Eran las 7am y solo un miembro de Scorpion se encontraba en el garaje, la ingeniera estaba reparando su motocicleta por quinta vez en dos días, no era que no quedara bien, simplemente le gustaba trabajar en ella, le ayudaba a evitar pensar en otras cosas; como en cierto psiquiatra y su estúpido sombrero, no habían sido días fáciles, y aunque fingía no notarlo, se percataba de cada mirada de soslayo de los miembros del equipo, notaba como la seguían con la mirada cuando Toby aparecía en escena, podía notar la mirada de lástima que en ocasiones Paige le lanzaba al genio, y sabía que una parte de la mujer la culpaba por el sufrimiento de su amigo, era consciente de los torpes esfuerzos de Toby por que todo volviera a la normalidad entre ellos, sin embargo ya nada era como antes, algo entre ellos se había roto, esa conexión que Walter había alegado que ellos mantenían ya no estaba –era su culpa– se repitió ella, esta vez había sido ella quien lo había arruinado y carecía de las energías para intentar solucionarlo, no era de las personas que se preocupaban en exceso, ella era de las que se ocupaban y buscaban la solución, y esto no tenía vuelta atrás –a menos que puedas volver el tiempo atrás–se dijo a sí misma y sonrió levemente por la idea y pensó en plantear la teoría a Walter. Estaba dando un trago a su café cuando la puerta del garaje se abrió levemente –se hizo una nota mental recordando cerrar la puerta la próxima vez–, por ella asomó una mujer que parecía nerviosa, o quizás asustada, miró en todas direcciones hasta fijar la vista en el punto iluminado del garaje, donde se encontraba ella.
–Hola –dijo la mujer entrando, a pesar de la poca luz Happy la pudo ver bien, era una mujer alta, esbelta y su cabello rubio lacio llegaba a sus caderas, llevaba un elegante vestido de fiesta rojo, que se ajustaba a su cuerpo, marcando sus curvas. Por algún motivo Happy no pudo evitar asociarla a Paige, ¿Amiga de ella tal vez? quien mas iria ahi a esa hora, aparte de ella claro –¿esto es Scorpion?' –ante su pregunta Happy solo miró el gran letrero iluminado de "Scorpion" –Soy Camila Griffin. Busco a Tobias Curtis –agregó al ver que la joven asiática no tenia intencion de decir algo más.
–¿Toby? –preguntó Happy confusa.
–Si, lo último que supe de él es que se había unido a Scorpion –sin recibir invitación y disculpándose con la mirada, lo que pasó desapercibido para el genio, se acercó a ella. –¿Aún trabaja aquí?
–Si –al ver que ella esperaba una respuesta más completa, agregó –Pero no llega al garaje hasta las 8,30.
–¿Te molesta si lo espero? necesito hablar con él –Happy le señaló el sillón más cercano a la puerta, y luego siguió con su trabajo, imperturbable ante la presencia de la mujer, o al menos a simple vista, permanecía atenta a cualquier movimiento de ella mientras su cerebro trabajaba a toda velocidad intentando establecer o recordar una relación entre aquella mujer y Toby, ¿una ex novia quizás? la mujer era linda, del tipo de Toby, al menos antes de ella misma, ella era todo lo contrario a aquella mujer; ¿un familiar? que ella supiera Toby no tenía mucha familia, al menos con la que mantuviera contacto, y ¿qué diablos quería hablar con el? ¿tan urgente era como para buscarlo en su lugar de trabajo a las 7 de la mañana?. Entre estos pensamientos se le fue el tiempo, no se dio cuenta de cuanto había pasado hasta que la voz de Paige la sobresaltó, recién entonces se percató de que la mujer que se había identificado como Camila aún estaba sentada en el sofá, con su celular en la mano, su vestido parecía no crubirle mucho del frío de la mañana.
–¿Hace cuanto que está ella aquí? –Paige preguntó en voz baja y exaltada a Happy –¡se esta congelando!.
–Noventa minutos –dijo Happy mirando a la mujer que las miraba notablemente incómoda – y la temperatura no es lo suficientemente baja para que se congele.
–Es un decir –tras esto dejó a Happy y se enfocó en la visitante, amablemente le ofreció una taza de café, y encendió una estufa, para ayudarla a entrar en calor, también le ofreció una chaqueta, oferta que ella amablemente declinó .– ¿Que te trae por aquí? –en cuanto ella le comunicó que buscaba al psiquiatra, no pudo evitar sonreír al imaginar que esta era la razón de la aparente falta de interés de Happy por la visita –el debe estar por llegar en unos minutos, si gustas seguir esperándolo.
