¡Hola! Gracias por entrar a leer.
Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, solo la historia es mía.
Advertencia: contenido slash [chico x chico]
Disfruten~
Lance respira lento, muy lento, trata por todos los medios de respirar lo más despacio que puede en un intento de calmar el nido de emociones negativas que es su estómago justo en ese momento. No es la primera y está seguro que tampoco será la última vez que eso suceda, se siente incómodo con el pensamiento tanto como con la vista de Keith y Shiro siendo realmente cercanos el uno con el otro. Son adorables y eso duele más de lo que es permitido.
Ni Keith ni Shiro han dicho que sean algo, pero todos están de acuerdo que, por favor, es obvio que son algo.
Lance se pregunta de nuevo, ¿por qué demonios aceptó esa reunión en la casa de los Holt?
Pasea su mirada por la sala de la casa, Hunk y Pidge están por ahí hablando de seguro cosas que solo genios podrían entender, Keith y Shiro están en su mundo consumidos por el otro, pequeñas risas abandonan los labios de ambos y lucen tan cercanos que Lance se queda sin palabras.
Joder.
Ellos sin duda son la pareja de oro de la universidad, porque si bien todavía ninguno ha dicho nada, todo es bastante obvio. Desvía la mirada a las cajas vacías de pizza que se encuentran en la mesa. Han comido como no lo han hecho en mucho tiempo, hay rastros de comida desperdigados por toda la sala, además de muchas latas de cervezas y gaseosas desperdigadas por el suelo.
Se pone de pie, su mente está algo nublada porque ha bebido más cervezas de las que son buenas para una persona que casi no duerme. El primer año en la universidad lo está consumiendo al igual que sus sentimientos claramente no correspondidos hacia Keith. Le da un trago a la lata ante el amargo pensamiento.
Las voces de sus amigos se hacían más silenciosas conforme se acercaba a la puerta trasera de la residencia de los padres de Pidge. Lance arrastró los pies hacia el jardín, su objetivo eran los columpios. Se dejó caer con pesadez en uno y alzó la vista al cielo.
Bien, eso era algo buena, la luna siempre era algo bueno.
―¿Lance?―McClain giró su mirada a la derecha y dejó salir una especie de jadeo―. ¿Te asusté?―preguntó Matt después de dejar salir una risa leve.
Lance negó―. Estoy sorprendido porque al parecer estoy más borracho de lo que pensé que estaba, no te noté― y mierda, algo de lo que dijo estuvo mal porque Matt luce algo acongojado por la oración.
Matt se alza de hombros como si no fuera la gran cosa―. Bueno, el primer año de universidad siempre le trae borracheras a todos.
Lance mira a Matt fijamente y alza una ceja.
―Bien, yo nunca me emborraché, pero es porque no me gusta el alcohol―dice después de un rato.
El clima está frío ahí afuera, pero ninguno parece muy dispuesto a regresar al interior de la casa. Lance se siente mala persona al percatarse de que Matt debe llevar mucho más tiempo ahí afuera, por la forma en que su piel se encuentra pálida y sus mejillas junto con su nariz algo rojas, y él apenas se había percatado de ello.
Matt llevaba tiempo ausente y nadie se había percatado de ello.
Bien, ya sabe qué fue lo malo que había dicho antes. Tal vez es el alcohol o el remordimiento lo que lo hace abrir la boca para decir lo que va a decir. Realmente aun cuando más tarde esté sobrio está seguro que no va encontrar la respuesta, pero con un maldito demonio¸ está cansado y harto.
―Puede que tenga un crush en Keith y puede que esté muy jodido por eso―declara con voz rasposa Lance.
Matt parpadea un rato y procesa la información―.Oh, bueno… puede que yo también tenga un crush―la mirada de horror de Lance lo apura a añadir más información a su oración―. Por Shiro quiero decir―McClain se relaja, por un momento pensó que los dos tenían algo por Keith.
Otra vez hay un silencio entre los dos, no incómodo, pero tampoco cómodo.
Lance suspira levemente―. Bien, pues ambos somos perdedores entonces.
Matt asiente con suavidad y sin pensarlo mucho toma la lata de cerveza de la mano de Lance y le da un sorbo―. Entonces somos perdebros.
Lance suelta una risa leve, porque, ¿qué demonios es ese nombre?
―Dios, Pidge tiene razón, eres un desastre poniendo nombres.
Holt lucía indignado―. Smartphone amaba su nombre, gracias.
