Stefan se despierta en su cuarto, agitado y sudando, acaba de tener una pesadilla. Mira el despertador que tiene sobre la mesita y se da cuenta de que llega tarde el primer día de clase.
Un nuevo curso, palabras que suenan en su cabeza mientras resopla con desgana. Antes de bajar a la cocina se detiene un momento al espejo y se fija en la pequeña foto que tiene de sus padres con el. Su expresión es vacía, no triste ni molesta, solo vacía. Se da la vuelta con rapidez y baja por las escaleras.
Conforme se va acercando a la cocina le viene un olor a café y con la misma rapidez que se levanto y vistió agarra una taza de café y se sirve.
Metido en sus pensamiento alguien lo interrumpe a su espalda.
- Si sigues bebiendo café a este ritmo vas a parecer Spiderman trepando por las paredes- le dice un hombre alto, rubio y canoso.
- Es una buena manera de empezar el día tío Rick y mas después de lo que me espera en clase cuando me vean aparecer- le explica con tono burlón pero a la vez preocupado
- Son tus amigos Stefan, seguro que entienden lo que hiciste- Rick le consuela mientra le da una palmadita en la espalda.
- No son los chicos los que me preocupan, si no ella- dice mientras se pasa la mano por la cabeza y se sienta en la isla en medio de la cocina.
- No te preocupes, cundo la veas solo tienes que hablar con ella. Lo entenderá, estoy seguro.- le consuela mientras también se sirve una taza de café con una pizca de un licor de color marrón.
- Me fui... sin decirle nada, ninguna llamada, ningún mensaje. Solo me acobardé y me fui. No es manera de romper una relación de 3 años.- su tono es triste y sus miedos por volver al instituto le hacen servirse otro café.
- Para ya, Stefan- Rick le quita de las manos la cafetera- Estos meses han sido muy difíciles para todos y para ti. Nadie te tiene que reprochar nada. Lo mejor que pudimos hacer después de lo que pasó es irnos de vacaciones a otro país. Y no me vas a negar que Italia te encantó.-
- Si...- mira a su tio reconfortado por saber que alguien lo entiende- pero ahora hemos vuelto a la realidad y ahora tengo que arreglar todo lo que hice, asi que... llego tarde. Gracias tío Rick. Creo que eres una de las mejores cosas que me a pasado estos meses.- Stefan se acerca el y ambos se funden en un abrazo.
Elena esta parada en frente de la puerta del instituto. Se muestra algo nerviosa por tanto alboroto de la gente al entrar. Cuando se dirige a la dirección para recoger los horarios de las asignaturas algo la detiene. Ve a lo lejos como Stefan esta peleando con su nueva taquilla. A ella se le dibuja una media sonrisa por verlo y con paso lento se va acercando a el.
- No la abrirás a golpes- bromea
El alza la mirada para saber quien le esta hablando. Se sorprende a ver que no es una chica que conozca.
- Mmm, lo se, pero es un buen intento amenazarla un poco para que pueda abrirse, aunque sea a golpes- esboza una pequeña risa y se da por vencido.
- Déjame que te ayude- ella de un solo golpe con el puño abre la puerta de la taquilla.
- ¡Vaya! me acabas de dejar sin palabras, parece que a ti si te tiene miedo- comienza a reírse.
- De nada...- Elena se gira y vuelve por donde ha venido con la gran satisfacción de haber sorprendido a Stefan
El se queda prendado de esa desconocida que después de mucho tiempo le ha sacado una sonrisa.
Nada mas terminar las tres primeras clases, todos los estudiantes salen al patio. Es la hora que Stefan tanto temía, volver a encontrarse con sus viejos conocidos.
Llega a unos bancos que presiden el campo de entrenamiento del equipo de futbol. El equipo donde el entrenaba. Todo esta en silencio y el se sienta para admirar todo el campo y recordar todas las noches que pasó ganando partidos con sus amigos.
- No creo lo que ven mis ojos, Stefan Salvatore ha vuelto- dice un chico moreno, muy musculoso y con actitud altiva.
- ¡Tayler!, que alegría verte- se levanta y se acerca a su amigo con el entusiasmo de llevar tiempo sin verlo.
- Creía que no volverías, sabia que estarías con alguna italiana y jamas te volveríamos a ver tu delicado pelo. Y yo soy el primero que te entiendo, te lo aseguro- Tayler bromea mientras ambos chocan sus manos y se funden en un gran abrazo.
- Demos un paseo- recomienda Stefan.
