"Año Nuevo"

Tal vez era cierto lo que decían, aunque había pasado toda la vida negándolo, por qué Año Nuevo no podía ser un momento especial? Un momento para cambiar? Un momento por soltar todas las penurias con una mano y aferrarte a la esperanza con la otra?

Había un aire deshinhibido en el ambiente y todo parecía recargado a más no poder, millones de colores que danzaban a mi alrededor, con la misma parsimonia de la gente, de las personas, de los amigos, de los conocidos, alegres, brillantes, burlones y en muchos casos tambaleantez, o tal vez sólo me lo parecía. Tal vez yo también había bebido demasiado.

Jamás pensé que la bebida me pudiese pegar tanto. Vamos, la gente dice que soy una especie de segunda Tsunade, pero no pensé que hasta en eso me le parecería. Hasta el momento había encontrado placer en rechazar cualquier sustancia sospechosa para el organismo y mirar derrumbarse a mis amigos, sostener cabellos y limpiar vómitos, de alguna manera parecía lo más inteligente que podía hacer. Eso era lo que la gente esperaba de mí, cosas inteligentes. Aunque tal vez lo inteligente no era lo más divertido.

Había pensado. Había dicho que sí. Y no se me había ocurrido que las consecuencias serían tan inmediatas. Me sentía en un mundo aparte, sin poder entenderme ni a mí misma, con la cabeza nublada pero feliz, con una sonrisa que no podía quitármela del rostro. Era bueno, no se sentía tan mal después de todo. Comenzaba a ver como a través de un lente desenfocado, en un mundo tambaleante, pero por lo menos no estaba llorando. Dios. Eso sería horrible.

Me deslicé hasta el centro bambaleante de la estancia, sin saber cómo había llegado ahí, si había sido por mis propias piernas o si alguna pareja bailarina me había empujado hacia allí sin querer. Al quedarme quieta me dí cuenta de que casi no podía mantenerme en pie, no sabía si porque en verdad había tomado ya mucho o porque el círculo cada vez más cerrado lleno de gente en movimiento removía mis fibras claustrofóbicas, aquellas que no tenía consciencia que tenía.

La fiesta era animada. Había ido a otras, porsupuesto. Solía ir todos los años, pero creo que jamás me había detenido a observar, nunca había tenido tiempo o había estado tan fuera de mí como para redescubrirlo todo con ojos de niño. La luz era cálida, el ambiente liberal, y por lo poco que se podía ver a través de la ventana, era una noche hermosa de luna creciente. El color intenso de las bambalinas deslumbraban, la música a todo volúmen que anteriormente disfrutaba me estaba entumeciendo los sentidos, aunque después de todo no resultaba tan desagradable, y en el aire había una multitud de fragancias, perfumes frescos, antiguos, clásicos y modernos, mezclados con el repentino olor a cigarrillo que provenía de la esquina de Shikamaru, y el aliento alcohólico de la gente feliz que reía a todo momento. Debía de faltar poco, todo el mundo había comenzado a prestar atención al reloj con una sonrisa entre sus caras, un nuevo inicio, una nueva lista de cosas por hacer, nuevas dietas, nuevos propósitos, nuevos deseos, y un año nuevo.

Mientras em preguntaba si acaso me acordaría de eso al día siguiente, noté que alguien me había hecho sostener un vaso. Sentí una oleada de naúseas al pensar en más alcohol, mi organismo debía de estar en un estado de negación o de repulsa, pero luego me dí cuenta que lo único que tenía el vaso eran unas uvas oscuras, grandes y jugosas, que estaba segura no me cabrían más de dos en la boca.

-Vamos, ya es hora.-Oí decir a quien supuse me había dado el vaso.-Las uvas, Sakura.

Con una gran sonrisa asentí de manera ausente. "Sí, las uvas." Me dije en mi mente, o no sabía si había llegado a decirlo en voz alta. Me dieron unas ganas repentinas de reír, aunque me decidí por no hacerlo, porque sabía que si me movía mucho más iba a terminar vomitando, y aunque no estuviese del todo en mis cabales, entendía que esa no era la cosa correcta para hacer en una fiesta, y menos en la primera borrachera, y en el centro de la habitación donde todo el mundo tenía una vista perfecta de mi despalomada persona.

