Hi!!
Bueno, este es otro intento de fic u.uUU espero que les guste y, como dijo alguna vez una escritora de fics: Se siente bien intuir que te están leyendo, pero se siente mejor saberlo; por eso espero sus rr n.n

Aviso que es parodia.

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En sintonía

La secuencia de redio:

Difícil es lograr que más de seiscientas personas que conviven diariamente, con sus diferentes…tipos de sangre (lo cual es muy importante), con sus diferentes características y personalidades, estén de acuerdo en una misma opinión, un mismo gusto, una sola cosa. O difícil parecía antes de que yo llegara. Si. Soy perfecto. Lo saben. Soy hermoso. Me aman. Soy único.
Y todos estamos de acuerdo con esto. Entonces, ¿quién es esa niña que se ha atrevido a creer que soy menos perfecto de lo que en realidad soy? ¿no entienden a qué me refiero? Supongo que deberemos empezar por el principio.

Bien. Hablemos sobre mi: tengo unos ojos increíbles, un cabello rubio platinado totalmente sedoso y un gran cuerpo que ninguno de ustedes merecería jamás ver. Si. Hablamos de mi, inteligente, astuto, sangre pura, hermoso. Draco Malfoy, por supuesto.

Entonces, me permito (y cómo privarme de algo a mí…) volver a formular una pregunta que me tiene realmente confuso: ¿Cómo alguien puede no amarme?

No lo sé. Pero si se quién sabe. De todas formas, antes de llegar a eso, relataré todos los acontecimientos que mantuvieron mi perfecta vida en conflicto.

Todo comenzó una de esas mañanas en las que uno no está muy dispuesto a despertar, porque sabe que será un mal día. Uno pésimo, para ser exactos.

Yo lo presentía desde el principio. Desde el momento en que unas leves y crueles ojeras arruinaban mi perfecto rostro. ¿Qué dirían mis admiradoras de eso? ¡Pobres ellas! O no. Pobre de mi. No importan ellas. Nunca importaron realmente.

He oído decir que "A quien madruga Voldie lo ayuda". Si. Es mi oportunidad para demostrarle al Señor Oscuro que estoy a su servicio (qué gran honor le concedo. Dudo que realmente lo merezca.)

Demoré alrededor de cinco minutos en devolverme mi visible perfección; y cuando terminé, Crabbe y Goyle me esperaban con sus estúpidas e imperfectas sonrisas para nada semejantes a la mía.

Bajé las escaleras con paso solemne, sonriendo como el de anuncio de dentífrico. No pregunten cómo sé que sonríen así porque no miré TV muggle jamás en mi vida. Es muy poca cosa para mi, por ende, digamos que simplemente la encanté para que pareciese menos muggle (Oh, que astuto soy).

En fin, salí de mi verde sala común, rodeado de no-sabía-cuántas-personas, que me escoltaron hasta el Gran Comedor. ¿Acaso creen que podría perderme? ¡Qué molestia! Ni siquiera puedo gozar de un momento de soledad.

El Gran Comedor. Tan ruidoso como siempre. Me siento sin mucha ceremonia, intentando apartarme de todos aquellos que me siguen como si fuera su Dios…Momento: Lo soy. Debo comprenderlos. De ser ellos, también me amaría y envidiaría. Pero como yo soy yo, me tiene sin cuidado.

Mientras planeo cuál será el alimento que pasará a formar parte de mi organismo, Dumbledore se pone en pie, sin llamar mi atención, pero si la de Potter, su perro faldero. No me sorprende. Pobre Potter, muy en el fondo me compadezco de él, lo de sus padres y el haber vivido con muggles tanto tiempo, no haber muerto cuando debería, estar con Weasley. Mmm…Creo que ya lo superé. O no, pero no es mi problema. De todas formas, agradezco a Merlin por no ser como Potter.

.-…Así que por eso, junto a los demás profesores, hemos ideado esta estupenda idea de adaptación. Creemos que todos deben participar. Será una gran oportunidad que nos beneficiará a todos.- continuaba hablando Dumbledore. Pero yo no lo escucho. Mi tostada con manteca es muy tentadora.

