Hola, nuevamente me presento, soy Abuelitnt y este es mi primer fic largo de PoT, espero que sea de su agrado
Advertencias:
Me demoro mucho en actualizar, así que me tienen que tener paciencia si quieren seguir leyendo
Es probable que salgan spoliers de la serie de anime y del manga
Demás esta decir que los personajes no me pertenecen a mí, solo a Takeshi Konomi, excepto los que sean sacados de mi pobre imaginación
Hechas estas aclaraciones y advertencias, les presento "Tiempo Transcurrido"
CAPITULO I: OCHO AÑOS
Arreciaba una suave brisa por la ciudad, claro Europa estaba en pleno verano y Mónaco no era la excepción, ni tampoco su capital Montecarlo. A pesar de ser el lugar con los casinos más famosos y más caros de la Tierra, también había tiempo para el deporte
-Game, Set, match Echizen-dictaba solemne el juez de silla, mientras que la gente estaba enfervorizada con el nuevo triunfo de la nueva estrella del circuito. Poca gente aun no creía que ese talentoso muchacho fuera japonés, dado que su nación no era conocida por tener grandes jugadores de tenis, aunque él era la excepción y más aun, que hubiese ganado el Master Series de esa ciudad y en la superficie más lenta, arcilla. El obtener el campeonato lo encumbraba en los mejores 15 del mundo en la carrera de campeones, su objetivo era llegar al torneo de maestros que se realizaría en Tokio, sin duda Montecarlo era solo un paso más para alcanzar esa meta. Creía que había terminado de crear un estilo propio durante su estancia en Seigaku, pero al entrar al circuito juvenil a los 15 años, se dio cuenta que aun no era suficiente, que el camino todavía era muy largo para perfeccionarse, sin duda, su país le quedó pequeño con respecto a los rivales que tenía en las escuelas, Estados Unidos era la respuesta, ahí podría encontrar oponentes de los que podía aprender.
Y como siempre, el vitoreo del público asistente en el court no le importaban en los más mínimo, a la vez que tomaba su bolso de raquetas para irse directo a los vestidores. Caminando entre los pasillos iluminados por luces colocadas entre sí a la misma distancia, pensaba en lo difícil que había sido el encuentro. Su oponente era un español y como todo el mundo sabe, él mejor que nadie, los jugadores de esa nacionalidad quizás son los mejores jugando en ese tipo de superficie, además tenía un buen saque y jugaba desde el fondo, pero el japonés pudo controlarlo de buena manera con pelotas con efectos e idas a la red, sin olvidar golpes profundos y precisos.
-Muy bien Ryoma-le felicitaba Kevin Smith, su entrenador que lo estaba esperando en el lugar. Desde hace 5 años lo había visto jugar e inmediatamente vio su gran potencial y no se equivocó-jugaste muy bien, pero pensé que te costaría menos
-Al principio no me sentía cómodo en la cancha, pero me acostumbré rápido-mientras deja su bolso en una silla cercana, con su eterno tono neutro y despreocupado, tampoco en eso había cambiado, mantenía la misma faz, ese carácter antipático y arrogante. En apariencia, conservaba la misma cara, sobre todo el carácter felino de sus ojos claros, por supuesto, un poco más adulto y más crecido, aun guardaba esa aura misteriosa, lo que llevaba como resultado el gran éxito en el sexo opuesto, en su país era toda una celebridad, llenaba portadas de revistas deportivas, y más aun las sociales-Aun le falta mucho-sentenció mientras entraba a la ducha, refiriéndose a s contrincante
-Siempre dices eso jajaja-a su entrenador siempre lo hacía reír esa frase-con los puntos que ganaste con este campeonato quedaste 15
-Ahá…-a la vez que abría la llave del agua caliente
-Pero no debes descuidarte, sabes que detrás de ti hay buenos tenistas
-Ahá
-Pero supongo que no estás escuchándome
-Ahá
-Eres un idiota
-Ahá