10…9…

Oh, los números retumbaron alrededor de la estancia, y me encontré frente al dilema. Debería de gritar la cuenta atrás con el resto de la gente o comer la primera uva? Como dudé momentáneamente mis habilidades matemáticas con unos cuantos encima me decidí por lo segundo. Me introduje con un poco de dificultad una uva a la boca y lentamente el sabor dulce explotó en mi interior y me dejó un tanto inhabilitada para sentir otra cosa. Cerré los ojos con placidez, todavía insegura de si debía seguir masticando.

8…7…6…

Sentí a alguien que me tocaba el brazo, y abrí los ojos un tanto confusa al principio, no estaba para esas cosas, sentí que me iba a caer, y a mi mente llegaron imágenes de una Sakura-desplomada-en-el-centro-de-la-fiesta-con-el-vestido-levantado. Mi primera reacción fue lanzar un golpe, por alguna razón esa parece ser siempre mi primera reacción, pero luego me dí cuenta de que me haría perder el equilibrio aún más. Me aferré al brazo que alguien me ofrecía, sabiendo que no aguantaría el equilibrio mucho más. Reconocí a Naruto sonriente. Un Naruto seguramente diez mil veces más sobrio de lo que yo lo estaba, de eso estaba segura. Me ayudaría a llegar al baño en caso de ser necesario? Sí, seguramente. Parecía bastante consciente de mi condición por la manera reprochadora en la que me miraba. Sonreí con la sonrisa más encantadora que pude esbozar.

5…4…

A nuestro alrededor la gente lucía iluminada, unida en aquel frenesí al que parecían conducirlos las fiestas, el alcohol y especialemente el estar todos unidos con una misma voz. La vida era importante. No había habido tantas bajas ese año y por eso reíamos juntos, por la supervivencia, por el mantenerse unidos.

Las caras esperanzadas eran una condición unánime. Siempre me había parecido tonto. El día de año nuevo era un día como cualquier otro. No entendía a la gente que decía que con el año nuevo empezaba su cambio, que el primero de enero comenzaría la dieta, o de que tenías que empezar el año con el cuarto ordenado. Eran excusas. Si querías cambiar, cambiabas, si querías adelgazar, empezabas la dieta inmediatamente, y si querías tener el cuarto ordenado todo el año, el que lo ordenases en una fecha específica no iba a significar absolutamente nada. Excusas, y más excusas, no era más que una fecha a la que la gente le daba demasiada importancia. Las cosas había que hacerlas, y había que hacerlas ya. Sin fecha propuesta y sin límite de tiempo. Era estúpido, siempre lo había pensado así.

Y aún así la gente observaba el reloj, con una sonrisa estampada en el rostro, una lista compuesta en su mente y un deseo formulado en sus corazones, como si aquel fuese el único día posible en la tierra en el que se pudiese gestar un cambio, se pudiese adelgazar, se pudiese comenzar a ser más ordenado, y de la nada, tal como en un cuento de hadas tus deseos se hiciesen realidad.

Y lo peor de todo el asunto es que ahora, mientras los observaba a través de aquel cristal nuevo de emociones puras, con la razón nublada y la cabeza en otra parte… los entendía.

3…2…

Los entendía de una manera increíble. No eran excusas. Jamás lo habían sido. No era un momento de cambio. Uno jamás cambiaba en realidad, no con sólo formular un deseo por lo menos. No. Ahora, mientras los veía, y sentía mi mundo girar en cámara lenta y Naruto me agarraba con gentileza, me dí cuenta. Tonta, ilusa yo, que había pensado hacía un momento que era estúpido. No trataba del cambio. No era eso. Trataba de superar y de dejar atrás. Trataba de seguir adelante, con nuevas metas y nuevos propósitos que seguramente jamás se cumplirían y que anotaríamos en una lista que volveríamos a encontrar ordenando el cuarto el año que viene para deprimirnos seguramente más, pero todo aquello era tramoya, no eran nuevas metas ni nuevos propósitos, eran distracciones, distracciones para olvidarnos de todo aquello que no había resultado, para superar aquellos muertos, aquellos vivos, secar las lágrimas, y seguir adelante, con nuevos sueños y nuevos ideales, para no hundirnos, para estar listos para otros muertos y otros vivos, para otros kilos y otros desórdenes. Para tener fuerzas para enfrentarnos a la vida. Hacer borrón y cuenta nueva. No trataba de cambio. Trataba de equilibrio. Trataba de perdonarse a uno mismo y reconciliarse con el mundo. Y era sólo ahora que caía en la cuenta de ello.

