"Miami nights"

"Palm beach, 2010"

—¡Es hermoso!— Decía aquella bella mujer de pelo platino, mientras admiraba la hermosa ciudad y aquella playa llena de turistas, en Palm Beach, a través de la ventana de aquel lujoso apartamento.

—Asi es amor, y aquí viviremos de ahora en adelante, ¿No es genial? ¡Estamos en América!— de repente, una pequeña niña de cinco años, se acercó con un dibujo, en las manos.

—¡Mira, lo hice en la escuela, son tu, mamá y yo!— dijo la pequeña. Aquella mujer, complacida, cargo a la pequeña y la abrazo dándole un pequeño beso en la mejilla, la niña reía, mientras que el ruso le dio un beso en la mejilla también.

- Moya sladkaya belaya printsessa - (Mi dulce princesita blanca) Dijo el hombre a la niña mientras acariciaba su pelo blanco.

—Mi niña, ve a tu cuarto a jugar con tus muñecas— dijo la mujer. La pequeña niña beso al hombre en su mejilla y después salió corriendo hacia su alcoba.La mujer se acercó al hombre y lo beso en los labios.Un pequeño mareo, la hizo colocar sus manos en la cabeza.

—¡Svetlana!—, dijo el hombre preocupado. De repente, un celular sonó en el bolsillo de aquel sujeto y este inmediatamente lo contestó.

—Da, ya idu—, (Si, voy pará allá) Colgo y de inmediato se acercó a la mujer y la abrazo, dándole un beso apasionado.—Igor me necesita, cuídate mucho y cuida a la pequeña Linka, recuerda que eres lo más importante para mí, Svetlana.

—Cuidate mucho Dmitri— respondió la mujer, y vió a Kozlov dirigirse a la salida, antes de salir, la pequeña Linka lo alcanzo.

—¿A donde vas Dmitri?— preguntó la pequeña mientras abrazaba una muñeca.

—Ire con tu papá a ver unos asuntos, en un rato más, regresaré y entonces jugaremos ¿De acuerdo?— la pequeña lo miro y preguntó:

—¿Papi va a venir contigo? .

—Si y entonces veremos esos nuevos pasos de ballet que aprendiste— entonces le dió un pequeño beso en la frente y salió por la puerta, miro atras y vió a Linka despedirse de el con una sonrisa. De inmediato,Dmitri fue a encontrarse con su jefe, Igor Ivanov, el cual se encontraba en el condado de Miami Dade, se fue preocupado, pues últimamente había visto a Svetlana bastante fatigada, además de que su semblante se notaba algo decaído.

Mientras tanto, en una residencia de Miami Dade, Igor Ivanov, se reunía con quien sería su futuro aliado en Japón, Hideo Yoshimura. Además que ahi, se encontraba, dos de los aliados en Sudamérica, los Hermanos colombianos Carlos Treviño y Saúl Treviño además de su aliado en Brasil, Davi Carneiro.

—Igor, debo decir que solo llevas un par de meses en Miami y ya vas con todo, eres todo un hombre de negocios papa— Dijo Treviño a Ivanov quien estaba complacido de haber encontrado un aliado tan importante. Después de todo, los Treviño controlaban el negocio de la cocaína desde Cali hasta Medellín.Carneiro por su parte, ayudaba en el traslado y en el lavabo de dinero, junto con su socio, Mijaíl.

—Señor Yoshimura, espero que vea que nuestro negocio es muy grande, con nosostros, la droga llegará a sus clientes e Japón— Hideo lo miro y dijo estrechando su mano.

—Wareware wa keiyaku o motte iru,-shi wa iwanofu—(Tenemos un trato, señor Ivanov).

"Miami, siete años después"

—Lo mejor para usted será cooperar con nosotros— decían un par de hombres dentro de aquella oficina, ahí en ese edificio se encontraba el gobernador de Florida el señor Henry Golden, actual gobernador y candidato a un segundo periodo, aquellos hombres que lo confrontababan eran los dos agentes de la DEA, Julius Brown, un sujeto de aproximadamente treinta años, de pelo negro, delgado, con tez blanca y una cara de seriedad, pero a la vez desafiante y alegre Vestía una camisa blanca, pantalones azules y zapatos negros. El segundo, un hombre robusto, con barba de candado tez clara, alto y semblante duro, vistiendo una camisa roja, pantalones negros y zapatos negros,era su compañero, Eddie Navarro.

