Nota del autor: ¡hola! Ahora sí que como diría la canción (de esos oldies de mis días de adolescencia) it's been awhile... ¡desde que no publico algo de Getbackers! Fácil tendrá como sus cinco añitos (¡auch! ¡No puedo creer que haya pasado tanto tiempo!) En mi defensa tengo que decir que la vida dio muchas vueltas y que, aunque algunas cosas tomaron giros imprevistos, otras afortunadamente han prevalecido y entre ellas se encuentra mi gusto por este manga.
En fin. Me tomó tanto tiempo hacer esta segunda parte porque no se me ocurría algo que le llegara a la altura de Gustos Culpables, la historia que precede a ésta. No obstante, el año pasado un rayo iluminador llegó a mi vida en la forma de Roxy Pop. ¿Alguien de ustedes veía "Sueña conmigo"? Pues yo sí, era bien fan. Con decirles que cuando la cambiaron de horario dejaba programada mi video (sí, aunque no lo crean todavía tengo una de ésas) para no perderme ningún capítulo. Fue hasta hace poco más de un mes cuando ¡por fin! Gustos culpables 2 "nació" en ocasión del 14 de febrero. De hecho, es un fic de intercambio para Reiraneko (si no han leído sus fics, ¡corran a hacerlo! No se van a arrepentir) Pensé, ¿qué puede hacerle segunda a Roxy Pop como "gusto culpable"? Y encontré una maravillosa respuesta en un controversial género musical.
De verdad espero que esta continuación - que puede leerse como un fic aparte de Gustos Culpables - cumpla con las expectativas y la disfruten tanto como yo disfruté al escribirla.
Advertencias:
1. Disclaimer: Get Backers no me pertenece.
2. Para disfrutar de este fic como se debe, se recomienda ALTAMENTE oír las siguientes canciones "hablan de mí" de Control Remoto, "como perro y gato" y las demás que se mencionan (y espero reconozcan)
Ahora sí, ¡a leer!
Gustos culpables II o de cuando la solución a un mal mayor es uno ¿menor?
I
"Ha… ha..ha… hablan de mí… ha…ha… ha… ha… hablan de mí…" cantaba Akabane para desgracia de Himiko y del señor sin frenos. Se encontraban transportando un valioso cargamento de un extraño fruto rojo llamado lychee. "En los posmoderno times - comentó Paul cierto día - ¡cómo se ponen de moda las ondas exóticas!" Así que, ni tardo ni perezoso, incluyó en el nuevo menú del Honkey Tonk tizanas de otras rarezas como kiwies, maracuyá y demás frutas occidentales que atraían clientes a montones. Pero ¿cómo adquirirlos? En una reunión del H. H Consejo de dueños de cafeterías, Paul y sus cófrades llegaron a la conclusión de que, en virtud de su elevado precio, debían considerar "otras" opciones para comprarlos, por lo que resolvieron contratar al mejor equipo de transportistas con la finalidad de asegurar que las aduanas no retuvieran el encargo.
Esta peligrosa e importante misión, además de requerir la mayor discreción, implicaba realizar un viaje de por lo menos dos semanas. Era el segundo día y, tanto Himiko como el señor sin frenos, ya no soportaban la nueva afición de su compañero el dr. Jackal. Himiko se daba de topes contra la pared del camión al recordar que fue ella la culpable.
Habían pasado poco más de dos años desde que, como toda buena adolescente, veía la encantadora y entretenida novela "Lola, érase una vez" protagonizada por Eiza González. En ese entonces era comprensible, pues aún no sabía nada de la vida y porque Aaron Díaz - no lo iba a negar, ciega no estaba - era el oscuro objeto de sus deseos. De su paga, ahorró buena parte y, junto con Ginji, viajó a México para ir a un concierto. ¡Cómo olvidar esa profunda canción llamada "Masoquismo"! Pasó el tiempo y Himiko no volvió a saber nada de Eiza hasta que una tarde, mientras pasaba los canales de televisión, la vio. ¡Oh! ¡Sintió que una parte de su juventud volvía! Y ahí estaba la temida Lady Poison, en la comodidad de su hogar, viendo "Sueña conmigo". En este nuevo proyecto Eiza, so pretexto de un reality show, desarrolla otra identidad llamada Roxy Pop.
