Capítulo uno: Regreso
Después de la 4° Guerra Mundial Ninja, Hinata Hyuga cansada de esperar la respuesta del hiperactivo ninja Héroe de la Guerra "Naruto Uzumaki" y triste por la muerte de su querido primo decide entrenar por 3 años fuera de la aldea. Con la aprobación de la Hokage Tsunade, parte en el viaje que le hace madurar tanto emocionalmente y físicamente.
Al pasar los 3 años Hinata no se parece en nada a la que se fue de la villa. Antes usaba una sudadera 3 tallas más grandes, ahora utiliza una polera azulada muy ajustada con el símbolo del Dragón que porta con mucho orgullo, su cabello lo trae amarrado en una cola de caballo alta, utiliza unos shorts negros que le llegan a la mitad del muslo dejando al descubierto sus hermosas piernas.
Utiliza guantes negros de cuero que le dejan libres sus dedos para el poder utilizar sus armas ninjas, lleva una hermosa katana que la cual posee una hoja de color azul eléctrico ya que posee la capacidad de utilizar electricidad al colocarle chackra. También tiene un collar bello collar que posee una piedra roja que tiene escrito algo.
Su cinta con el logo de Konoha que antes estaba en su cuello ahora está en su brazo izquierdo ya que en el derecho posee un hermoso tatuaje de una flor, pero no cualquier flor, una flor de loto.
Mientras tanto en su personalidad de ser muy sumisa pasa a ser mujer que se convierte en una fiera si es lo que quiere, que está dispuesta a todo para poder conseguir lo que quiere, que no se deja intimidar por nada ni por nadie, aunque sigue siendo de esa clase de persona que está dispuesta a morir por los que quiere si eso significa poder ayudarlos.
-Ahhhh que cansada estoy Yûki, ¿cuánto más vamos a entrenar?, mira que quiero ir al pueblo para poder pasar el rato.
-No vamos a ir si es lo que quieres, mira que primero tenemos que terminar esa técnica que estamos desarrollando - le dijo su mejor amiga/hermana de la Hyuga, Yûki Uzumaki, una bellísima pelirroja de proporciones espectaculares, ojos azules, su vestimenta consiste en un short rojo, polera blanca de manga corta, botas ninjas, una cinta negra amarrada en su cabello y un collar con una hermosa piedra roja que era igual al de Hinata.
- ¡Ahhhh! ¡Esto es tan injusto! - Se quejó Hinata - ¡Ya no lo puedo soportar más.
Bostezó pesadamente, llevaba despierta desde la madrugada, desarrollando esa técnica que sería la técnica definitiva del Byakugan.
- ¡Tengo una idea! - Dijo Hinata sonriendo y formando los sellos con las manos - kage bunshin no jutsu.
Cuando la nube de humo desapareció, frente a Yûki había 15 Hinatas.
- Ahora sí - dijo la Hyuga mientras apuntaba a sus clones - ustedes 15 terminen de desarrollar la técnica mientras yo voy a la ciudad.
Pasaron dos meses y Hinata logró completar su técnica, contenta decide que era tiempo de regresar a Konoha, en eso estaba cuando se escucha un grito proveniente de la torre del Hokage.
- ¡QUÉÉÉÉ!
- Lo que oyó Hokage-sama pude sentir el chackra de Hinata Hyuga, aunque había otro chackra pero era menos poderoso.
-Eso hay que festejarlo - dijo el Rokudaime Hokage Hatake Kakashi mientras una sonrisa aparecía en su cara - llama a su antiguo equipo además del equipo 10, el equipo Gai y el equipo 7.
Puff fue el sonido del shinobi al momento de desaparecer en una nube de humo en la sala de la Hokage.
- ¿Sensei es verdad que Hinata-chan regresó? - dijo Naruto mientras entraba por una ventana, en cambio los demás entraban por la puerta.
- ¡Hay por Dios Naruto!, ¡madura de una vez - dijo una enojada Sakura.
- sólo quiero saber si regresó-ttebayó.
- Si lo es Naruto Hinata debe de estar por llegar aquí.
- De hecho Kakashi ya estoy aquí- les dijo Hinata al momento de aparecer en una bola de humo, dejando a todos en la sala en shock.
Cuando Hinata y Yûki entraron a la oficina todos se quedaron boquiabiertos al ver como Hinata estaba vestida, todos los que estaban dentro de la sala estaban muy sorprendidos por la forma en la que habló Hinata, se dieron cuenta que ya no era esa dulce, tímida y linda chica, ahora ella era una mujer diferente, sus ojos reflejaban lo salvaje y fuerte que se había vuelto, ya no jugaba con sus dedos como antes, ahora era más segura de sí misma, era como ver a cualquier otra chica usurpando el lugar de su dulce y tierna amiga Hinata a la que ellos conocían.
Se dieron cuenta que detrás de Hinata había una joven que llevaba una falda roja con un pantalón debajo y una blusa blanca de mangas cortas, además de unas botas negras.
- Vaya Hinata que sexy te ves con ese atuendo.
- Gracias Hokage-sama - dijo sonriente la peli azul - Oh se me olvidaba, ven Yûki te presentaré a todos - dijo tomando a la susodicha del brazo.