—Sabemos muy bien que usted tiene nexos con Ivanov y sus aliados, más le vale que nos permita actuar o la policia se enterara de los sobornos que recibe de Ivanov —. Dijo Navarro amenazando a Golden. Aquel hombre sonriendo les dijo:

—Ja, no tienen nada concreto contra mi, ni siquiera podrían llevarme a juicio— Henry estaba muy seguro de que su posicion, los sobornos a la policía de Miami, así como la protección que este otorgaba a Ivanov, le mantendrían a salvó de cualquier intento de arrestarlo. Golden desde el inicio de su administración, había permitido que Igor, así como sus socios distribuyeran drogas en todo Miami, asimismo, este había permitido que la mafia rusa, abriera varios clubes nocturnos y burdeles en todo Miami beach. Julius, sonrió y dijo burlonamente:

—Ja, eso es lo que creé, mire idiota presuntuoso, gente como usted me enferma, solo por estar en un cargo político, cree que es inmune, ¡Coopere o si no...!

—¿Sino que?— dijo Golden mirándolo furibundo —Puedo hacer que los despidan y les quiten su maldita placa imbéciles ¡Ahora largo, que tengo cosas que atender! —Julius estaba a punto de saltar hacia el, cuando fue detenido por Navarro.

—¡Jules, basta!— dijo sujetando a Brown de los hombros, esto tranquilizó al agente de la DEA, que estaba harto de personas que cooperaban con los criminales. —No hay más que hacer, vámonos ya— dijo Eddie Navarro. Julius solo miro al gobernador y salió furioso de la oficina. Al estar solo, Henry de inmediato tomo el teléfono e hizo una llamada telefónica.

Y en el sur de Miami, en una exclusiva zona residencial de Palm Island, se alzaba una enorme mansión, de dos niveles, con un enorme recibidor, un amplio estacionamiento, en el que se encontraban estacionadas, tres limusinas color negro, un Ferrari, F40 color rojo, un bello BMW M6 Color negro, y una camioneta Lincoln Navigator color crema. la mansión tenía ademas, un enorme laberinto de arbustos, chancha de tennis, una alberca con jacuzzi, además de un helipuerto en la azotea, por dentro, tapicería roja, muebles de lujo, un enorme fuente con una escultura tipo griega, unas escaleras enormes que daban hacia las habitaciones de sus ocupantes, candelabros como los de los palacios imperiales, el lujo se veía por todos lados, esa era la mansión de los Ivanov. Ahí en una pequeña sala, dedicada a las reuniones de los socios de Ivanov se encontraban reunidos Igor Ivanov, junto con la que era su mano derecha, Dmitri Kozlov, ahi, también estaban su socio y amigo Mijaíl Vasiliev, su antiguo socio Fiorenzo, Calabrese y su mano derecha Massimo Carbone. Ellos se encontraban sentados en un sofá elegante de fina tela roja. Frente a ellos y sentado en otro sofá un poco más pequeño, se encontraban un grupo de cinco hombres, cuatro de ellos, vestidos con camisas blancas, pantalones de mezclilla azul, zapatos negros y lentes oscuros. el quinto era un hombre con camisa de vestir roja, pantalones de mezclilla azul, botas vaqueras y una enorme hebilla de oro. este junto con sus hombres, habían sido enviados por su jefe para negociar con los rusos para el traslado de drogas desde México hasta Miami, europa del este y Japón. Eran enviados por el poderoso señor de las drogas. El mexicano, José Almada.

—Como vera, nosotros le ofrecemos una gran cobertura en la venta de su producto, claro que los Estados Unidos será su principal comprador, pero también podremos negociar con nuestros aliados rusos y japoneses, además de que le ayudaríamos a su jefe con el traslado de ilegales hacia acá— dijo Ivanov mirando a aquel hombre. Este último, tomo un vaso de tequila servido frente a él y le dijo seriamente:

—Mire compadre, usted me está dando una buena oferta, pero pues no me convence, por lo que se, ustedes tienen bisne con los pinches colombianos, y pos' eso no me conviene a mi ni al patrón— dijo aquel hombre.

—Correccion, teníamos tratos con ellos, esos sucios perros traidores nos delataron con la DEA para salvar sus malditos traseros ¡Proklyatyye sobaki! (Malditos perros)— Tras decir eso, bebió un vaso de vodka y continuo —Pero no se preocupe, le aseguro que usted, junto con mi socio en Río de Janeiro, serán los únicos proveedores para el negocio— En ese momento, un teléfono móvil se escuchó, el cual pertenecía a Dmitri, este salió de la sala para responder aquella llamada, mientras su jefe seguía negociando con los mexicanos.

