Tomodachi? (¿Amigo?)

Hola como estann!?

He decidido editar los dos primeros capítulos pues no me agradan la cantidad de HORRORES que tiene (xD)

INUYASHA & COMPANY NO ME PERTENECEN SINO A LA GRAN RUMIKO *w*


Tokio 2013 (Viernes)

En una bella casa de dos pisos, un joven muchacho de plateados cabellos, se encontraba acostado en su cama escuchando música...

Él nombre de este joven era Inuyasha Taisho, tenía dieciséis años, era un muchacho muy tímido, amable, considerado y respetuoso con todos sus amigos y familiares.

No tenía muchos amigos, pues no todos lo aceptaban, puesto que era él "nerd" como lo llamaban casi todos, usaba lentes, tenía ojos extraños, usaba ropa que no estaba muy a la moda, entre muchas otras cosas.

Sus amigos eran Miroku Houshi, Sango Taijiya, Bankotsu y Jakotsu Shichinintai, Kouga Wolf, Ayame Akita y Eri Matsuno. Los quería mucho, siempre trataban de sacarlo a bailar para que socializará, muy pocas veces él aceptaba, tenía miedo, lo admitía, tenía miedo de donde quiera que éste fuese rechazado...

El celular de Inuyasha comenzó a sonar, estiro su mano hasta su mesita de noche y cogió su celular para ver quien lo llamaba.

Era Miroku...


-CONVERSACIÓN POR CELULAR-


- Hola ¿Paso algo Miroku? – Pregunto animado el peliplata.

- Hola, nada amigo no te preocupes, lo que pasa es que Bankotsu me llamó hace un momento, preguntando si no queríamos ir al local que está cerca de su casa, porque su hermano Jakotsu, tiene una amiga que vino de China y quería festejar, y como la chica no conoce nadie Jakotsu nos invitó a que la conozcamos, ¿Dime que te parece la idea? -Pregunto su amigo.

- Mmmmm... No lo sé Miroku, si yo voy les arruinar el momento, de seguro la chica me odiara.- Contesto desanimado Inuyasha.

- No digas eso Inuyasha, quizá hasta le gustes. - Esto lo dijo con voz pervertida su buen amigo Miroku.

- ¡P… Pero que dices Miroku! -Dijo Inuyasha más rojo que un tomate, eso sí que era imposible, ¿Una chica? ¿Enamorada de él?

- Oh vamos Inuyasha, inténtalo, es más yo mismo iré a vestirte, ya verás cómo esa chica cae rendida a tus pies. – Dijo Miroku divertido pero con decisión.

- P… Pe… Pero yo... -Dijo Inuyasha aún más rojo y nervioso.

- Nada de nada Inuyasha ya voy para tu casa, te prestare un poco de ropa ¡Adiós nos vemos!- Dijo el chico para luego cortar y dejar a Inuyasha con la palabra en la boca.

- Ahhhhh Miroku, cuando entenderás que jamás voy a gustarle a nadie.- Dijo el peliplata parándose para ir a avisarle a su madre que hoy saldría.

- Mama, Miroku nos invitó a mí y a los chicos al club cerca de la casa de Bankotsu ¿Puedo ir?

La madre de Inuyasha era una mujer simplemente hermosa, además de que era muy dulce amable y cariñosa, su nombre era Izayoi, tenía treinta y nueve años, tuvo a Inuyasha a los veintitrés años y a su hermano mayor Sesshomaru a los diecinueve, amaba mucho a su esposo Inu no...

- Claro hijo, ve y diviértete, pero no bebas mucho ¿Está bien? - Izayoi estaba feliz, su hijo no era muy social, y estaba muy agradecida de que tuviera amigos tan buenos, en especial Miroku.

Inuyasha rió ante él comentario de su madre, ¿Desde cuándo se suponía que él bebía?

- Gracias madre, te prometo volver temprano.- Dijo con una sonrisa el muchacho.

- De eso nada hijo, le diré a Miroku que no te deje volver tan temprano, te he dicho que fueras a divertirte. - Dijo Izayoi en forma autoritaria pero dulce.

- ¿Y papa? - Pregunto Inuyasha cambiando de tema.

- Oh debe de estar entrenando, sabes cuánto lo ama, espero algún día entrenes con él.- Dijo Izayoi calmada.

