Solo tu.
Bleach le pertence a Tite kubo, maldito, me hace sufrir!.
Bueno este es un fic light, pero es le primero y quería escribir algo rápido.
-RUKIA
Abro los ojos y me doy cuenta que todo a sido un sueño. Suspiro con amargura, por un momento la esperanza de que fuese real me invadió.
No quiero pensar en ello, terminare llorando algo que no e hecho desde hace tiempo, y mi orgullo no me lo permitiría. No soy débil.
-Kuchiki-dono, su baño esta listo.
Oigo a la criada al otro lado de la puerta y luego sus pasos alejándose.
Salgo de la mansión y comino a mi escuadrón. Se que ahora que soy teniente tengo mas responsabilidades, y por ello no puedo llegar tarde. Mi Ni-sama se encargo de dejármelo bien claro cuando acepte este puesto.
-un Kuchiki jamás evade sus responsabilidades, jamás se muestra débil ,si vas a tomar un rango como ese… -se levanto de la mesa. –no me hagas avergonzarme de ti.
No, no quiero que mi Ni-sama se avergüence de mi, por eso siempre soy la primera en llegar y la ultima en irme, quiero que ahora queme e vuelto mas fuerte este orgulloso.
Sin darme cuenta, ya estoy en las puertas del escuadrón, pero no hay nadie.
-Kuchiki-dono, hay reunión de capitanes y nos han dado el dia libre.
Oigo a uno de mis subordinados a mis espaldas.
-¡Kia-chan! –o no esa es la teniente Matsumoto, seguro quiere que valla a beber otra vez con ella. No quiero recordar la ultima vez que acepte, termine cargándola a su casa y las vergüenzas que pase cuando se ponía a gritar en medio de la calle. Me giro y le sonrió para luego desaparecer con el shumpo. Igual mañana ni se acordara.
Mientras camino por las calles, se me vienen vagos recuerdos de cuando Renji y yo éramos niños.
-Rukia, que si nos robamos esos panes nos perseguirá el panadero.-me detuvo Renji en un callejón. En ese tiempo no tenia tantos tatuajes y era mas lindo.
-pero tenemos hambre, y no creo que le moleste si tomamos unos cuantos.
Sin darle tiempo a contestarme. Salí corriendo y jale una bolsa con pan, claro que el hombre me persiguió, pero tanto tiempo robando me hizo ser mas rápida, corrí y podía oír las voces del panadero y de Renji siguiéndome.
Sonreí ante ese recuerdo, cuando llegamos Renji me grito hasta que sus pulmones casi se le salen, claro que por lo menos comimos algo.
Mis pies me llevaron a una colina. La misma en la que me despedí de a Ichigo, me llene de nostalgia al recordarlo. No quería hacerlo, estaba tratando de no pensar en el, pero al estar aquí arriba, me hace recordarlo.
Su sonrisa cuando me rescato, cada vez que me salvaba ponía esa estúpida sonrisa, bueno claro que si estaba herida ponía esa estúpida mirada de borrego drogado, odio esa mirada en el, lo hace ver tan…tan débil.
Me siento en el pasto, me quito a Sode no Shirayuki, por un momento quiero olvidarme de todo. Dejo de poner atención a los reiatsus, no creo que haya un ataque ahora, y si lo fuera igual me enteraria. Respiro hondo, cierro los ojos y me dejo llevar, los recuerdos se aglomeran mi cabeza.
-Rukia… -me miras con sorpresa y alegría, casi puedo ver tu sonrisa.
-idiota, vamos. –te agarro de la camisa y te saco del salón, veo como Renji, Matsumoto y los demás se agrupan.
Ese dia estaba temblando del miedo a verte, no sabia que decirte, y al verte haci…tan vulnerable y débil, hice lo que mejor sabia. Presionarte para que vuelvas a ser tu.
-eres un idiota Ichigo. –susurro con los ojos aun cerrados.
-acabo de llegar y haci me recives, Kuchiki-dono.
Esa voz.
-¡Ichigo! –estas parado frente a mi, sonriendo como imbécil, traes puesto el uniforme de shinigami, y tu zampakutou. Me levanto y oigo tu risa, al verme levantarme tan presurosamente, me sonrojo levemente pero lo disimulo, volteando la cabeza.
-un ´hola ichigo, amigo mío, que te trae por aca´ -me arremedas de la peor forma.
-¿Qué haces muerto tan pronto, idiota? –te miro retadora, no quiero hacerme ver débil frente a ti.
-no estoy muerto, y de igual forma, quiero descansar. –te tiras en el pasto. –la reunión con los capitanes a sido exhausta.
así que era por eso.
-veo que ahora eres teniente, me sorprende que l pijo de Byakuya te deje serlo.
Me siento a tu lado. –Ni-sama, acepto por un acuerdo.
-¿Qué acuerdo? –te levantas rápidamente.
-casarme.
-¡¿Cómo?
-si pero no te preocupes, no por ahora, me dio 10 años para encontrar al mejor postor.
-psche… no me estaba preocupando. –te pasas una mano por el rebelde cabello. –pero Rukia…
-¿mmm?.
-no tienes por que buscar mas.
Siento tu mano en mi cintura, y me sonrojo violentamente. –Ichigo… -me miras directamente a los ojos. Dios no sabia que tus ojos fuesen tan brillantes. No me puedo mover, no me quiero mover. Desesperado cierras el espacio que había entre nuestros labios. Tus labios son tan suaves. Me siento apenada, al saber que no tengo ni pizca de idea de cómo besar. Pero siento que te mueves y te sigo el ritmo, pronto abres mis labios y tu lengua entra en mi boca sin recato, pero lo peor de todo, es que comienzo a acalorarme, y mi corazón galopa dentro de mi pecho, casi estoy segura que puedes oírlo, así como yo oigo el tuyo. Es algo nuevo para mi, pero creo que estoy aprendiendo como lo haces, y me muevo a tu ritmo. Siento mis pulmones rogar por aire, y se que tu estas en las mismas condiciones, pero aun así, no me sueltas, te reúsas a soltar mi cintura y a detenerte.
Con mil esfuerzos me alejo de ti, para tomar aire, tus mejillas están adornadas por un lindo carmín que te hace ver adorable, no te avergüenzas y me miras a los ojos con determinación.
-Rukia, esto no lo vas a oír dos veces…yo… este tiempo sin ti, se me ha hecho largo y tu…
Te beso y no te dejo hablar, pero es que no me interesa oír tus estúpidas declaraciones, con el beso me basta. –deja de decir chorradas, este solo es tu bienvenida.
-jajá… -sonríes y me tomas por la cintura. –tendré que irme mas seguido. –me dices seductor.
-mientas no sea muy lejos.
Por fin después de tanto vuelvo a sentirme completa.