Lance aprecia como los ojos del otro ponen una mirada triste, más triste de la que tenía antes, supone que es por el tema de Smartphone, el hámster de Matt que murió hace unos meses. Según Pidge el animal se lo habían comprado sus padres antes de ir a la universidad y de eso hace años.
―Sabes conducir, ¿verdad?―inquiere McClain mientras se pone de pie. No le da chance a que Matt pregunté algo más, simplemente lo toma del brazo y empieza a halarlo en dirección de la casa.
Las preguntas de Matt no son escuchadas y esta vez, sin duda, los demás si los notan cuando pasan frente a la sala. Lance diciendo que será fantástico y Matt preguntándole el qué.
No se detiene hasta que llega a la calle donde está su auto aparcado, empuja en el asiento del conductor a Matt mientras que él da la vuelta y se mete al de copiloto.
―Vamos a conseguirte un hámster nuevo, así que enciende a mi bebé―dice emocionado mientras se pone el cinturón para posteriormente encender la radio a un volumen que se escuchaba bastante alto.
¿Eso era Lady Gaga?
Sí, era Lady Gaga y sin duda John Wayne.
Matt abre la boca para refutar que son las tres de la madrugada, pero se da cuenta que la puerta de su casa es abierta y Shiro está ahí, viéndolos sin entender y con una mano en el hombro de Keith.
Matt aprieta los labios.
Al demonio todo.
Holt se pone el cinturón en tiempo record con una mano al ver las intenciones de Shiro por detenerlos, seguro preocupado porque condujeran borrachos a quién sabe dónde. Matt apenas y le había dado un trago a la cerveza de Lance, pero era obvio que Shiro no le había prestado atención para saberlo. Le pasa la lata de cerveza a Lance, enciende el auto, mete el cambio y acelera de golpe justo cuando Shiro está a menos de un metro de ellos.
Lance grita de la sorpresa, pero su grito no tarda en convertirse en una risa. Lady Gaga resuena a todo volumen de fondo, la letra dice algo de drogarse y Dios, Matt se siente condenadamente vivo como hace mucho tiempo no se siente.
Realmente ya no le importa el hecho de encontrar una tienda de mascotas abiertas, se preocupa más por cantar Womanizer con el mismo entusiasmo de Lance.
Eventualmente cerca de las cinco de la mañana, mientras corean Candyman de Christina Aguilera, encuentran una tienda de mascotas abierta.
―¡Oh, mierda, Matt, encontramos una tienda!―dice Lance emocionado.
Holt asiente mientras estaciona el auto y la música se detiene. Sigue siendo de madrugada y está, claramente, oscuro, pero aun así ninguno de los dos parece ni un poco cansado. De hecho Lance está mucho más sobrio que cuando salieron de la residencia de los Holt. No tienen ni idea de dónde están, pero sin duda lucen más felices que en la pseudo fiesta en la que estaban.
Lance deja salir un jadeo justo antes de entrar a la tienda, justo como si hubiera descubierto los secretos del universo.
―¡Tenemos que hacer un performance de Candyman! Vi uno en Glee que me gustó mucho, podemos convencer a Hunk y, mierda, nos veríamos increíbles bailando con tacones―dice sin aire.
Matt ríe divertido mientras asiente―. Aunque necesitaría ayuda con lo de los tacones, nunca he usado.
Lance asiente entusiasmado.
―Pude enseñarle a Hunk y a Pidge un día antes de nuestra fiesta de graduación de preparatoria, puedo con todo.
―¿Por qué Hunk también?―pregunta divertido al pensar en la situación.
Lance lo mira como si fuera obvio, y tal vez lo sea, pero Matt no está muy familiarizado con los amigos de su hermana.
―Hunk, es como la persona más dulce de este planeta, él quería darle apoyo moral a Pidge, ¡y wohh! Sus piernas lucen fantásticas en tacones.
La tienda que había estado silenciosa luce más viva mientras ellos se pasean por los pasillos. Como no tienen prisas observan y acarician gran parte de los animales hasta llegar a los animales. Matt termina escogiendo un hámster ruso, francamente, adorable.
Ambos salen de la tienda con un hámster y alimento, la jaula no era necesaria, Matt tenía una todavía. Se alegra de no haberla botado como pensaba hacerlo. Lance lanzó el alimento en la parte de atrás del vehículo mientras se posicionaba en el asiento del conductor por lo que Matt se sentó del lado del copiloto.
―¿Qué tal un desayuno al estilo McDonald's?―pregunta entusiasmado Lance mientras enciende el vehículo.
Holt asiente―. Nada mejor para darle la bienvenida a Candy.
