Hola, no hiba a postear mi fanfic aqui hasta que estuviera termina pero pense... "ahh que rayos"

Ok dejenme explicar
Este es un fanfic escrito en primera persona, los primeros capitulos fueron escritos en tercera, y al final decidi cambiarlos a primera.
Consta de dos versiones:
La de Arthur... que la principal con la que empieza la historia
y la de Kiku que explica algunas cosas que quedan al aire en la explicacion de Arthur
Aun no esta completo, y al parecer seran 8 capitulos por version (fff uno al dia, solo que el primer dia lo dividi en dos capitulo por ser n00b... ademas esos son los que escribi en tercera persona al principio )


Comencé a acomodar mis cosas en el casillero, esperando, observando… ¿Desde hace cuanto tiempo que he estado haciendo esto? Ni yo mismo puede decirlo, todos los días lo observo caminar por el pasillo saludando penosamente a la gente que posa sus miradas en el.

Siempre he agradecido el hecho de que solo estemos a 16 casilleros de distancia, así es, los conté.
Nunca he conseguido poder saludarlo propiamente, cada vez que Kiku pasa a mi lado y me hace una ligera reverencia, volteo a otro lado ignorándolo y eso me hace sentir tan patético.

Esta mañana estaba seguro que no sería una excepción. Pero antes de que él pudiera siquiera cerrar su casillero apareció 'aquel'.

Últimamente un chico de tercer año ha estado frecuentando mucho a Kiku. Su nombre es Heracles, es un buen nombre para él, alto y bronceado además de ser algo fornido, Se muy bien que no soy competencia, pero me siento algo frustrado por el hecho de que ese chico es famoso por ir de relación en relación y al parecer, Kiku es su siguiente objetivo.

RIIING~

El timbre sonó, pero Heracles no daba señas de dejar ir a Kiku. Me quede observando detrás de la puerta de mi casillero, hablaron algo pero no podía escuchar, Kiku comenzó a parecer molesto e intento darse la vuelta para irse, pero el otro lo tomo de la muñeca y lo jalo hacia sí. Cerre mi casillero para ver mejor, aun había gente en el pasillo pero a nadie parecía interesarle la escena.

Decidí acercarme, para ayudarlo, pero algo me detuvo en seco... Sentí mi corazón estrujarse al verlo, en un movimiento rápido Heracles había jalado a Kiku para besarlo, los quizá tres segundos que duro aquel besos me parecieron eternos, pero eso no fue lo peor, lo peor fue ver como lo rodeaba con sus brazos de la cintura mientras volvía a besarlo.

Antes de que me diera cuenta estaba corriendo en dirección contraria, la única cosa que me detuvo fue Alfred quien por poco cae al intentar atajarme.

-¡Arthur! ¡¿Qué rayos te pasa? - me sacudió de los hombros –Llegar tarde no es el fin… del… mundo…- sus palabras se disiparon poco a poco –¡¿A-Arthur estas bien?-

No me había dado cuenta que había empezado a llorar, con mis manos toque mi rostro sintiendo mis mejillas húmedas, me limpie la cara rápidamente. –Si estoy bien… solo- ya no sabía que decir ¿Qué podría decirle para justificar mi estado?

-Solo… ¿que?- me miraba a través de los cristales de sus lentes con confusión.

Alfred es mi mejor amigo desde que éramos niños (y quizá mi único amigo) y sabía que no me creería si le mentía, podrá parecer un verdadero tonto por cómo se comporta, pero no lo es. Repose mi cabeza en uno de su hombros, y tras un largo suspiro le pedí que fuéramos a la azotea para que le pudiera contar con tranquilidad.

Ya habían perdido la primera hora, Estaba mucho más tranquilo después de haberle contado todo, desde mis sentimientos por Kiku hasta lo que me había puesto en aquel estado.
Un chiflido salió de su boca después terminar de oírme hablar –Artie~ ¡¿Por qué no me lo dijiste antes? ¡Pudimos idear una forma de conquistarlo juntos desde hace tiempo!-
la alegría con la que lo decía me saco de mi semblante tranquilo.
-¡¿De qué rayos hablas? ¡¿Crees que eso es fácil de contar?... ¡Además yo no confío en tus famosos planes que ya muchos problemas me han dado! ¡Idiota!-

-¡Vamos Artie! Ya tengo algo planeado, ya veras, Kiku caerá a tus pies, o me dejo de llamar Alfred F. Jones- me rodeo con su brazo y me acerco mas a él.

No dejaba de mostrarme molesto, pero el espíritu alegre de Alfred me hizo sonreír, ¿Qué clase de artimaña tiene ese idiota planeada? Nunca confío en los resultados, pero Alfred siempre logra convencerme. –Muy bien idiota, ¿Qué tienes en mente?- le dije con una sonrisa maliciosa.


¿Que tal? Si tienen comentarios, criticas constructivas, observaciones u sugerencias (O.o... tengo muy poca imaginacion OTL) son todos bienvenidos