- Prometo hacerlo, cuando una CHICA entrene con él primero o que UNA CHICA me BESE.- Le contesto el peliplata enfatizando las palabras esenciales.

En eso alguien toco el timbre.

- Oh debe de ser Miroku, dijo que me prestaría ropa, nos vemos mamá.- Dijo Inuyasha besando su mejilla y dirigiéndose a la puerta principal.

- Buenas noches Inuyasha ya he traído la ropa vamos arriba para que te la pruebes. -Saludo Miroku estrechando su mano.- Buenas noches Izayoi.- Dijo saludando a la madre de su amigo mientras subía por las escaleras.

- Buenas noches querido, por favor no dejes que Inuyasha vuelva muy temprano.- Dijo Izayoi con una sonrisa, dirigiéndose a su alcoba a descansar.

Miroku e Inuyasha subieron al segundo piso para que Inuyasha se cambiara.

- Bueno amigo aquí tienes las cosas.- Dijo el pelinegro tendiéndole la mochila.

- Está bien, está bien ya voy.- Dijo el peliplata con resignación tomando la ropa y yendo al baño para cambiarse.

Varios minutos después, la puerta del baño se abre y sale un Inuyasha con un par de jeans negros, una camisa blanca, zapatillas deportivas negras y con el cabello cubierto con una gorra de lana, para cubrir su "extraño" caballo, lo cubría desde que era pequeño y un niño le jalo un mechón de pelo y se burló él diciéndole fenómeno, pero el problema era que aun usaba esas gafas.

- Inuyasha dame inmediatamente estas gafas, sabes perfectamente que no las necesitas.- Le reprocho Miroku enojado.

- Está bien...- Pronunció en un suspiro para luego quitarse las gafas y entregárselas a su amigo quien las puso en su estuche sobre la mesita de luz.

- Mmmmm... De acuerdo te ves bien amigo, vamos a ver si esta vez te consigo a alguien para que bailes, no como las otras veces.- Termino Miroku en un suspiro.

- Si, si, lo que digas, como si alguien quisiera bailar conmigo.- Dijo el ojidorado girando los ojos.- Se está haciendo tarde mejor vámonos.

- Está bien vamos.- Dijo el pelinegro siguiendo a su amigo.

Ambos salieron de la casa y se dirigieron al auto de Miroku un Mercedes Benz C55 AMG ...

- Algún día van a multarte Miroku.- Le dijo Inuyasha divertido, mientras entraba al auto.

- Mientras no me atrapen todo estará bien mi querido amigo.- Le contesto Miroku con una sonrisa, poniendo el auto en marcha.

Cuando llegaron al baile, buscaron a sus amigos, en un rincón apartado encontraron a Sango, Bankotsu, Eri, Koga y Ayame, charlando muy amenamente, cuando llegaron, todos se saludaron y se sentaron a esperar a Jakotsu y su amiga.

Cuando todos se estaban preocupando porque no llegaban, saliendo de la pista de baile salió Jakotsu seguido de una hermosa muchacha de cabellos azabaches y hermosos ojos azules que observaba todo muy animadamente.

Todos se quedaron pasmados ante la apariencia de la joven, especialmente cierto oji dorado, cuando llegaron con ellos todos se levantaron y se presentaron.

- Muchachos ella es Kagome mi mejor amiga cuando éramos pequeños.- Presento Jakotsu a su amiga.- Lamento la tardanza, es que tuve que obligar a que se cambiara de atuendo… Tuve que luchar mucho… Es muy tímida…- Esto último lo dijo en un susurro cerca del oído de Inuyasha, causando un leve sonrojo en este.

Kagome estaba vestida con un short de jean negro con tachas y un top en degradé azul y unos tacones azul profundo, como peinado lucía una trenza de espiga que le llegaba hasta la cadera con el cerquillo y unos pocos mechones sueltos.

- Hola Kagome me llamo Sango y ellos son Bankotsu, Eri, Koga, Ayame, Miroku e Inuyasha.- Presento la peli café a cada uno de los presentes.

- Mucho gusto chicos, espero podamos ser amigos.-Dijo con una gran sonrisa la azabache.

- ¡Claro!- Exclamaron casi todos para luego carcajearse, el único que no participó en la conversación fue Inuyasha, quien se mantenía con la mirada baja, pensando en que haría para no aburrirse esta vez.

