Demonio/invocación hablando-demonio
Demonio/invocación pensando-(demonio)
¿?-Buenos días
¿?-(Buenos días)
Los personajes de Naruto a si como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes, técnicas y armas de otras series que utilice en este fic
Prologo
Una hermosa luna llena brillaba en lo alto del cielo sobre Konoha, la gente dormía tranquilamente en sus hogares mientras cierto chico rubio contemplaba el hermoso cuerpo astral con unos ojos derrotados, llenos de tristeza e impotencia.
Había fallado, había sido derrotado, no había podido cumplir con su promesa y ella se había marchado.
Las vendas cubrían la frente, torso y brazos del Uzumaki, no es que lo necesitara realmente puesto que gracias a cierto Biju sellado en su interior sus heridas se curaban rápido, pero Tsunade no lo había dejado decir palabra antes de casi vendarlo como una momia. Naruto era un muchacho de 14 casi 15 años, de forma física estándar para un ninja, alborotado cabello rubio de punta con una pequeña coleta y ojos color azul claro.
El muchacho se encontraba completamente abatido tras su derrota en el valle del fin contra su ahora ex compañera de equipo Satsuki Uchiha que había huido de la villa para lograr el poder que el pálido invocados de serpientes y ex-miembro de los 3 grandes sannin Orochimaru le ofrecía para lograr así su maldita venganza. Todo el esfuerzo de los que fueron junto a él y los que llegaron como refuerzo para tratar de recuperar a la chica habían sido completamente en vano, todo porque él había fallado a la hora de la verdad. Era débil, era demasiado débil, y lo ocurrido hace apenas unos días le había echo entender algo crucial.
Mientras siga siendo así de débil no podría proteger a aquellos que eran importantes para él y mucho menos lograría siquiera estar cerca de lograr cumplir su sueño.
-Debo volverme más fuerte, ¿pero como?-Murmuró para si mismo el chico mientras apretaba las sabanas de su cama con impotencia.
-Si quieres volverte fuerte simplemente lárgate de esta aldea, total, mientras sigas aquí esos viejos del consejo solo te pondrán trabas porque estoy sellado en ti.-Dijo la voz de cierto demonio en su cabeza, el ojiazul y Kyubi no es que fuesen los mejores amigos del mundo, pero al menos desde el mes de descanso antes de la tercera prueba de los exámenes chunnin había logrado llevarse como compañeros.
-Irme de la aldea...no es algo que me agrade, pero sin duda no es una mala idea, irme algún tiempo a entrenar...pero yo no tengo ni idea de que hacer para entrenar y mejorar mis habilidades.-Admitió el ojiazul sopesando la idea del zorro de nueve colas, si tan solo tuviese a alguien que le puede entrenar.
-Yo podría ayudarte a entrenar.-Dijo simplemente Kyubi dejando callado durante unos segundos al Uzumaki.
-¿D-de verdad harías eso por mi Kyubi?-Preguntó algo anonadado Naruto haciendo suspirar al demonio.
-Bueno, estuve pensando en aquello que me dijiste hace unos meses, dijiste que te gustaría que fuésemos amigos y si eso era algo imposible que al menos pudiésemos llevarnos como compañeros ya que nos va a tocar estar juntos durante bastante tiempo. Este tiempo tratándonos como compañeros no a estado mal y eso, y...aaaaagggh, quiero decir, q-que, no me importaría concederte el honor de mi amistad.-Respondió el zorro demonio dejando completamente asombrado al ojiazul que tras unos segundos no pudo evitar sonreír por esas palabras.
-Me encantaría ser tu amigo Kyubi.-Contestó el chico dejando callado unos instantes al zorro.
-Kurama.-Dijo al fin este después de unos segundos de silencio.
-¿Como dices?-Preguntó confuso el muchacho haciendo gruñir al Biju.
-Ku-ra-ma, mi nombre es Kurama, Kyubi es solo el titulo que los humanos me disteis, ya que ahora somos amigos me parecía apropiado decírtelo.-Aclaró el zorro demonio ganándose un "hooo" de Naruto.
-Esta bien, entonces creo que yo también debo hacer esto apropiadamente, es un placer Kurama, yo soy Naruto Namikaze Uzumaki, llevemos bien a partir de ahora, ¿vale?-Dijo el Uzumaki con una gran sonrisa.
-Si, lo que sea.-Respondió Kurama soltando un pequeño bufido.