–Por supuesto –respondió a la amable sonrisa de Paige, agradeció de buena gana el café que ahora humeaba en sus manos, realmente hacía más frío del que había supuesto. Minutos más tarde llegaron Sylvester y Walter, que había pasado la noche en el departamento del primero, ambos cuestionaron la presencia de la mujer, pero pronto perdieron el interés y se fue cada uno a su área.
–¡Buenos Días! –el saludo de Toby resonó en todo el garaje, atrayendo la mirada de todos los presentes, los tres genios se quedaron quietos en sus lugares, observando la escena que venía a continuación –¿Camila? –preguntó al verla, al principio pareció dudar, pero cuando ella sonrió, estuvo seguro y se acercó a paso rápido.
–Hola Toby –sonrió al verlo, lo observo durante unos segundos antes de poner su mano en el antebrazo de él y darle un suave apretón – Ha pasado mucho tiempo –un zumbido metálico llenó el garaje, todos se giraron hacia el origen de ruido, Happy se había puesto su casco de seguridad y había comenzado a usar su lijadora con una pieza de acero, lo que producía un ruido estruendoso.
–¿Que te trae por aquí? –preguntó Toby con el entrecejo fruncido por el ruido, ¿desde cuándo Happy comenzaba a hacer ruido tan temprano? ella tenía una rutina establecida y las herramientas ruidosas tenían su lugar después del mediodía.
–¿Podemos hablar en un lugar más privado? –el ruido se hizo aún más fuerte, si Toby no la conociera pensaría que estaba poniendo todo su empeño en hacer que su herramienta fuera aún más ruidosa de lo habitual.
–Claro –Toby miró en todas direcciones, un lugar privado, ¿existia algo asi en el garaje? finalmente le indicó que lo siguiera hasta un rincón apartado, al mismo lugar donde Cabe habia hablado con su amigo, meses antes. Se paró de frente a su vieja amiga, con las manos en los bolsillos a la espera de que ella hablara.
Tim y Cabe acababan de entrar al garaje cuando notaron a Walter, Sylvester y Happy agrupados alrededor de una antena que estaba conectada a un par de cables y de la cual salían unos audífonos y los tres genios estaban casi pegados a ellos; ambos hombres miraron a Paige en busca de una explicación.
–Toby está hablando en privado con una mujer, una mujer muy guapa –agregó en voz alta buscando que su compañera la escuchara, pero esta no escucho o la ignoro, probablemente la segunda opción.
–¿Están escuchando una conversación privada? eso es …–dijo Tim, que a pesar de llevar un tiempo trabajando con los genios aún no se acostumbraba a su falta de límites respecto a la privacidad, y su total desconsideración por la privacidad ajena, cuando les era conveniente.
–¿Ilegal? ¿Inmoral? –preguntó Paige –Intenta hacerlos entrar en razón, creo que simplemente no soportan que algo suceda a su alrededor y no saber que es.
–Son como niños – dijo Cabe sonriendo, pero aún así dejó a Paige y a Tim y se unió a los genios pidiendo que lo pusieran al corriente.
–Creo que son una mala influencia –dijo Tim. Acompañó a Paige a su escritorio y le entregó su informe del caso anterior y comenzó a hacer una revisiones de otros casos que tenía pendiente.
–Solo escucho estática –se quejó Sylvester.
–Si te quejaras menos, podríamos escuchar más – dijo Happy mientras ajustaba un poco la antena.
–Camila Griffin –dijo Paige mientras pasaba algo en su celular –la encontré.
–¿La buscaste en el sistema? –pregunto Sylvester, la chica solía aprender muchas cosas de ellos, que hubiera aprendido algo básico de hackeos, sería un gran y sorprendente avance.
–No –se acercó a los genios –la encontre en facebook. ¿Porque ustedes no tienen cuenta en facebook?
–Porque es una red social –dijo Sylvester.
–¿Por que alguien que no se interesa en socializar tendría una red social? –preguntó Happy.
–Como sea –se preparó a hablar, Tim también acabó acercándose a ellos, y le susurro "chismosa" a Paige –Aquí dice que nació en 1983, estudió medicina en harvard y nada mas, todo lo demas lo tiene en privado.