- ¿Oye? ... Y tu... ¿No vas a ser mi amigo?- Dijo la azabache acercándose a Inuyasha.

- ¿EH?... ¿Yo? - Dijo el susodicho Impresionado de que lo hubiese notado.

- Claro tonto.- Le contesto la chica con una sonrisa.

- C… Claro - Dijo el oji dorado sonrojado

- Muy bien chicos ya que estamos todos ¿Qué les parece si nos ponemos a bailar? -Propuso Koga animadamente, mientras tomaba de la cintura a su novia.

- ¡Si! – Exclamaron todos muy animadamente a excepción de Inuyasha.

- Vamos a bailar Koga.- Dijo Ayame prácticamente arrastrando a su novio.

- Vamos Eri.- Dijo Bankotsu para tomar la mano de su novia y partir a bailar.

-Vamos a Bailar mi Sanguito.- Exclamó Miroku contento para luego tomar la mano de su Novia.

- Está bien, pero más te vale que no intentes nada pervertido ¿Ok? - Dijo dirigiéndose a la pista con Miroku.

- Oye Kag... ¿Qué te parece si bailas con Inuyasha? - Pregunto Jakotsu para tratar de conseguirle pareja para su solitario amigo.

- Claro Jatsu.- Dijo con una sonrisa la ojiazul para dirigirse hacia donde se encontraba Inuyasha.

Luego de eso Jakotsu se fue a la barra a charlar con su cantinera favorita y claro a beber un poco.

Kagome se acercó a Inuyasha, quien estaba sentado con los codos en la mesa, reposando su cabeza en una de sus manos.

- ¿Oye Inuyasha quieres bailar? - Dijo la chica sentándose a su lado.

Este se sorprendió por la pregunta de la chica, nadie lo había invitado a bailar además de Sango, Ayame y Eri.

- ¿Segura que quieres bailar conmigo? - Preguntó el muchacho no muy seguro.

- Por supuesto que estoy segura... Vamos.- Dijo Kagome para luego tomarlo de la mano, lo cual hizo que el muchacho sonrojara fuertemente y que ambos sintieran una corriente eléctrica cuando sus manos se juntaron.

La pista no estaba muy llena, estaba sonando "CAMUFLAJE DE ALEXIS Y FIDO FT ARCANGEL"

Cuando llegaron a la pista, Kagome se colocó de espaldas a Inuyasha para luego tomar sus manos y colocarlas en sus caderas, lo que causó que él chico se sonrojara fuertemente y que se pusiera nervioso, pero aun así bailaron, Kagome se impresiono de lo bien que bailaba Inuyasha, como se lo había dicho Jakotsu de camino a al baile (Él le contó un poco de sus amigos).

Cuando termino la canción, Kagome se dio la vuelta quedando cara a cara con él muchacho y con una amplia sonrisa dijo.

- Wow bailas muy bien Inuyasha.- Dijo la chica emocionada.

- G… Gracias tu igual. - Dijo Inuyasha con una leve sonrisa y empezando a sonrojarse.

Kagome sólo sonrió. Cuando otra canción comenzó "PASARLA BIEN DE MALUMA", Un chico alto, pero no más que Inuyasha, de cabello castaño se acercó a ellos con una seductora sonrisa.

- Hola hermosa ¿Te gustaría bailar conmigo? - Pregunto galante el chico.

- Disculpa ¿Y tú quién eres? - Pregunto Kagome pegándose a Inuyasha, ese chico no le caía bien.

- Hojo Akitoki lindura y ¿Tú eres...? – Preguntó el peli café haciendo un movimiento con la mano indicando que dijera su nombre.

- K… Kagome.- Le contesto nerviosa la chica.

- Kagome, hermoso, como tú.- Le dijo el chico con una seductora sonrisa.

- Gracias.- Dijo con un leve sonrojo la muchacha.

- Y dime preciosa ¿Querrías bailar conmigo? - Le pregunto Hojo.

Kagome se separó de Inuyasha y este pensó que aceptaría, bajo la mirada y se disponía a ir de nuevo a la mesa cuando sintió como unas delicadas manos sujetaban su muñeca y lo llevaban de vuelta al mismo lugar de antes.

- Lo siento Hojo, pero estoy con Inuyasha.- Le contesto decidida la azabache aferrándose al brazo de Inuyasha, lo cual hizo que él muchacho sonriera.