El vehículo deja la tienda de animales situada en quien sabe qué parte de la ciudad. Las calles están empezando a llenarse de personas que salen a hacer lo que usualmente hacen. Los ojos de Matt se fijan por un momento en Lance, tiene una sonrisa contagiosa.
Tiene que agradecerle, de algún modo, después porque si no hubiera sido por él estaría en su habitación sintiéndose completamente miserable acerca de su amor no correspondido hacia Takashi. Acaricia con suavidad la cabeza de su nueva mascota, ya no se siente tan mal.
Matt regresa a su departamento, que comparte con Shiro, cerca de las ocho de la noche después de cenar con sus padres y cerciorarse que todo estuviera en orden.
Francamente cuando Lance lo dejó en su casa a las nueve de la mañana, espero encontrarse con la casa hecha un basurero, pero todo estaba limpio. Lance tenía razón, Hunk era una dulzura de persona.
Si era sincero con sí mismo, guardaba una pequeña esperanza de encontrarse con Shiro en su casa tal vez preocupado por él, pero Katie había dicho que se había ido con Keith una hora después de que Lance y él se desaparecieran.
A decir verdad, Katie tampoco parecía sorprendida de su nuevo hámster.
Te hará bien, le había dicho con una sonrisa mientras acariciaba al animal. Al parecer no era tan bueno ocultando como él había pensado que lo era.
Matt se da algo de valor para abrir la puerta del departamento, sabe muy bien con lo que puede encontrarse. Está bien, puede que nunca se hubiera encontrado a Shiro y Keith en algo especialmente comprometedor, pero de cualquier forma eso no quitaba lo doloroso.
―Bienvenido a casa, Candy―murmuró mientras cerraba la puerta detrás de él.
―¿Matt?
―¡Mierda, Shiro!―maldijo mientras se giraba.
Bien, siempre que no quieres ver a alguien es a la primera persona que ves. Matt suspiró levemente, ¿cómo alguien podía ser tan condenadamente guapo? Solo llevaba puesto el pantalón del pijama, aunque aun así, Matt pudo darse cuenta que no había dormido nada. Probablemente. Shiro tenía unas bolsas enormes debajo de los ojos.
Shiro suspiró―. Lo siento, no quise asustarte―pasó una mano por su cabello y eso, en opinión de Matt, fue una cosa súper sexy―¿Por qué llegaste hasta ahora?
Holt alzó la jaula de su nueva mascota―. Lance y yo fuimos a una tienda de mascotas, compré a Candy, desayunamos en McDonald's y después estuve un rato en la casa de mis padres. Básicamente ese es el resumen.
Shirogane hizo una especie de sonido con la boca.
―¿Ese es el resumen?
―Sin duda ese lo ese―declaró con claras intenciones de ir a su habitación antes de ver algo de lo que se lamentaría después.
―Matt…
Mierda
Ese era el tono de padre, lo que menos necesitaba en ese momento era a Shiro actuando como su padre. Por favor, no.
―Shiro, no estaba tomado, sabes que no me gusta la cerveza ni ningún tipo de alcohol, además después de…―la voz de Matt murió al ver el brazo prostético de Shiro, carraspeó―nunca expondría a Lance a algo como eso. No hicimos nada ilegal tampoco y no, mi hámster no está alterado, es un simple hámster ruso. Ordinario, como tú y como yo si fuéramos hámster o él humano―¿qué demonios estaba diciendo?
Shiro rio suave y todo se fue a la mierda, en serio, nada de eso era justo.
―Estaba preocupado, lamento haber sonado tan invasivo. Ustedes son adultos, pero no puedo evitar preocuparme.
Matt se alzó de hombros―. Tranquilo, Takashi, entiendo. No hay ningún problema.
Shiro le sonrió suave―. En ese caso, ¿te gustaría cenar con nosotros?
―¿Nosotros?
―Keith está en mi habitación, le dije que esperara mientras venía a hablar contigo, pensábamos llamar por comida―Shiro no noto como su cuerpo se tensó.
Era obvio.
Por supuesto Keith está aquí.
―Gracias, pero paso, no he dormido nada desde ayer; además quiero poner cómodo a Candy en su habitación.
―¿Candy, el hámster macho?―inquirió Shiro mientras Matt se dirigía hacia su habitación.
―¿¡Quién dice que Candy no es un nombre para un macho!? Candy podría derrotarte en un mano a pata―gritó fingiendo alegría mientras cerraba la puerta detrás de él. No tenía fuerzas para fingir una sonrisa.
No ahora.
Puso la jaula encima del escritorio, se cercioró que tuviera comida y agua. Se dejó caer sobre su cama y sacó su celular para enviarle un mensaje a Katie para que les dijera a sus padres que había llegado bien.
