Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.
She
Camino por la isla deshabitada.
En medio de mis pasos ligeros y nostálgicos, comienzo a recordar su brillante rubio. Sus ojos llenos de luz, y su sonrisa deslumbraste. Quedé encantado con toda su luz, lo contrario a mí mismo. No pude evitar sentirme atraído por ella. Las memorias que trato de olvidar en mi cabeza, vuelven a girar y se rebobinan. Dan vueltas.
Miro hacia arriba; un futuro destrozado me espera. Pero sé, nunca olvidare esa imagen tan deslumbrante.
Al estar tan sumido en los recuerdos, mis tímpanos se sacuden cuando escuchan pasos.
Y una cabellera rubia.
Quedo solamente parado en el mismo lugar.
—¿Nats-? —se calla a sí misma al instante que ve mi figura. Abro los ojos de la sorpresa, y ella hace lo mismo.
—Lucy... —dejo un susurro en el viento.
Trato de ahogar esa emoción que me ahoga, que me envuelve. Sonrío inconscientemente al verla, a esa luz.
—Tú —dice con labios temblorosos. No entiendo su miedo —... ¿Por qué aquí...?
No entiendo porque se asusta. Yo no quiero asustarla.
Lucy, no tiembles.
—Por favor, no te alejes. —digo con temor. Mis ojos comienzan a destellar lágrimas y me mira sorprendida.
Pensé que se alejaría, qué se habría ido corriendo. Pero hizo lo contrario.
Se acercó, me abrazó... Comenzó a reconfortarme y dar palmadas en mi espalda.
—Tranquilo, no te haré daño. —su murmuro dulce, se impregnó en mis oídos.
Cierro mis ojos y ya no está la oscuridad. Ella está allí, conmigo.
Cuando cierro mis ojos, ya no hay más heridas, ya no hay dolor ni oscuridad. Ni siquiera el destino oxidado y destructor que me depara. Simplemente estoy parado, a su lado. Feliz.
Agradezco su bondad, y me permito ser débil por un momento.
Las lágrimas bajan de mis ojos. Correspondo su abrazo y lloro sin parar.
Ella es como mi sueño. Mi mundo brillante.Mi país del Nunca jamás.
