusual. La puerta que daba al patio traseró estaba entreabierta, dandolé una señal.
Por instinto y curiosidad se adentro. A lo lejós notó que el patio estaba muy bien cuidado por lo que generó dudas en su mente. Al parecer amabá la jardineria.
-De verdad viniste.-Una voz seria seguida de una suave risa rompio el silencio del lugar.
-Yo...te molesta que hallá venido?.-Comenzó a ruborizarse, estaba nerviosa por el silencio que nuevamente existia entre ellas.
Fue grande la sorpresa cuando sintió unos brazos rodeando su cintura, un abrazo cargado de pasión se hizo presente en ambas.
-Para nada, ahora cuentamé...donde están las demas?.-De por si, Nightlife conocia a las Dazzlings, sabia que las tres eran sirenas. Cuando llegaron desde Equestria no tenian experiencia sobre comó funcionaba sus nuevos cuerpos humanos.
…
Rarity se encontraba recostada en su cama, estaba tan desconcertada, casi parecia que se trataba de un cuerpo sin vida, ya habia hecho los ultimos arreglos para su más reciente creacion. No tenia de que más de que preocuparse y estaba apunto de caer en sueño cuando de repente sonó su movíl.
Ve hacía la cafeteria, alguien te verá alli. Un número no agendado envió un mensáje anonimó citandola al antes ya mencionado lugar. No queria confiarse pero no tenia nada mejor que hacer y el aburrimiento la estaba matando.
No tardo mucho en llegar a la cafeteria para ver que estaba algó vacia, pocas personas transitaban por las calles y eso le preocupó demasiado, pensaba quien era tan egoista para citarla a esta hora, sin más preambúlo abrió la puerta del local y comenzó a buscar a su cita enigmaticá.
Hasta que sus azules ojos dieron con lo que buscaba. Una joven de cabello largo y negro oscuro igual que la noche, penetrantes ojos de color púrpura y labios tan rojos como la sangre, su vestimenta consistia en una camisa sin mangas de color azul, una chaqueta de color negra al igual que sus botas y su falda.
En el cuello poseia algo que Rarity distinguio al momento, un collar con un dije de una media luna.
La chica de cabello indigo quedo en total shock. Alli estaba aquella mujer que no habia visto hace dos años. No habia cambiado en absoluto, seguia siendo un misterio para todos.
Comó Rarity aún estaba ilesa por la sorpresa, fue Nightlife quien opto por la decisión de levantarse de su asiento e ir a abrazar a su antigua compañera.
Acto que logro que la modista se sonrojara por completo. Pero nada se comparo a la vergüenza que sintío cuando la contraria se acercó a su oido.
-Yo sabia que vendrias.-Finalmente solto aquellas palabras en forma de susurro.
No supo comó actuar ante eso, estaba más roja que un tomate. La sangre le hervia en todo el cuerpo, sus manos sudorosas temian el alejarla de ella, quizas por el hecho de que desconocia como reaccionaria Nightlife, o quizas porque habia estado esperando ese abrazo durante dos años.
-No...no se a lo que te refieres, querida...por...por que me citaste aquí?.-Tartamudeó un poco ante su pregunta, sus labios de color rosa temblaban al pronunciar cada palabra enfrente de ella.
Nightlife se percató de que Rarity no queria corresponder a aquel abrazo, suspiro de forma ironica y se separo de ella a pocos centimetros de que sus rostros estuvieran cerca.
-Porque queria verte.-
-Y...solo eso?.
-Y tambien recordarte que aún me perteneces.-
Continuará...
