"¿Estas seguro de lo que estas haciendo?"
"Claro que si! Después de todo le hice una promesa."
"Lo sé, pero..¿una promesa es más importante que tu propia felicidad?"
"No te preocupes, todo estará bien, ella es dulce, tierna y una gran mujer, Estoy seguro que esta es la desición correcta."

"Gran error."

La paz nuevamente gobernaba en Konoha, todos habían vuelto a la aldea incluso aquel hombre que por motivos de venganza se había ido por aproximadamente 3 años, todo estaba normal, todo estaba en armonia, pero tambien…toda la gente corría el rumor de la buena noticia, claro esta que… solo para algunos lo era.

"¿supiste de la ultima noticia?"
"¿lo de la señorita Hyuga?"
"Así es! ¿Quién iba a imaginar que todo iba a suceder tan rapido?"
"Oh! Todavía recuerdo cuando era tan solo una niña..¡y su pretendiente!"
"Uzumaki Naruto"
"Quien iba a pensar que ese chico iba a terminar con alguien tan dulce como ella."

Así es, toda la gente comentaba sobre el nuevo lazo entre Naruto y Hinata, después de la guerra y el desastre que les gobernaba, Naruto dio a conocer que iba a corresponder los sentimientos de aquella joven, la noticia se distrubuyo rapidamente por todos los sectores de la aldea, reciviendo las felicitaciones de cada uno de ellos, incluso de los familiares cercanos a Hinata.

Pero..por otra parte de la aldea las cosas no andaban del todo bien.

—Lo lamento. —Cerca de un parque, sentado en una banca como si nada, viendo a cada familia pasar delante de sus ojos se encontraba el chico del cual todos hablaban antes de la declaración del ojiceleste.

"Ese chico…"

"Así es, él es Uchiha Sasuke."

"¿Ha vuelto a la aldea para quedarse?"

"Sí…la Hokage accedió a que volviera"

"¿sabes si está soltero?"

"Aún no lo sé."

"¿Y esa chica?"

"Ella es Sakura Haruno, una de las ninjas médico que trabajo con la Hokage"

"¿Es su novia?"

"Al parecer…"

"¡Dios que envidia!"

—Sasuke-kun…—La chica de pelo rosado, Sakura Haruno, se encontraba sentada a un lado del chico azabache, quien después de escuchar aquella confesión de amor por de parte de la chica, no tuvo opción más que rechazar, no estaba interesado en ella ni en nadie, por el momento.

—Podemos quedar como amigos…—una sonrisa se le había formado en sus labios, después de varios minutos estando allí era la primera sonrisa verdadera y sincera que se asomaba en sus labios, por otra parte el azabache resoplaba y se acomodaba en aquella banca tan incomoda a su parecer.

—Me parece bien…—miro a la chica quien ya había estirado su mano para llegar a un acuerdo entre ambos, este acepto, era mejor tenerla como amiga que como pareja, no se veía él con alguien como ella, tal vez no le caia del todo bien pero podía soportarla como compañera o amiga.

Ambos se tomaron de la mano llegando a tal acuerdo, la pelirrosa por su parte le demostraba una gran sonrisa, en cambio el azabache estaba con su mirada neutral. —En fin... ¿supiste la noticia sobre Naruto y Hinata? —Sakura fue la primera en tomar la iniciativa de la conversación luego de aquellos segundos en los cuales habían llegado a un trato.

—Me había comentado algo de eso, se veía bastante feliz. —Muy pocas veces se interesaba en la vida de los demás, pero con el Uzumaki era distinto, no era que se centraba a fondo en su vida privada, pero se podía decir que ambos habían formado un vínculo un tanto especial luego de lo sucedido, sí, le había sorprendido bastante la noticia pero no le quedaba otra que aceptarlo, aunque a veces sentía que eso no era realmente lo que quería él.

—Lo sé…al parecer van a comenzar a vivir juntos. —Sakura iba a continuar hablando del tema pero fue interrumpida cuando un miembro del anbu se colocó frente a ellos.