–¡Walter! –Toby acababa de volver, venía sin su chaqueta, y parecía nervioso, se pasaba la mano por la cabeza y caminaba a pasos más largos de lo normal – ¿Que hacen? –preguntó al ver al grupo reunido, Sylvester inmediatamente soltó los audífonos que sostenía y Happy alejó sus manos de la antena.
–Nada – dijo Walter rápidamente –¿Que quieres?.
–Ven conmigo un momento –cuando había caminado unos pasos se giró hacia ellos otra vez – Cabe, tu tambien deberias venir –los tres desaparecieron de la vista del resto del equipo. Happy y Sylvester se miraron de manera sospechosa, el segundo corrió a su computadora y comenzó a digitar cosas en su teclado, Happy le siguió y se posiciono tras él para ver la pantalla. Paige y Tim también fueron tras ellos.
–Se graduó con honores de la escuela de medicina a los 22 años, y a los 26 de Psicología, tiene un postgrado y un doctorado en neurobiología es hija de un alto mando del FBI. Actualmente es Directora del Hospital Psiquiátrico Esperanza, ubicado en San Francisco. Publica continuamente en revistas especializadas y en una de ellas dicen que es prácticamente un genio.
–¿Prácticamente?.
–No en realidad – los cuatro levantaron la vista, para ver de nuevo en la parte principal del garaje a Camila, que ahora llevaba puesta la chaqueta de Toby, detalle que no pasó desapercibido para Happy y al lado de ella estaban los tres hombres faltantes.
–Lo sentimos, nosotros solo…–comenzó a disculparse Paige.
–No te preocupes, mi Ci es de 146 –dijo la chica –califico como una persona con una inteligencia superior, pero no como un genio.
–Camila ha venido aquí a pedir nuestra ayuda –dijo Cabe, y todos se encaminaron hacia el habitual mesón de madera frente a la gran pantalla. –Por favor –le indicó a Camila para que hablara, Toby y Walter fueron a pararse junto al resto del equipo.
–Estoy aquí por tres razones, como saben soy Directora del hospital psiquiátrico Esperanza, gran parte de nuestros pacientes son personas importantes a nivel nacional e incluso internacional. La principal razón por la que he venido es algo que ya hemos hablado el Doctor Curtis y yo en privado y fue él mismo quien me instó a contratar a Scorpion para solucionar el segundo problema –Paige notó la mirada cómplice que le enviaba al Psiquiatra, aunque este pareció no notarlo –, y este es un tema de seguridad, como mencioné muchos de nuestros pacientes son miembros importantes y hace un par de días sufrimos un hackeo masivo al sistema central y se robaron datos personales y de suma importancia de algunos pacientes, lo que pudo acabar en resultados desastrosos, afortunadamente no fue así.
–¿Alguien hackeó el sistema, robó información determinada de algunos pacientes importantes y no hizo nada con ella? –pregunto Happy.
–El señor O'Brien cree que quizás solo estaban poniendo a prueba el sistema, o que el robo de información solo era un cebo –explicó Camila –De cualquier modo necesito que un analista de sistemas pueda descubrir cómo fue burlado el fireware y rastrear al hacker. Y además quiero modernizar todo el sistema de vigilancia, las cámaras de seguridad han presentado algunas fallas últimamente. Toby me dijo que Scorpion puede ayudarme con estos dos problemas –la mujer miró a todo el equipo reunido, y no pudo evitar sentirse incómoda por la mirada de la ingeniera, que con su postura de descanso al estilo militar, mantenía su mirada fija en ella.
–Toby y tu podrán ocuparse del primer asunto –Walter paso al frente y se paró junto a ella mientras comenzaba a dar las indicaciones – Sylvester y yo nos ocuparemos del Software, mientras Happy se ocupa del sistema de seguridad...
–¿En serio iremos a un hospital psiquiátrico? –interrumpió Sylvester nerviosamente. Todas las miradas se posaron en el.
–No te preocupes lunático –dijo Happy mirando a Sylvester –no dejaremos que te confundan con un paciente.
–¡Happy! no me llames lunático –la regaño, pero ella solo sonrió con autosuficiencia.
–Como decía, Happy tú te ocuparas de revisar el sistema de vigilancia y crear un sistema más eficaz..
–Necesito los planos actualizados de las instalaciones y un tope de presupuesto, una vez que los tenga, puedo crear un prototipo del sistema –dijo Happy, su tono de voz neutro y su mirada clavada en Walter –mientras, puedo daros soporte desde el garaje.