- Chicos ella es Yûki - dijo mientras miraba a sus amigos - Yûki ellos son Naruto, Sakura, Sai, Ino, Chouchi, Shikamaru, Tenten, Lee y mis mejores amigos, Kiba-kun y Shino-kun.
Se formó un silencio, los shinobi de Konoha no dejaban de ver desde la cabeza hasta los pies de su antigua amiga.
- ¿Que pasa por qué están tan callados? - preguntó la peli azul.
- ¡HINATA! - dijeron a la vez Sakura, Ino, Tenten y Kiba saliendo de la impresión mientras corrían donde la peli azul para poder abrazarla.
- Hey, Hey que no puedo respirar - dijo ella mientras sonreía.
- Sabes Hinata tienes que contarnos todo - le dijo la pelirrosa.
- ¿Todo? y de que... oh ya entendí.
- Hyuga Hinata Sabes lo que significa el dejarnos solas por tres años ¿verdad?.
- Reunión de chicas - dijeron todas excepto Yûki.
- Valla que es problemática tu llegada - comentó Shikamaru con una pequeña sonrisa.
- También me agrada verte Shikamaru.
- Me da gusto que hayas vuelto Hinata.
- A mí también me da gusto regresar - dijo soltando una sonrisa.
- ¿Huhh? - Dijo Sakura mirando a Naruto - No, no, no puede ser...- terminó en un susurro emocionada.
- Me da gusto verte Hinata-chan - dijo Naruto con un ligero sonrojo.
Todos levantaron sus cejas por la forma en la que le habló el Uzumaki a la recién llegada, Naruto no era así, el sería el primero en saludarle y preguntarle qué es lo que haya hecho en esos 3 años.
- A mí también me da gusto verte Naruto, valla que estás más alto - Dijo como si nada la chica dejando a los demás otra vez sorprendidos porque creían que la chica se sonrojaría o se desmayaría como antes hacía.
- Valla no se desmayó - dijo Ino a Sakura en un susurro.
- Hina no teníamos que ir a ver a tu padre para decirle "eso" - le dijo desinteresadamente Yûki pero al recalcar "eso" hizo que todos se confundieran ¿de qué estaría hablando esa joven?.
- Disculpa la intromisión Hinata, pero ¿qué es "eso"? - dijo el Hokage.
En ese instante el agradable ambiente se transformó en uno muy incómodo, Todos se fijaron que los ojos de Hinata cambiaron en ese instante a unos ojos de dolor, rencor y venganza.
Como pasaron unos segundos en esa incómoda situación Yûki decidió hablar.
- Lo lamento Hokage-sama pero eso es algo privado de nosotras, no creo que a usted le gustaría hablar de cosas que prefiere olvidar ¿verdad?.
- O-ok-k si tu lo dices.
- Bueno cambiando el tema me gustaría saber algo de mi familia mientras no estuve en la aldea además me encantaría ver la cara de Hiashi y la de Hanabi, me imagino que debió sentirse como la reina de la casa mientras yo no estuve.
- No lo creo la gente cambia ¿no te lo han dicho Hinata? - le dijo Tenten aún con una mirada de preocupación por a quien consideraba su mejor amiga, algo grave debió pasarle en esos 3 años para mostrar esa mirada.
- Bueno ¿en qué han cambiado? Tienes que decirme que Hiashi ya no es tan gruñón como antes y que Hanabi no es tan caprichosa - le preguntó en un tono sarcástico la peli azul.
- Espera y verás - le dijo la pelirosa.
- Chicas nos reunimos mañana en la casa de Hinata - dijo Ino mientras todos se iban a sus casas.
Cuando Hinata y Yûki llegaron a la mansión Hyuga, Hanabi entrenaba muy duro y su padre le observaba recalcándole sus fallas.
- Hola Hiashi, Hanabi.
- Hinata-onesama - dijo la niña sorprendida al momento de detenerse y correr a abrazar a su hermana - te extrañé mucho one-sama.
- Yo también te extrañé Hanabi, hola Hiashi - dijo mirándolo.
Hiashi Hyuga era un hombre que siempre se mostraba sereno y serio al frente de la gente, nunca se mostraba asombrado, pero por primera vez no reaccionaba ya que nunca esperó ver a su hija mayor vestir con semejante ropa y hablarle como si nada. Siempre pensó que nunca se le quitaría su tartamudeo y su forma de vestir, era un shock verla hablar y vestir de esas formas.
- Ho-ola-la ¿Hinata e-re-es tu-u?
- Que pasa ¿que no reconoces a tu propia Hija?
- Hmp no creas que es un gusto que hayas vuelto - le dijo el hombre saliendo de su asombro para poder ir donde ella y darle un abrazo.
- Creo que esa chica de pelo castaño tenía un poco de razón - dijo Yûki mientras veía la escena, porque ella esperaba que el padre de Hinata le dijera que era una vergüenza o algo así, ya que sabía todo lo que le había ocurrido a Hinata durante toda su vida.
Espero que la historia les guste, quizá algunos ya la habían leído pero decidí borrarla y hacerla de nuevo, también está en Wattpad con el mismo nombre.