-Bueno…-algo resignado, eso a menudo le pasaba, su dirigido no le prestaba la más mínima atención-en el próximo torneo, serás cabeza de serie, por lo tanto tienes el primer día libre, así que puedes hacer lo que quieras
-Bien…-secándose el cabello con una toalla a la vez que otra rodeaba su cintura
-Así que practica tu servicio, tienes que elevar su efectividad, hoy estuvo alrededor del 50 por ciento
Al escucharlo hablar de esa manera le recordó a alguien que conoció hace mucho tiempo, en los que jugaba en Seigaku
-Mmmh-gruñó
-Se que mides 1,80, pero no significa que seas bueno sacando, además hay jugadores más altos que tu
-Si lo se-algo molesto a la vez que se vestía
-Y después… podrías salir a distraerte
-No gracias-no acostumbraba a hacerlo
-Desde que te conozco, nunca haz salido por lo menos a pasear o conocer
-No me interesa hacerlo
-¿Acaso no te diviertes? ¿O no sabes hacerlo?-algo inquisidor
-Ya te lo dije… no me interesa hacerlo-con un dejo de molestia que pasó desapercibido por su oyente
-Tampoco nunca te había visto con una chica ¿eres gay?-a lo que el muchacho le dirigió una cara de pocos amigos-lo siento… lo siento… no te molestes
-Eres solo mi entrenador, ocúpate de tu trabajo
-Esta bien, entonces como tu entrenador, práctica tu servicio y los golpes con efecto. Con los que vi hoy, fuiste capaz de ganar, pero no siempre será así
-Bien, ahora solo quiero dormir-mientras tomaba sus bolsos-además no quiero encontrarme con los periodistas
-¿Tampoco irás a recibir el trofeo?-algo extrañado
-No-y cerró la puerta detrás de sí
-¿Por qué no me sorprende?-se dijo Kevin. Estaba acostumbrado a las actitudes de Ryoma, siempre lo había hecho-espero que alguna vez cambie y viva su vida…como alguien de su edad
UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
El reloj de un recinto deportivo marcaba las 8 de la noche en forma digital en un poste y una joven mujer perseguía al campeón del torneo que se realizaba en ese lugar, que con suerte, tenía 14 años
-¡Espérame!-se le oía decir-tengo que hacerte una entrevista-algo tímida, el chico no le hacía caso. La muchacha se estaba hartando de su actitud, ya lo había perseguido por mucho rato y no aguantaría mucho tiempo su desplante, así que corrió lo más rápido y se puso al frente a él-¿Sabes? Me está hartando tu actitud, así que quiero que me des un poco de tiempo para poder entrevistarte ¿Está bien?-con furia en sus ojos, es que cuando se trataba de su trabajo, perdía su inherente y eterna timidez
-Ah… si… claro… dis… discúlpeme-algo sorprendido y aplacando su anterior comportamiento, totalmente dispuesto a ser entrevistado
-Gracias…-muy seria mientras que la mujer de cabello rojizo y largo, maquillada suavemente, solo un poco de lápiz labial, rimel y pestañas crespas, además de un poco de rubor en sus mejillas. Vestía pantalones claros de tela, bastante cómodos y una blusa holgada blanca, sacaba su grabadora para cumplir cabalmente con su trabajo y un bolso negro de mediana proporciones que alcanzaba para lo que traía
-¿Listo?-algo tímido
-Si-con una suave sonrisa, la de siempre mostraba desde que era una niña, cosa que el joven se sonroja un poco, apenas dándose cuenta de lo bella que era su entrevistadora, un cuerpo bien formado de 1,68-gracias… y discúlpame por haber sido tan agresiva
-No… no se preocupe-aun más apagado-fue mi culpa
-Espero verte de nuevo, suerte en tu próximo torneo, adiós
-A… adiós-se despedía el chico, lamentándose por ser tan poco amable con ella
A sus 20 años, aun era estudiante, pero sobresalía por sus altas calificaciones en la facultad de periodismo y rápidamente encontró un puesto de asistente para los profesionales de la revista de tenis. Era muy eficiente, amaba lo que hacia, eso se notaba en la dedicación que le daba a todo lo que hacia, sin duda decidido para bien su futuro.
