Disclaimer: J.K Rowling es la autora original de la trama general y los personajes de Harry Potter, ésto sólo es un fanfiction por el que no gano nada más que satisfacción y a veces sus tan queridos reviews, follows y favoritos :)


Bill Weasley despertó aquella mañana con dolor de cabeza ¿qué había pasado la noche anterior? Ah, claro, no se apareció correctamente, pisó el borde de algo y cayó de una altura considerable, debió haberse golpeado la cabeza. Intentó abrir lentamente los ojos, era de día y le llegaba mucha luz a través de los párpados, lo primero que llegó a ver fueron unos ojos azules muy pálidos justo sobre su rostro, se sobresaltó golpeándose de nuevo la cabeza contra la pared, gruñó, pero tomándose la cabeza con una mano, sacó la varita con la otra apuntando a la mujer de los ojos azúles que retrocedió asustada mostrando sus palmas.

Bill observó a la mujer que parecía desarmada, su piel era muy pálida, tenía los ojos muy abiertos, su pequeña boca estaba ligeramente abierta por el susto. La muchacha iba descalza y llevaba una túnica negra razgada y el cabello color ébano y ondulado suelto hasta las caderas. Bajando la varita, Bill se puso en pie, había estado acostado en un lecho de hojas.

_Disculpa_ dijo_ te he asustado y parece que tú me has cuidado._ La chica asintió tímidamente.

_Anoche caíste desde mi techo_ dijo con una voz sorprendentemente grave para su aspecto delicado_ me preguntaba si debía buscar más ayuda, pero pareces estar bien. Soy Doreen.

_Bill_ se preguntó si debía desmemorizar a la muchacha, miró a su alrededor, estaban en lo que parecía la totalidad de la casa, sólo un cuarto que hacía de cocina y dormitorio, miró que había cerca del lecho de hojas en el que había dormido uno parecido. Doreen parecía vivir sola y por sus vestiduras no le parecía que fuera una muggle._ Tu..._ dijo mostrando la varita.

_Oh, no_ respondió bajando la mirada_ soy una squib, cuando me consideraron lo suficientemente capaz de valerme por mi misma mis padres me dejaron en esta casa.

_Oh, lo lo siento..._ dijo Bill sintiéndose avergonzado, debía ser una de esas familias estiradas para hacer eso.

_No te preocupes, está bien_ respondió encogiéndose de hombros_ ¿cómo te encuentras?

_Bien, supongo, gracias. ¿Sabes dónde estamos? parece que no me aparecí donde quería.

_ Estamos en un bosquecito cerca de Ottery St. Catchpole.

_Ah, bueno, pues entonces no estoy demasiado lejos.

Doreen cambió repentinamente y se le acercó agarrándose de su brazo.

_Sabes, no te tienes que ir, puedes estar aquí hasta que estés completamente bien_Su mirada estaba cargada con cierta súplica que le hizo sentir lástima a Bill, sin embargo no podía quedarse, su madre debía estar preocupada, se suponía que llegaría la noche anterior a la Madriguera.

_Lo siento, Doreen, no puedo_ la chica lo miró con pesar, lo soltó y se giró mirando el suelo.

_Claro, no te preocupes, pero... ¿me visitarías?_ se volvió sonriéndole inocentemente._ ¿Para la celebración de Chewild? Podrías traerme un regalo como hacían los caballeros por sus amadas_ dijo mirando un punto lejano soñadoramente.

Bill estaba turbado, ni siquiera sabía de qué hablaba, pero la soledad de aquella muchacha y su inocencia lo hicieron decir:

_Está bien, es lo menos que puedo hacer, te debo una.

_¡¿En serio?!_ La chica chilló de felicidad_ ¡Abril, Bill! No lo olvides, claro faltan doce años todavía._ Doreen se carcajeó y le dió un abrazo, cogió la bolsa que llevaba Bill y se la estampó en el pecho para que la agarrara, lo condujo a la puerta y le estampó un beso en los labios. Le arrancó unos pelos_ no te olvidaré, Bill_ sonrió mirando los cabellos. Abrió la puerta, lo empujó fuera y cerró.

Bill estaba aturdido, esa chica estaba algo loca, seguramente el aislamiento y abandono, se dijo. Sin embargo debía irse, en la Madriguera lo esperaban. Respiró hondo concentrándose y se apareció.

Cuando Bill observó la torcida casa en la que había crecido Doreen voló de su mente, caminó en dirección a la casa sonriendo, había extrañado la Madriguera. El clima de verano era cálido y agradable, diferente al de Egipto, disfrutaría su corta estancia para el mundial de Quidditch. Tocó la puerta y su madre abrió, cuando lo vió suspiró aliviada y lo abrazó.

_¡Ay, Bill! ¿Dónde estabas?_ lo soltó y miró a los ojos_ Me tenías preocupada, pasa, estoy haciendo el desayuno._ Entraron a la cocina donde se encontraban dos de sus hermanos, Ginny y Charlie.

_¡Bill!_ exclamó la pequeña pelirroja que se levantó de la mesa para darle un abrazo.

_¡Cuánto amor! no ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos_ Ginny lo soltó sonriéndole_ pero veo que sí has crecido bastante, estás muy linda, Ginny_ su hermana se rió.

_Mamá me estaba volviendo loco_ dijo Charlie dándole un abrazo.

_¿Cuál es el alboroto?_ se escucharon dos voces indénticas entrando en la cocina.

_¡Pero si es Bill!_ exclamó Fred pegando un salto exagerado y afeminado.

_¡No puede ser! ¡Bill, amor!_ gimió George llenándole de besos la cara, Bill lo apartaba con las manos riéndose.

_¡Ay, Bill! Casi morimos de desesperación sin tí_ se lamentaba Fred fingiendo llorar en su hombro, Bill lo apartó.

_Ustedes sí que no cambian.

_Hola, Bill_ dijo Ron al entrar_ qué bien que llegaste, mamá nos estaba volviendo locos._ tomó asiento a la mesa.

_Ay, no exageren_ dijo su madre con una sonrisa.

_Bill_ se escuchó una voz solemne detrás de los gemelos, había mucha gente en la cocina, Percy se abrió paso a través ello y le extendió la mano, siempre tan formal, Bill se la jaló para darle un abrazo sacándole una pequeña sonrisa._ Me alegra que hayas llegado por fin, Charlie se presentó hace dos días ya.

_Bien, ¿qué tal tu trabajo en el ministerio?_ Por el rabillo del ojo vió a Ron negar y taparse la cara con las manos.

_Pues bien si te interesa saber, estoy pasando por una experiencia laboral bastante...

_¡Bill!_ su padre había entrado, le dió un abrazo._ Qué bien que ya llegaste hijo, tu madre...

_¡Bueno, bueno, bueno!_ interrumpió Molly_ la comida ya está así que mejor ya siéntense si quieren comer.

_Extrañaba tu deliciosa comida, mamá_ dijo Bill, ganándose una sonrisa enternecida de ésta.

_Pero, hijo, dime ¿qué pasa con tu cabello? ¿es que nunca lo vas a cortar? te ves tan guapo con el cabello arreglado.

Hablando de cabello, Bill se llevó los dedos donde había sentido el jalón de Doreen.

_No imaginarán todo lo raro que me pasó en mi camino a la casa_ dijo saltando la pregunta de su madre quien no se molestó porque por supuesto deseaba saber por qué se había retrazado.


Gracias quien haya llegado aquí :) Sé que este personaje no existe, pero será importante, espero que no odien el fic por inercia por meter un personaje inventado, de cualquier manera será un fic muy corto.