Espero que les guste este fic, es el primero que escribo de MLB, no sean muy duros con él, es simplemente algo que se me paso por la mente. =P
Bueno ojala y les guste
Ladybug ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Thomas Astru =)
Para no confundirlos aclarare algunas cosas:
-esto significa que hablan los personajes-
Era una tranquila mañana en la ciudad del amor, bueno al menos lo era hasta que...
- ¡Tikki porque no me levantaste más temprano!- gritaba una chica de cabello azabache mientras corría a toda velocidad hacia su escuela.
- Eso intente Marinette, pero por más que te grite e intente sacudirte tu seguías murmurando entre sueños "adrien, oh adrien, eres tan guapo..."
- ¡No es cierto! no quiero decir que él no sea guapo, lo que digo es que yo no hablo dormida, es decir no es que pueda decirle eso de frente, no es que no me gustaría yo...- decía la chica totalmente ruborizada, mientras lograba divisar su destino, cuando de repente sintió como su cuerpo chocaba con uno más grande, ya que al ir distraída no prestaba atención en el camino.
- Auch, que golpe- dijo una voz masculina cerca de la chica
- -Auch, lo siento!, disculpe, de verdad lo siento, es solo que se me hace tarde para llegar al colegio y yo no iba viendo por donde...- trataba de disculparse la joven mientras se levantaba rápidamente
- Marinette, eres tú?-al escuchar su nombre, la joven presto mayor atención al chico que tenía enfrente de ella, se trataba de un joven de tez clara, cabello rubio, ojos azules y a como la miraba, contaba con una sonrisa encantadora, en si era un chico bastante apuesto, un año o dos quizás mayor que ella.
- Disculpa, pero...te conozco?- pregunto la azabache, puesto por más que lo miraba no lograba recordarlo, aunque algo en él se le hacía muy familiar.
- Vaya vengo desde América pensando que quizás tendría la suerte de volver a verte, el destino hace que seas la primera persona con la que hablo en este país- (y también la primera que agrede)- pensó divertido el chico- y aun con este encuentro tan "cercano" no me recuerdas, realmente me hieres marinette- dijo esto mientras se levantaba y ponía dramáticamente su mano sobre su corazón.
- Hummm...realmente lo siento pero yo no...-en ese se escuchó el toque de su escuela, mismo que anunciaba el inicio de clases- llego tarde!, lo siento realmente debo irme, disculpa el golpe, Adiós!- sin prestar mayor atención al chico ni mucho menos dejarle decir nada más, salió disparada hacia su escuela.
- Pero, yo, esper...- intento decir el oji- azul mientras veía alejarse a la chica, por lo que, sin pensárselo mucho, empezó a correr por donde ella se había ido.
Ya en las instalaciones del colegio Fraincoise Dupont:
- Tres, dos..- contaba la maestra de la Dupain parada justo al lado de la puerta de la entada al salón- un...-justo en ese momento entro barriéndose una muy acalorada franco- china- Cero, muy bien señorita Dupain creo que se ha salvado por esta vez, pero más le vale ser más puntual, la próxima vez contare más rápido, ahora a su lugar!
Sin decir una palabra más la chica se dirigió hacia su asiento, no sin antes dirigirle una momentánea mirada a su querido Adrien, mismo que ni siquiera se percato de ella ya que se encontraba totalmente ido pensando en quien sabe que
- Y ahora porque llegaste tarde?- le pregunto en un susurro su mejor amiga.
- No es nada solamente me he quedado dormida- eso no era ninguna mentira, aunque no pensaba decirle que su cansancio se debía a que se pasaba gran parte de la noche haciendo recorridos nocturnos para verificar que todo estuviera bien y lo que tenía de descanso se la pasaba pensando en cierto chico rubio que la volvía loca.
- Naaa, tú me mientes!- dijo sarcásticamente la morena; ella pensaba y estaba segura que su mejor amiga debió ser mitad oso en su vida pasada, con ese gracioso pensamiento paso el resto de la mañana.
Lo que nadie sabía es que en el edificio ahora se encontraba merodeando el mismo joven con el que marinette había chocado esa misma mañana.
- Lo siento amiga mía, pero no pienso dejarte escapar así como así, tu y yo tenemos mucho de qué hablar, además de que la última vez que nos vimos quede en deuda contigo así que debo saber cómo te lo voy a compensar- decía para sí el chico mientras sigilosamente se adentraba más en el instituto y sin ser detectado miraba discretamente adentro de cada aula con la esperanza de localizar a la Dupain, aunque no estaba teniendo mucho éxito y por culpa de tener que esconderse cada vez que alguien venia le estaba tomando mucho más tiempo del que pensaba.
Llegada la hora, la alarma que anunciaba uno de los recesos sonó dando como resultado un patio lleno de chicos y chicas que hablaban entre ellos, algunos preguntándose qué comer y otros simplemente sentándose por ahí a descansar.
