Otro día más…

Mientras corría y corría con desesperación solamente pensaba en llegar al pozo, saltar, y no volver a pisar la Época Antigua. Lágrimas recorrían mi rostro con desenfreno al pensar en lo visto en los segundos anteriores…

FLASHBACK

-Kikyo… Siempre, siempre te querré. –La cojió su mano y se la puso sobre el corazón.- Aquí por la eternidad habrá un hueco para ti... –Mirándola dulcemente.

Entonces ella le sonrríe mientras acaricia su cara y cabello y se van acercando…

FIN DEL FASHBACK

Él seguramente no se había dado cuenta de que yo estuve allí junto a ellos en todo momento pero ahora mismo me daba igual.

Cuándo casi alcanzaba el pozo recordé la única razón que me ataba aquí… Ellos. Sango Onee-Chan, Miroku-Sama y Shipo-Chan… Sin olvidarnos de Kirarita y la amable Kaede-Babá por supuesto! Yo los quería demasiado a todos y no los pensaba dejar.

Además… ¿Por qué huía?¡No me tenía que mlestar por eso! ¡Y además le pensaba demostrar a Inuyasha que ya no me importaba un comino! Aunque eso no fuera la verdad.

-¡Chicos! Venga, un nuevo día comienza y debemos buscar los fragmentos. Ánimo dormilones…

-Kagome eres muy ruidosa… -Ese fue Inuyasha, ni me digné a mirarlo ni contestarle y me puse a desayunar.

Él después de intentar varias veces preguntarme por su comida o cualquier cosa y no ser respondido se largó echando humo y no pude evitar formar una gran sonrisa de superioridad en mi cara. Era inevitable.