"Por el bien mayor", seguramente. Ese viejo si que me causa gracia. Pobre de él.

Un día de estos debería crear una lista sobre las personas que me causan lástima. ¡Qué bueno soy! Siempre pensando en los demás.

Aunque todavía estoy en duda. No sé quién me produce más lástima. Hogwarts está lleno de personas patéticas. No entiendo qué hago yo aquí.

El director continúa hablando.

.-…Como supondrán, hemos escogido previamente a dos alumnos para…

Demasiada información. Miré a Pansy Parkinson, a mi lado, apoyada como quién no quiere la cosa sobre uno de mis brazos. Aquella niña no me merecía. Quizás debería buscarme otra.

.-…por ello, ¡un fuerte aplauso para Draco Malfoy y…!

Dirigí mi profunda y misteriosa mirada hacia donde estaba Dumbledore. Por fin la cosa se ponía interesante. Lo habían nombrado. Ya era hora. Estaban hablando de él. Sonrió con orgullo. No sabía qué decían de él, pero

a O eran mentiras de un viejo envidioso.
b Admitían finalmente su perfección y quizás le concedían el mérito bien merecido.

.-….y Ginevra Weasley!- terminó el director, bastante entusiasmado.

Poco importaba realmente el entusiasmo de Dumbledore. Pero… ¿Por qué mi tan importante y honorable nombre estaba junto al de la menor desgracia de los Weasley? Fruncí el ceño. Desde que mi nombre tenía cualquier tipo de vínculo con Weasley, la cosa ya no era tan hermosa. Weasley me opacaba, me hacía ver menos perfecto. Wow. ¡Qué poderosa podía ser Weasley! Y yo que tanto la subestimaba.

.-. ¿Weasley?- repitió Pansy atónita, despegándose (gracias a Merlin) de mi brazo y mirándome como si tuviera el derecho de hacerlo o como si yo tuviera la culpa de que hayan nombrado a Weasley luego que a mi. Aunque no era tan extraño si se lo analizaba. Weasley era un apellido que siempre estaría detrás de Malfoy. Quizás eso quería decir nuestro no amado director.

Los demás alumnos aplaudían, nuevamente murmullos y yo sentía que me había perdido de algo importante.

.-. ¿Qué decían de mi?- pregunté con una sonrisa seductora a una chica que no conocía. Seguramente era el día más feliz de su vida, ahora que yo le había hablado.

.-.Oh, que tendrás que participar de ese extraño proyecto de Dumbledore con Weasley. Una frecuencia de Dario.

.-. ¿Dario?- pregunté incrédulo.

.-.Radio, Malfoy, radio.-

Reconocería esa traidora e imperfecta voz en cualquier sitio, por el simple hecho de que sabía distinguir a la perfección entre lo bueno, y lo que debía ser desechado y olvidado. Simplemente marginado. Vamos a fingir que Weasley no está detrás de mí en este momento, que no me está hablando y que no está contaminando el mismo aire que yo estoy respirando. Creo que tengo ganas de dejar de respirar.

.-.Oh…Eso.-

Bueno, quizás nunca fui bueno para fingir.

.-.Si. Eso.- corroboró ella.

Debe ser retrasada mental. Quizás algún hechizo no le ha funcionado bien y por eso repite todo lo que yo digo. Optaré por pensar que, como tantas, me idolatra y aquella extraña conducta inapropiada solo forma parte de un ritual de adoración. Si, eso es.

.-.Bueno. Ahora puedes irte…- sonreí con total cinismo. No sabía qué hacía ella allí parada, pero sí tenía una cosa muy en claro: no quería saberlo.

.-.Malfoy…- murmuró ella, parecía irritada. Quizás es el stress que provoca su adoración por mi. Aunque me resulta extraño que la yo pueda provocar stress en alguien, aunque sea de una forma indirecta.
Oh. Me percaté que Weasley continuaba hablando y que yo me había perdido divagando con la mirada perdida en algún lugar muy lejano.