- ¿Entonces no has estado con ninguna italiana?- pregunta Tayler algo decepcionado
- No...- responde Stefan divertido por las ocurrencias de su amigo.- Solo quería descansar y ver cosas. No tenia tiempo para nada mas.
- Pues yo se quien se alegrará de eso...- le insinúa Tayler
- ¿ Como esta ella?- la expresión de Stefan cambia radical
- ¿ Quien? ¿ La novia a la que dejaste sin ninguna explicación?... Muy bien, no ha parado en todo el verano. Ha querido olvidarte lo mas rápido posible. - le dice con un tono de advertencia.
- ¿ Esta... saliendo con alguien?- dice con un tono doloroso.
- Pues... que yo sepa no, pero...- antes de acabar la frase los ojos de Tayler se fijan en algo y parece que se le va salir de las cuencas.
Stefan al ver la cara de su amigo mira en la misma dirección y se fija que esta mirando a esa desconocida que le ayudo con la taquilla.
- ¿ Sabes quien es?- pregunta Stefan intrigado.
- Si... es la futura madre de mis hijos...- Tayler sigue embobado en esa chica morena con melena larga y tez oscura.
- No digas tonterías, ¿ que harás con Vicky entonces?- la pregunta de Stefan saca de su atontamiento a Tayler.
- Ella es solo mi rollete, no tengo nada serio con ella- dice molesto por sacarlo de su sueño.
- Como se entere Matt, si que lo vas hacer serio, pero a base de puñetazos en tu cara.- Le advierte Stefan.
Ambos se van para las clases al escuchar la campana, no sin antes de volver a mirar a esa hermosa desconocida que le a devuelto la sonrisa.
Elena esta sacando cajas del sótano y llevándolas a su cuarto. Intenta ponerlo todo como antes lo tenia ella. Quiere volver a revivir su adolescencia y ese es el primer paso. ¿El segundo? ir a hablar con su hermano que no tiene las mismas intenciones de hacerlo.
- ¿ Por que no dejas la maldita videoconsola de una vez y me ayudas un poco?- dice en voz alta bastante molesta por la actitud del hermano.
- Pues va ser que no, me faltan tres pantallas para terminar el juego y aquí no hay mucho que hacer, así que estaré aquí sentado hasta que vuelva mi antigua hermana y me diga que salgamos de este pueblucho.- su tono también es molesto.
- No vamos a ninguna parte, este es tu pueblucho también y naciste aquí, Jeremy. No se por que no te emociona volver igual que a mi.-
- Por que este no es mi pueblucho, es el tuyo. A mi me gustaba mucho mi cuidad y no se por que hemos vuelto y tener que empezar una nueva vida aquí- apaga la televisión furioso, se levanta sin mediar palabra y se sube a su cuarto.
Elena suspira de decepción por el quebradero de cabeza que le esta dando su hermano pequeño. Teme que al no estar a gusto aquí se le vaya la cabeza y comience hacer daño a la gente.
Algo agobiada por la situación en su casa coge su bolso y sale por la puerta principal. Necesita tomar el aire y pensar en como convencer a Jeremy para quedarse.
Caminando por las calles se topa con una floristería y una idea le viene a la mente. Llevaba mucho tiempo queriéndolo hacer pero nunca se atrevía. Teme que todos los recuerdos le vengan de sopetón y acabe llorando. Pero se arma de valentía y compra un ramo grande de flores y se encamina hacia el cementerio.
Llega a una lapida y posa el ramo con delicadeza. Su expresión se entristece al leer el nombre de la lapida y la frase de tus hijos , tu hermano y toda tu familia te echa de menos.
Las lagrimas empiezan a caer por su rostro y con toda la pena se deja caer sobre sus rodillas y acaricia la piedra que tiene ante sus ojos.
Después de unos minutos de llorar, pensar y recordar esos buenos tiempo que pasó junto a su padre un ruido la saca de su estado. Se levanta y comienza a observar si realmente esta nota que no hay nadie lanza un beso hacia la lapida y se despide.
Ya saliendo por la puerta del cementerio se sorprende al ver un chico apoyado en una de las tumbas, pensativo y muy triste. Igual que estaba ella hace un momento.
Al fijarse bien recuerda quien es. El chico de las taquillas, ese rubio con pelo desaliñado y unos ojos color miel. Su interés por ese chico viene de lejos y ahora tiene la oportunidad de poder entablar conversación con el.
- Hola - le saluda amablemente ella.