- ¿Taisho? Ja, dime cuanto le pagaste a esta chica para que bailara contigo.-Dijo con una sonrisa arrogante el peli café.

- Y…Yo no le pague nada, ella bailo conmigo por su propia voluntad.-Dijo Inuyasha nervioso.

- Así es, así que si no quieres problemas, es mejor que te vayas.- Le dijo Kagome enojada por decir que le habían pagado para que bailara con Inuyasha.

- Oh preciosa él no puede hacerme nada, ¿No ves lo debilucho que es? - Dijo burlonamente Hojo.

- No vuelvas a decir que Inuyasha es débil o lo lamentaras.- Dijo la azabache contando hasta diez en su cabeza para no darle una paliza en ese instante al chico.

En ese momento llegó Jakotsu, que veía todo desde la barra.

- Calma Kag, este chico no vale la pena.- Dijo previendo lo que su amiga tenía en mente.

- Está bien pero si le vuelve a decir que Inuyasha es débil, no soy dueña de mis acciones.- Le contesto Kagome una sonrisa ladeada.

- Oh por favor lindura, tu que podrías hacerme, con lo único que me matarías es desnudándote para mi.- Dijo el chico con una sonrisa pervertida.

- De acuerdo Kag, todo tuyo.- Dijo Jakotsu para apartar a Inuyasha a una distancia prudente de Kagome.

- ¿Qué haces Jakotsu? y ¿Que va a hacer Kagome? - Pregunto confundido el peliplata.

- Tú calla y observa.- Le respondió divertido Jakotsu.

Ambos observaron como Kagome se acercaba peligrosamente a Hoyo, contoneando sus caderas al compás de la música, y este muy iluso, le extendió un brazo, a esta acción, en un rápido movimiento la chica tomo el brazo y giró sobre sí misma causando que él brazo del muchacho se torciera, a esto Kagome le dio una patada en las costillas, lo que causó que él cayera de costado, Kagome ante esto rió, pero en un momento de descuido Hojo se levantó dispuesto a tomar a Kagome por la cintura, pero la chica fue más rápida y le dio una patada en el estómago, lo que dejó muy dolorido al muchacho pues tenía tacones.

Luego de que él chico impactara contra el suelo tres chicos se acercaron, y dos de ellos lo levantaron y se lo llevaron, pero uno de ellos se acercó a Kagome dispuesta a golpearla, pero esta con una amplia sonrisa lo golpeó en el pecho un par de veces, logrando que cayera, para luego levantarse y salir corriendo. La gente que se había amontonado para ver tal espectáculo.

- Muy bien muy bien el espectáculo se terminó, aquí nada paso vuelvan a sus cosas.- Dijo Jakotsu a la multitud moviendo sus brazos en un gesto para que se alejaran.

Ante estas palabras todos volvieron a lo que minutos antes estaban haciendo.

- E… Eso... ¡Eso fue genial!... dónde aprendiste esos movimientos.- Dijo Inuyasha para acercarse a Kagome con una amplia sonrisa.

- Oh... Cuando era pequeña un amigo de mi padre me enseñó... Y ahora que lo recuerdo... Fue en esta ciudad.- Le contesto la susodicha con una leve sonrisa.

- Entonces ¿Tú vivías aquí? - Pregunto el peliplata interesado con las manos en sus bolsillos.

Esta pose le pareció muy atractiva a la azabache.

- Así es, pero luego transfirieron a mi padre a China.- Le conto Kagome.

Luego de esta pequeña charla Jakotsu se unió a los chicos en la pista de baile, pero antes de irse le aconsejo a Kagome no separarse de Inuyasha, ya que él no estaría cerca y no quería que le pasara nada, aunque sabía perfectamente que ella podía defenderse por sí misma, pero más vale prevenir que curar.

- Oye Inuyasha qué te parece si nos sentamos estoy un poco cansada.- Le propuso Kagome al chico.

- Claro.- Contesto rápidamente el susodicho.

Y así ambos se encaminaron a su mesa.

- Oye, ¿Te puedo decir Inu? – Pregunto de repente la chica.

- S… Seguro.- Le contesto el chico levemente sonrojado.

- Me agradas mucho Inu, ojala podamos ser muy buenos amigos.- Dijo la azabache una leve sonrisa.