.-.Malfoy…

.-. ¿Si?-

.-.Deja de mirar mis senos y…

.-.Oh, no sé dónde se te perdieron, Weasley, porque yo no los veo.

.-.Muérete Malfoy

.-. ¿Siempre eres tan simpática?

Que forma tan extraña de adoración tiene Weasley. Quizás debería investigarla. Lo tendré en cuenta, aunque no sé que puedo esperar de un espécimen raro.

.-.Al grano, Malfoy.

.-.Ajá, ¿Por qué en cada cosa que dices agregas mi apellido?

Ella puso los ojos en blanco, y yo simplemente la ignoré.

.-.Tenemos que presentar mañana la nueva frecuencia de radio frente a toda la escuela. Y no lo haré sola. Así que vas a buscar un tema interesante del que puedas hablar y que no seas tú.

.-. ¿Me consideras un tema interesante?

.-.No, pero creo que es una de las pocas cosas sobre las que puedes hablar.- sonrió ella, tenía un encanto extraño, pero encanto al fin.

Yo arqueé una ceja, no permitiría que ninguna sangre sucia me tratara así. Corrección: No permitiría que nadie me tratase así. Menos una Weasley.

.-.Si, como gustes, Weasley. Ahora, ya puedes irte, antes de que termines de arruinar mi mañana.

Ella arqueó una ceja y se marchó moviendo su casi inexistente falda. Y por unos segundos creí que la observaba, bueno, no a ella…

Pansy me miraba expectante. Yo arqueé una ceja y sin más me puse de pie y me marché. No quería llegar tarde a la primera clase de ese día. O simplemente no tenía ganas de escuchar a Pansy replicar por sus exagerados celos. ¿Cómo podía ponerse celosa de Weasley? Bueno, Pansy últimamente se irritaba hasta del profesor Slughorn. Últimamente creo que me mira demasiado.

Estaba extrañamente distraído. Tenía muchas preguntas en mente, como por ejemplo: ¿Qué es una secuencia de Dario? ¿Cómo pretendía Weasley que yo lo supiera? Bueno, quizás confiaba en mi inteligencia superior. Que linda.
¿Sobre qué clase de temas podría hablar? Yo tengo tanto para decir que al mundo mágico le encantaría escuchar (estoy seguro).

Bueno, sólo era cuestión de esperar y que Weasley hiciera todo el trabajo, o lo que fuera que tuviéramos que hacer. Después de todo, me tenía sin cuidado realmente.

Comencé a trazar líneas incoherentes sobre mi nuevo pergamino, sin prestar atención a nada realmente. Creo que debería haberme quedado en cama hoy.

En los pasillos todos me miraban curiosos (más de lo común), eso me extrañaba un poco. Que yo supiera, además de continuar mi grandiosa existencia, no estaba haciendo ninguna otra cosa interesante. Tengo esa sensación de que realmente me he perdido de algo importante.

Nota mental: Prestarle más atención a Dumbledore...

Quizás debería comprarme otro diario de vida. Ser yo es muy complicado.

.-. ¡Hey, Weasley!- me acerqué a ella tranquilamente, con Crabbe y Goyle detrás de mi. A veces siento vergüenza ajena. Entre los dos, no hacen uno. Decidido. Están dentro de mi lista de personas que me producen lastima.
Adoro tomar decisiones acertadas, lo cual, ocurre cada vez que tomo una decisión. Draco Malfoy nunca se equivoca.

Ahora que lo pienso, debería tener también mis propios mandamientos. Si. Ya lo creo. Toda una línea de objetos dedicados a mí.
Quiero mi foto en túnicas y ranas de chocolate; que todo el mundo muera por mi autógrafo. Una línea de escobas con mi nombre. Que mis mandamientos sean ley. ¡Lo merezco!
Creo que ya sé sobre qué hablar en la secuencia de Dario.

Momento. Recuerdo que estaba hablando con Weasley. Oh, ella sigue allí. Creo que también tendrá un lugar en mi lista.