- Hola- le responde el, sorprendido por verla allí.
- Lo siento, no quería interrumpir, pero te he visto a lo lejos y bueno... quería saber si estabas bien- empatiza ella.
- Si, mmm, bueno, solo venia hacerles una visita- el dirige la mirada hacia la lapida donde estaba apoyado.
Elena lee lo que pone y su cara se entristece mas aun. Vuelve la mirada hacia Stefan.
- Lo siento...-
- Gracias - el baja la mirada- ¿ Y tu por que estas aquí? - le pregunta intrigado.
- Pues por lo mismo que tu, pero en vez de tener a los dos tengo solamente a mi padre.- le explica ante la pregunta.
- Entonces... lo siento yo también...-
- Gracias...-
Ambos permanecen unos segundo en silencio como si lo que estan viviendo les uniera de algún modo. Ahora comparten algo de cada uno y saben que han pasado por lo mismo. Eso les reconforta.
- Me llamo Stefan Salvatore- se presenta mientras le tiende la mano.
- Yo Elena Gilbert- se la estrecha.
- Un sitio bastante tétrico para presentarnos, ¿ no crees? - el tono bromeante de Stefan suaviza un poco la situación.
- Si- ella sonríe- deberiamos conocernos en un ambiente mas...-
- ¿ Donde haya mas vida?- Stefan no la deja terminar la frase, a lo que ella responde riéndose por la pregunta tan retorcida que le hace en un cementerio.
- Exacto- le afirma ella.
Los dos salen del cementerio y ya fuera de el Stefan le propone algo.
- Esta noche dan una fiesta de principios de curso, ¿ Te gustaría venir?. Es en casa de un amigo y estaría bien que te presentara algunas personas que no conozcas en cementerios...-
Ella lo mira con ilusión por la propuesta que le esta haciendo.
- Me encantaría, Stefan.- su sonrisa lo contagia a el.
Se despiden ,no sin antes haber quedado en que el ira a recogerla.
Nerviosa ante el espejo mientras se peina aparece Jeremy por la puerta de su cuarto.
- ¿Donde vas?- le pregunta
- A una fiesta, me ha invitado un compañero de clase- responde mientras sigue a lo suyo.
- No pierdes el tiempo hermanita. Un día en este pueblucho y ya tienes amiguitos...- le dice en tono burlón.
Ella lo mira mosqueada y le tira un jarrón que tenia sobre la mesita. Jeremy divertido se aparta del objeto que le lanza en un abrir y cerrar de ojos.
- Sabes que tengo buenos reflejos, hermanita- se vuelve apoyar con el brazo en el umbral de la puerta.
- Me tienes harta Jer, un día de estos no respondo...- le amenaza ella.
- Primero me tienes que coger, que sea mas fuerte que yo no quiere decir que seas mas rápida...- el sigue picandola.
- ¿ Te vienes o no? - ella cambia de tema, sabe que en molestar, su hermano es un experto y no puede hacer mucho contra eso.
- Creo que si, necesito divertirme y si hay chicas guapas mucho mejor.- se da la vuelta para ir a su cuarto a cambiarse.
- Jer- ella deja de hacer lo que esta haciendo y se acerca al hermano- si vienes conmigo tienes que comportarte. No hagas nada a nadie, que nos conocemos.- le advierte
- Lo prometo hermanita. Palabrita del niño Jesús- levanta la mano izquierda y comienza a reírse.- Ahora déjame que me cambie. Tu ``amigo´´ esta a punto de llegar-.
Los tres llegan a la fiesta en el coche de Stefan. Elena se queda pasmada por la gran cantidad de gente que ve . Su ilusión pronto se vuelve preocupación por Jeremy. Conoce a su hermano y sabe perfectamente que no esta a gusto en este pueblo, así que intentara hacer algo para que vuelvan a la cuidad. No puede confiar en el y se promete estar toda la noche vigilandolo.
- Bien, aquí estamos - Stefan se nota algo desganado pero contento por estar ahí con Elena.
- Pues yo con vuestro permiso me voy para la barra a tomar algo con consistencia...- dice Jeremy muy serio.
- ¿Bebes?, si tendrás unos 15 años ¿no? - pregunta Stefan a Jeremy mientras se dirije su mirada hacia Elena.
Ella mira a Jeremy con desaprobación por lo que acaba de decir y el se encoge de hombros y le responde a Stefan.