-Muchacha ¿conseguiste la entrevista?-pregunta un hombre mayor
-Si, Inoe-sempai, me costó un poco, pero aquí está-mostrando orgullosa la grabadora
-Estás aprendiendo rápido. Si sigues así, me quitarás el puesto-dijo en tono de broma
-No diga eso-le responde respetuosamente
-Lo digo en serio-mientras miraba su reloj de pulsera-tenemos que irnos, esto tiene que salir en la edición de mañana
-Está bien, espero que me alcance el tiempo para juntarme con una amiga
-Si llegamos a tiempo, lo tendrás-con una sonrisa
Así emprendieron camino, saliendo del gran complejo deportivo, en donde se había disputado un torneo juvenil muy importante para el circuito de esa categoría de Japón.
Esa era la vida de Sakuno Ryuzaki, yendo de una cancha a otra en sus ratos libres, consiguiendo entrevistas, aunque terminaba cansada, era feliz, además de esperar a esa persona de quien estaba profundamente enamorada…
UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
-¡Saku-chan, aquí!-le gritaba su amiga de cabellos castaños claro un lunar en su ojo izquierdo
-Disculpa por la tardanza Tomo-chan-un poco agitada de tanto correr para llegar a tiempo a la mesa de una cafetería con un agradable ambiente en una vereda
-Siéntate y descansa-cosa que la joven hace-tengo que contarte algo
Después de llamar al mesero y pedir un jugo de naranja para su amiga, Tomoka de su bolsa saca un periódico y lo abre en la sección de deportes, poniéndolo sobre la mesa
-Mira, Ryoma-sama ganó otro campeonato-indicándole el titular que decía "Ryoma Echizen se acerca al torneo de maestros"
-"Al ganar el torneo de Montecarlo con parciales de 7-5, 5-7-7-6 (7-1) y 6-4 a Danilo Marqués de España, obtiene puntos importantes para la carrera de campeones"-leía en voz alta la pelirroja-que bien-con una sonrisa
-¿Solo "que bien"?-algo enojada-deberías estas más contenta
-Y lo estoy, pero no es algo que influya en mi vida-le responde con sinceridad-aun no puedo creer que después de tantos años todavía te guste
-Él siempre será mi amor platónico, por eso lo sigo, mira, está tan apuesto como antes-mostrándolo una foto en donde el jugador salía respondiendo un servicio de su contrincante, con su eterna gorra, dejándose ver su intensa mirada
-Si, sigue siendo el mismo-algo nostálgica mientras lo miraba
-¿A ti te gusta aun?-inquisitiva
-Jajajajajaja, sería una tonta si siguiera enamorada de él, han pasado 8 años y Echizen es sólo un bonito recuerdo de mi niñez-con mucha tranquilidad-además…
-Si, si, estás enamorada ¿Y te ha llamado?-pícaramente
El color rojo se adueño de las mejillas de la joven
-Si-en un suspiro-ayer lo hizo
-¿Y como está?
-Un poco triste por haber perdido, pero mañana jugará en Conde de Godó
-¿Le alcanzó su ranking para entrar al cuadro principal?-muy emocionada su amiga
-Si-muy feliz
-Se te ve muy enamorada amiga
-Lo estoy, él es lo más importante para mí-miró su reloj de pulsera-me tengo que ir, se me hace tarde, mañana tengo clases temprano-Tomoka solo gruñe
-Nos vemos mañana-se despide la castaña
-Adiós…-se despide Sakuno
Eso era verdad, no había que olvidar que ese día era domingo y el tiempo no se detenía por más que uno quisiera, especialmente cuando esa persona que más amaba la llamaba o la venía a visitarla, aunque fuera por poco tiempo, pero no se arrepentía de haberlo apoyado cuando él decidió entrar al circuito profesional, sabía que era feliz con la que hacía, como ella lo era estudiando la carrera con la cual se sentía realizada
UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
Después de recuperarse del duro entrenamiento, el gran tenista se encontraba en su habitación en el hotel, mañana tendría que viajar a Barcelona, por lo menos tendría el lunes libre para, obviamente entrenar para su debut al día siguiente. Intentaba conciliar el sueño cuando suena el teléfono de su habitación, Ryoma no quería contestar, esperaba la persona que lo estaba llamando se cansara y lo dejara en paz, pero como no quería dormir, tomó el auricular para escuchar al recepcionista con neutro inglés
-Hello?
