Eirian asistía a una universidad del sur de Londres. Hoy era el último día antes de la graduación y el joven estaba obligado a asistir a la grabación de un video para la fiesta del día siguiente.
"¿Por qué estoy aquí? –Se preguntó por decima vez ese día- Porque ella te lo pidió. – le respondió la misma voz-¿Y eso que significa? Significa lo que significa. ¡OH! ¡Cállate! Lo haría si pudiera pero te recuerdo que soy parte de ti. NO sabes la ilusión que me hace eso. –exclamo sarcástico-Estate atento creo que te toca. No antes va ella, lo hará genial. ¿Y aun te preguntas por qué haces lo que ella te pida? ¿Qué hace tan cerca de Gabriel?-Pregunto ignorando a la voz- No lo sé pero mira Steven acaba de caerse de boca.- dijo la voz tratando de distraerlo previendo lo que iba a ocurrir.
Y ocurrió Gabriel beso a Selene y esta le correspondió pasándole los brazos por detrás del cuello. En ese instante nadie lo noto pero la mirada de Eirian se apago, su mirada de un color grisáceo y brillante como una Luna llena paso a convertirse en una mirada glacial y sin vida. Pero nadie lo noto ya que al mismo tiempo la cámara de video estallo en una bola de fuego.
Harry Potter, auror desde hace mas de una década y conocido como el niño que sobrevivió, entro en el mismo instituto en el que había estado Eirian hacia solo unas horas. A su lado se encontraba Ron su mejor amigo desde la infancia.
El lugar había cambiado mucho desde esa mañana. El suelo estaba cubierto de agua e infinidad de agujeros. Algunos aurores aun trabajaban intentando bajar a los Muggles que quedaban en algunos árboles. Harry percibía grandes cantidades de magia pero no del tipo que esperaba, no era magia negra como la que llevaba captando en los incidentes que investigaba desde hacía unos meses.
El pelinegro se agacho en uno de los hoyos que pese a estar rodeado de agua no tenía ni una sola gota en su interior. Ron se puso a su lado e intento tocar el hoyo pero Harry se lo impidió.
- Cuidado están al rojo vivo.- advirtió Harry a su amigo.
- ¿Como lo has sabido?- pregunto Ron posando la mano a escasos centímetros del suelo y notando el calor ascendente.
- Por el agua que hay, todo está lleno salvo estos agujeros.- explico levantándose- Tenemos que ir a hablar con Hopkins esperemos que alguno haya visto algo.- Harry se acerco a otro mago de aspecto cansado con el pelo gris perla.
- Menudo lio, Potter esto me va a llevar todo el día-dijo el mago a modo de saludo.
- ¿Tienes algún recuerdo para nosotros?- pregunto Ron sin prestar atención a las quejas del otro.
- Si pero ha sido difícil todos los presentes han sido desmemorizados por alguien antes que yo no recuerdan nada de las últimas 24 horas salvo claro está el que he encontrado yo- dijo Hopkins triunfante enseñándoles una botellita que contenía un liquido plateado- Pertenecía a un joven llamado Ariel o algo por el estilo.
- Gracias Hopkins- dijo Harry cogiendo el frasco y alejándose de él, Ron tras comprobar una cosa le siguió. Ambos se desaparecieron y aparecieron a la entrada del Ministerio de Magia.- Crees que serán mortifagos como la vez anterior- pregunto Harry mientras entraba en el ministerio.
- No lo creo le he preguntado a Hopkins si había algún muerto y no lo ha habido eso no es propio de mortifagos.- Contesto Ron.
- Ha desaparecido alguna persona.- pregunto Harry.
- Solo una, pero no sabemos si fue durante el ataque según lo que han podido encontrar no iba a estar con el resto de alumnos hoy.- respondió Ron entrando en el ascensor y pulsando la planta de su departamento.
- Creo que tienes razón no han sido mortifagos la magia que capte no era oscura ni nada por el estilo es más me recordó a la magia que hizo Rose y Lily la primera vez que manifestaron sus poderes.- explico Harry saliendo del ascensor que se había detenido en su planta con una sacudida.- No vienes- pregunto cuando vio que Ron seguía en el ascensor.