-Pero Kurama aun hay un par cabos sueltos en eso de irme de Konoha para entrenar, el primero y más importante es que no creo que me den algo como un permiso para irme de la villa por un tiempo indefinido para entrenar.-Dijo el rubio con mucha razón en sus palabras.
-Pues simplemente vete y deja una carta explicando la situación, deja también un clon echo con más chakra de lo normal para que duré más tiempo y listo, para cuando quieran darse cuenta tu ya estarás muy lejos.-Ideo con rapidez el demonio zorro que parecía verlo todo muy fácil.
-Y escaparme de la aldea va a ser muy sencillo con las patrullas de vigilancia rondando por toda la aldea.-Añadió el ojiazul, sin duda la idea de Kurama no era mala, pero el lograr salir de la villa sin que lo atrapasen era imposible, después de todo las patrullas de vigilancia nocturna estaban formadas por AMBUS y algunos Jounin.
-De eso no tienes que preocuparte, yo puedo encargarme de ocultar tu presencia con mis artes kitsunes, pasaras como una simple sombra entre todos ellos.-Respondió el zorro dejando asombrado al chico que no sabía que el Biju era capaz de hacer algo como eso.-Entonces que dices, ¿nos vamos?-
-...Si, nos iremos mañana por la noche, durante el día mandaré aun clon a por mis cosas a casa, no creo que se encuentre con nadie, todo los shinobis de la villa están actualmente hasta arriba de trabajo y eso incluye a mi familia, dejaré la carta en mi cuarto y haré que el clon les diga sobre esta antes de desvanecerse.-Decidió Naruto con unos ojos llenos de decisión, unos ojos que a Kurama por alguna razón siempre le habían gustado.-Gracias por todo Kurama...no, Kurama_sensei.-
-Pffff, ¿conque sensei eh? No suena mal.-Dijo para si mismo el Biju con una sonrisa dentro de su jaula.
Durante el día Naruto hizo exactamente lo dijo, por la mañana temprano escribió una carta en la que explicaba sus motivos para marcharse temporalmente de la aldea y que volvería cuando creyese tener la fuerza suficiente para proteger a sus personas importantes. Al caer la noche el Uzumaki ya estaba completamente listo para marchase, vestía ropa bastante sencilla de color oscuro, después de todo pensaba que su habitual ropa naranja no era la más apropiada para lo que estaba a punto de hacer.
-¿Estas listo Naruto?-Preguntó Kurama en su mente.
-Completamente.-Fue la inmediata respuesta del rubio de nuevo con esa mirada llena de voluntad en sus ojos que hizo sonreír al demonio.
-Entonces crea el clon y después usa la técnica que te he enseñado.-Dijo el demonio zorro que aun estaba algo asombrado por la rapidez con la que el chico había aprendido esa técnica, sin duda era un genio al igual que su padre, una pena que los idiotas del consejo no se hubiesen molestado en prestarle más atención; Naruto creo el clon antes de ejecutar una secuencia de sellos.
-Ātokitsune: Hantā no Kage (Arte Kitsune: Cazador de las Sombras).-Una ligera y oscura niebla empezó a rodear el cuerpo del muchacho que poco a poco parecía volver transparente.
-Tienes 1 hora, por lo que date prisa, después de todo aun tienes que ir a ese sitio, ¿cierto?-Comentó Kurama haciendo asentir al chico que de inmediato se encaramó al marco de la ventana antes de saltar y empezar a correr por lo tejados de la villa a un velocidad bastante buena mientras su clon tomaba su lugar en la cama.
Naruto había llegado aquel lugar en menos de 10 minutos, el lugar se trataba del cementerio de Konoha y su primera parada se trataba, desgraciadamente, de uno de los más recientes huéspedes de ese lugar, la tumba del tercer Hokage, Sarutobi Hurizen. El anciano siempre había sido como un abuelo para el Namikaze desde su infancia, y había fallecido sin que el hubiese podido siquiera despedirse.
-Al final, no podrás ser tu quien me pase el sombrero de Hokage, Oji_san.-Dijo el ojiazul delante de la gran lapida perteneciente Sarutobi.-Me voy Oji_san, me voy para volverme fuerte y no permitir que ninguno de mis seres queridos sufran nunca, para poder cumplir con mi sueño y así proteger esta villa que tanto amamos. Te prometo que la llama que nos has trasmitido a todos los ninjas y aldeanos de la villa nunca se apagará, tienes mi palabra, y puedo asegurarte que, a partir de ahora, nunca más voy a faltar a ella.-
Tras aquellas palabras Naruto dejó un pequeño ramillete de flores antes de alejarse con algo de rapidez pues no había tiempo que perder y aun tenia un lugar que visitar, lugar al que no tardó mucho en llegar. De nuevo se trataba de una gran lapida en la cual venía inscrita el nombre de Minato Namikaze junto a su titulo de Yondaime Hokage.
