Disclaimer: La historia y los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados sin fines de lucro. Ya veréis que estas Navidades me los regala. (?)
Por Neryssa
Prólogo.
Vale, aquella idea que tenía en mente no era nada normal. Podía estar fácilmente entre las mejores diez estupideces de toda su vida y si en aquella época existiera el libro Guiness de los Records, definitivamente, respecto al tema "Gilipolleces" su idea sería la primera.
Era muy romántico eso de que Inuyasha la salvara cada vez que ella estaba en peligro pero, eso le daba la estúpida sensación de no "controlar su vida". Lo dicho, una gilipollez más grande que una catedral. Y allí estaba ella, tumbada en su saco de dormir al raso de la noche. ¿Qué qué época era? El puto invierno. Los dientes de Kagome no paraban de castañear mientras ella ideaba planes para pasar a mejor vida. No, no era que estuviera deprimida o algo parecido. Era algo mucho más tonto todavía, comprobar si Inuyasha la cuidaba porque la amaba o porque era un simple detector de fragmentos.
Bien, lo primero que debía hacer era pensar una manera. Teniendo en cuenta lo frágil que podía llegar a ser la vida y más en aquella época, no le costaría demasiado. ¿Lo primero? Pues…Si encontraba un acantilado, por ahí que se tiraría. Y pensar que todo aquello lo hacía porque en el fondo, tenía la seguridad de que él la salvaría siempre. ¿Cuáles serían los límites de Inuyasha? Pronto los descrubriría. Sin más, con aquella traviesa sonrisa y dirigiéndole una fugaz mirada al chico de rojo que descansaba en la rama de un árbol, se durmió.
Notas: ¡Huoola! Supongo que os estaréis diciendo "Vaya una idea más tonta la de Kagome" Pues no digo yo que no, pero…La verdad es que si fuera ella sentiría curiosidad por saber hasta dónde puede llegar Inuyasha. Sería algo interesante de ver. ¿No creen?
Bueno, resumiendo, ¡Déjenme un review si les ha gustado, por favor! No sabéis lo que me anima saber si lo encontráis bien narrado, si algún fallo ortográfico se me ha pasado por alto o si, simplemente, os gusta. Espero con ansias vuestras críticas.
¡Bien, con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho! (?) Nah, era broma. Mi inspiración no da para tanto por desgracia.