—"Sakura, Hokage-sama, te necesita en su oficina." —La chica asintió ante la petición y luego de los segundos el anbu desapareció. —Lo siento, Sasuke debo irme…—le dedico una sonrisa antes de pararse y despedirse de él. —Nos vemos pronto. —menciono antes de irse lo más rápido posible del lugar, no estaba triste, pero tampoco contenta, pero si estaba conformo de cómo había terminado todo.

Por otra parte, el Uchiha solo soltó un suspiro al momento de despedirse, volteo en dirección contraria a la de la chica y se dirigió a paso lento a cierto departamento, iba a aclarar algunas cosas y a confirmar otras. Mientras iba caminando uno que otro comentario se veía entre las chicas, siempre era lo mismo, atraía bastante las miradas de las chicas pero a él eso no le importaba, claro, también atraía miradas tanto positivas como negativas e incluso uno que otro comentario que no le favorecía del todo.

Ya estaba cerca, solo unas pocas cuadras más y llegaría a su destino.

Estando fuera ya del departamento pudo ver como la puerta estaba a medio cerrar y un gran escándalo se escuchaba dentro, abrió un poco la puerta para ver qué era lo que sucedía.

— ¡Toda la ropa tiene que ir en esa caja!

—¡¿Qué se supone que haga con estos mangas?!

—¡¿Dónde coloco las raciones de Ramen?!

—¿Alguien ha visto el Gama-chan..?

—¡Oh! ¡Sasuke!

—¡Sasuke!

—¡Sasuke!

Mal momento para llegar, aproximadamente habían más de 5 clones en toda la habitación y todos de ellos hablaban a la vez, repitiendo una y otra vez la palabra "Sasuke" —¿Podría hablar con solamente un Naruto? —dijo de manera sería viendo a cada uno de ellos los cuales fueron desapareciendo poco a poco.

—Lo siento, estaba ordenando para trasladarme haha! —llevo una de sus manos detrás de su nuca para luego dedicarle una de aquellas sonrisas que siempre tenía para entregar, esa persona, era nada más que Uzumaki Naruto, el chico del cual todo Konoha estaba hablando en aquel momento.

—Así que…es verdad, vas a mudarte con ella. —cuestiono mientras miraba el alrededor, claramente el azabache aún seguía muy confundido con la "repentina" decisión del rubio, aunque de alguna manera no se sorprendía ya que él era algo acelerado con las cosas.

—¡Si! Ella ya está preparando el lugar en estos momentos, solo me falta a mi llevar lo poco y nada. —observo detenidamente al azabache quien estaba a poca distancia de él por lo cual le dedico una de sus sonrisas, después de todo el esfuerzo que hizo de traerlo de regreso, todo estaba marchando a la perfección, incluso el hecho de irse a vivir con Hinata, la cual fue una de las decisiones más difíciles que había tomado hasta ahora.

—Sabes que puede cuidarse sola. —Y allí estaba, ese comentario que era evidente que tendría que aparecer en algún momento, el Uchiha seguía con esa mirada neutral, el sabía el porqué estaba haciendo esto, él verdadero porqué había tomado esa decisión tan rápida.

—Se lo prometí... —Susurro, si bien estaba confundido al inicio pero luego las cosas se fueron dando con el tiempo, Neji un gran amigo de él le había pedido que cuidara de Hinata, después de su muerte muchas cosas habían cambiado, pero aquella promesa tenía que mantenerla firme, pero…esa no era la única razón, había otra razón por la cual él había tomado aquella decisión tan apresurada, algo por lo cual sabía que no iba a ser correspondido, el miedo, miedo a no ser correspondido, temor. Temor a perder lo más querido.