- Voy a hacer una visita interdepartamental.- dijo el pelirrojo sonriendo mientras el ascensor se cerraba y volvía a irse. A Harry solo le dio tiempo a despedirse.
Harry entro en su despacho y cerró la puerta. Se saco el frasco de la túnica de viaje mientras hacía aparecer un pensadero en su mesa. Vio como el recuerdo que no era ni liquido ni gas se deslizaba por la enorme vasija acomodándose antes de asentarse. Tras unos minutos Harry acerco su cara al pensadero hasta desaparecer en él.
Ahora Harry se encontraba en el mismo patio que acababa de dejar con la excepción que este aun está en perfectas condiciones. Mira en todas direcciones hasta que vio la cámara de video estallar y se centro en eso después vio como uno de los chicos que estaban apoyados contra un muro se enderezo y comenzó a andar con paso decidido hacia la entrada.
Cuando uno de los profesores se dio cuenta y fue a detenerle salió volando estrellándose contra un árbol. Segundos más tardes todo el que estaba alrededor del chico estaban inconscientes a decenas de metros del suelo. Harry se fijo en ese momento en los pies del muchacho. Cada vez que pisaba el suelo se formaba alrededor de sus zapatillas una gran capa de hielo y al levantarlos se veía el suelo fundido como si hubieran elevado la temperatura de ese punto hasta lo insoportable mientras que a su alrededor bajaba hasta la congelación. Eso explicaba los agujeros y el agua.
Entonces para su asombro el chico comenzó a brillar como si también estuviese ardiendo y un segundo más tarde estaba cubierto por una armadura negra, a Harry le recordó una película que vio con Ginny hacía muchos años pero no logro recordarla. La armadura aun estaba caliente ya que despedía aire caliente haciendo ondular el aire que se volvió más denso y oscuro hasta transformarse en una capa del mismo color. En ese momento el chico se detuvo y miro hacia atrás, Harry pudo ver que la máscara tenía detalles en color rojo fuego como los ojos y ciertos adornos aunque más bien podrían ser defensas del propio casco.
El muchacho se cubrió con la capa dejando ver unos resplandecientes ojos en medio de la oscuridad. Harry vio como desaparecía meditando el significado de esto.
- Lo que nos faltaba por si no teníamos suficiente con los mortifagos ahora nos sale esto- espeto Ron al lado de Harry haciendo que este diera un bote.
- No me pegues estos sustos Ron, veo que Hermione estaba ocupada.- dijo Harry agarrándose el pecho.
- En realidad no estaba.- contesto Ron centrándose en el recuerdo- ¿Qué crees que era? ¿Algún mago disfrazado para divertirse?
- Lo dudo ya te lo dije antes la magia que note me recordaba a la espontanea que hacen los niños.- dijo Harry.
- No me dirás que es un mago que no sabe controlarse.
- En realidad pienso que no lo sabe.
- Dirás que no lo sabía por lo que he visto se las ha arreglado muy bien para ser la primera vez que hace magia. Además le has visto no será más joven que nosotros.
- Quién sabe a lo mejor sus padres creían que era un squib y lo abandonaron sin decírselo y hoy simplemente han estallado sus poderes. Recuerdas a la hermana de Dumbledore.
- Da igual lo que sea hay que encontrarlo es peligroso- dijo Ron saliendo del pensamiento un instante después Harry también había salido.
- Voy a informar a Kingsley de lo que ha pasado en la universidad Muggle.
- Te espero en casa recuerda que hoy venias a cenar tú y Ginny.
- Lo sé iremos sobre las siete.- dijo el jefe de aurores desapareciendo por la puerta.
Eirian ya no existía al menos no el Eirian que conocían sus padres, sus amigos, el Eirian que conocía Selene había sido borrado de la existencia. Ahora Ripper había asumido el mando. Atravesó las puertas automáticas del aeropuerto dirigiéndose a la zona de embarque.
Las cámaras de seguridad no tardaron en captarle al igual que toda la seguridad del aeropuerto. Una persona que va tapada de pies a cabeza suele llamar la atención aunque no más que la que habría llamada si hubiera entrado sin la capa.