–Tú también vienes – al ver que Happy iba a replicar agregó – no es una sugerencia. Paige puede ofrecer soporte, es necesario que registres todo el hardware de vigilancia personalmente, para que veas si algo fue alterado o hay algún punto ciego. Toby puede ayudarte con eso una vez que acabe con Camila.
–No es necesario –Toby le lanzó una mirada fugaz, ¿A qué punto habían llegado? hasta entonces ambos habían sabido separar las relaciones laborales de lo que ellos estaban viviendo, ¿desde cuando ella se negaba a trabajar con él? su relación se había vuelto tensa, pero hasta entonces ella jamás había rechazado su ayuda o su colaboración en un caso – puedes tomarte tu tiempo con Griffin –su tono de voz era tan bajo que por un momento Toby pensó que había sido su imaginación, pero no, vio cómo sus labios se habían movido formulando las palabras; sin embargo, parecía que nadie más había oído.
–Bien, recojan sus cosas, nos vamos –dijo Walter y cuando todos se iban a dar la vuelta para seguir la orden, Camila habló.
–En realidad pueden tomarse su tiempo, yo debo ir a mi casa y cambiarme –con sus dedos se señaló a sí misma –no puedo presentarme vestida así a trabajar. Así que mientras tomo un taxi ustedes pueden prepararse adecuadamente.
–Eso no es eficiente –dijo Walter – Happy, toma mi auto –tras una tos falsa se oyó un, "de la compañía" –y llévala hasta su casa y luego al hospital.
–¡¿Por que yo!? ¡¿Por que ella?! –dijeron Happy y Toby al mismo tiempo, ambos se miraron, pero desviaron la mirada de inmediato, y se enfocaron en Walter.
–Es nuestra conductora más rápida –aclaró Walter, sorprendido por la reacción de ambos.
–Es amiga de Curtis –dijo Happy, al oír su apellido, Toby alzó sus cejas –que la lleve él y aprovechan de ponerse al día –el psicólogo notó su mandíbula tensa, su tono de voz y la manera en que módulo cada palabra; llegó a la conclusión de que ella estaba molesta, muy molesta en realidad, aunque no había que ser un genio para percatarse de ello, es más, probablemente todos los presentes en la sala lo habían notado, excepto los genios.
–Es una excelente idea –la molestia de Happy pasó totalmente desapercibida para él – así aprovechan el tiempo para hablar del caso. ¡Toby! –le lanzó las llaves del auto al genio, y estas cayeron al suelo –nos vemos en el hospital en 1 hora –Toby y Camila abandonaron el garaje rápidamente. Happy inmediatamente fue a recoger sus herramientas, aunque lo hizo con más rudeza de la habitual.
–Sabes –Paige se dirigió a Walter –Happy parece más molesta de lo habitual.
–¿En serio? –ambos miraron a la chica mientras ella continuaba lanzando herramientas a su bolso –Ahora que lo mencionas. ¿Debería hablar con ella?
–No –se encogio cuando un ruido ensordecedor se escuchó en todo el garaje –pero creo que debería ir con ustedes... e intentar calmarla un poco.
–Si quieres intentarlo –dijo Walter.
Cuarenta minutos después, la camioneta del equipo estaba en el hospital, cada uno de los miembros se aferraba con fuerza a sus asientos, Sylvester tardó unos minutos en salir del estado de shock y no se movió de su lugar hasta estar seguro de que no devolvería su almuerzo del día anterior, a su lado Paige no estaba en mejor estado e incluso Cabe y Tim –que habían acompañado al equipo alegando que no tenían algo mejor que hacer–, estaban pálidos. Walter iba en el lugar del copiloto e intentaba no mostrar el pánico que había sentido –Yo conduzco de regreso –le dijo a Happy, quien aún mantenía sus manos firmemente aferradas al volante, había dejado fluir la adrenalina, como en los viejos tiempos y no había parado de presionar el acelerador en todo el camino, se había saltado exactamente 47 leyes del tránsito –Sylvester las había enumerado durante todo el camino–, pero habían llegado en tiempo récord, aunque de nada le servía si Toby y Camila aún no llegaban.
–¡Happy! –la llamó Paige en cuanto todos estuvieron fuera de la camioneta.