.-.Weasley…- ella se estaba por marchar, creo que se percató de que no estaba prestándole mucha atención.
La sujeté antes de que se marchara. Tenía una duda existencial y era su obligación responderla.

.-. ¿Qué es una secuencia de Dario?- le pregunté totalmente serio. No sé qué le parece tan gracioso. Arqueé una ceja. Se estaba riendo de mí. Bueno, no de mí, de mi pregunta.

.-.Frecuencia de Radio.

Resoplé molesto.

. sea.

.-.La radio es un artefacto muggle que…- arqueé una ceja. Era una broma. Tenía que ser una broma. ¿Yo fingiendo ser un objeto muggle?- ¿Entendiste?

Yo la miré perplejo.

.-.Mira. Es ser algo así como un comentarista de Quidditch, sólo que no se habla específicamente de Quidditch, y nadie te está viendo cuando hablas.

.-.Genial. Entonces sólo tengo que hablar sólo y fingir que no lo hago.-
Bueno, creo que al fin ya comprendo la idea.

.-.Errr…-ella me miró escéptica.-Algo así. Por cierto, fingiría estar agradecida contigo si me devolvieras el brazo.

Ella sonrió y yo me fijé que aún la estaba sosteniendo. La solté asqueado y ella arqueó una ceja y se marchó.

Llegué a mi sala común y subí inmediatamente al Cuartel General…Bueno, lo hubiera hecho si tuviera un Cuartel General, cosa que no era mala idea, así que pasaría a formar de las futuras grandiosas cosas que haré.

Mientras esperaba que mis expectativas respecto a mi futuro se cumplieran, le ordené a Crabbe (¿O era Goyle?) que fuera a buscarme comida.

Tomé un gran pergamino y comencé a escribir nombres rápidamente, mientras mi imaginación volaba por debajo de la falda de Weasley… ¡Ella! ¡Si, ella! Casi la olvidaba. ¿Cómo olvidarla?

Con letra especialmente escribí "Ginevra Weasley" sobre mi pergamino. Vaya nombre…
Lo examiné detenidamente antes de aclarar entre paréntesis "y demás Weasleys". Nombrarlos a todos ocuparía demasiado lugar en mi pergamino.

Sobre el nombre de mi querida Weasley, estaba el gran y original título del asunto por el cual se estaba molestando en escribir; el título rezaba algo así como "Existencias patéticas".

Listo. Ya tenía algo sobre qué hablar para la Frecuencia de Dario.

La tarde se pasó como normalmente, sólo que hoy no me encontré con Potter. Comienzo a pensar que quizás Merlin también acepte que soy extraordinario.

Durante la cena, yo estaba muy tranquilo, evitando todas aquellas miradas que, como de costumbre, se posaban sobre mi esbelta figura, mientras Pansy hablaba sobre yo-no-sé-qué.

.-.Draco...Drakíin…

Apreté los dientes. Eso sí lo había oído.

.-. ¡Ya te dije que no me llamaras así!

.-.Lo siento, Drakín…- sonrió ella. Creo que se percató que había llamado mi atención. Pobre ilusa.-Como te decía, me sorprende que hayas aceptado dar la Secuencia de Ridio con Weasley durante esta semana.

.-. ¿Esta semana?- pregunté yo. No sabía muy bien a qué se refería ella ahora.

.-.Si. Durante esta semana, tendrás que soportar a ese intento de bruja y hablar para toda la escuela…

.-.Supongo que podré soportarla un rato.

.-.Pero tendrás que convivir con ella una semana. Tu y ella, solos, una semana, secuencia de redio… ¿No escuchas lo que digo?- preguntó indignada

Mis ojos estaban muy abiertos, pero creo que no tanto como mi boca. Ella me miró extrañada. ¿Una semana? ¡Yo ni siquiera sabía qué era la secuencia de redio ni qué tenía que hacer!

Me marché confuso, mientras Pansy continuaba hablando sola en el Gran Comedor.

En fin. ¿Qué pude comprender a lo largo de este día? Que cuando uno presiente que ese será un mal día. Mejor quedarse en cama, aunque deba fallarle al Señor Tenebroso.