-haaa pero que día tan aburrido- decía Alya mientras se estiraba perezosamente,-marinette, hablemos de algo divertido, dime cuando te le confesaras a Adrien?!- soltó sin más la morena mientras camina junto a su mejor amiga.
- Alya, habla más bajo por favor!- dijo la azabache mientras ahogaba un grito y con su rostro todo sonrojado miraba a todas partes para verificar que no habían sido escuchadas, dio un fuerte suspiro al comprobar que ese era el caso sin saber que un joven que se encontraba bajo las sombras no solo la había escuchado si no que ahora se mantendría oculto hasta saciar su curiosidad.
- vamos tranquila, nuestras vidas no son tan interesantes como para que alguien esté al pendiente de ellas, ni que fuéramos ladybug
-T-tienes razón, ni que fuésemos ella, jajá- reía nerviosamente marinette mientras una gota de sudor caía por si sien
Avanzaron un poco más hasta quedar sentadas en una banca cerca de donde se encontraba escondido el chico, de lo que ninguno se percato es de una pelirroja que se encontraba escondida en unos arbustos cerca de ellas con una grabadora lista en su mano; Sabrina fue una de las dos persona que escucho mientras la morena hablaba con la azabache y al escuchar que se trataba del querido amor de su gran "amiga" Chloé, pensó que sería buena idea escuchar un poco más, y porque no?, recolectar información que quizás le fuese de ayuda a la rubia.
- Sinceramente ya no sé qué hacer Alya, cada día me gusta mucho mas Adrien, cuando me dirige una mirada, miles de mariposas revolotean en mi estómago y lo único que desearía es poder estar entre sus brazos y no volver a salir de ahí, no sé, son tantas las cosas que siento por el que no sabría cómo describirlas, yo pienso que amor es una palabra que no podría definir lo que siento, sin embargo no existe otra, es decir, yo...haa no sé cómo explicarlo amiga, pero en fin él nunca lo sabrá
- Y porque qué no?!, Marinette tu eres una chica increíble, fuerte, bondadosa, alegre, yo pienso que Adrien o cualquier otro chico caería rendido a tus pies si tu así lo deseas, pero debes hacerle saber a Adrien lo que sientes para que él se dé cuenta ya que parece que es igual de despistado que tu- eso ultimo lo dijo con deje de burla e ironía.
- De verdad crees que él me aceptaría?- dijo muy dudosa
- Claro!, inténtalo y veraz, quizás podrías escribirle una cara, componerle un poema que se yo?, porque eso de las palabras directas no se te da muy bien- agrego riendo la morena.
- LO HARE!- lo decía con gran decisión
- Enserio?- pregunto incrédula Alya
- Claro!, aunque...quizás sea mejor para el próximo año, así tendré más tiempo de pensar bien como hacer las cosas jejeje-
- Ma-ri-nette!- una frustrada chica intento lanzarse sobre su amiga la cual al ver la actitud de esta última salió corriendo del lugar en el acto, pero la morena no pensaba quedarse atrás, ha no, esta se la pagaría, y sin más dos chicas iban riendo y corriendo ante las miradas curiosas de sus compañeros.
- Así que enamorada he?- una sonrisa un tanto rara se dejó ver en los labios del chico de ojos azules.
Mientras tanto con una pelirroja que corría a toda prisa en dirección a su queridísima amiga...
- Chloé, Cholé, tengo grandes noticias!- cuando llego junto a la rubia, la pelirroja se encontraba sin aliento y totalmente sudada.
- Sabrina cuantas veces te he dicho que no me molestes mientas tomo mis cinco minutos de baño de sol?, sabes que tengo una rutina muy estricta que no debe ser alterada de ninguna forma- decía despectivamente la rubia mientras nuevamente alzaba su vista hacia el cielo y cerraba los ojos para, según ella, revitalizar su perfecto rostro.
- Lo siento, Chloé, pero he escuchado a Marinette y a Alya hablando de Adrien y a que no adivinas lo que pude grabar?
- Se trata de mi Adrianikis?, y porque sigues ahí parada sin decir nada!?, rápido, dime que de que tienen que estar hablando esa tonta panera y su amiga de mi novio he?
Sin más, Sabrina comenzó a reproducir para ella la grabación que había obtenido, esa donde la chica franco-china, confesaba sus sentimientos hacia el joven que tanto la había cautivado.
-Pero como se atreve?!- bufo molesta la rubia- bueno ahora que lo pienso por esta vez, que tal si somos buenas niñas y le damos una mano a nuestra querida marinette?- mientras decía esto una sonrisa malévola se formó en su rostro.
Ya en aula se encontraba todos los jóvenes en su asientos platicando entre ellos esperando a que su maestra ingresara, todos menos el ya tan mencionado Adrien Agreste, mismo que aún se encontraba por las nubes.