–¿Que? –ella observaba la fachada del edificio y hacía cálculos mentales para determinar la cantidad de metros cuadrados construidos y así hacer una aproximación sobre la cantidad de cámaras necesarias, necesitaba pensar en algo que la distrajera del rumbo que querían tomar sus pensamientos.
–¿Podemos hablar?
–No.
–¿Por qué estás tan molesta? –no obtuvo respuesta –¿tiene algo que ver con la amiga de Toby? –nuevamente no dijo palabra alguna, sólo la observó con el ceño fruncido a la espera de una explicación –¿podría ser que estés…que quizás estés celosa?
–¿Celosa?
–Si, ya sabes –Paige pensó en las palabras adecuadas, mientras seguía con la mirada las manos de la chica, por precaución –es cuando te sientes molesta por …
–Se lo que significa la palabra –Happy suspiró, sabía que si no le daba una respuesta satisfactoria seguiría haciendo preguntas y no la dejaría en paz –no estoy celosa ni de Camila, ni de nadie, ¿entendido?
–Es muy notorio que hoy estas de muy mal humor –tras pensarlo un segundo agregó –más de lo normal.
–¿No has pensado que quizás tenga mis propios problemas? –Happy se cruzó de brazos y se apoyó en el borde de la camioneta.
–Oh…¿Quieres hablar de ellos? –preguntó Paige, notó que la mirada de Happy cambiaba el enfoque de ella a un punto en su espalda, al girarse vio que el auto de la compañía había llegado.
–No –la mujer asiática tomó su bolso y su caja de herramientas y siguió al resto del equipo para encontrarse con los recién llegados, que bajaron del vehículo riendo a carcajadas.
–¿Qué es tan gracioso? –preguntó Paige amablemente.
–Estábamos hablando del dia que Toby se convirtió en el ayudante del Maestro Steven de la clase de Anatomía VI –Camila hablaba animadamente y Toby sonreía un tanto avergonzado –imaginen una clase llena de alumnos de de último año de medicina y el ayudante de nuestro maestro es un adolescente de 17 años. ¡Dios! ni siquiera tenía edad para beber.
–En mi defensa he de decir que ningún maestro le cae bien a sus alumnos –dijo Toby.
–¿No les caias bien?
–La universidad apesto para Tobias Curtis, como alumno ... y como maestro –dijo el psiquiatra.
–¿Podemos comenzar con esto? –preguntó Happy señalando hacia el edificio, de pronto sintió la necesidad de acabar con todo aquello lo más rápido posible, quería volver al garaje.
–Sí –dijo Camila y sonrió avergonzada. Todo el grupo comenzó a caminar hacia el hospital, mientras Happy se quedó un tanto rezagada, observaba la fachada del edificio, analizó su arquitectura y solamente por diversión busco fallas en la construcción, había encontrado dos cuando se percató de que Toby estaba a su altura, intencionalmente se había quedado rezagado.
–¡Hey! –dijo Toby, ella le devolvió el saludo con un movimiento de cabeza –escucha...yo.
–No es el momento Doc.
–Quería disculparme por lo que pasó el otro día –dijo Toby finalmente, provocando que la chica se quedará estática en su lugar.
–¿Estas loco? –esperaba que no le volviera a hablar en días, esperaba sus absurdas bromas de mal gusto, e incluso esperaba que cualquier día estallara como lo hizo aquella noche, cuando estaban solos en el garaje y el estaba tan borracho que soltó todo lo que tenía su corazón… y su estómago.
–No me estoy disculpando por lo que dije –de forma nerviosa se acomodó el sombrero causando que la sombra de este le tapara los ojos –dije lo que sentía. Me estoy disculpando por la forma en que lo hice –su mirada era triste y avergonzada –te grite y…
–No sigas –dijo Happy –no ahora.
–¿Entonces cuando? –su brazos a cada costado y los puños apretados, sin embargo el enojo no llegaba a su mirada –definitivamente no es cuando estamos en el garaje, y al parecer tampoco cuando estamos fuera ¿dime cuando hablaremos? –sus manos fueron hasta los antebrazos de Happy e hicieron más presión de la necesaria.
–¡Chicos! –les llamo Cabe, Toby miró unos segundos sus manos sobre los brazos de Happy y soltó lentamente su agarre sobre ellos, deslizó sus manos por toda la extensión de sus brazos, hasta llegar a sus manos, donde por primera vez desde aquella noche, pudieron sentir la piel del otro y aunque el momento duró solo un segundo, Happy no pudo evitar desear que aquel momento hubiera durado solo un segundo más.