—Pues si mi patrón acepta, nos estaríamos contactando con ustedes pa' cerrar el bisne, pero pos' ¿Nos veríamos aquí o donde?— Mijaíl respondió:

—No, por seguridad, hemos elegido que la reunión sería en un pequeño pueblo de Michigan— aquel hombre se levantó y dijo:

—Pues suena bien, yo creo que el patrón va a aceptar su propuesta, en todo caso, gracias por la invitación pariente, ahí nos vemos— Dijo saliendo junto con sus hombres por la puerta, en dirección hacia la salida de la mansión. Mientras tanto, Mijaíl, Igor y Fiorenzo , discutían los resultados de dicha reunión.

—Kak vy dumayete, chto meksikantsy prinyat'? — (Crees que los mexicanos acepten) Preguntó Mijaíl a Igor.

—YA uveren, chto predlozheniye ochen' veliko, oni ne propadut—(Estoy seguro, la oferta es muy grande, no la van a desaprovechar) Dijo Ivanov satisfecho.

—Igor amigo mío, aunque acepté, aún tenemos la problemática de esas sucias ratas colombianas, debemos deshacernos de los Treviño y de su gente restante en Miami— Dijo Fiorenzo mientras caminaba a su lado. Igor sonrió y dijo:

—Tranquilo viejo amigo, alguien se está encargando de eso.

Y en los humedales de los pantanos del parque nacional de los Everglades, en una cabaña de madera, alejada de la zona de turistas, había un par de hombres, uno, un hombre semidesnudo, colgando de una delgada cuerda desde el techo, de piel morena, algo delgado pero con un bigote, pelo rizado. tenía todo el cuerpo ensangrentado, debido a varios golpes y cortaduras. El segundo, un sujeto alto, de tez clara, cabellera rubia y corta, unos ojos verdes y un rostro que se podía calificar de atractivo, si no fuera por la enorme maldad reflejada en el. Ese hombre era el principal sicario de Ivanov, Sergey Ginovaef, mientras el hombre colgando del techo era su antiguo amigo y socio Saul Treviño. Este había sido capturado por los hombres de Ivanov, cuando había tratado de escapar hacia Cuba con una enorme cantidad de dinero y cocaína. Durante horas, Sergey había torturado a Treviño, a órdenes de Ivanov.

—¡Ahhh viejo amigo, dime algo ¿Por que? ¿Por que nos traicionaron? Todo era felicidad, hasta que ustedes hablaron con esos agentes de la DEA—Dijo Ginovaef. En el ambiente, aparte del sonido de las aves y los animales que conformaban ese bello ecosistema, se podía escuchar el sonido de un aparato de música.Algo que le gustaba mucho a Sergey era la música, particularmente la música de los ochenta y noventa, pero sobre todo le gustaba escucharla en ocasiones especiales: como cuando torturaba o asesinaba a alguien, o cuando estuviera con una chica, en especial si está estaba amordazada. En ese momento una canción de rock se escuchó y Sergey cantaba alegremente mientas sacaba un cuchillo.

Jump back, what's that sound ?

here she comes, full blast and top down.

hot shoe, burnin' down the avenue.

model citizen zero discipline

Don't you know she's coming home with me?

you'l lose her in the turn.

i'll get her!

Entonces Sergey se acercó lentamente a Treviño, este jugaba con el cuchillo en sus manos, Treviño solo podía ver con horror al ruso acercarse, no podía gritar, tenía una bola amarrada a la boca que impedía que este pudiese hablar. Un sonido de dolor salió de Treviño al sentir el cuchillo cortar su piel. Y mientras Sergey cantaba el coro de aquella canción de rock:

¡panama!, ¡panama!

¡panama!, ¡panama!

De repente, la mordaza de la boca de Treviño se cayó y este pudo hablar por primera vez en un largo rato.

—¡Sergy, vamos parce, dejame ir!— dijo suplicando. El ruso lo miro sumamente furioso, si algo le molestaba era que lo interrumpieron mientras cantaba. Este dió un golpe en el estómago de Treviño y dijo:

—Debieron tener la boca cerrada amigo, sabemos muy bien que su chico Velásquez habló con la DEA y dió el nombre de varios de nuestros socios aquí en Miami y Nueva York, además de que gracias a el, muchos de nuestros burdeles cerraron.

—¡Vamos amigo! ¿Por que habíamos de hablar con un bolillo (policía) Sería delatarnos también— dijo Treviño.

