Disclaimer: I don't own Harry Potter.
-WEASLEY, RONALD.
Ron oyó su nombre y quiso andar hacia el Sombrero, pero no podía moverse. Se quedó allí, helado, durante lo que a él le pareció mucho tiempo, aunque en realidad no fueron más que unos segundos.
Se encontraba mal y estaba seguro de que todo el mundo lo estaba notando, pero le daba igual, porque tenía cosas más importantes de las que preocuparse, como de para qué casa sería seleccionado. Si Ron hubiera estado pensando racionalmente se hubiera dado cuenta de que su familia estaría orgullosa de él aunque no estuviera en Gryffindor. Pero ese era exactamente el problema... no lo estaba haciendo.
La verdad era que Ron estaba asustado. Asustado de decepcionar a su familia, asustado de cómo sus hermanos iban a reírse de él más tarde. De repente, las arañas parecían seres completamente inofensivos comparados con lo que el Sombrero iba a decir.
Tenía que moverse, y deprisa. Si personas como Neville, el chico tímido que había conocido en el tren horas atrás, podían hacerlo, entonces él también. Y con eso en mente dio un paso adelante, y después otro, y otro, hasta que llegó al Sombrero.
Cuando Ron se sentó y sintió el Sombrero sobre su cabeza miró a sus hermanos, sentados en la mesa de Gryffindor. Lo que vio fue algo que nunca podría olvidar... reconocimiento y orgullo en sus caras. Entonces supo que todo iría bien.
Sólo unos segundos más tarde el Sombrero Seleccionador gritó:
-¡GRYFFINDOR!