- "O algo más…" Fue él pensamiento de ambos... Pero luego reaccionaron y esquivaron sus miradas sonrojados.

En eso el celular de la chica comenzó a sonar, Kagome lo sacó de su bolsillo y lo llevó a su oído mientras que con su otra mano se cubría su otro odio tratando de escuchar mejor.


-CONVERSACIÓN POR CELULAR-


- Hola Sota.- Saludo animada la chica.

- Hola hermana, ¿Cómo lo estás pasando? - Pregunto Sota.

- Muy Bien.- Contesto animada la chica.

- Oye, mama pregunta si hay chicos lindos.- Dijo Sota divertido.

- Claro, es más estoy sentada al lado de uno.- Dijo la chica mirando de reojo a cierto peliplata.

- Muy Bien hermana, si puedes tómale una foto para ver si es cierto, bueno me tengo que ir, disfruta y no bebas ¿Está bien?- Le dijo tiernamente su hermano.

- Por supuesto Sota.- Dijo con una Sonrisa.- Besos.-Dijo por ultimo besando el teléfono.


-FIN DE CONVERSACIÓN POR CELULAR-


- Uff Sota siempre preocupado por mí.- Le dijo Kagome a Inuyasha con una gran sonrisa.

- ¿Tu novio?- Dijo un poco celoso, sabía que no debía estarlo, no eran ni siquiera buenos amigos y ya tenía celos.

Kagome lo miro por un momento antes de echarse a reír.

- Jajajajajajajajaja... Es… Espera... ¿Sota... Mi... Novio? ... Ni en un millón de años Inu-Kun.- Decía Kagome entre risas.

Inuyasha se sonrojo por la confianza de Kagome en el.

- ¿Amigo? - Volvió a preguntar el chico.

- No más que eso.- Contesto la chica divertida.

- Amigo con derecho.- Dijo frunciendo el entrecejo.

- No Inu-Kun, es mi hermano.- Dijo la azabache con una sonrisa divertida.

- Oh.- Dijo el muchacho un poco avergonzado.

- Y tu ¿Tienes novia Inuyasha? - Dijo con cierto tono de celos.- "Pero claro que la tiene baka ¿Que acaso no ves lo lindo que es?".- Fue él pensamiento de Kagome.

- Jajajajajajajajajaja... No, no claro que no ¿Que necesitas lentes Kagome? -Contesto entre risas el muchacho… ¿Cómo podría el tener novia?

- ¿Por qué lo dices? – Pregunto la chica con el ceño fruncido.

- ¿Que podría ver una chica en mí? …NADA…- Dijo el ojidorado contestando el mismo su pregunta.

- Claro que sí, yo diría que eres un chico muy tierno además de lindo.- Dijo con una sonrisa acompañada con un pequeño sonrojo.

- G… Gracias, pero eres la única que piensa eso de mi.- Estaba tan feliz de que una chica tan linda como Kagome pensara eso de él.

Y así paso la noche, entre charlas, baile y algunos heridos cortesía de Kagome...

Todos se encontraban frente al local, hablando de lo bien que lo habían pasado, cuando a cierta azabache se le vinieron a la cabeza las palabras de su hermano.

- Oye Miroku, ¿Me tomarías una fotografía con Inu? - Dijo extendiéndole su celular al pelinegro.

Todos quedaron pasmados ante la pregunta de la chica y la forma de llamar al ojidorado.

- C… Claro.- Contesto un poco anonadado tomando el celular de la chica y empujando a Inuyasha a su lado.

Cuando Inuyasha estuvo al lado de la azabache, esta pasó un brazo por su cintura e hizo la señal de la paz con su mano libre.

Un Inuyasha bastante sonrojado por la acción de la chica, pasó su brazo alrededor del cuello de la chica esbozando una sonrisa.

Todos tenían los ojos abiertos a más no poder, nadie se había mostrado con tanta confianza con él peliplata, y ¿¡DESDE CUANDO A INUYASHA LE GUSTA TOMARSE FOTOS!?

- Ya está.- Dijo devolviéndole su celular a la chica.

- Gracias.- Dijo amablemente, ciertamente esos chicos le habían caído de maravilla, en eso Kagome noto la hora.- Oh pero que tarde se ha hecho, ¿Jatsu me llevas? - Pregunto dirigiéndose a su mejor amigo.

