Ellen Smith

Ellen Smith miró el cargador de su arma. 12 balas, le costaría bastante salir de aquella mansión infestada de virus, como mucho atravesaría un par de salas más…
Respiró profundamente y volvió a meter el cargador en la pequeña pistola de calibre 9 y dio un firme paso hacia la siguiente puerta, de todos modos, no podría encontrar algo mucho peor a lo que acababa de abatir. Nada más cruzarla apuntó firmemente a la criatura que la esperaba hambrienta y apretó el gatillo antes incluso de que le diese tiempo a parpadear, pero la criatura no cayó. Ellen no daba crédito a lo que veía. Normalmente un infectado caía desplomado por un golpe directo a la cabeza, y ese no lo había hecho.
De repente, un humo verdoso comenzó a salir del monstruo y su piel comenzó a cambiar a un color carmesí. Lo reconoció enseguida. El proceso V-Act estaba comenzando. Dentro de nada todos se convertirían en Crimson Heads.
No lo dudó ni un segundo, echó a correr rápidamente pasando por el lado de aquel engendro deforme y se acercó a la puerta que llevaba hacia la biblioteca… pero estaba atascada.
Ellen lanzó un grito de rabia y disparó contra la cerradura, que saltó por los aires, abrió la puerta y de repente sintió un horrible dolor en el brazo. Aquella criatura la había mordido. Se zafó del ser que antes había sido humanos y le disparó todas y cada una de las balas que le quedaban. Finalmente la criatura cayó muerta.
Ellen entró y atrancó la puerta con una silla. Se alejó lentamente hasta que oyó un goteo. Pensó que estaba acabada, que esas cosas estaban allí, y, abatida por el miedo, soltó su arma. Pero hizo un ruido extraño, como si hubiese caído en un charco de agua. Dirigió la vista al suelo y vio sangre, su sangre, la que estaba brotando de la herida que segundos antes le había hecho el Crimson Head. Su bata de laboratorio estaba cubierta del mismo fluido rojo, al igual que ella. Se apoyó cuidadosamente en la pared y se dejó caer lentamente hasta el frío suelo. Depende del organismo, el virus variaba de tardanza en transformar un ser vivo en un infectado. Todos los empleados que trabajaban en su sector habían sido sometidos a algunas pruebas dedicadas a comprobar cuanto tiempo tardarían en convertirse, debido a que trabajaban en contacto directo con el virus. Sus resultados no fueron muy preocupantes en aquel entonces, pero ahora… 5 minutos era demasiado poco. Por un instante, pensó en los ataques caníbales que habían tenido lugar durante toda la semana. Mientras comprobaban la destreza de los perros infectados, el resto se escapó matando a los guardas y a los científicos de la zona, y saliendo así de la mansión.
Pero ya que más daba, ella iba a morir y eso era lo único en lo que podía pensar ahora. ¿Dolería o tan solo sería como si se quedase dormida? ¿Después de la transformación sería consciente de sus actos? Ni idea.
Maldijo entre murmullos el día en que se unió a aquella compañía, el día en que vendió su alma a aquellas horribles personas. Maldijo a la Corporación Umbrella.

Y de repente, todo se acabó.


Holaaaa! Me llamo VioletStreat y esta es una historia que hice hace tiempo. Para los que no sepais quen es Ellen Smith, os diré que es la cientifica sexy que rechazó a Wesker en el libro de S. La Conspiración Umbrella.
Quiero que sepais que pretendo escribir mas historias y me gustaría mucho que dejaseis vuestro review.
Nos leemos pronto!