—Está bien, es tu decisión después de todo. —La esperanza de que este le hiciera entrar en razón, que le insistiera hasta llegar al punto de no dejarlo ir, esa esperanza, había desaparecido, tal vez no del toda, pero la mitad ya estaba muerta, se incorporó a acomodar la última caja que tenía dejándola encima de otra al centro de toda la habitación para así terminar yendo a su cama y sentándose en esta, estaba agotado sin duda, pero ese solo era un pequeño comienzo para todo lo que se venía por delante, miro al chico de cabello negro quien aún seguía parado indico con suaves palmadas en la cama para que se sentará al lado, lo cual el azabache no dudo e hizo lo que le habían ofrecido.

—Hinata-chan es una buena mujer.

—Lo es.

—Es amable.

—Lo sé.

—Tambien cariñosa.

—Tal vez.

Silencio, era lo que reinaba ahora en la habitación.

—Sasuke tengo que.- —Fue interrumpido de la nada por el azabache.

—Sakura se me confesó esta mañana.

Por un momento sintió como más de un trillón de Kunai's le atravesaban el cuerpo entero, su cuerpo no solo había sentido tal dolor si no sintió frio en su columna vertebral haciendo que este se estremeciera por completo.

—Ella…Ella siempre sintió cosas hacía ti y lo sabías ¿verdad?

—Así es.

—Felicidades.

—¿Felicidades? Naruto, yo la rechace.

Por una parte, sentía que su cuerpo iba a estallar de la felicidad, pero por otra parte sentía algo de lastima por Sakura ya que ella siempre sintió algo por Sasuke, desde que eran pequeños que se sintió atraída hacía él.

—Ya veo..

—Ibas a decir algo antes.

—¿Yo? —Se señaló con uno de sus dedos.

—Aparte de ti, no sé quién más puede estar con nosotros.

Se quedó inmóvil, estaba nervioso, podía asegurar que el color carmesí estaba ya implantado en su rostro tenía que inventar alguna escusa y rápido.

—Verás..

—¿y bien?

—Ah…¡Te invito a comer Ramen!

—¿Ramen?

—Si ya sabes, para celebrar la unión con Hinata que dices.

—Ya veo…me parece bien.

Si, justo en el momento que no podía encontrar a Gama-Chan se le ocurre invitarlo a comer Ramen, así se hace, bien, todo era para salir de un problema después de todo.

—Bien, entonces te veré mañana ya es tarde y aún tienes trabajo. —menciono como último el azabache para pararse de donde estaba sentado y mirar a su alrededor, diviso un mueble en cual no se encontraba vacío del todo, encima de este había una foto, una foto del grupo 7 cuando recién comenzaban sus clases de ninja, internamente sonrió al saber que aún la conservaba.

—Si, ¿te parece si nos juntamos en tu casa? Ya sabes aún faltan muchas cosas por hacer tras mi mudanza y bueno. Un descanso no vendría mal-ttebayo.

—Bien, pero no tardes, si no me iré solo.

Una sonrisa apareció en los labios del Rubio, el cual no dudo en responderle de inmediato.

—Allí estaré, es una promesa.

Luego de eso noto como el azabache se dirigía a la salida, la sonrisa que tenía poco a poco iba desapareciendo, pero algo hizo que esa sonrisa se transformara en un signo de sorpresa. Sasuke se había detenido.

—Naruto. —hubo una pausa de unos cuentos minutos lo cual fue lo suficiente como para poner nervioso al rubio.

—La promesa fue que la cuides, no que solo busques su felicidad, porque tú también tienes derecho a serlo.

Y con eso se despido, levanto una mano y emprendió camino, cerrando su puerta y dejándolo en un estado de "Shock" antes sus palabras, era cierto, buscaba su felicidad, no quería verla triste, porqué si lo estaba no la estaría cuidando del todo, al contrario solo la haría sufrir, pero…

"Tú también tienes derecho a serlo"

—Mi felicidad…—se encamino hasta la puerta a paso lento, al momento de llegar se apoyó en ella y sonrió, no era una sonrisa alegre, era una sonrisa con muchos sentimientos mezclados pero entre ellos el que más resaltaba era la tristeza.

—Mi felicidad eres tú, Sasuke…