- Claro Kag, despídete y vamos.- Dijo mientras se dirigía a su auto tras haberse despedido de todos.

Kagome se despidió uno por uno, abrazo a todos y les daba un beso en la mejilla, cuando llego a cierto chico, él besó no fue más bien en la mejilla sino en la comisura de los labios, ahora sí, la cara de todos se desfiguró por completo, al notar esto la azabache se despidió nuevamente de todos esta vez con un fuerte ADIOS y corrió al auto de Jakotsu con las mejillas encendidas.

Inuyasha seguía parado sin decir nada estaba en shock, cuando sintió que era agitado por su amigo Miroku.

- ¿Sigues vivo amigo mío? – Le pregunto Miroku Divertidamente a su amigo.

- E… Ella me… ¿Me beso? - Decía Inuyasha saliendo del trance.

- En la comisura, pero digamos que sí, si te beso.- Dijo feliz dando palmadas en la espalda.- "Cuando la señora Izayoi vea estas fotos, Ja, ya quiero ver la cara de Inuyasha al ser interrogado por su madre".- Fue el pensamiento de Miroku.

Cuando todos se despidieron Miroku llevó a Inuyasha a su casa.

Al llegar Miroku bajo felizmente del auto, esperando que la madre de Inuyasha siguiera despierta.

Corrió hacia la puerta y tocó un par de veces esperando a que alguien abriera, grata fue su sorpresa de encontrar a la señora Taisho del otro lado de la puerta.

- Tengo buenas noticias.- Informo Miroku con una gran sonrisa.

- Bueno querido pasa y cuéntame.-Dijo Izayoi contenta

- Me voy a dormir buenas noches, hermano, mamá.- Se despidió Inuyasha mientras subía las escaleras.

- Buenas noches.- Respondieron ambos.

- Muy bien dime, ¿Tiene que ver con mi hijo? - Pregunto Emocionada Izayoi.

- Claro.- Dijo Miroku tomando su celular y mostrando las fotos en donde salían Inuyasha y Kagome, bailando, hablando y él beso que le dio a Kagome cuando se despedía de todos.

- P…Pero... E… Ese... ¿Ese es mi hijo?... Con… Una... ¿Chica? - Dijo, o más bien tartamudeo Izayoi con los ojos desorbitados.

- Si.- Contesto Miroku con una amplia sonrisa.

- ¿Qué edad tiene? ¿Dónde vive? ¿Desde cuándo se conocen? y ¿Cómo se llama? – Dijo Izayoi soltando todas las preguntas que se habían formado en su cabeza.

- Ehhh.- Pronuncio Miroku mientras trataba de responder todas las preguntas en orden.- Pues nos dijo que tiene dieciséis, nació aquí, luego se fue a China y ahora volvió, se conocieron esta misma noche y su nombre es Kagome Higurashi.

- ¿Kagome Higurashi dijiste? - Pregunto una voz detrás de ellos

- Hola Señor Inu-No, si así es.-Dijo saludando al padre de su amigo.

- ¿Así que volvieron? - Dijo pensativo el peliplata.

- ¿Quiénes cariño? – Pregunto interesada la mujer a su esposo

- No mi amor, creo que tú no los conoces, ¿Recuerdas cuando tú te fuiste con Inuyasha? - Vio a su esposa asentir y prosiguió.- Bueno, el padre de la familia Higurashi, Akira, me ayudó mucho, bueno, nos hicimos muy buenos amigos, y él se enteró que yo practicaba Karate y me pidió que yo entrenara a su hija, para poder defenderse, era excelente, aprendía muy rápido, pero un día lo transfirieron a China y se tuvieron que ir, ¿Me pregunto dónde vivirán ahora? – Dijo pensativo el hombre.

- Oh mi amor, yo no sabía eso.- Dijo la mujer abrazando a su esposo.- Bueno hoy en la mañana vi un camión frente al templo del anciano sacerdote, ¿Qué tal si son ellos? – Lo animo Izayoi

- Me encantaría que fuesen ellos…- Dijo Inu-No en un suspiro abrazando también a su esposa.


¿Y... Se nota mucho la diferencia?

¿Quedo mejor o lo empeore? Por favor no me dejen con tal intriga!

Gracias por leer =)

Tomodachi? : Amigo?

Att: PockyGame.