- Quería decir que voy por unos refrescos, una cola, eso es lo que bebo. No me gusta el alcohol, aun... soy muy joven para eso - se apresura en corregir Jeremy ante la mirada de su hermana
- Si, el no bebe, solo lo he traído para que vaya haciendo amigos. Mañana comienza su curso y a lo mejor aquí habrá muchos compañeros suyos. - interrumpe Elena ante el lió de la declaración de su hermano.
- Ok, vamos para dentro, os presentare a mis amigos - comenta Stefan mientras pasa primero por la puerta de la gran mansión.
- Si supiera la edad que tengo, no me regañaría tu amiguito por beber- le susurra Jeremy a su hermana mientras entran.
- Cállate Jer, me lo prometiste, ¿ recuerdas?- lo mira cabreada.
- Esta bien...- responde harto de tanta advertencia.
Al salir al inmenso jardín observan como la masa de gente canta enfervorizada el tema de la banda que toca encima del escenario. Todos están bebiendo, saltando a la piscina y bailando.
- Elena, ¿te apetece algo de beber?- pregunta Stefan educadamente
- Si, una cerveza estaría bien, gracias- ella le responde con la misma cortesía,no para de mirar los enormes ojos que tiene Stefan. Siente que estaría mirándolos eternamente.
- Y tu Jer, una cola, ¿no?- le pregunta sin esperar respuesta.
- Hermanita, hermanita... yo que tu tendría cuidado de quien me enamoro...- le susurra Jeremy al odio a Elena mientras Stefan ya se estaba yendo.
- He dicho que te calle o terminaras con el cuello roto...- le amenaza ella.
Stefan esta esperando en la barra para que le atiendan y llega Tayler que lo saluda con una palmada en la espalda.
- Que bien que hayas venido, amigo. Pensaba que ibas a pasar de mi invitación.- le dice mientras mira a todas las mujeres que pasan a su alrededor.
- Necesitaba salir de casa... ¿Has visto a Caroline?- pregunta con impaciencia a Tayler, que deja de centrarse en las chicas y ahora presta atención a su amigo.
- ¿ A tu ex-novia? No, no la he visto. Pero bueno, no creo que te importe demasiado si ya le has encontrado repuesto nuevo, ¿no?- le dice con tono burlón.
- No es un repuesto Tay, es solo una amiga- le aclara, refiriendose a Elena.
- Es nueva, esta buenísima y parece perfecta para que puedas pasar pagina. Un clavo saca a otro clavo, no lo olvides - le aconseja.
- Antes de nada tengo que hablar con Caroline. Debo explicarle por que..., necesito hablar con ella Tay- su impaciencia pone mas nervioso a Stefan.
- Ok, creo que vas a tener tu oportunidad en unos momentos- Tayler dirige la mirada mas allá de Stefan y le indica con la mirada al mismo que mire para atras.
- ¿Que?- Stefan no entiende nada del comportamiento de su amigo hasta que se gira. Caroline viene directa a el muy seria.
- Car...- los ojos de Stefan se convierte en alegria por volver a verla.
- Stefan...- los de Caroline mas bien contienen ira.
- Car, tenemos que hablar. Te debo ...-
- Esta bien chicos, yo me voy- dice muy oportuno Tayler para quitarse del medio.
- Escucha Car, yo quería...- Stefan intenta explicarse sin mucho éxito.
- No me debes nada Stefan, lo echo, echo está. Espero que te lo hayas pasado bien en Italia y que vengas mejor de lo que te fuiste. ¿ Estas mejor?- dice con un tono duro y brusco.
- Si, eso creo.- responde Stefan apenado por la reacción que esta teniendo Caroline.
-Me alegro, ya nos veremos por el instituto. Disfruta de la fiesta-
Caroline se va hasta que algo la detiene y se vuelve otra vez para Stefan al que ha dejado algo abatido por su reacción.
- ¡Ah! se me olvidaba. Estuvo hace un mes aquí preguntando por ti y por tu tío Rick.-
- ¿Quien? - pregunta Stefan sin entender muy bien.
- Ya sabes quien..., al parecer yo no fui a la única que no le dijiste que te ibas...-
El rostro de Stefan se endurece ante las ultimas palabras de Caroline. Mira como se va y hasta que no la pierde de vista no vuelve hacia la barra, las bebidas que pidió ya están servidas.
Elena sigue en el mismo sitio que la dejó Stefan. Mira por todos los lados por si aparece y ya se esta preguntando donde están esas bebidas que le iba a traer. Cuando su paciencia se esta acabando lo ve aparecer subiendo las escaleras de la piscina hasta donde esta ella.