-No sabes cuantísimo he llegado a detestarte Otou_san.-Dijo el rubio con una pequeña sonrisa a la vez que apretaba sus puños.-Todo el mundo siempre habla del glorioso sacrificio del Yondaime Hokage por el bien de la villa, para mi solo fuiste un idiota que nos dejó solos y que tuvo la brillante idea de sellar a un demonio zorro en su propio hijo. En estos últimos años me he dado cuenta de que hiciste lo hiciste porque creías que era lo que debías de hacer y porque no te quedaba ninguna otra opción, y eso lo respeto, pero no va a hacer que mis ganas de querer darte una paliza disminuyan. Me voy a marchar para poder ser capaz de proteger aquello por lo que tu diste la vida, nuestra familia y la aldea, ¡pero ten por seguro que yo no tendré una muerte tan patética como tu!-
Las lagrimas empezaban a caer por el rostro del chico como cascadas mientras apretaba los dientes.
-¡SERÉ MUCHO MEJOR QUE TU, MUCHO, MUCHO, MUCHO MÁS FUERTE Y GENIAL DE LO QUE TU NUNCA LLEGASTE A SER Y TEN POR SEGURO QUE NO ME REUNIRÉ CONTIGO MALDITO IDIOTA EN MUCHO TIEMPO POR QUE TENGO PENSADO VIVIR MUCHOS, MUCHOS AÑOS JUNTO A LAS PERSONAS QUE AMO!-Declaraba el ojiazul a todo pulmón con las lagrimas cayendo pro sus mejillas.-¡Y CUANDO MUERA, DENTRO DE MUCHOS, MUCHOS AÑOS, ENTONCES TE DARÉ LA PALIZA QUE TE MERECES, POR LO QUE ESTATE PREPARADO PARA CUANDO LLEGUE ALLÍ! ¿¡TE QUEDA CLARO OTOU_SAN!?-
El chico lagrimeó unos minutos más mientras poco a poco se iba sintiendo más calmado, lo había soltado todo y ahora al fin se sentía a gusto consigo mismo, dio media vuelta y empezó a caminar.
-Se que lo lograras, Naruto.-El Uzumaki se dio la vuelta de inmediato cuando esas palabras sonaron como un murmullo en el viento, sonrió un poco aun con algunas lagrimas antes de ponerse a correr con todas sus fuerzas, después de todo, aun tenia que salir de la villa y ya no le quedaba mucho tiempo.
Naruto corría a toda velocidad por los bosques cercanos a la villa, lo había echo, se había marchado, y no volvería hasta haberse vuelto alguien capaz de proteger a aquellos que eran importantes para él. Lo que Naruto no sabía era que sus acciones de esa noche habían vuelto a hacer algo que llevaba haciendo de forma inconsciente desde prácticamente sus 6 años de edad, alterar completamente el destino que supuestamente estaba decidido para él, lo que hacía que alguien estuviese de bastante mal humor por todo el trabajo que ese Uzumaki le daba constantemente.
En un elegante cuarto, muy, muy lejos del mundo humano, podemos observar a una hermosa mujer de tez oscura, ojos de un brillante color dorado y una larga melena blanca que caía a lo largo de su espalda. La peliblanca iba descalza y usaba varias pulseras de plata en sus tobillos, vestía con unos amplios pantalones de seda roja y una camisa también de seda de color negra que dejaba su vientre al aire dejando ver que tenia un bonito pircing echo con un diamante en su ombligo. La mujer era bastante alta y de cuerpo delgado, vientre plano y pechos copa D. La ojidorada arrugó su frente antes de suspirar molesta, delante suya se encontraba una esfera de cristal que mostraba al Uzumaki saltando de rama en rama.
-Ese chico lo ha vuelto a hacer.-Murmuró molesta la ojidorada antes de masajearse las sienes, en solo pensar en el trabajo que iba a tener de nuevo por culpa de ese chico le daba dolor de cabeza.