—Ademas, intentaron escapar con nuestro dinero y asesinaste a varios de mis hombres, ¡No mientas!— respondió Sergey. este puso la canción en donde Treviño lo había interrumpido y esta se siguió escuchando:

Ain't nothin' like it, her shiny machine.

got the feel for the wheel, keep the moving parts clean.

hot shoe, burnin' down the avenue,

got an on-ramp comin' through my bedroom.

Don't you know she's coming home with me?

you'll lose her in the turn.

i'll get her!

¡Panama Panama

Panamá, Panama

—¿Sabes por que te traje aquí, Treviño? Dijo Sergey. Este abrió una trampilla debajo de Saúl y este miro con horror que, debajo de esta había una enorme cantidad de caimanes.—Nadie viene a esta parte de los Everglades, debido a la enorme cantidad de estos animales, como verás son muy grandes y tienen hambre, mucha hambre— Dijo riendo. La sangre de Treviño caía hacia el agua donde los caimanes se encontraban, estos, como sabiendo que había alimento arriba comenzaron a ponerse freneticos.

—¡NO, NO VAMOS AMIGO, PIENSA, PIEDAD!— gritaba Saúl aterrado, escuchando el sonido frenético del agua aguitandose y el sonido de los caimanes, peleando por ver quién obtendría el primer pedazo del colombiano. Y de fondo junto a los sonidos de los caimanes, se podía escuchar a Sergey cantar feliz y frenético, mientras cortaba la cuerda con la que Treviño colgaba del techo:

Yeah, we're runnin' a little bit hot tonight.

i can barely see the road from the heat comin' off of it.

ah, you reach down, between my legs,

ease the seat back.

She's blinding, i'm flying,

right behind the rear-view mirror now.

got the feeling, power steering,

pistons popping, ain't no stopping now!

Y Sergey terminó de cortar la cuerda, haciendo que Treviño cayera hacia debajo de aquella cabaña, en donde los caimanes ya lo esperaban. Sergey cantaba el coro a todo pulmón, mientras los gritos de Treviño y el sonido de los caimanes peleando y despedazado su cuerpo se escuchaba

—¡Panama, Panamaaaa!— cantaba mientras grababa a Treviño siendo devorado por los enormes animales, los gritos de Treviño eran aterradores. Tras cinco minutos de pelea, uno de los animales mordió la cabeza de Treviño y de un tiron, la arranco del cuerpo, terminado así con los gritos y la vida del colombiano. Tras eso, Sergey, simplemente saco un cigarrillo, y envío el vídeo a Ivanov, mientras fumaba, la música había terminado, pero aún se oían a los caimanes peleando por despedazar los restos del capo, Saúl Treviño.

Mientras, Igor su socio Mijaíl y Fiorenzo, se encontraban, en una pequeña estancia, discutiendo el rumbo de la organización, y sus alianzas.

—¿Por que elegiste ese pueblo en Michigan, amigo?— Preguntó Fiorenzo a Mijaíl. Este le repondio:

—Es un pueblo pequeño, pasará desapercibido, para las autoridades, solo será para poder realizar reuniones y quizá tener algunos negocios para lavar dinero— Igor dijo entonces:

—Tambien hay algunas propiedades muy interesantes, me he interesado en una mansión en un lugar llamado, Arroyos de Royal Woods— Dijo Ivanov mirando un folleto acerca de ese pequeño pueblo. Un mensaje lo interrumpió, entonces, Igor miró el mensaje enviado por Sergey, en ese se veía a su antiguo socio Saúl Treviño siendo devorado por caimanes.

—Jajajaja, ese Sergey, siempre sabe hacer que mi apodo "El zar sangriento" siga haciendo honor a su nombre— dijo mostrando el vídeo a Mijaíl y a Fiorenzo.

—Eso se ganan por traicionarnos— dijo Mijaíl, viendo con indiferencia aquel sangriento espectáculo.

—Uh Deve essere ferito— (Uh, eso debió doler) Dijo Fiorenzo al ver la parte de los caimanes arrancando la cabeza de Treviño. De repente, Dmitri entró a la oficina de Ivanov.

—Tenemos problemas— dijo Kozlov.

Y así termina la primera de dos partes de esta precuela, verán, esto lo iba a poner como un capítulo, pero al final,decidi hacerlo así ¿Por que? no se, pero así lo decidí, aqui explique un poco más el pasado de las alianzas de los Igor así de lo que pasó con el hermano de Carlos Treviño y como plus, un poco de los gustos de Sergey , porque no sólo le gusta acosar a Lynn . Saludos y espero esto les haya gustado.