- Perdona, me he entretenido con algunos amigos que llevaba un tiempo sin verlos.-
- No te preocupes, estaba aqui entretenida viendo lo preciosa y grande que es la casa- Elena se hace la interesante para que Stefan no se de cuenta de su impaciencia.
- Ah! mira, quiero presentarte a alguien.- la agarra de la mano y la lleva para dentro de la casa. Al parecer Stefan a visto a alguien.
-¡ Matt Donovan!- Stefan grita a un chico rubio, también muy musculoso como Tayler y con ojos azules. Lleva una sudadera del equipo del instituto pero tiene buena planta y por su expresión al ver a Stefan se alegra mucho de verlo.
- Dios mio, ¡Stefan!. ¿Pero cuando has vuelto?- ambos se abrazan.
- Ayer. Pero ya te contaré, no te he visto por el instituto hoy. ¿Donde te habías metido?- conversan tranquilamente pero la pregunta de Stefan a Matt lo pone algo nervioso.
- Bueno, ya sabes, el primer día es para los empollones- la risa que suelta es nerviosa, como si ocultase algo.
- Ok, mira, me gustaría presentarte a una amiga. Ella es Elena. Elena, el es Matt, uno de mis mejores amigos- Stefan los presenta cordialmente.
- Encantada, Matt. ¿ Aquí los chicos son tan guapos?- pregunta Elena para romper un poco el hielo.
Ellos dos ríen por la pregunta de Elena y comienzan a charlar.
Cuando Elena se da cuenta entre charla y charla de que hace un rato que no ve a Jeremy y comienza a preocuparse por lo que estará haciendo y a quien.
- Mmm, chicos, disculpadme, voy a mirar donde se ha metido mi hermano. Después te busco Stefan. Y Matt, una vez mas encantada. Supongo que nos veremos en el instituto.- se despide de los dos.
- Claro, Elena, cuando quieras aqui tienes un amigo. Ah! y descuento en el grill del pueblo. Soy el dueño...- le guiña un ojo de complicidad antes de que se vaya ella.
Se recorre toda la casa buscando a su hermano y su cabreo va en aumento por no encontrarlo. Va habitación por habitación intentando encontrarlo, pero su esfuerzo no da resultado. Hasta que harta de la situación y de pensar donde podría estar ,entra un momento en el baño y es ahí cuando se sorprende al ver a Jeremy con una chica. La escena hace girar a Elena que no quiere ni pretende ver como su hermano esta intimando con un chica.
- ¿No sabes llamar a la puerta?- le reprocha Jeremy muy molesto mientras se adecenta un poco.
- Creía que estarías...- Elena sigue de espaldas.
- ¿ Que estaba que? ya te prometí hermanita que no haría nada. Pero no te prometí que no estaría con chicas, ¿o si?.-
- Mejor os dejo solos- dice la chica tímidamente por ser sorprendida.
- No, espera, tu no vas a ninguna parte Bonnie, es mi hermana quien se tiene que ir...- los dos dirigen la mirada hacia Elena, esperando a que se decida.
- Lo siento, Jer. Solo me tenias preocupada.- se da la vuelta miedosa por lo que pueda volver a ver.- Estaré abajo, cuando acabéis... que diga... estare abajo, ¿ok?- sus palabras son confusas como la situacion que esta viviendo.
- Ya te buscaré Elena. ¿Algo mas?- pregunta Jeremy impaciente por que su hermana se vaya de una vez.
- Si, solo... encantada, ¿bonnie?. A sido un placer conocerte- abre la puerta y cuando se cierra ante ella comienza a reír a carcajadas. Iba buscando a Jeremy por que creia que estaría matando a alguien y lo encontró haciendo todo lo contrario.
Una gran satisfaccion le invade el pecho. Todo le esta saliendo redondo. Esta haciendo amigos, su hermano se esta ``integrando´´ y a conocido a un chico que la entiende y que le produce un cosquilleo en su interior. Algo que hacia tiempo que no le pasaba y que echaba tanto de menos.
Elena esta buscando a Stefan por toda la fiesta y se ofusca al no verlo. Mira por si lo distingue entre toda la gente ,pero no lo ve. Se va hacia la barra para pedir algo, se sienta en un taburete y pide una copa.
Mantiene la mirada perdida, pensando en lo que realmente esta haciendo, por que ha vuelto y por que quiere seguir allí. Volver a casa no siempre es bueno, como todo, tiene su parte buena y también su parte mala. Ella piensa que solo volver a este lugar le a traído nada mas que desgracias. Aquí perdió a su padre, fue abandonada por su madre, aquí es donde la convirtieron y le quitaron la inocencia de su juventud y todo era para favorecer a otros.