El Psiquiátrico resultó ser un lugar muy amplio, la sala de recepción resultaba sumamente acogedora e invitaba a los visitantes a relajarse. Camila guiaba al grupo y les explicaba acerca del lugar, acerca de los pacientes, de la organización de las instalación y otros; Sylvester estaba particularmente nervioso, aunque le habían advertido que no estaría cerca de los pacientes, especialmente de los peligrosos. Finalmente el equipo se dividió, Cabe, Walter y Sylvester fueron a trabajar con el sistema informático, mientras Happy y Tim, ambos con un pase especial, recorrían el hospital verificando las cámaras de seguridad y todos los equipos electrónicos de seguridad; Toby y Camila se quedaron trabajando en la oficina de esta última.
–No pueden pasar, es un área restringida –el guardia de seguridad intentó evitar que Happy y Tim ingresaron al último piso, la primera dio un suspiro y se cruzó de brazos molesta.
–Solo hacen su trabajo –le recordó Tim, sonrió amablemente al guardia y le enseñó el pase que les había dado Camila.
–Pueden pasar –el hombre le devolvió amablemente el pase a Tim, ignorando a Happy.
–Vamos a acabar con esto –caminó hacia la ubicación de la primer cámara de seguridad, utilizó el banquillo que burlonamente cargaba Tim, para alcanzarla.
–Pareces molesta… más de lo usual –dijo Tim intentando entablar una conversación, llevaban un par de horas trabajando juntos y el genio solo abría la boca lo justo y necesario y él, que era una persona muy sociable, comenzaba a aburrirse.
–¿Qué haces tú aquí exactamente? –le respondió sin mirarlo, el mismo tono cortante que había utilizado cuando la instó a hablar con Toby aquella noche –. Este no es un trabajo de seguridad nacional.
–No, es un trabajo de Scorpion, y somos miembros de Scorpion ¿no? –hizo referencia a él y Cabe –además, las cosas están un poco lentas en Seguridad nacional.
–¿No te molesta? –preguntó Happy.
–¿Que cosa? ¿Que esten lentas las cosas en seguridad nacional?
–Paige y Walter –dijo Happy mientras terminaba de revisar la cámara. Al girarse vio el rostro confundido del hombre – ya sabes, a Walter le gusta Paige y … a ti también.
–Walter me agrada, y Paige me gusta mucho –hizo ademán de ayudar a Happy a bajar del banco, pero ella ignoró su mano y simplemente saltó, maniobrando perfectamente el peso extra de sus herramientas –y para mi es importante Scorpion, hace mucho que no me sentía parte de un equipo.
Un par de horas más tarde Toby y Camila estaban discutiendo sobre el caso de un paciente, hija de un presidente, que estaba dispuesta a probar un tratamiento experimental que Toby había planteado hace un par de años en una importante revista y aunque había sido comentado y apoyado por diversos especialistas, hasta el momento, nadie se había atrevido a probar su tratamiento. Camila lo había contactado por qué Alberto Smith, lo quería como médico de cabecera de su hija Clara de 14 años, había leído varios de sus artículos y había escuchado hablar de sus hazañas como miembro de Scorpion y creía firmemente que él podía hacer algo más por su hija. Toby recibió el caso y el trato que le propuso Camila con gran interés, hace mucho tiempo que no trabajaba exclusivamente en lo suyo, había olvidado la razón de sus años de estudio en Harvard, había olvidado la razón por la que se especializó en Psiquiatría.
–Creo que podriamos agendar una reunión extraoficial con el Dr. Smith esta semana, mientras aún está acá –dijo Camila –Toby, ¿puedo hacerte una pregunta personal? –preguntó tras unos minutos de silencio.
–Técnicamente acabas de hacer una pregunta –dijo Toby.
–¿Estás saliendo con alguien? Ya sabes, una novia o algo por el estilo.
–Es complicado –respondió Toby recordando el anillo de compromiso guardado al fondo de sus cajones.
–Oh, bueno ya sabes –sonrió avergonzadamente –si algun dia de estos quieres ir a tomar algo y pasar el rato, puedes llamarme.
–Okay –dijo Toby no muy seguro de que más responder y gracias a un par de toques en la puerta no tuvo que decir algo más.