1…

Observé a Naruto a mi lado. Se encontraba sonriendo. Era difícil no ver a Naruto sonriendo. Me pregunté qué pasaría por su mente. Qué estaría superando, qué se estaría perdonando, y especialmente qué deseo se estaría gestando dentro de su mente. Y muy dentro de mí, esperé que tuviese algo que ver conmigo. Volteó la mirada y tan absorta estaba en mi pensamiento no retiré la mía, y fijé mis ojos en los suyos por un segundo que resultó interminable. Tal vez había bebido demasiado, pero pude leer de todo en aquellos dos segundos. Y me encontré conque leía algo conocido, algo que reconocía en los recovecos de mi ser y que removió mis cimientos. Había dolor, había abandono, había pérdida, había desolación, estaba Sasuke. Pero también había esperanza, había sueños, había un futuro, había perdón, había reconciliación, había un mundo que esperaba por ser descubierto. Estaba Sakura. Estaba Naruto. Estábamos nosotros. Y estaba nuestro mundo. Nuestro mundo pisoteado, nuestro mundo abandonado, nuestro sueño perdido al que sólo le hacía falta reconciliarse con nosotros, a los que sólo nos hacía falta que nos diese permiso para seguir adelante.

0…

Y de repente lo supe. Ya lo habíamos logrado. El dolor, el abandono, la pérdida había quedado toda atrás. Lo supe en esos milisegundos en los que mi mundo se tambaleó más que nunca. Habíamos perdonado, nos habíamos vuelto a encontrar, nos habíamos hecho uno y ahora teníamos todo el permiso que queríamos para seguir adelante, para crear un mundo nuevo, para sentir de nuevo, para seguir adelante. Borrón y cuenta nueva. Él también se había dado cuenta, en sus ojos lo pude ver. El reloj seguía.

-Feliz año, Sakura-Chan,-Oí decir a mi amigo, a través de una retícula borrosa, el collage de colores, y el piso inestable sobre el que se estaba bamboleando mi mundo. Y aún así estaba feliz. Los colores y las parejas danzaban. Y esta vez no me detuve a pensar lo que pasaría si reía o lo que dejaría de pasar. Reí sin pensarlo, y reí como nunca lo había hecho.

Me estaba observando y estaba también riendo. Sabía por qué reía, sabía lo que estaba pensando, sabía lo que había descubierto, y me dí cuenta que siempre lo había sabido. Y aún así, le tomó desprevenido cuando mis brazos rodearon su cuello en un abrazo eterno y mis labios buscaron los suyos pasivamente, con lentitud e inseguros, pero dispuestos a todo. Dispuestos a seguir adelante, a crear un nuevo mundo, a perdonar y a ser perdonados. Tal vez aquel día también significaba cambio. Al menos para mí así podía ser.

Respondió con suavidad, y aunque nublados por los efectos del alcohol, sentí que mis sentidos respondían y que un agradable escalofrío me recorría de arriba a abajo, mientras mi cuerpo se tensaba por la emoción y mi cabeza desaparecía entre una nube de humo, que después de aquello, me haría olvidarlo todo.

FELIZ AÑO!

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Notas de la Autora:

Puede que no termine aquí, desición de ustedes, le había planeado un epílogo para la mañana siguiente, pero ahora pensé que tal vez haría que se perdiese la emoción del one-shot y el feeling de la historia. Lo que ustedes quieran en verdad. Se puede quedar hasta allí y terminar con broche de oro... o preferirían que me metiese un poco más con la pareja y lo continuase por un tiempito más, aunque el feeling quede un poco arruinado? Se resume así, se quedaron con ganas de más o así está bien?

Hehe, one-shot sacado de la nada, en verdad :) Me gustaría haberlo escrito en año nuevo, pero se me ha venido a la mitad de junio. Perdón por la inactividad, en verdad, pero he estado bastante ocupada con los exámenes trimestrales y demás, y parece ser que sin importar lo que haga igual llevo a reparación este año física y química... así que me tendrán bastante ocupada hasta finales de julio... no es como si a alguien le interesase en verdad xD, pero sólo para que sepan.

Ya me callo y lo dejo así :).

Besos.