Disclaimer: Todo es de SM, nada me pertenece, no hago esto con ánimos de lucro blababla, solo la idea es mía. Advertencias: Ninguna, podéis imaginaros a placer quien ese el joven que cura las heridas de Leah. Notas: Pertenece al reto "Palabras para el Recuerdo" del foro El Lobo, La Oveja y el León" con la palabra sangre.

Anotaciones: Madre mía, tenía esto por ahí guardado, solo con la idea ¡y no pude resistirme a cambiarlo y escribirlo! Estoy contenta de cómo me quedó.


Crimson Camellia

Tú eres como una camelia, aspiras a florecer antes de que el sol aparezca, hermosa, dulce, brillante. Pero no floreces, marchita, caída, podrida, como una flor sangrante.

Tus pétalos caen, uno a uno, con las muchas traiciones que has sufrido, todas de una sola persona; él. Él, quien te prometió amarte para toda la eternidad, él, quien te regalaba sus sonrisas, sus besos, sus caricias, su amor. A quien le entregaste su corazón y prácticamente lo rompió en pedacitos pequeños, lo deshojó, como a una hermosa flor que ha perdió su gracia.

A sangre fría.

Sabes que no lo hizo aposta, pero no lo entiendes. Él, quien te deshojó, pretende ser tu amigo, tu líder en la manada. Y no puedes evitar que las lágrimas rojas lleguen a tus ojos, aguándolos, pero no vas a llorar, serás como una camelia, mostrarás tu mejor cara aunque por dentro estés marchita, podrida.

Dicen que cuando cometes un crimen te castigan por ello, pero te castigaron sin haber cometido ningún crimen, ¿por qué? No lo sabes, pero no te detendrás, no mirarás atrás, dibujarás una sonrisa en tus labrios, demostrarás que eres fuerte. Cuando él te mire no verá nunca más a la frágil flor que una vez estuvo en sus brazos, verá una nueva flor, roja, como el color de la sangre, como el color del pecado.

Camelia sangrante.

Él pudo haber roto las reglas, pude haber guardado tu corazón a buen recaudo, lo pudo haber protegido de todo, pero no fue así. Ahora te alegras de que no siguiera contigo, porque has encontrado a alguien que sabe juntas tus pétalos, guardarlos, cuidarlos. Alguien que cuida tu corazón, que te regala sus caricias, sus besos, sus abrazos… Sabes que ese alguien nunca te fallará, lo sabes bien, porque es como de tu sangre.

No te vengarás de él, porque, aunque tienes millones de razones, tantas como pétalos él te arrancó, no quieres dañarlo y eso te fastidia, mucho, pero no quieres dañarlo. Él mismo se dará cuenta de todo el dolor que te ha causado, de lo mal que lo has pasado por su culpa, pero nunca derramarás otra lágrima, nunca dejarás que otro pétalo caiga al suelo.

Hermosa camelia.