Prólogo
Aquel día dejé Londres en la madrugada. Mi tren salió de la estación a las seis y media de la mañana con dirección a Nottingham, aunque yo me tenía que bajar en la parada anterior.
Todavía hacía frío a pesar de que Junio comenzara en unos días. En el sitio al que iba hacía calor en el verano, por lo que metí ropa más ligera e incluso algún traje de baño. En la carta me informaron de que la casa a la que me dirigía contaba con innumerables hectáreas, con bosque e incluso con un lago. La familia Holmes era bastante adinerada y conocida en Londres por sus telas y tejidos, pero en el verano preferían descansar en su "casa" -por no decir mansión- de verano.
La señora Holmes contactó conmigo hacía unas semanas vía carta, ofreciéndome un trabajo durante el verano. Sus sobrinos Charles y William, de veinte y veinticinco años, estaban interesados en el campo de la medicina y me requerían allí durante el verano para ser su tutor y darles unas clases extra. Yo solo era un médico, aunque, sin fardar, uno de los mejores de todo Londres, por lo que me sorprendió muchísimo que me ofrecieran a mí el trabajo.
Mis verdaderas intenciones para ir allí eran conocer a la joven Elisabeth, mi, dentro de poco, prometida y sobrina de la señora Holmes. Mi madre y la señora Holmes fueron grandes amigas en la infancia y, cuando falleció el señor Holmes hacía muchos años, mi madre la apoyó en todo momento. Fue por eso que cuando Elisabeth fuera lo suficientemente mayor, se casaría conmigo.
Los padres de Elisabeth y sus hermanos habían fallecido y, quedando huérfanos, la señora Holmes los adoptó como suyos. Mi madre, cuando le hicieron la proposición de unirnos en matrimonio, no dudó un momento en aceptar a pesar de que nuestra familia fuera de un estatus un poco inferior. La verdad es que no apoyaba para nada los matrimonios concertados, pero al ver una pintura suya no me lo pensé dos veces en darle una oportunidad.
Aún quedaban tres horas más de viaje hasta el campo por lo que saqué la carta de mi bolsillo y la volví a leer. Decía algo sobre que otra pariente suya también pasaría allí con ellos un mes y que su hijo mayor, Mycroft, solo podría visitarnos algún fin de semana ya que al ser un político le requerían en la ciudad a tiempo completo. Su otro hijo, Sherlock, de unos treinta y pocos años, sí que pasaría el verano entero allí. Me pidió efusivamente disculpas antes de llegar y que comprendiera que el señor Holmes era un chico extraño.
Pasó un camarero ofreciendo bebidas y le pagué un Brandy y el periódico del día para hacer más ameno el camino; periódico Times, 28 de mayo de 1803.
¡Notas importantes!
En este fic me ha ayudado I-am-Momo y ha sido beteado por Taitta
Todos los personajes tienen algunos años menos aquí que en la serie. Sherlock 30, John 34... Como unos cinco menos que en la serie, por si las moscas.
Este es un fic AU!Sherlock que aún está en proceso, tengo un capítulo más. Si las cosas se desarrollan bien y os gusta, seguiré publicando más
Sí, estoy loca. Pero con toda las historias de Orgullo y Prejuicio/Sherlock que hay por tumblr, se me ha ocurrido algo inspirado en aquella época. Por supuesto con sexo, violencia y esas cosas que nos gustan a nosotras (no, no hay gore ni tortura jaja) Por lo tanto este fic en algún momento cambiará a M.
Cualquier duda un review!