–Esperamos no molestar –dijo Paige entrando seguida por Walter, Cabe y Sylvester, segundos después también se incorporaron Tim y Happy, que habían acabado su tarea pocos minutos antes. Walter hizo un extenso resumen acerca de lo que había encontrado en el sistema, como entraron los hacker y a qué información tenían acceso, además explicó un poco acerca del nuevo sistema que había instalado; después de unos minutos le cedió la palabra a Happy, quien a diferencia de él, explicó de manera expedita el prototipo de modelo de seguridad que ella sugería para el hospital, según lo que había visto mientras recorría el Psiquiátrico y aunque aclaró que necesitaba hacer modificaciones, aseguró que para el dia siguiente estaria el informe completo.
–Eso sería perfecto, en cuanto tenga el informe con el modelo se lo daré a mi equipo de seguridad para que lo revisen y aprueben, y descartar cualquier tipo de falla en el –dijo Camila, y antes de que acabara de hablar Paige, Cabe y Tim se percataron del error en sus palabras y la manera en que Happy frunció los labios al oírla confirmó sus sospechas, aquello no le había gustado.
–Yo no cometo errores –dijo Happy, mirando fijamente un punto sobre la cabeza de la mujer rubia, era una técnica que le había enseñado Toby años atrás, para que su interlocutor no notara que no le miraba a los ojos al hablar.
–No quise decir eso –se disculpó rápidamente –es solo que sería una descortesía aprobar un proyecto que renovará todo el sistema de seguridad sin informales.
–Como sea, si quieres la aprobación de unos idiotas es asunto tuyo – ¡Happy! exclamaron Paige y Walter –si hicieran bien su trabajo no estaríamos aquí –. Paige se disculpó inmediatamente en nombre de Happy, aunque la mirada de esta no mostraba signo de arrepentimiento; Walter reitero los plazos y Camila le pidió que aplazaran la entrega de los informes para dos días después, en lugar del dia siguiente como Happy y él habían propuesto; después de eso todo el equipo se fue en silencio hacia la camioneta, donde Walter prácticamente corrió hacia el lado del conductor, Happy subió en el asiento del copiloto, y en la parte de atrás Sylvester, Toby, Tim, Cabe y Paige, estos tres últimos dedicaron todo el viaje a hacer preguntas a Toby sobre su amiga, de vez en cuando Paige lanzaba alguna discreta mirada hacia adelante para ver la reacción de Happy, pero esta parecía absorta en una conversación con Walter.
El viaje y el resto de la tarde pasó demasiado rápido al parecer de Happy, los días siguientes al contrario, parecían avanzar a un ritmo tortuosamente lento y una parte de ella comenzaba a creer que esto se debía a la ausencia del tipo del sombrero, que solo había aparecido en el garaje lo justo y necesario para reportar sus avances a Walter, hablar un tanto con Sylvester o Paige y se largaba, tras varios días de esto ella comenzaba a creer que él la ignoraba a propósito –y no lo culpaba por eso–, incluso notaba que la ausencia de Toby y su propia presencia en el garaje eran respectivamente inversas, mientras menos tiempo pasaba él ahí, más tiempo dedicaba ella a estar en el garaje; dos días antes ella y Walter se habían presentado nuevamente en el psiquiátrico para presentar sus respectivos informes, y durante un minuto pudieron ver a Toby hablar con su paciente mientras paseaban por el jardín, Happy notó cada una de sus expresiones y un amago de sonrisa casi se asoma en su rostro al verlo feliz, él realmente disfrutaba esto.
Ya era medianoche y Happy estaba sola en el garaje, se había bebido casi media botella de whisky y aunque el alcohol no había tenido el efecto deseado, comenzaba a sentir que el garaje se hacía pequeño y la asfixiaba, no sabía si era el alcohol, la soledad o simplemente el deseo de adrenalina, pero sin pensarlo tomó su moto y salió a recorrer las calles de los Ángeles, mientras aceleraba al máximo recordó unas palabras dichas por Cabe, y repetidas por ella, hace un tiempo "las personas no cambian", tal vez aquel discurso sobre la estabilidad que había dicho a Toby en el tejado, no era para él, era para ella misma.
Aun no tengo claro si solo será un two shot o si será un fic mas completo, que abarcara al marido de Happy y toda la historia tras eso.
Se agradece cualquier opinión o comentario respecto al fic, si les interesa que lo continue.
Estoy trabando en el resumen, realmente no soy buena en eso.