*Rayos realmente me gustaría que justo ahora apareciera un akuma, así podría ver, escuchar y oír a mi adorada ladybug, como la amo, de solo pensar en ella, en su fuerza, en su sonrisa, en su gran valentía...haa como me gustaría tenerla entre mis brazos, pero ella parece que cada vez se aleja más de mí, porque, porque ladybug no me haces caso?*
- Hey Bro Te encuentras bien?, de repente se te nota algo deprimido- pregunto preocupado Nino a su amigo
- No es nada amigo, solo estaba pensando en algunas cosas, tu sabes, mi padre y cosas del trabajo, nada de qué preocupar...
Estando a mitad de frase el rubio se vio interrumpido cuando una voz femenina comenzó a llamar la atención de todos por el auto parlante de la escuela.
- Atención a todos los chicos del honorable colegio Fraincoise Dupont...
- Esa es Chloé?- pregunto Alya a su amiga.
- Eso parce, que se traerá entre manos ahora?
En el auto parlante:
- el día de hoy tenemos un mensaje muy especial de una tont, ejem, una chica muy enamorada, solo quisimos darle una ayudadita para hacer su amor realidad, por favor escuchen con atención su dulce declaración- en ese momento comenzó a sonar otra voz, una muy conocida por varios de las chicos de la institución.
"...- Sinceramente ya no sé qué hacer Alya, cada día me gusta mucho mas Adrien, cuando me dirige una mirada, miles de mariposas revolotean en mi estómago y lo único que desearía es poder estar entre sus brazos y no volver a salir de ahí, no sé, son tantas las cosas que siento por él que no sabría cómo describirlas, yo pienso que amor es una palabra que no podría definir lo que siento, sin embargo no existe otra, es decir, yo..."
Ambas chicas escuchaban horrorizadas, la voz de la azabache, misma que no daba lugar a dudas de a quien pertenecía, razón que por un largo momento se dio un gran silencio en el lugar, la azabache solo quería salir de ahí, no solamente toda la escuela había escuchado toda su confesión (además del chico con el que tropezó por la mañana, ya que aún espera poder hablar con ella), si no que sobretodo ¡EL!, él Había escuchado hasta la última, palabra; sin dar tiempo a que nadie reaccionara, la azabache se dirigió corriendo hacia la puerta aun conteniendo el llanto puesto que no quería avergonzarse más a sí misma frente a los demás, pero esta fue interceptada por la llegada de cierta rubia molesta, la cual ahora le obstruía el paso para salir de ahí.
-Pero querida marinette, a dónde vas? Aun no has escuchado la parte más importante de todo esto, después de todo el empeño que le pusiste para planear todo esto aun asi no quieres escuchar la respuesta de Adrien?
Marinette se encontraba totalmente en blanco, su cuerpo no reaccionaba no podida hablar, no se podía mover y tal parece que lo mismo lo pasaba a todos los demás ya que nadie decía o hacia algo, o así era hasta que...
- Marinette, yo...-decía poco audible un rubio hacia la chica que le daba la espalda, este último al escuchar las palabras de la rubia realmente creyó que todo lo había planeado la azabache ya que sin lugar a dudas era su voz así que tenía que responder, no quería tener ningún malentendido con su amiga- De verdad lo siento pero yo, a mi... a mí me gusta otra persona.. haa pero tú eres muy importante para mí -¿lo era?, esa pregunta cruzo su mente por un rápido segundo- tu eres mi primera amiga aquí en el colegio y me gustaría mucho que eso siguiera así, que tal si olvidamos todo esto y seguimos como si nunca hubiese ocurrido que dices he?..
El chico decía esto mientras se acercaba a la chica pero al estar a un paso de ella una voz masculina, dio un fuerte grito que sorprendió a todos
- No la toques!- todos dirigieron su vista hacia el apuesto rubio de ojos azules, mismo que veía con enojo y rabia lo ocurrido, pero tal grito no solo llamo la atención de todos si no que logro sacar a la azabache de su trance para salir corriendo del lugar sin mirar atrás, ni a nadie.
-Marinette, espera!-volvió a gritar el desconocido- rayos!
- Tu eres un idiota que no la mereces y te aseguro que te hare pagar por tu gran error, a ti y todos aquellos que le hicieron daño en este día- dijo dirigiéndoles por igual una mirada a Adrien y Chloé- después de esto se fue tras la chica dejando a todos nuevamente mudos, en especial a un rubio de ojo verde que aún no comprendía nada de lo que había pasado- pero que sentía una extraña opresión en el pecho por la presencia del desconocido que ahora corría tras las chica.
Continuara...
Y bueno hasta aquí el primer capítulo, espero y les esté gustando, no tengo ni idea de que seguirá o hacia a donde va esto pero pues a ver qué pasa jajá
Si no les gusta por favor díganme para no seguir con el mismo, por el momento me despido
¡ARIGATO!
