Fic editado, si quereis más información visitad mi profile, en resumen diré que estoy editando todos mis fics escritos hace años porque no quiero que sigan con los errores que contenían.


DIAS AL SOL DE LA LUNA

Ser despertado por los rayos de luna era una pequeña cosa que hacia que me sintiera feliz. Me daba una paz que nada conseguia darme, mirar como el reflejo de la luna se colaba entre las cortinas de aquella habitación, tan ajena a mi... La habitación de Shuichi, que falso sonaba eso en mis labios, tan falso como todo.

¿Quién creia a Youko Kurama?¿Él dice alguna vez la verdad?¿Es capaz de sentir?

Claro que era capaz de sentir, de amar, de ser sincero... Pero a pocos, tan pocos eran los que habian oido un 'te quiero' o 'te amo' sincero de mi parte que con un dedo me bastaba para contar.

Kuronue.

Aún pensaba en él. Hacía ya cientos de años que había muerto y seguía pensando en él, lo recordaba como si apenas fuera hacía unas horas que lo había visto salir de su propia habitación.

Kuronue. La unica persona que había sido capaz de creer, de escuchar, de sentir la verdadera alma de Youko Kurama, de leer su corazón y su mirada.

Tubo que morir para que yo siguiera vivo. Éll murió y no puedo perdonarme eso, la razón es muy sencilla: Soy un cobarde.

Debería haber muerto aquel día, pero el mero hecho de pensar en el no-existir que es la muerte me asustaba en las noches que pasaba solo, el pensar que tu me estarias esperando en aquel lugar donde seas lo que seas acabas... No habria podido volver a mirar tus ojos. Para no pensar en tu mirada clavándose en la mia, perforando mi alma, sintiendo como esperabas, pasaba las noches con otros.

Sé que te hice sufrir y que si hubieras estado vivo talvez también lo hubiera hecho.Ya lo dicen, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

Te perdí y por miedo a ti volví a nacer. Ahora vivo enjaulado en otra alma, en Shuiichi... Él ha sido mi jaula. Ha llegado el momento, supongo, no puedo mas y he escapado de esta prisión y voy a volver contigo y voy a pagar por todo cuanto te hice. Ojalá me odies por la espera para que por una vez sea yo el que sufra, el que se sienta dolido, al que le despedazen el corazón, y el que tenga cicatrices invorables en su alma.

...Mi vida ha sido demasiado larga.