Advertencias: Turtlecest, chico x chico, por favor no sean malos es mi primera historia.
Capitulo 1
-Gracias Leo, ¡me encanta!- La sonrisa de Donatello, y la emoción en sus palabras, fue lo que necesite para darme cuenta; de todo.
-¿Porque le regalas a Donnie una taza para café y a mi nada?- el pequeño Mikey me pregunto con desilusión.
-Porque Donnie es el favorito de Leonardo, cabeza hueca- Raphael lo dijo en un tono serio y un tono divertido. Mezcla de ambos.
-Eso no es verdad- respondí- Yo no tengo hermanos favoritos, los quiero a todos por igual – solo que en diferentes maneras.
A Mikey lo quiero como se quiere a alguien pequeño, tal cual un hermano mayor hacia su hermano menor. No se que seria de mi sin el.
Luego sigue Rapha, aunque siempre hubo rivalidad, al igual que hermanos que se llevan pocos años de diferencia y pelean por un poco de atención, de igual forma lo quería.
Y por ultimo, Donnie.
Ahí la cosa se vuelve complicada y un poco loca. El cariño que yo siento hacia el es diferente al de mis otros hermanos. Es como si tuvieras a la persona que admiras, por ejemplo un famoso, cantante, escritor; frente tuyo y lo único que sientes en ese momento es admiración, alegría, orgullo y… Amor.
Cómo llegue a sentir esa ultima no tengo idea, solo se que cuando me siento mal o no, quiero estar con Donatello, si tengo problemas no dudo en recurrir a el, estando separados lo único que pienso es en si estará bien y, y… podría seguir hasta la noche enumerando todas las razones por las que quiero estar con el, en conclusión; me hace bien. Y esa sonrisa hizo darme cuenta de aquello. Estaba enamorado de el, no había remedio.
-Además a ti no te gusta el café- Agrego Donnie.
-Cierto, pero si alguien me regalase una taza para café, me gustaría. – Es por esto que intento controlar mis emociones.
-Lo lamento Mikey, es que al verla recordé que tu le rompiste su taza preferida y quise darle una nueva. Pero te prometo que te traeré tu regalo pronto también, a ti y a Rapha.
-A mi no me regales nada, yo no quiero tu compasión.
- A, ¿no? Mejor entonces. Había visto unas revistas por ahí y creí que te interesarían, eran de esas que te gustan a ti; las del Ninja moderno ¿cuales eran los números que te faltaban? L 10 ¿cierto? creo que esos estaban.- Mentí, no recuerdo si eran esos números. Solo se que las había visto en algún lado.
-Pensándolo bien, estaría encantado de que me regales algo Leo- dijo abrazándome amistosamente, clásico.
Lo cierto es que no tenia un regalo para ninguno de ellos, solo vi la taza en esa tienda y supe que a Donnie le iba a encantar, como también a mi me iba encantar ver su gran sonrisa.
-Bueno ya es hora de entrenar equipo, vallamos con Sensei.
Luego del entrenamiento, cada quien se fue a hacer lo suyo, yo decidí que meditaría por una hora mas junto a Splinter.
-Lo lamento Leonardo pero estoy muy cansado, creo que iré a dormir una siesta.
-Sensei, ¿Te encuentras bien?
-Si, no te preocupes hijo mío.
Cuando se fue a su habitación, me prepare para meditar y estar en paz, pero una sombra se puso frente a mi y abrí los ojos, era Donnie.
- ¿Sucede algo malo?- ni bien termina el entrenamiento suele encerrarse en su laboratorio y no sale hasta la hora de la comida o el patrullaje.
-Nada malo, solo quería meditar contigo, ¿puedo?
Hubiera deseado decirle que no, su simple presencia me desconcentraría, pero en cambio termine diciéndole que si.
Se sentó enfrente mío y cerro los ojos, trate de que por nada en el mundo intentara verlo o pensar en situaciones comprometedoras entre el y yo. Tenia la ligera sospecha de que con tanta tecnología que usaba pudiera leerme la mente, suena tonto, pero puede ser.
- ¿Que sucede Leo? , te noto tenso.
Abrí un ojo y vi que el ya no estaba en la posición para meditar, se encontraba estirado con las piernas casi rozando mi rodilla.
- ¿Porque sucedería algo?
-No lo se, solo preguntaba. Oye gracias por la taza, en verdad me hacia falta.- me sonrío, y fue la sonrisa mas tierna que había visto.
-De nada Don, me alegro de que te haya gustado, el problema es que ahora tengo que pensar en algo para Miguel Angel y Raphael
-Lo de Rapha era mentira ¿cierto? Lo imagine - por estas cosas es que tengo miedo de que lea la mente- A Mikey dale un osito de peluche y estará feliz de la vida. Aunque Leo, no es necesario que me regales siempre cosas.
Aquellas últimas palabras me sorprendieron un poco
- ¿No te gusta que te traiga cosas?
-¡No! No es eso Leo, es muy lindo de tu parte que te preocupes en regalarme algo, a todos en realidad- Se corrigió- Pero siento que te haces problemas, sin sentido. Realmente no necesitamos esas cosas, excepto la taza, esa me vino genial.
Yo no me hacia problema, las traía porque sabia que le gustarían, no era molestia.
-No me molesta, me gusta hacer feliz a mis hermanos.
Si bien no éramos hermanos de sangre, nos criamos como tal. En un tiempo cuando comencé a descubrir estos sentimientos, no paraba de repetirle a cada momento que éramos hermanos, ni siquiera le decía su nombre, era como un intento fallido para convencerme de que eso estaba mal. Pero luego me convencí de que la realidad era otra, no éramos hermanos de verdad, no nos parecíamos en nada; tal vez Mikey y yo si, ya que tenemos ojos azules, pero es no me importo, si Donnie no era mi hermano, estos sentimientos no eran del todo imposibles.
-Esta bien Leo, yo también tengo un regalo para ti, algún día te lo daré. Bueno, te dejare meditar tranquilo, si me necesitas estaré en mi laboratorio.
No creo que pueda meditar, había quedado demasiado intrigado. ¿El tenia un regalo para mi? ¿Porque no me lo daba ahora?
¿Que no sabe que no se tiene que decir eso a una persona, o tortuga curiosa, mas cuando esta intentando meditar?
Al parecer no.
- ¿Que regalo?
No respondió, solo siguió su camino, y yo me quede imaginando que podría llegar a ser.
Es cortito pero solo porque es el primer cap, despues los otros son mas largos... si a alguien le gustó dejen un lindo review y si no, gracias por no comentar nada :) saludos
