Ademanes involuntarios
30 escenas Hak/Yona siguiendo la 'Tabla Oculta', de 30vicios (LiveJournal).


1 » Súbito

Era tarde en la noche (¿o tal vez demasiado temprano en la mañana?) y Hak no podía pegar un ojo. Miraba el cielo estrellado, poco oculto por las ramas y hojas de los altos árboles que le protegían, y escuchaba las respiraciones acompasadas de sus compañeros dormir.

Su vista se desvió sin quererlo a la tienda que la princesa Yona compartía con Yoon. Pero se recuperó de inmediato para mirarse los pies, ahí donde se esperaba que estuvieran, al final de sus piernas.

Suspiró. Lo intentaba. Con ganas lo intentaba. Mantenerse enfocado en su misión y alejar de él el mar embravecido de sentimientos y pensamientos que le aquejaban siempre que veía aquella enana de cabello rojo. (…) No, ni siquiera servía decirle enana, de verdad que no. Le seguía causando cosas que prefería evitar de momento.

Decidió que quedarse tendido en aquel lugar —intentando conciliar un sueño que nada quería ver con él— lograría únicamente sumergirlo hasta el cuello en pensamientos referentes a Yona. Y realmente no tenía ganas de sentirse más confundido y embobado, e incómodo siempre que estuviera a su alrededor… y alrededor de Jae-Ha, que no perdía oportunidad para decir cosas estúpidas e innecesarias respecto a sus emociones.

Se alejó a paso tranquilo, seguro de que sus compañeros (y la princesa en especial) estarían a salvo. Cuando se halló oculto detrás de árboles y del follaje, se desprendió de su arma, depositándola en el suelo, y estiró los brazos al cielo.

Estuvo lo que le pareció largos minutos contemplando el vasto firmamento, escuchando los sonidos de la naturaleza y respirando aquel aire puro. Aunque se había alejado de donde la princesa Yona dormía, aquello no había servido para alejar su mente de ella. Seguía pensando en el mejor modo de mantenerse cuerdo a su alrededor y no terminar haciendo cosas estúpidas… como lamerle la mano.

Diablos, lo haría de nuevo.

—Qué imbécil —susurró.

—¿Hak?

La voz de Yona le sobresaltó a tal punto que dejó escapar un pequeño suspiro asustado y dio un paso atrás.

—Princesa —murmuró, sonriéndole—. Es tarde.

—No estabas allí —respondió, mirándole un tanto ceñuda. No logró correr la mirada de aquellos ojos azules que le miraban con curiosidad—. No me gusta despertar y no verte.

Hak se paralizó en el lugar. Dudaba que la princesa lograra darse cuenta de todo lo que provocaba en él con esas simples palabras, que salían de su boca de esa manera tan inocente y espontánea. Sentía el rostro caliente, pero Yona estaba demasiado ocupada observando el arma en el suelo.

—¿Has estado entrenando?

—No —respondió. Recogió el arma, aprovechando para tomar grandes bocanadas de aire y alejar aquel calor de su rostro—. No podía dormir.

Yona lo observó largo rato, hasta que el silencio se hizo tan molesto que soltó un bufido.

—¿Qué, princesa?

—¿Y por qué no podías dormir?

La miró un momento y se encogió de hombros. No podía soltarle todo así como así, de la nada. Ni por más que lo que más deseara en todo el mundo fuera alcanzar a aquella chica y devorarle la boca.

—Bueno, ¡debes descansar! —exclamó la princesa entonces, con determinación—. Tenemos un largo día por delante.

—Tú deberías descansar. ¿Por qué no estás durmiendo, de todos modos?

Yona se ruborizó y negó con la cabeza. Hak requirió de varios «¿Qué?» para que la voz de la princesa fuera audible.

Ella tampoco podía dormir. Así que posiblemente lo había oído caminar fuera del campamento donde descansaban y le había seguido luego. ¿La princesa lo había visto contemplar el cielo? A lo mejor su pregunta podía leerse en sus ojos azules, porque Yona no hizo más que sonrojarse entonces.

—Ve a descansar —dijo, seguro de que todo lo que quería era que siguiera a su lado, juntos en medio de la nada, un tanto embelesado por el color de su pelo bajo la luz de la luna—. Yo estaré bien. Intenta dormir.

Yona frunció más el ceño.

—¡Pero no puedo!

—Princesa, tan solo inténtalo.

Entonces se acercó a él a paso rápido y seguro en solo cuestión de segundos. Hak la observó con una ceja en alto, aferrándose a su arma. La princesa le tomó la mano libre y tiró de él, arrastrándole de nuevo hacia donde estarían sus amigos. Y él, como era usual, se dejó ser.

—Si yo lo intento, tú también.

—Princesa…

Se separó de él y se sentó justo en el lugar donde Hak dormía, apoyado contra la corteza del árbol. Luego dio dos palmaditas en el suelo, a su lado, con sus ojos grandes mirándole con impaciencia. Hak se removió incómodo en su lugar, mirando de reojo al resto de sus compañeros. Para el momento estaba seguro de solo una cuestión: ninguno de ellos dormía.

—Recuéstate a mi lado —le pidió.

Hak tragó.

—No puedo… ¡es más fácil dormir contigo! —exclamó entonces, en un susurro apresurado. Hak apostó a que Yoon (dentro de la tienda) estaría rogando porque hablaran más alto, así podría oír lo que decían—. Ven.

Hak suspiró, rendido. Se acercó a ella (agradecido a la oscuridad, que ocultaba el intenso rubor en su rostro) y se sentó a su lado. La princesa estaba ligeramente sonrojada, pero rápidamente se acomodó hasta apoyar su cabeza en su pecho.

Que grandísima idea. ¿Por qué siempre terminaba haciendo lo que ella deseaba? Si Yona no se había dado cuenta hasta el momento, el latir de su corazón seguramente lo delataría.

—Tenemos algunas horas de sueño aún —murmuró Yona. El arma de Hak reposaba a su lado, mientras él intentaba recuperar el control de su respiración (y cuerpo en su totalidad)—. Descansa, Hak.

Hak finalmente, incapaz de otra cosa, envolvió con su brazo el cuerpo menudo de la princesa, saboreando el contacto con ella incluso a través de todas las prendas. Sonrió, pensando cuánto lograba fastidiarle Yona a veces, sin siquiera proponérselo, con algo tan simple como pedirle que estuviera a su lado…

No pudo ver que Yona sonreía también. Ninguno de los dos se dio cuenta cómo tan súbitamente el sueño llegó a ellos.


Nota

¡Hola! Qué bien pasarme por un nuevo fandom :)

Como el sumario deja entender, este fic constará de 30 viñetas (o One!Shot's) Hak/Yona, siguiendo las palabras de la tabla ya mencionada. No tengo cuenta en LiveJournal y tampoco he visto mucha actividad en 30vicios, por lo que no me he anotado oficialmente. Sin embargo, dado que sigo el orden de la tabla en cuestión, me veo obligada a darle publicidad. :)

Espero que hayan disfrutado de la primera escena. Esta y las siguientes serán independientes unas de otras, el que avisa no es traidor (?).

Dejen un review abajo y tengan por seguro que podrán tener sexo con intensidad hasta los noventa y largo de años. ¿Eh? ¿Quién ha dicho eso? (No sé, pero por las dudas hagan caso.)

Saludos,
Mor.

Postdata: estoy por el capítulo 98 del manga, no me hagan spoilers ajdshkjjasd