Alzó una ceja al ver un mensaje de WhatsApp de un número desconocido.
"Soy Lance, le pedí a Pidge tu número. Espero no te importe, pero como sea, estaba pensando que podemos hacer esto más seguido. Hace mucho que no me divertía sin tener estos pensamientos emo, que ugh, eso es de Keith, no mío.
¿Qué tal si hacemos reuniones del club de los perdedores? Además, puede que Hunk me haya escuchado llorar un día de estos, así que cuando llegué hoy, después de regañarme, me sonrió. No he hablado con esto de él, pero, Hunk es súper perceptivo, así que esa revista con un artículo de Cómo superar un amor no correspondido sobre mi cama no es ninguna coincidencia.
Espero que Candy esté bien.
PD: ya estoy convenciendo a Hunk para hacer el performance de Candyman."
Matt rio divertido al leer todo el mensaje, aunque no tenía muchas ánimos de escribir. Así que decidió enviar un audio.
―Seguro, yo también quiero volver a hacer lo de hoy. Dime cuándo tienes tiempo, sé que lo estás llevando difícil con dos carreras, inserte un emoji aquí por favor, como sea Candy ya está instalado y feliz por la cantidad de comida que está ingiriendo justo ahora, sí te estoy viendo, amiguito―Matt saludó al hámster que se fue a su rueda―¡Oh, Dios, Lance! Tienes que ver esto, está dando vueltas en su ruedita y eso es de lo más adorable que he visto en todo el día, espera, después te mando un vídeo―calló por un momento al escuchar algo fuera de su habitación, pero puso todo su empeño para seguir el audio―. Oh y respecto a lo otro, primero el asunto de los tacones debe ser solucionado, McClain. Quiero verte usándolos y moviéndote como Shakira y Beyoncé unidas.
A Lance no le tomó mucho tiempo escuchar su audio para después estar solicitando una video llamada. Matt estaba cansado, pero aun así la aceptó.
―¡Acepto el reto, Holt! Vas a verme bailando en tacones y lo haré tan bien que besarás mis pies. ¡Hunk dile que hablo en serio!―Lance grito y Matt rio levemente.
―¡Él no miente cuando habla de tacones, amigo!―el grito de Hunk se escuchó desde algún lugar de donde sea que estuvieran Lance y Hunk.
―Bien, entonces esperaré verte bailando y…
Alzó la vista sorprendido al escuchar la puerta de su habitación ser abierta, Shiro y Keith estaban ahí, justo al lado del marco. Se puso algo tenso.
―Lo siento, toqué, pero no respondiste, quería preguntarte si en verdad no querías comer. Escuché ruido así que supuse que seguías despierto―Shiro se rascó la nuca en un gesto algo nervioso.
El ver a Keith, ahí, dentro de su cuarto lo descoloco―. Sí, pero no gracias, yo estoy…
―¡Hey Shiro! Y Keith―añadió con menos entusiasmo, la voz de Lance se escuchó a través del celular. Matt alzó una ceja pero aun así lo puso para que todos lo vieran―. Estamos en una video llamada justo ahora, hablando de algo importante.
―¿Algo importante?―preguntó Keith con incredulidad.
―Sí, importante, Keith. Estoy seguro que has escuchado el término―replicó Lance con algo de acidez.
Shiro intervino antes de que empezaran a pelear―. Está bien, iremos a comer entonces, buenas noches, Matt, tú también, Lance―Shiro se despidió mientras sacaba a Keith que apenas y masculló un buenas noches.
Los dos suspiraron al mismo tiempo, cosa que los hizo reír a ambos.
―No sé cómo lo logras, Matt, yo… no podría con eso―dijo Lance con algo de vacilación en su voz.
Holt sonrió con tristeza―.Ni yo, pero gracias por eso.
―De nada, para eso somos perdebros.
Un awww se escuchó de fondo y Matt podía asegurar que se trataba de Hunk. La sensación opresiva de saber lo de Shiro y Keith ya no era tan molesta.
Tal vez estar en el club de los perdedores junto a Lance no era tan malo como sonaba.
Gracias por haber leído, todavía no estoy muy segura del rumbo del fic siendo honesta. Es que la idea era un Latte, porque, qué demonios, no hay ni uno solo en español y me dije why not, son adorables, pero el problema empezó cuando me puse a pensar en situaciones entre mis OTP. Ahhhh problemas, problemas. Por cierto, las canciones que puse son altamente recomendables (?)
Gracias de nuevo~
Nanamioff~