-Ho ho, estas de mal humor, ¿que ha echo esta vez Naru_chin, Nee_san?-Preguntó alguien que acababa de llegar a la habitación.
Se trataba de una chica de unos 12 años, ojos grises claros, un largo y brillante cabello negro que le llegaba hasta las rodillas, vestía un kimono de color morado oscuro que dejaba sus hombros al aire, unas sandalias de plataforma ademas de un curioso adorno para el pelo con la forma de la cara de un conejo comiendo una zanahoria. La chica tenía una piel blanca realmente bonita y suave al tacto, cintura estrecha y redondos pechos copa B casi C.
Junto a la pelinegra estaba una chica algo más mayor, era una cabeza de altura más baja que la peilblanca, esta tenia los ojos de un fogoso color rojo rubí, su cabello era de color rojo y se iba volviendo más oscuro en las puntas, estaba atado en una larga cola de caballo alta. La pelirroja vestía con unas sandalias de sacerdotisa, un kimono blanco con detalles dorados que le llegaba hasta medio muslo dejando ver toda la extensión que formaban sus hermosas piernas, alrededor de la cintura llevaba un obi rojo ademas usaba un haori negro con detalles de llamas rojas. Su cuerpo era bastante curvilíneo, cintura estrecha, anchas caderas y grandes pechos copa E, en su mano derecha portaba una pipa dorada bastante elegante.
-¿Ha vuelto a cambiar su destino Nozomi_neesan?-Preguntó de forma seria la pelirroja ganándose un gruñido de la ojidorada que asintió molesta.
-Así es, se suponía que en dos días el sannin Jiraya le ofreceria entrenarlo y se marcharían 3 años, pero ahora será Kurama quien lo entrene. Maldito humano problemático que no es capaz de estarse quieto, ahora tengo que rescribir todo lo que tenia sobre él.-Gruñó de nuevo molesta la peliblanca mientras se mordía una uña provocando una risa ligera en la loli.
-Dice eso pero en realidad le encanta que lo haga.-Murmuró la ojigris haciendo asentir a la ojirroja.
-Es porque ella no es capaz de saber que es lo que él acabará haciendo que le gusta tanto.-Susurró ahora la pelirroja haciendo asentir a la pelinegra mientras Nozomi tenía una vena palpitando en su frente.
-Tsukino, Kiyoko.-Dijo la mujer de tez morena rodeada de una aura molesta y peligrosa que hizo temblar a las otras dos.-Marcharos antes de que os haga daño.-
-¡HAI!-Gritaron a la vez antes de que la ojirroja de nombre Kiyoko agarrase de la cabeza a Tsukino y saliesen escopeteadas de la habitación a través de un porta echo de fuego dorado.
-Idiotas, a mi no me gusta ese molesto humano.-Dijo Nozomi antes de volver a mirar aquella esfera de cristal donde se mostraba a un sonriente rubio, su mirada se quedó fija en el Uzumaki durante un par de minutos antes de bufar molesta y ponerse con su trabajo, después de todo tenia que rescribir más de 100 años de vida que era lo que se suponía iba a vivir Naruto...siempre y cuando no ocurriese algo que pudiese cambiarlo todo.
-Huuuuuuuola, hasta aquí va a llegar el prologo de esta nueva historia, no tenia pensado subir ningún fic nuevo más este año, pero ya sabéis que cuando me llega una idea que me gusta mucho y que no me deja pensar en otra cosa o la empiezo a escribir o no logro concentrarme en nada más. Bien, hablando un poco del fic, como siempre será un harem, el Naruto de este fic no será dark, pero puedo asegurados que será muy diferente al del cannon, habrá escenas sangrientas bastante gores, y por supuesto lemons. Y bueno gente recordaros lo que siempre digo, si os ha gustado ha gustado el cap, tenéis alguna duda, sugerencia o idea, siempre leo sin falta todos los reviews. Deciros ademas que si veo que os está gustando mucho la historia subiré dentro de poco el siguiente cap, después de todo tengo ya preparados otros 4 caps a parte de este. Se despide un día más Akuma no Ryu, no se olviden pasar por mis demás historias si tienen algo de tiempo, ja ne.-
P. D: Desde hace un par de semanas estoy colaborando con Kitsume No Me10 en un fic, la historia la va a publicar él por lo que estad atentos, ademas el día que lo publique lo avisaré por mi pagina de Facebook. Darle una oportunidad al fic que os puedo asegurar que no os va a decepcionar ;)