-Mister Echizen, you have a call from Barcelona, Would do you like take it?
-Yes-un poco somnoliento
-Hola Echizen…-se escuchaba una voz muy alegre
-Hola Momo-sempai-un poco aburrido
-¡Ey! No trates así a alguien que te llama para felicitarte por tu triunfo de hoy
-Si, aun le faltaba mucho
-Jajajajajajaja-riendo estrepitosamente-siempre dices lo mismo cuando te felicito
-¿No deberías estar dormido? Mañana juegas en el segundo turno
-Si, pero al estar en el segundo turno, me da un poco de licencias, a pesar de que me toca con alguien experto en arcilla-de repente se escucha entre cortado
-Déjame hablar con o'chibi…-se escuchó de lejos
-No, espera un segundo…-algo enojado Momoshiro
-Eiji, déjalo, podrás hacerlo cuando llegue-dijo una voz tranquila
-Yo quiero hacerlo ahora Oishii, ya habló mucho con él-de pronto se escuchó una batalla campal en ese lugar tan lejano del joven ojos de gato, tirándose almohadas y floreros, moviendo muebles, entre otras cosas. El sonido era tan fuerte que Ryoma tuvo que alejar el aparato de su oído
-No… ya hablarás con él-el decía el chico de ojos violetas
-Gané-decía su contrincante muy contento-Hola o'chibi, felicitaciones por tu triunfo en Montecarlo
-Gracias Eiji-sempai-desganado
-Que carácter, no se te nota contento, si es que lo estás
-Lo estoy, ahora quiero dormir
-En eso nunca cambiarás…-algo decepcionado su oyente-…toma Oishii… adiós o'chibi
-Echizen…-se oye-felicitaciones por tu triunfo, espero verte mañana en los entrenamientos
-Ahí estaré…-quería terminar con esto lo más rápido posible
-Bueno, ahora te dejaremos descansar, nos vemos en Barcelona
-Si, adiós-y cuelga el teléfono
Era casi como una costumbre, algunos de sus compañeros de Seigaku siempre lo llamaban para felicitarlo por sus triunfos o darles ánimos cuando perdía. A pesar de que no lo demostraba, se sentía contento cada vez que lo hacían, cuando jugó su último partido cuando tenía 12 años, le había agradecido a todos lo que le enseñaron, el sentimiento de pertenecer a un equipo y en cierta medida, eran sus amigos, eran su familia. La carrera de un tenista era muy solitaria, viajando y entrenando en completa soledad, ya estaba acostumbrado, pero no lo suficiente, con frecuencia se encontraba con algunos de ellos en los torneos, por ejemplo en los Master Series, en especial con Momoshiro
Después de él, Takeshi Momoshiro era otra de las esperanzas del tenis japonés, debido a su constancia había alcanzado el lugar 32, resultado del buen año que estaba teniendo hasta ese momento, había alcanzado buenas instancias en los torneos importantes y en el primer Grand Slam del año, Australia, llegó a los cuartos de final. Por su parte, Eiji Kikumaru y Suichirou Oishii eran una de las mejores parejas de dobles del circuito, le hacían honor a su apodo en la secundaria "La pareja de oro". La comunicación e integración entre ellos había crecido mucho a través del tiempo. Después de la secundaria, siguieron jugando juntos en la preparatoria y tomaron la decisión de probar suerte en circuito y les iba de maravilla
"Los veré en el torneo…" pensaba con una tenue sonrisa, mientras que se levantaba de su cama, yendo hacia la ventana de su habitación, sintiendo la brisa marina y mirando el cielo estrellado de Montecarlo por última vez.
FIN CAPITULO I
He aquí el primer capitulo. Aprovecho esto para agradecer a todas las personas que me enviaron un review por Sugar Rush (a pesar de que a mi, personalmente, no me gusto mucho)
