Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a JKR, excepto aquellos que sean fruto de mi imaginación.

Era una calurosa mañana de julio. El escaso viento que había soplaba sobre los terrenos de Hogwarts. Las aulas estaban vacías y los pasillos desiertos.

De repente toda esa tranquilidad se vio interrumpida por el susurrar de la capa de un hombre que se dirigía al despacho del director, Albus Dumbledore. Su semblante no revelaba nada sobre sus intenciones, pero parecía llevar mucha prisa cuando se tropezó con la señora Norris, la gata del conserje. Nada más llegar a la gárgola que custodiaba la entrada al despacho del director, gritó la contraseña para que esta le dejara pasar.

-Adelante-invitó el director, cuando oyó un golpe en la puerta.

-¿Me mando llamar?

-Si, Severus. Veras…es un tema un tanto delicado…

-¿Desde cuándo las misiones de incógnito son un asunto delicado?- pregunto con sorna Snape.

-No es una misión-contestó. Antes de que pudiera añadir nada más, llamaron otra vez.

-Vinimos en cuanto pudimos, Albus, ¿es sobre Harry?- preguntó Sirius Black entrando por la puerta.

-¿Black? ¿Lupin? ¿Qué hacen ellos aquí?- inquirió Severus Snape cuando vio a dos de sus peores enemigos de juventud.

-Severus tranquilízate, les he llamado yo. Sentaos por favor.

Los tres hombres estaban seriamente intrigados. Tomaron asiento y esperaron a que Dumbledore se decidiera a hablar.

-Seguro que todos recordáis a Susan Grimaldi.

Sus oyentes se sorprendieron muchísimo. Susan había sido la mejor amiga de Lily, y por lo tanto, muy cercana a los merodeadores. Cuando los Potter's murieron, ella simplemente desapareció. Por más que la buscaron sus amigos, los aurores y hasta el mismísimo Dumbledore nadie la encontró. Lo que no entendía ninguno de los merodeadores era que pintaba Snape en todo eso.

-Por vuestras caras puedo ver que sí. Como recordareis desapareció esa noche de Hallowen y por mucho que lo intenté no puede encontrarla. No pude, hasta hace una semana.

-¿Volvió?-pregunto Sirius entusiasmado.

-No exactamente. Lamento informaros de que ha fallecido.

-¿Qué? ¿Pero cómo?

-Al parecer algunos mortífagos la…visitaron por así decirlo…ya todos sabemos lo que paso hace unas semanas, y parece que Voldemort no pierde el tiempo. Ella no pudo defenderse, había renunciado a la magia.

-¿Por qué haría eso?- Hasta ahora era la primera vez que Snape se atrevía a hablar.

-Por que desde la muerte de Lily y James decidió desvincularse de este mundo.

-Aún no se qué hago yo aquí-declaró Snape, haciendo la pregunta que tenían los merodeadores desde hacía un rato.

-Parece ser que Susan temía que le sucediera algo. Dejó una nota para ti.

-¿Para mí?-pregunto sumamente intrigado.

-¿Para él?- preguntaron los otros dos.

-Deberás perdonarme pero me tome la libertad de leerla, como comprenderás creo que hice bien.

-Y… ¿qué dice la nota?-pregunto Snape. La verdad es que no creía que esa nota dijera algo interesante para él.

-Severus, Sirius, Remus… ¿sabíais que Susan tenía una hija?

-No- fue lo único que contestaron los tres a la vez.

-Veréis esa niña se acaba de quedar sin madre y me parece que lo más lógico es que ahora viva con su padre.

-¿Y quién es su padre? ¿Esa es la misión? ¿Tenemos que ir a buscarlo?-preguntó ingenuamente Snape. A estas alturas, Sirius ya estaba oliéndose la verdad.

-No Severus. Tengo a su padre delante de mí. Eres tú.

-¡Eso es imposible! Hace 14 años que nadie ve a Susan….-intervino Remus.

-Creo…que olvidé mencionar que tiene la edad de Harry. Cumple 15 en Agosto. Severus me gustaría que la conocieras.

-¿Está aquí?

-No me pareció prudente dejarla en su casa, ya que los mortífagos saben cómo encontrarla. Acompáñame por favor. Sirius, Remus ¿podríais avisar a la Orden para una reunión en un par de horas? Y decidle a Molly que la niña irá al Cuartel, para que le tengan preparada una habitación.

El director y Snape salieron del despacho. Snape simplemente seguía al director, no sabía a dónde de tan metido que iba en sus pensamientos "¿Una hija? ¿El? No era posible y ¡con Susan! Si solo había sido una noche…."

-Severus-lo llamó suavemente Dumbledore. Sin darse cuenta habían llegado al lago. De espaldas a él estaba una jovencita. Alta y de pelo largo y negro. "Negro"-pensó-"Igual de negro que el mío"

-Adela-llamó- Te presento a Severus Snape.

La joven se dio la vuelta….