La historia está inspirada en una novela corta de Corín Tellado. Me gusto mucho cuando la leì asi que busque inspiración en ella y pues este es el resultado.
Los personajes y la creación de BLEACH pertenecen a Tite Kubo.
! VIVA EL ICHIRUKI !
.
EL DESTINO LA ESPERABA
I
.
Rukia asomo la cabeza por la ventana y miró hacia el exterior con cierto temor. Había dormido muy poco pues todavía no se acostumbraba a estar en su casa. Después de vivir cinco años en Tokyo con su tía Yoruichi, la hacienda de sus padres le parecía ajena a su vida. Sonrió con nostalgia.
- Rukia! – le gritó su padre al verla desde abajo - ¿no bajas?
- No me he vestido aún papá – respondió con cansancio
- Ponte pantalones y ven a ver el ganado que sale hoy para Honshu! – le dijo su padre animado, raro en él pues solía estar siempre serio
A Rukia no le importaba el ganado. El día anterior había regresado de Tokyo y la verdad, todo le producía indiferencia ¿Por qué la habían educado en un gran colegio, para luego internarla en un lugar casi olvidado del mundo?
En Nagano no había gran cosa, solo la agricultura, aunque debía admitir que el turismo estaba aumentando gracias a las altas montañas, que en invierno daban una gran vista invernal y a las aguas termales que se encontraban a los pies de estas. Y durante la primavera y el verano los ríos eran tan frescos que daba placer bañarse en ellos. Suspiro y se alzó en hombros. Un día cuando se cansara, les pediría a sus padres que le permitieran volver al lado de su tía Yoruichi.
Yoruichi era una gran dama y allí en su lujoso departamento en Tokyo, Rukia había disfrutado mucho. El regreso a su casa no le había dado ninguna gracia.
- ¿No vas a bajar Rukia? – pregunto su padre sonando serio
- Ya voy papá – contesto con desgana
Cerró la ventana y busco su ropa en el equipaje a medio deshacer. Se vistió precipitadamente con unos pantalones negros ceñidos y una blusa roja. Se vio en el espejo y sonrió.
Ella no era una muchacha alta, pero era esbelta y con unas piernas que a su punto de vista eran bellas, su tono de piel era claro, tenía el color de cabello tan negro como la noche y los ojos entre azules y violetas, se sonrojo al mirarse la boca, recordó cuando un compañero le dijo que tenía la boca sensual, sacudió su cabeza, ella no tenía grandes atributos pero se consideraba atractiva aun cuando no llevara maquillaje, como en ese momento.
Salió de su cuarto y bajo las escales rápido, no quería hacer esperar a su padre. La casa de campo de sus padres era grande, lujosa y cómoda.
- Rukia – se giró hacia la suave voz que le hablaba – ¿a dónde vas, querida?
- Me llamo papá desde el patio – dijo mirando a su madre
Hisana se aproximó hasta ella. Era una mujer joven aún, muy guapa y distinguida. Pertenecía a la mejor sociedad de Tokyo como su hermana Yoruichi, con la única diferencia de que su tía se había casado con Kisuke Hurahara un gran político y Hisana se había casado Byakuya Kuchiki, un joven estudiante que provenía de una familia de hacendados.
Al principio los padres de Hisana se habían opuesto a la relación, pensando que un día el joven regresaría a sus tierras y se la llevaría lejos, pero Hisana quien estaba muy enamorada de Byakuya no les hizo caso y se casó con él. Tiempo después cuando el padre de Byakuya murió inesperadamente, él tuvo que volver para hacerse cargo de la riquísima propiedad. Su madre se adaptó pronto a su nueva vida y solo viajaba a Tokyo para visitar a su familia. Era una historia simple pero enternecedora, pues sus padres se amaban y eran felices.
Rukia salió de su casa y vio que su padre conversaba con un joven elegante, vestido con traje de montar. Al verla, Byakuya dijo:
- Rukia ven un momento
Ella se acerco y observo al joven con más detalle, su cabello era rojizo y largo, estaba recogido en una coleta y tenía un pañuelo amarrado a su cabeza que tapaba unos tatuajes, era alto y la verdad le pareció guapo, al sentirse analizado él le sonrió
- Buenos días – saludo Rukia un poco apenada al verse descubierta
- Te presento a Renji Abarai, hijo de nuestros vecinos, está estudiando medicina en Tokyo pero viene con frecuencia. Renji esta es mi hija Rukia ¿te acuerdas de ella?
Rukia extendió la mano y el joven, aún sonriendo, se la estrecho diciendo:
- Me acuerdo de una niña con trenzas ¿es posible que sea la misma joven tan linda que está frente a mi?
- Yo no me acuerdo de ti – le dijo Rukia tranquilamente
- Es que me fui siendo muy niño – dijo – me fui cuando tenía 10 y creo que tu tendrías como unos 5, es obvio que no me recuerdes. Me ha dicho tu padre que tu también te fuiste por un tiempo
- Sí, yo me fui cuando tenía 18 años, a Tokyo, justamente cuando falleció la esposa de aquel vecino que vivía… allá – dijo señalando otra hacienda que se veía desde donde estaban – recuerdo que el viudo lloraba mucho, yo estaba escondida detrás de uno de los arboles viéndolo todo.
- Se trata de Ichigo Kurosaki – dijo su padre – yo no estaba aquí, pero tu padre me lo contó por teléfono – le dijo a Renji - él y tu tienen la misma edad – agregó viéndolo, Renji desvió su mirada a Rukia
- ¿Piensas quedarte mucho tiempo con nosotros Rukia? – le pregunto cambiando la conversación
- Se quedará para siempre Renji – respondió serio Byakuya – Rukia es mi única hija y no puedo permitir que viva lejos de nosotros, es nuestra única heredera
- ¿Qué harás cuando termines tus estudios Renji? – preguntó Rukia queriendo olvidar que se tenía que quedar por la herencia de su padre
- Regresaré aquí para trabajar como médico – dijo muy animado
- Estudiar una carrera para quedarse aquí… no lo entiendo
- Rukia… - dijo Byakuya muy serio
- Perdóname papá – dijo bajando la cabeza
- Se diría que esto no te gusta – dijo Renji
- Si me gusta – replicó Rukia mirándolo seriamente – lo que pasa es que me habitué a otro ambiente
- El campo es muy sano – dijo Renji con una sonrisa
- Si, lo sé, nunca lo he dudado – contestó
- Todos nosotros tenemos la responsabilidad de una tradición – dijo Byakuya muy serio
- Lo sé papá – dijo Rukia resignada y su padre lo notó, no le gustaba ver a su hija desanimada
- ¿Por qué no vas con Renji a dar un paseo a caballo? – dijo cerrando los ojos – Te traería los buenos recuerdos antes de que te fueras a Tokyo – le aconsejo Byakuya
- Vamos Rukia! – Renji parecía animado con la idea - le diré a Kira que ensille los caballos
.
Continuará…
.
.
Si lo se, es muy corta, pero les doy las gracias por leer y… ¿Que les pareció? ¿Merece un review? Eso espero... Si ustedes me lo permiten seguiré publicando la historia cada semana ya que el trabajo no me lo permite vale?
Nos vemos en el próximo capítulo!
Se cuidan mucho!