Ripper se acerco a puesto de seguridad dispuesto a pasarlo sin contemplaciones. Un hombre corpulento que prácticamente le doblaba en tamaño se interpuso impidiéndole el paso.
- Lo siento pero tendrás que quitarte la capucha si quieres pasar.- dijo con educación y autoridad el hombre.
- No va a ser posible- dijo Ripper con una voz metálica y ahogada como si llegase desde muy lejos pero se debía a las interferencias del sistema de altavoces del casco. Esa voz estremeció al guardia pero se mantuvo impertérrito en su puesto.- Veo que no se va a apartar y yo voy a pasar este usted delante o no.
- Tranquilícese o tendrá problemas- exclamo el guardia levantando el tono y llevando su mano instintivamente a la pistola que pendía de su costado.
- Se equivoca usted es el que acaba de encontrarse con un problema.- dijo Ripper.
Lo último que vio el guardia fue el brazo del encapuchado dirigiéndose a su garganta. Después todo se volvió oscuro.
Harry y Ginny acababan de llegar a la casa de Ron y Hermione cuando apareció un patronus en forma de jabalí. Acto seguido los dos aurores se disculparon con sus respectivas esposas y se desaparecieron. Llegaron tres horas más tardes totalmente agotados.
- ¿Qué ha pasado?- pregunto Hermione.
- Han atacado el aeropuerto aprecia que hubiera caído una bomba es milagroso que no hubiera muertos.- contesto Harry sentándose al lado de Ginny y cogiéndola de la cintura.
- Más de tres mil herido, los hospitales Muggles no daban a vasto.- continuo Ron sentándose en su sillón favorito, Hermione se sentó en el reposa manos.
- Están muy grave- pregunto Ginny.
- No el más grave ha sido un guardia de seguridad, tenía la tráquea rota por tres sitios y hubo que llevarlo con urgencia a San Mungo.- respondió su hermano.
- Han sido los mortifagos- pregunto Hermione atemorizada.
- No, no es su estilo. Harry cree que ha sido el mismo que ha atacado a unos estudiantes en una universidad.- dijo Ron para tranquilizar a su esposa.
- Tiene sentido ha descubierto sus poderes, se ha asustado y quiere huir.- dijo Harry como si todo encajase perfectamente.
- Solo espero que no te equivoques- dijo Ron- ¿Se ha estropeado la cena o aun podemos comer?- pregunto Ron a Hermione al tiempo que su estomago rugía. Todos se rieron.
Muy lejos de allí en pleno bosque se hallaba uno de los tantos mortifagos que aun habían sueltos por el mundo. Hablaba atropelladamente con otro hombre que no paraba de mirar de un lado para otro. Al acabar el mortifago le lanzo una bolsa llena de galeones al otro hombre mientras desaparecía. El hombre tras contar su dinero también desapareció.
Ninguno se había percatado de la presencia de otra figura muy cerca de ellos. Cuando todo estuvo en calma Ripper salió de entres las sombras donde se había ocultado al ver aparecer al mortifago. Lo había escuchado todo y no le agradaba lo más mínimo pero al menos tenía información importante y necesaria como la existencia de otros como él. Y de lugares que podría ir para aprender más pero tendría que ir con cuidado después de lo que había hecho no durarían en matarlo y en cuanto se le relacionase con esos hombres encapuchados lo tendría peor y él lo sabía, no había nada bueno en esos hombre y lo supo a primera vista.
Iba a ser complicado pero ya había demostrado que no tenía sentido mostrar ninguna clase de aprecio a nadie porque podía valerse por sí mismo no necesitaba ni quería a nadie a su lado. Selene lo había demostrado nadie es de fiar salvo uno mismo. Con ese pensamiento en la cabeza se alejo de allí para salir de Hyde Park sin que nadie le viese.
Se interno en las calles londinenses cubiertas de niebla echándose la capucha por encima del rostro desapareciendo en la noche tan rápidamente como había desaparecido Eirian de su mente. Pronto le conocerían por su verdadero nombre ya se encargaría él de darlo a conocer. Primera parada Scotland Yard.