Pero tenia que conocer a Stefan, ese chico dulce que intento salvar de una muerte segura unos meses atrás y que la dejo maravillada por la fuerza en la que intento defenderse. No tiene otra cosa por la que interesarse y desde hace mucho tiempo el conocer a ese chico de pelo castaño algo alborotado, la reconforta.
Toma el ultimo sorbo que le queda en la copa y se dispone a pedir otra.
- Un vodka, por favor- le pide al camarero.
- No deberías beber tanto- le dice el chico que esta al lado.
Elena lo mira , esboza una sonrisa y vuelve a beber, sin hacerle mucho caso.
- Eres nueva aquí, si terminas como un cuba y comienzas a dar un espectáculo, estas hienas te verán y seras la comidilla del pueblo durante meses.- le aconseja
- Tengo bastante aguante con el alcohol, no te preocupes- le responde ella con desinterés.
- Yo solo miraba por ti, preciosa- el chico vuelve a pedir otra ronda.
- Se cuidarme muy bien, pero gracias. Eres el primer hombre que se preocupa por que no me emborrache y no por emborracharme- dice Elena con sarcasmo.
-¿Y cual es tu historia? ¿ que te hace venirte al infierno de Virginia?Digo... si puedo preguntar...- le dice el chico con tacto.
Elena se le queda mirando y comienza a reírse. Esta encantada por tener esta conversación con un desconocido en una fiesta en la que no conoce a nadie y la pregunta que le ha echo es la misma que se hace ella.
- Te pareces a mi hermano hablando de este pueblo, el también lo odia- le responde ella mientras balancea el licor de su copa.
- Es comprensible, aquí no hay nada que pueda interesar a una chica de cuidad como tu. ¿ O si? - el arquea una ceja intentando sonsacarle algo.
- Yo nací y me crié aquí. Aunque he vivido mucho tiempo fuera. Pero ahora necesito reencontrarme con mis raíces. Algo de tranquilidad y un cambio. Este pueblo puede darme lo que necesito.- le explica al chico, cuando se da cuenta de que le esta contando ya demasiado a una persona que apenas conoce.
- Pues entonces espero que consigas todo lo que quieres, preciosa- le dice el alzando la copa para hacer un brindis.
- Salud- dice ella mientras chocan ambas copas y beben.- ¿ Y tu? si odias este sitio, ¿por que sigues aquí?- ella le devuelve la pregunta.
- Mmmm, mas bien he llegado esta tarde. Estoy igual que tu, soy de aquí pero me fui y ahora vuelvo para arreglar unas cuantas cosas...- le responde el ,mientras sigue bebiendo.
Elena se queda admirando a ese desconocido que acaba de conocer y con el que esta entablando una animadisima charla. Es muy atractivo, elegante con esa chaqueta y corbata a conjunto con los gemelos. Su pelo negro azabache brilla por la luz de la luna y sus ojos tienen el color de un manantial, trasmiten mucha luz y fácilmente te podrías perder en esa mirada. Son cautivadores.
- ¿ Te gusta lo que ves?- dice el en un tono pícaro y sacando una media sonrisa
- !Ahm, lo siento!- la pregunta que le hace el chico la despierta de su aturdimiento.- Solo me preguntaba que hacías en la fiesta de unos adolescentes, vestido así, tan...-
- ¿Guapo?- termina la frase por ella.
- Elegante...- ella lo corrige. Ambos ríen.
- Yo también tengo un hermano , preciosa. Y vengo a verlo- le aclara.- ¿la diferencia? - mientras sigue hablando se levanta del taburete y se abrocha la americana- que tu hermano es mas listo que el mio...- esboza una sonrisa de oreja a oreja- Encantado de conocerte...- el le ofrece la mano en un acto de despedirse.
- Elena , prefiero mi nombre a el de preciosa...- ella le ofrece tambien su mano. Los dos la estrechan, el se rie y se inclina para besar su mano.
- Pues yo prefiero que me digan guapo, pero me llaman Damon...- su tono irónico hace reír a Elena.- Encantado una vez mas. Espero volver a verla Elena, seria todo un placer.- y con la elegancia que le precede se va, dejando a Elena estupefacta por la amabilidad con la que le a tratado Damon. Hasta hace unos minutos un completo desconocido.