Todo habría quedado como un inocente pasatiempo cuando, un día, Akabane fue a visitarla para platicar de negocios relativos a su trabajo. Himiko, quien estaba viendo la novela, se disponía a apagar la tele, pero notó que Akabane la miraba absorto. Al principio creyó que su compañero había detectado alguna anomalía en el aparato, pero sus sospechas fueron desmentidas al decirle:
- Esa Roxy es una naca, ¿a quién se le ocurre salir a la calle con pelo rosa?
Y de ahí en adelante, el dr. Jackal se aparecía a la misma hora en su departamento para ver junto con ella "Sueña conmigo". No obstante, eso no era lo peor. Al ser una telenovela de un grupo de adolescentes con aspiraciones musicales, era de esperarse que proliferaran canciones. Y ahí fue donde el sufrimiento del equipo de los transportistas comenzó.
- Y ahí va la de "perro y gato" - suspiró el señor sin frenos - ¡Es la quinta vez que lo repite!
"Ya ni me digas", pensó Himiko angustiada. No sabía qué hacer. Debía encontrar una solución para salvar su salud mental.
"Como perro y gato, así, agua y aceite, de la 'z' a la 'a' somos tan diferentes…"
- Somebody saaaaaaaaave meeeeee! - exclamó Himiko sin poderlo soportar más.
- No Lady Poison, aún no ponemos el disco de los openings - observó Akabane interrumpiendo su melodiosa interpretación - Además el tema de Smallvile ya pasó de moda. ¿No prefieres la de "es el click, click, click, que me da vueltas…" o la de "soy tu superstar"?
En ese momento, Himiko deseó con todas sus fuerzas creer en alguna entidad sobrenatural que le librara de ese martirio. ¿Qué habría hecho en su vida pasada para merecer eso?
Ginji y Ban se encontraban en el Honky Tonk disfrutando de las novedades en el menú a expensas de Natsumi. No era una novedad que los Get Backers recurrieran - ejem, mendigaran - a otras personas para comer, pero últimamente los trabajos eran pocos y mal pagados. Ante esa terrible situación, Paul les propuso subastarlos entre las chicas que acudían a la cafetería a acosarlos, pero Ban se negó tajantemente argumentando que tal idea suponía un gran peligro para la ganadora. Ni Ginji ni Paul entendieron la razón y, al no hallar una explicación, lo atribuyeron al monstruoso ego de Ban.
Ambos comentaban el último capítulo de la "Rosa de Guadalupe" - mientras Ginji concordaba con el programa en que los emos debían ser regenerados, Ban argumentaba que debían fundar la "Emo - colony", un lugar que tendría una rosa espinada por bandera - cuando el portador del Jagan recibió un mensaje.
- ¿Qué sucede Ban - chan?
- Es Himiko.
Ginji se preocupó al ver que Ban había palidecido. ¿Le habría pasado algo malo?
- Es una situación delicada y puede que más seria de lo que imaginamos. Especialmente porque involucra a Akabane…
Al oír ese nombre, Ginji se estremeció.
- Pero Ban - chan… ¿qué no Himiko - chan y Akabane - san son compañeros de trabajo?
- Sí, eso no ha cambiado - respondió con gravedad - pero… tú no sabes…
Ban se levantó y se abrazó de la tensión que sentía.
- ¿No sé qué… Ban - chan…? - preguntó Ginji angustiado - Me estás dando miedo, ¿sabes?
- Es mejor que nos demos prisa. Debemos ir a alcanzarlos lo antes posible.
- ¡Pero Ban - chan! ¡¿Qué es tan grave?
- Te explico en el camino.
Y, sin decir adiós a su proveedora de alimentos, salieron a toda prisa del Honky Tonk.
